lunes, marzo 05, 2007

miércoles, febrero 21, 2007

Más videos del pentágono

Los conspiranoicos tenían grandes esperanzas depositadas en los vídeos de seguridad cercanos al pentágono. Esperaban que en todas las grabaciones se viera la prueba definitiva: imágenes de un misil / avion militar pequeño / cualquier cosa excepto un avión 757. Entre otras, se pedían las grabaciones del pentágono, la de una gasolinera cercana, la varios hoteles, y de las cámaras de tráfico. Pero, el mundo real no es CSI, y las primeras imágenes desclasificadas (cámaras de seguridad del pentágono) ya les mostraron la dura realidad:

Las cámaras de seguridad tienen una resolución muy limitada, tanto en tiempo (registran una imagen por segundo), como en espacio (no pueden recoger nítidamente objetos lejanos). Al fin y al cabo, las cámaras están diseñadas para lo que sirven: vigilar la entrada a un parking (por ejemplo), donde los coches o personas están cercanos a la cámara, y permanecen en su campo de visión de forma prolongada. Nada que ver con registrar un avión a 300 o 400 metros de distancia que atraviesa todo el campo de visión en menos de un segundo.

Además del ya comentado video de pentágono, hace unos meses que se han desclasificado dos videos más. Uno corresponde a las cámaras de un hotel cercano, el Hotel Doubletree, y el otro pertenece a una gasolinera que está justo enfrente del Pentágono. Pero, una vez más, la realidad se da de bruces con las expectativas conspiranoicas.

En CSI-land, las cámaras hubieran estado mirando directamente a la fachada del pentágono, pero en el estado de Virginia los responsables de seguridad creen que es más útil para conservar su empleo que las cámaras enfoquen a sitios más relacionados con el negocio que protegen.

He aquí una imagen del entorno del Pentágono, y las cámaras de seguridad más cercanas:


Las flechas indican (pintado a ojímetro) el campo de visión de las cámaras. El hotel Doubletree se puede ver al sureste del Pentágono… justo detrás de una autopista elevada, con lo que además de no tener la orientación adecuada para ver el avión (o misil, o misil disfrazado de avión, o avión militar no tripulado, o carrito de los helados con alas, o…), tiene obstáculos delante que le impiden ver la fachada que tiene enfrente. Lo único que se observa en la grabación es la bola de fuego que se eleva tras la explosión.

El otro video corresponde a la gasolinera CITGO en frente del pentágono. No tiene obstáculos, puede tener visión directa a la fachada… pero,


como era de esperar, las cámaras enfocan hacia los surtidores (y dando la espalda al pentágono, por cierto), no sea que alguien se vaya sin pagar. La grabación es la composición de varias cámaras: Register one y two (cajas registradoras), sales floor (tienda), dos que no veo bien, y las más interesantes, que están etiquetadas como “dual pump side” (enfoca hacia la entrada a la gasolinera y los surtidores a la derecha), y la de “single pump side”, (que enfoca a los surtidores del lado izquierdo). El lado de dual pump, a pesar de ser el que más nítido se ve, no enfoca hacia por donde pasaba el avión. El otro lado sí, pero, enfoca en picado (de arriba hacia abajo), tiene un techo encima, y por la trayectoria del avión, que parece pasar muy cerca, podría haber cogido unos…¿20, 30, 40 metros? De su trayectoria (Recordemos que el avión recorría algo más de 200 metros en 1 segundo). Total, que era muy difícil (por no decir imposible) que las cámaras de la gasolinera captaran al avión.



Las otras grabaciones

Después de las cámaras del pentágono, las mayores esperanzas de los conspiranoicos para ver un cualquier-cosa-que-no-sea-un-Boeing-757, estaban en el video de la gasolinera, el del Hotel Sheraton, y de las cámaras de tráfico. El hotel Sheraton está situado a la izquierda del pentágono, en línea recta con la gasolinera. Parecería tener visión directa con la fachada del impacto… pero, hay un edificio en medio, por lo que de tener una cámara de seguridad en el parking, difícilmente va a ver nada.

Alguien podría decir que a lo mejor tenían una cámara en la azotea… pero como no fuera para vigilar que las palomas no hicieran sus necesidades sobre los viandantes, otra utilidad no tendrían. Claro que también queda algo contradictorio en conspiranoicos decir que el edificio más protegido del mundo, misiles antiaereos incluidos, se podía vigilar por parte una cámara de un hotel cualquiera, dejando a la buena voluntad del dueño qué hacer con tales imágenes. Lógica conspiranoica, ya saben.

Algo que está por ver, es si efectivamente el Hotel Sheraton tenía cámaras de seguridad. Según la web http://www.debunk911myths.org/, en aquellos días, no tenían.

Las únicas cámaras que más probabilidad tienen de haber captado algo, son dos de vigilancia del tráfico. En la web http://www.trafficland.com/ se puede echar un vistazo a las cámaras de la I-395 que enfocan al pentágono:


Esta primera muestra el tráfico las 9.25 de la mañana, y la fachada del impacto. Nótese el tráfico lento de entrada hacia Washington DC (dirección este), lo queda una idea de la cantidad de testigos del suceso que pudo haber aquel día.


Esta otra está orientada hacia el oeste hacia las 10 de la mañana (salida desde Washinton DC). A la derecha se ve el Cementerio Militar de Arlington, y la izquierda una esquina del Pentágono. Ambas cámaras se actualizan en la web con una frecuencia de 1 imagen por segundo.

Ambas cámaras están orientadas correctamente para poder captar algo, aunque sin embargo tampoco es seguro que hayan visto algo nítido. El avión pasó prácticamente rozando la primera de las cámaras (incluso tiró las farolas al lado de la cámara). La cámara está a unos 300 metros de la fachada. El avión se desplazaba, según los datos oficiales, a 879 Km/h, es decir, recorre 244 metros en un segundo, por lo que el avión podría llegar a verse en algún fotograma de la cámara antes de impactar. Otra cosa es que apareciera nítido, debido a que a esa velocidad el avión recorrería todo el campo de visión de la cámara muy rápidamente. Sin contar con las turbulencias, que podrían hacer vibrar el soporte y la cámara.

La segunda cámara está más alejada, por lo que tiene el campo de visión es suficiente como para ver la aproximación del avión en algún fotograma; quizás hasta en dos. Sin embargo, está más alejada (unos 500 metros de la pared del pentágono), más incluso que las de seguridad del pentágono (200 metros); y estas cámaras no están hechas para ver objetos tan lejanos, así que tampoco es de esperar ver nada nítido.

Si alguna grabación tiene posibilidad de mostrar algo decente, es la primera cámara de tráfico. Y tampoco es seguro.

La resolución de las cámaras

¿Y por qué una imagen alejada no puede verse nítidamente? Una cámara tiene dos componentes fundamentales: la óptica (lentes) y el detector. La lente capta la luz de los objetos, y crea una imagen de estos sobre el detector. El detector es un conjunto de píxeles, de los que se obtiene una cantidad de carga proporcional a la intensidad luminosa captada.

Los píxeles tienen un tamaño limitado. Son elementos discretos. Pero la imagen creada puede tener unos bordes o características que no sean capaces de cubrir el tamaño entero del píxel, sino que se completa con información de otras cosas que no son el objeto de interés (el fondo detrás del objeto, por ejemplo). La carga eléctrica recogida en la digitalización de la imagen va a mezclar la información del objeto con la información “extra” no deseada. Por ejemplo, estamos montados en un satélite espía militar, y queremos fotografiar el pentágono. Nuestro presupuesto sólo daba para un detector 9x10 píxeles (si, un asco de resolución, pero es un ejemplo extremo). La lente de la cámara genera la imagen sobre la matriz tal que así:


Los detalles son más pequeños que los píxeles. Esto produce la mezcla de información, de forma que al digitalizar la imagen, queda algo como esto:


Es decir, nada reconocible. Es más, si un objeto entero no es capaz de llenar un píxel, el objeto será “invisible” a la cámara, se difuminará y desaparecerá totalmente. En este ejemplo extremo, el río se intuye, el pentágono se imagina donde está, pero de los coches aparcados no hay ni rastro. Esta mezcla de información es imposible separarla a posteriori. Hay algoritmos que pueden “interpolar”, inventarse datos para producir una imagen con más píxeles, pero con la misma información; lo que nunca van a hacer es añadir información nueva. Así que, habitantes de CSI-land, olvidaos de esos capítulos en los que se hacen zooms infinitos para captar con total nitidez el detalle de que el bigote que llevaba el enano que salía reflejado en el espejo de maquillaje de una señora a 20 metros de distancia que pasaba por allí, era postizo.

La óptica también es importante, porque delimita el campo de visión (FoV, Field of View), los límites de la imagen que se proyecta sobre el detector. Dado un tamaño de detector y escenario concretos, no es lo mismo proyectar una parte grande de éste que sólo un trozo. El resultado final es una imagen más grande o más pequeña, y por tanto, la posibilidad de poder captar más o menos detalles en la imagen:


Las cámaras de seguridad de circuito cerrado registran muchas, demasiadas imágenes. Pero la información ocupa espacio, así que para ahorrarlo, lo primero que hacen es reducir el número de imágenes que se toman (1 por segundo). Y lo segundo que se hace es obtener imágenes de baja resolución. Por otro lado, el campo de visión, el trozo de escenario que proyecta sobre el detector, es siempre amplio, para poder vigilar lo más posible, de un entorno muy cercano.

Las cámaras de tráfico tienen un campo de visión de unos 50º (calculado a ojímetro). Para la cámara que puede ver aproximarse el avión (la segunda), a 500 metros de distancia un 757 de 47 metros de largo, y 13 de alto, ocupa 5º a lo largo, y 1.5º de alto. Es decir, el 10% del campo de visión en horizontal, y el 3% en vertical. Sin conocer la resolución de las cámaras, y sólo por poner unos números orientativos, con una resolución de 640x480 píxeles, un 757 a 500 metros ocupará 64x14 píxeles, en los que quizás se pueda reconocer la forma (o no), pero donde no se distinguirían detalles relevantes. Eso, contando con que el avión se viera en toda su extensión. Si viniera de frente, probablemente no sería más que una mancha de 14x14 píxeles.

¿Y el avión?

Pues parece difícil que se pueda llegar a ver alguna al avión estrellándose. ¿Cómo podemos estar seguros de que allí se estrelló uno, y no pasó cualquier otra cosa?. Con el uso de un poco de lógica, se puede ver que es bastante plausible:

- Se encontraron restos de un fuselaje con la pintura y las letras de un American Airlines en el área del pentágono.

- Se encontraron piezas que corresponden a un boeing 757 en el interior del edificio.

- Algunas farolas fueron derribadas de forma compatible con la envergadura de un avión, y además con la trayectoria de éste.

- Existen multitud de testigos que vieron estrellarse un avión (era plena hora punta de entrada a Washington)

- Se estrellaron dos aviones en las torres gemelas, y otro cayó a tierra. ¿Por qué no iban a estrellar otro avión más en el pentágono? Si hubiera habido una conspiración, y querían que pareciera un avión, nada mejor que estrellar un avión de verdad. Con 3 vuelos secuestrados, por uno más...

- Si no se estrelló el AA77, ¿donde está el avión y los pasajeros? ¿Fueron abducidos?

¿...y de la teoría alternativa, qué pruebas hay?

miércoles, febrero 14, 2007

Band Gap

Anuncio desde aquí la apertura de una nueva bitácora "BandGap", destinada a hablar de física del estado sólido.

BandGap: Un hueco para hablar de electrones, fotones, y otras cosas terminadas en ones.

Espero que les guste.

lunes, febrero 05, 2007

Radio Marduk saluda a sus oyentes

Como todo buen experto en TCI sabe, al morir una persona, su energía vital (sea lo que sea) compra un billete de ida sin vuelta al planeta Marduk. Es el mundo donde acaban las almas en pena, y desde donde se comunican con nosotros a través de psicofonías y psicoimágenes. Al menos, reputados expertos en el tema no dudan a la hora de incluirlo en sus libros sin un mínimo de sonrojo, así que algo habrá de verdad. ¿No?

Hace ya tiempo, demostramos cómo una grabadora es capaz de captar interferencias electromagnéticas, tanto internas (el motor de la grabadora) como externas: la red eléctrica, el barrido del monitor de un ordenador, o la corriente eléctrica que pasa por un cable o altavoz por el que suena música, por ejemplo. De ahí, a que una grabadora capte ondas de radio, no hay mucha complicación.

Las interferencias pasadas directamente por un altavoz, generan sonidos audibles. Una onda de radio sin embargo, está muy por encima del límite superior de 22 Khz del oído humano, por lo que al pasar la corriente que genera directamente por un altavoz no es posible oír nada. El sonido transmitido por radio lleva un proceso previo para poder transmitirlo, y un proceso posterior, tras la recepción en el aparato, para poder oírlo.

Amplitud modulada

La modulación de amplitud (AM) es el proceso más simple para transmitir sonido en una onda electromagnética. El sonido se convierte en una corriente eléctrica, una combinación de frecuencias entre 20 y 22.000 hz. Sin embargo, no es posible transmitir toda esta información directamente, primero por el corto alcance que tendría, y luego porque se superpondría a la emisión de cualquier otra emisora, siendo imposible oír nada inteligible, sino la mezcla de todo. Se necesita una onda portadora, de mayor frecuencia, que lleve la información.

Esta onda portadora tiene una amplitud que se modifica añadiéndole la información que se quiere transmitir. La onda resultante tiene una serie de frecuencias interesantes: la frecuencia principal (que corresponde con la onda de la portadora), y a los lados aparecen lo que se llaman las “bandas laterales” superior e inferior. Estas bandas llevan la información transmitida, y corresponden a la suma (en la banda superior) de la frecuencia portadora con las frecuencias del sonido que se está transmitiendo. La banda inferior, lleva la resta de la frecuencia portadora y las frecuencias del sonido. He aquí como ejemplo las ondas, y sus espectros de frecuencia:
Onda portadora a alta frecuencia
Información que se quiere transmitir, compuesta por una señal con dos frecuencias
Onda de AM, con sus bandas laterales

La información modula la amplitud de la onda portadora, y aparecen las bandas laterales, que son la suma y la resta de la frecuencia de la portadora con las frecuencias de la información.

Cuando la onda transmitida llega a una antena, ésta genera una corriente eléctrica. Lo que se necesita ahora es “demodular” la corriente para recuperar la información original. La forma más sencilla de hacerlo es eliminando o “rectificando” la parte negativa de la onda transmitida, y filtrando la señal resultante para dejar pasar sólo frecuencias bajas:
Onda rectificada (negra) y filtrada (roja)

Al rectificar (eliminar) la parte negativa de la onda, y filtrar la señal para eliminar frecuencias altas, se recupera la información original (compárese la línea roja con la segunda gráfica)

La rectificación se hace con un dispositivo electrónico, habitualmente un diodo, que cuando la corriente es positiva la deja pasar, pero la corta cuando es negativa. El filtrado suele ser también parte de la electrónica. Sin embargo, el oído también puede hacer de filtro, ya que no detecta frecuencias por encima de 22 khz.

Los números en las gráficas son sólo de ejemplo. La portadora de una onda de radio AM comercial está entre 500 y 1000 khz. Y el espectro usado por la AM es mucho más amplio, incluyendo radioaficionados, walkie-talkies, o las llaves electrónicas de los coches.

Y después del ejemplo teórico, un ejemplo práctico. Este cable enrollado alrededor de una lata es una forma muy efectiva de captar ondas electromagnéticas.
Espira enrollada en una lata que sirve para captar ondas electromagnéticas, con un diodo para demodular. Conectado a la grabadora para que sirva de pre-amplificador
En un extremo hay colocado un diodo de germanio. Es el tipo de diodo con el que es más fácil demodular una onda de AM.
Diodo de germanio para demodular una onda AM
Está conectado a una grabadora antes de conectarlo al ordenador para que sirva de pre-amplificador. Usando un pequeño walkie-talkie cerca, que puede emitir una señal de llamada, se puede oír (y ver en este espectrograma) cómo es posible recibir y demodular las señales que emite.
Titotatin...
(Por supuesto, también funciona con voz)

Las psicofonías de Radio Marduk

Que una grabadora capte ondas de radio está fuera de duda. Viendo que la demodulación de una onda no es cosa difícil, la pregunta ahora es, si una grabadora podría llegar a demodular las ondas de radio, y recuperar y registrar el sonido que transmite.

Así que, usando la misma grabadora y el walkie, nos hemos puesto a probar, así, tal cual, sin diodos ni montajes raros, en lo más parecido a una grabación normal y corriente, y hacer transmitir el walkie cerca de la grabadora. En vez de grabar en una cinta, la salida de auriculares se conecta al ordenador para grabar directamente. La grabadora sirve únicamente como pre-amplificador.
Micrófono, grabadora y walkie
…y funciona, oiga. Al acercar el walkie al micrófono propio de la grabadora, haciendo sonar el tono de llamada, se oye el sonido de apretar la tecla captado por el micrófono, y además, el sonido del tono de llamada, pero que es captado por interferencia y demodulación de la señal que emite el walkie(Pincha para oír):
grxx.. click xxxsssf... tito..tin... grxxxgfclick...fzzxxxs..titotatin..gxxsfsfs
Y usando un micrófono externo (el típico de un ordenador), también:
grxx.ffff... titotatin... grxxxgffzzxxxs
¿Cuál es el elemento que hace de rectificador en este caso? No lo tengo muy claro, pero posiblemente esté relacionado con el tipo de micrófono (de tipo electrete), ya que usando la lata con el cable enrollado (equivalente a un micrófono de inducción), sin el diodo conectado no conseguí nada. Pero queda demostrado que es posible recibir interferencias de radio y demodular la señal (que puede ser perfectamente voz), y que por tanto quede grabada, confundiéndose con una acongojante psicofonía de agárrate los pantalones.

Algunos argumentarán que si las psicofonías son interferencias de éste tipo, entonces no serían capaces de responder inteligentemente a preguntas. Pero para responder a eso, ya tenemos las googlefonías.

Enlace interesante

Cómo hacerse una radio simple

miércoles, enero 31, 2007

2007, año de la ciencia

Como más de uno sabrá ya, este año se ha declarado por decreto "Año de la Ciencia" en España.

La web oficial de actividades está en esta dirección:

A los largo del año se irán anunciando las actividades, según sus organizadores las den de alta, así que no la pierdan de vista.

lunes, enero 15, 2007

Aceite Paranormal (Acto final)

Parecía ya olvidado el tema de las nuevas caras de Bélmez y sus análisis, después de un par de años desde la recogida de unas muestras con toda pompa y circunstancia, dos análisis presuntamente de tales muestras, y un juicio perdido. Y en estas estábamos, leyendo el pataleo de Pedro Amorós, cuando va y aparece un tercer análisis.

Breve recordatorio

Tras la aparición de nuevas caras en Bélmez, se acusó a Pedro Amorós y su tropa (la SEIP) de fraude, por de haber pintado las caras usando aceite. Para intentar desmentir estas acusaciones, se recogieron unas muestras en presencia del juez de paz de Bélmez, la alcaldesa y más gente para certificar su origen en un acta, y hacer un análisis para demostrar que no se pintaron.

El primer análisis, el “para-análisis Johnson” (1) (2), fue hecho en unos laboratorios que nadie conoce, con técnicas que nadie sabe, y que ya se comentó que aparentemente sólo se había hecho un análisis de materiales sin buscar materia orgánica. Resultado: “sólo dolomita”

El segundo análisis (3) (4), hecho en la universidad de Jaén por expertos en aceite, se conoció tiempo después. Éste análisis sí era más adecuado para la búsqueda de materia orgánica, combinando espectroscopia de masas y espectroscopia Raman. Resultado: Sin diferencias entre muestra sin cara, y con cara, aunque aparecían bandas atribuibles a carbono amorfo, una forma general de decir que hay cierta cantidad de carbono del que no se sabe su procedencia, ya sea orgánica o no.

Y hoy toca comentar el tercer análisis, hecho por AIDICO, un Instituto Tecnológico de la Construcción y expertos en cemento, encargado por Pilar Verdú, y publicado en la revista digital Phenomenon. Es especialmente interesante éste último análisis, porque se ha hecho sobre las muestras recogidas cuando se hizo aquella acta. De cómo llegaron a ella, está relatado en el artículo "Bélmez: análisis a las caras, análisis a las claras”(5) en la misma revista. Aunque la pregunta más interesante es: si se llevaron a analizar las muestras recogidas en el acta… ¿Qué carajo se analizó en los otros análisis?

El análisis de AIDICO (6) consta de 3 pruebas: difracción de rayos X (XRD), espectroscopia de infrarrojo (FTIR), y microanálisis de dispersión de energía de rayos X (EDS, EDX o EDAX), que se hacen sobre las dos muestras (A1 y A2), presentando ambas una zona clara, y otra oscura (siendo la zona oscura la presunta teleplastia)

Difracción de rayos X (XRD)

La difracción de rayos X es interesante para conocer la estructura de un material. Sólo permite identificar materiales que sean cristales (no confundir con vidrio), un material en el que las moléculas o átomos se colocan a distancias fijas unos de otros, formando líneas y planos regulares. Esta técnica permite conocer cómo están dispuestos, y las distancias que los separan.

Cuando incide un haz de Rayos X, cada plano de átomos refleja una parte del haz. A la salida de la muestra, los reflejos de cada plano interfieren entre ellos, de forma que sólo en determinadas direcciones la interferencia es constructiva (se refuerza la señal y aparece un pico), y en el resto es destructiva (la señal desaparece). La intensidad de las interferencias constructivas depende además del tipo de átomos del material.

Así, cada material tiene su propio espectro, una huella digital que lo identifica inequívocamente. Si se hallan varios materiales mezclados, entonces es posible identificarlos y separarlos usando una base de datos.

En el caso del cemento, sus componentes básicos son cal (CaO) mezclado con cuarzo (SiO2) para dar silicatos y con alúmina (Al2O3), para dar aluminatos. El cemento de un suelo se halla además mezclado con tierra. En el caso de Bélmez, es una zona rica en un mineral llamado Dolomita [CaMg(CO3)2], que se halla mezclado con otros compuestos típicos de un suelo cualquiera (principalmente cuarzo)

El análisis de XRD muestra la presencia de algunos de éstos compuestos, los que son cristales, pero no los que son amorfos. Lo se observa en los espectros es la presencia de dolomita y calcita [Ca(CO3)] en las zonas claras, y además cuarzo en las zonas oscuras. La calcita es muy similar a la dolomita, así que no es raro encontrar ambos compuestos juntos. El cuarzo proviene tanto de la tierra, como del cemento. Éste análisis, por sí sólo, no es concluyente.

Espectroscopia de Infrarrojo en Transformada de Fourier(FTIR)

Tanto la espectroscopia Raman (que se usó en el análisis de Jaén) como la de FTIR se basan en principios parecidos. Se trata de excitar con luz infrarroja enlaces de los átomos de las moléculas para que vibren. La longitud de onda concreta a la que se consigue esto depende de la molécula en cuestión, de forma que usando una base de datos, se puede descifrar un espectro de FTIR o Raman. Es una técnica correcta para poder detectar la presencia de compuestos orgánicos. Los compuestos orgánicos son básicamente cadenas de átomos de Carbono unidos entre sí, enlazados con hidrógeno, y también con “grupos funcionales”. Son los enlaces a éstos grupos los más interesantes de observar para identificar de qué tipo de compuesto orgánico se trata: un alcohol (C-OH), un ácido (O=C-OH), una amina (C-NH2)… Para intentar identificar con seguridad un compuesto específico, se requiere observar varias de estas características.

La técnica es cualitativa, es decir, informa de qué hay en la muestra, pero no de cuanto hay. Sí es posible comparar varios espectros relacionados para deducir si en una muestra hay más cantidad de un compuesto que en otro, aún sin saber el valor de concentración exacto.

Los resultados obtenidos muestran la presencia de dolomita, calcita, y cuarzo, al igual que con XRD, y además la presencia de cemento, reflejado en la tabla de resultados como C4AH9, que es una abreviación usada en la industria del cemento para 4CaO•Al2O3•9H2O, es decir, aluminato de calcio hidratado. También aparecen picos de silicatos y aluminatos. En general, estos últimos picos son más evidentes para la muestra A2, y más notables para la zona oscura que la clara, lo que puede indicar una mayor cantidad que en las zonas claras.
Muestra A1
Muestra A2


Como dato interesante, en éste análisis aparecen compuestos ajenos al cemento, en particular compuestos orgánicos, y de una forma muy evidente: radicales -CH, -CH2, -CH3, un grupo funcional de ácido o amina (R-COOH, ó R-CNH2), un oxígeno con doble enlace a Carbono, que puede pertenecer a un grupo ácido (C=OOH), y un grupo alcohol, que igualmente podría pertenecer al ácido (CO-OH). A pesar de ser tan evidentes en los espectros de FTIR, éstos compuestos no aparecieron en el análisis de Jaén.

Análisis de dispersión de energía de Rayos X (EDX)

El análisis de EDX es sólo a nivel elemental. Es decir, da información acerca de los átomos que hay en una muestra, pero no de cómo están enlazados, o de las moléculas en que están incluidos. Se realiza aprovechando el haz de electrones de un microscopio electrónico.

Éste haz arranca electrones de los orbitales más cercanos al núcleo un átomo. Al serle arrancado un electrón al átomo, un orbital queda vacío. El orbital es ocupado de inmediato por un electrón de una capa superior. Al “caer” un electrón desde una capa superior, se emite un fotón en el rango de los Rayos X. La energía de este fotón depende únicamente del tipo de átomo que lo emite, de forma que es posible identificar los elementos presentes en una muestra, debido a que deja varios picos en energías concretas, y con unas intensidades concretas, su firma de rayos X

Tiene sin embargo un problema esta técnica, y es que las muestras deben ser conductoras de electricidad. Al incidir con un haz de electrones, las muestras aislantes los acumulan en la superficie, cargándola negativamente. Ésta carga puede llegar a repeler al propio haz incidente, y entonces ni las imágenes del microscopio, ni los espectros de EDX salen correctamente. Por ello, es necesario recubrir las muestras con una capa muy fina de un material conductor como grafito (carbono) u oro, como han hecho en este caso los analistas de AIDICO.

Los espectros que han obtenido muestran básicamente de magnesio, calcio, silicio y aluminio, además de carbono y oxígeno. En algunos espectros aparecen otros elementos (titanio, azufre, potasio…), pero no de una forma coherente, y con muy poca abundancia como para tenerlos en cuenta en principio. El carbono no es información útil, dado que se mezclan señales que provienen del carbono de la dolomita, calcita, y el material orgánico, además del grafito que recubre las muestras. El calcio es una mezcla de las señales de la dolomita, calcita, C4AH9, y otros silicatos o aluminatos de calcio. El silicio y aluminio provienen igualmente de varias fuentes (C4AH9, cuarzo, silicatos, alúmina, aluminatos). Sólo el magnesio viene de una única fuente, la dolomita, así que se puede usar su señal para comparar la abundancia relativa de cada elemento.

La dolomita contiene calcio y magnesio. Estos dos picos, siempre que haya sólo dolomita, aparecen con una relación de intensidades que debe ser siempre la misma, y siempre que las condiciones del análisis sean las mismas. Sólo cuando hay otros compuestos de calcio es cuando la intensidad de su pico aumenta. Por ejemplo, los espectros 3 (de una zona clara) y el 5 (de una zona oscura) tienen una relación entre los picos distinta, es mayor para el 5:

Espectro EDX de zona clara
Espectro EDX de zona oscura


(Está señalado además el pico de Carbono, que se solapa con uno de los picos de calcio)

En el espectro 3, el pico mayor del calcio llega hasta una intensidad de 600 cuentas, mientras que el magnesio se queda en 300. La relación es de Ca/Mg=2. En el espectro 5 la relación es de Ca/Mg=5000/500=10. Esto quiere decir que hay más calcio en el espectro 5 que en el 3, quizás debido a que haya más cemento que dolomita. Igualmente se pueden observar las relaciones Si/Mg y Al/Mg para saber donde son más abundantes los compuestos de Si y Al. Haciendo lo mismo con todos los espectros, y haciendo un poco de estadística básica, la tendencia general es que los compuestos de Si y Ca, son más abundantes en las zonas oscuras, mientras que apenas hay diferencias con los compuestos de Al.

Relacion de intensidad de picos de Si, Ca y Al respecto de Mg en EDX
Resumen de resultados

En XRD, las zonas oscuras contienen más cuarzo (SiO2).
En FTIR, las zonas oscuras parecen tener más cantidad de compuestos relativos al cemento.
En EDX, las zonas oscuras contienen más compuestos de Silicio y Calcio.

Estos resultados son los que llevan a concluir a los analizadores que existe una diferencia entre las cantidades de cemento y áridos que hay entre la zona oscura y la clara.

Valoraciones personales

Los datos son coherentes, y se complementan entre sí, e inducen a pensar que las zonas oscuras parecen ser más ricas en silicatos de calcio (CaO•SiO2, un compuesto del cemento) y/o cuarzo que las zonas claras. Visto el análisis, y entendiendo por qué llegan a la conclusión que llegan, hay que pensar que esa (y sólo esa) teleplastia es posiblemente una mancha propia del cemento, ocurrida quizás durante el fraguado de suelo.

De la enciclopedia Encarta:

“Los compuestos activos del cemento son inestables, y en presencia de agua reorganizan su estructura. El endurecimiento inicial del cemento se produce por la hidratación del silicato tricálcico, el cual forma una sílice hidratada gelatinosa e hidróxido de calcio. Estas sustancias cristalizan, uniendo las partículas de arena o piedras —siempre presentes en las mezclas de argamasa de cemento— para crear una masa dura. El aluminato tricálcico actúa del mismo modo en la primera fase, pero no contribuye al endurecimiento final de la mezcla. La hidratación del silicato dicálcico actúa de modo semejante, pero mucho más lentamente, endureciendo poco a poco durante varios años.”(7)

Al hacer el hormigón, el agua actúa sobre la mezcla de cemento y áridos para endurecerla, en un proceso muy lento. Es imposible mantener una humedad homogénea, siempre habrá sitios con más agua, otros con menos, la humedad que favorece o entorpece la evaporación, lo que afecta a la velocidad a la que se producen las reacciones (ya de por sí lentas) de endurecimiento de la mezcla, y tienen que aparecer zonas con mayor grado de curación o fraguado del cemento que otras.

Es interesante rescatar una entrevista a Ramos Perera (8), también publicada en Phenomenon, en las que habla de las caras viejas de Bélmez. En ella, dice:

El caso es que las [caras] del suelo no presentaban ningún color, se producen por efecto de una sustancia que ahí se utiliza bastante para acelerar el fraguado. Me estoy refiriendo a una sustancia higroscópica, que absorbe la humedad -como la sal-. Si en una superficie aparece este elemento, determinadas zonas se oscurecen más que otras

Al endurecerse el cemento, el agua se va perdiendo y evaporando, y esta sustancia higroscópica ayudaría a retirarla. Si esa sustancia se echa "a mano" al suelo, necesariamente se repartirá de forma no homogénea, y sólo actúa retirando la humedad sin incorporarse al cemento, entonces no sería detectada en ningún análisis, y dejaría las manchas que las que se habla. Es una pista muy interesante a seguir para confirmar el origen de la distinta coloración del cemento.

Añadido (16/01/07)

Otra idea, no se si más simple o complicada para explicar la distinta coloración del cemento, podría ser que el suelo de la casa de Bélmez está hecho en dos partes. Un primer suelo, pobre en cemento, sobre el que hay una capa fina más rica en cemento. Es en esta segunda capa donde se han hecho los análisis de zona clara-zona oscura. Siendo esa capa fina, al pisar por encima, podría haberse ido desgastando con el paso de los años, para dejar asomar la capa de debajo, más pobre en cemento que la superior.


¿Y el aceite?

No parece entonces que esta cara esté hecha de aceite. Sin embargo, sí es cierto que hay una sustancia orgánica, muy clara y evidente en todos los espectros de FTIR, que además llamó la atención a los analistas de AIDICO. En palabras de Francisco Máñez y Javier Cavanilles(5):

Sin embargo, sí habían dado con algo extraño para aquel simple suelo: una gran cantidad de carbono procedente de una materia orgánica (…). Cuando se les explicó que Pedro Amorós decía haber echado dos litros de aceite en aquel cemento, no les quedó ninguna duda sobre el origen del carbono.

Es muy probable que el aceite esté ahí: enlaces -CH, -CH2, y -CH3, enlaces C–OH, posibles radicales de ácido –COOH, y enlaces C=O. Todo ello aparece en una cadena de ácido oleico, principal componente del aceite de oliva. Al fin y al cabo, se pasó una fregona mojada en agua y aceite, hecho reconocido por su autor. El que aparezcan en todas las muestras rastros de materia orgánica lo confirma, aunque no demuestra que la cara fuera pintada.

Molécula de ácido oleico, con sus CH, varios CH2, un CH3, el COOH


Comparación de los análisis

El para-análisis Johnson (2) dio como resultados más significativos:

Al2O3: 0.08%
CaO: 30.6%
MgO: 21.7%
SiO2: 0.03 %

El análisis de Jaén (4) dio como resultados más significativos:

Ca : 0.19% (muestra 1) y 0.191%(muestra 2)
Mg: 0.112% y 0.124%
Al: 0.42% y 0.29%
(otros elementos en cantidades entre el 0.01% y el 0.0001%)
Bandas de carbono amorfo

El análisis de AIDICO (6) da como resultado:

Mayor concentración de cuarzo y compuestos de cemento en zonas oscuras.
Bandas muy evidentes de materia orgánica en todas las muestras

Lo primero que salta a la vista, es que las muestras (y perdón por el tecnicismo) son cada una de su padre y de su madre. Ningún resultado es igual o parecido a otro. Es más, si en el último análisis es tan evidente la existencia de materia orgánica… ¿Por qué no se encontró en los otros análisis?

Lo primero sería saber qué muestras se llevaron a analizar, porque las dos únicas muestras con una certeza razonable de tener denominación de origen, son las que se han analizado ahora. Los receptores de las muestras de AIDICO cuentan y documentan como reciben dos sobres con el escudo y remite del ayuntamiento de Bélmez de la Moraleda, dentro de los cuales se encontraba el acta de recogida, y dos botes sellados con las muestras.

Los otros análisis carecen de tal aval para autentificar las muestras. El para-ánalisis Johnson es sólo un papel con números. El análisis de Jaén tan sólo dice que dos personas le entregaron las muestras, y el acta de recogida.

En su momento se dijo (1): el acta no dice absolutamente nada. No describe el proceso de obtención, no se describen las muestras tomadas, ni la forma de guardarlas; lo cual es la mejor forma de hacer lo que se quiera con ellas. A saber qué llevaron a analizar a los inexistentes “Laboratorios Johnson” y a Jaén, porque según siguen relatando Máñez y Cavanilles(5):

“Pasaron a [comentar] los análisis de la Universidad de Jaén. Lo primero que observaron los técnicos de AIDICO fue que no estaba completo, le faltaban páginas. Algo de por sí llamativo, pues era la copia presentada por Pedro Amorós en su demanda contra Javier Cavanilles(…). Ante el pasmo de sus clientes [Pilar Verdú y acompañantes] Francisca Povo [jefa de Laboratorio de Materiales y Químico] aseguró: “Esto no es cemento”. Francisco Martínez, el subdirector de la empresa, miró a su vez la hoja y confirmó que aquello no era cemento. Los elementos físicos hallados no pertenecían a una argamasa, además el aluminio y el magnesio eran muy pobres, y sobre todo faltaba una gran cantidad de calcio, que componía cerca del 50% de cualquier cemento.”

En el análisis de ICP-MS de la universidad de Jaén(4), las muestras analizadas contenían un 0.19% de Calcio, 0.12% de Magnesio, y un 0.42% (muestra 1) y 0.29% de Aluminio (muestra 2). Todos juntos suman menos del 1%. El resto de elementos del análisis son menos abundantes aún. (¿Donde está el 99% del material restante?)

Fíjense que mientras en el análisis de Jaén el aluminio está en mayor cantidad que el calcio, en el análisis de AIDICO la situación se invierte. No en vano el calcio proviene de varios compuestos (cal, calcita, dolomita), mientras que el aluminio sólo proviene de la alúmina del cemento. El silicio del cuarzo, ni aparece.

En el para-análisis Johnson, parece que se ha hecho un análisis de elementos, no de compuestos, y se han cuantificado suponiendo que fueran óxidos. El aluminio se cuantifica en el 0.8%, y el calcio se cuantifica en el 30%. Sin duda, las muestras de Jaén no provienen del mismo sitio que las muestras del análisis de AIDICO, ni del para-análisis Johnson. Y en este último caso, al magnesio se le atribuye una cantidad similar a la de calcio, a la vez que la cantidad de silicio es irrisoria. Tampoco se parece demasiado a las muestras del tercer análisis. (Pista: en cada molécula de dolomita, hay un átomo de calcio, y otro de magnesio: MgCa(CO3)2 )

En el primer análisis no se encontró aceite porque no se buscó. En el segundo análisis, en cambio, sí se buscó aceite… pero sobre muestras que ¡¡¡ni siquiera eran de cemento!!!

Pero, ¿hay fraude o no?

La acusación original de fraude era que las caras estaban pintadas con aceite. Este análisis muestra que esta cara probablemente no fuera pintada, sino que quizás sea una mancha por la no homogeneidad de cemento. Ahora bien, hay que entender que en un fraude hay siempre una intención de engañar.

No se ha demostrado que haya caras pintadas, ya sea con aceite, titanlux, o pintalabios. Pero sí se pone de manifiesto la intención de engañar al encontrar que las muestras que se recogieron con tanto bombo y platillo, no se habían analizado, y en cambio, se presentaron otros análisis de muestras totalmente desconocidas, como si fueran las mismas.

Pero la cosa no queda aquí. Algo que hay que tener en cuenta cuando se recogen muestras para un análisis, es que éstas sean lo más representativas posible del total que se quiere analizar (lo que se llama muestreo). ¿Cómo de representativa es la cara de “El Santo”?. Si recordamos, todo este lío partió de la aparición de unas caras nuevas, sospechosamente cercanas en el tiempo a una visita de Francisco Máñez a Bélmez en que mostró un método sencillo para reproducir caras.

La seriedad de la SEIP y Amorós daba al menos para redactar un informe al ayuntamiento acerca de tales descubrimientos. Éste primer informe lo ha hecho público Amorós en su monólogo de club de la comedia “Yo contra El Mundo”(9), y describe las primeras caras descubiertas, dando detalles de su forma y ubicación (10):

Figura primeracara: Esquina norte izquierda de la cámara [observada antes de “hidratar” el suelo]
Figura 2132: Imagen de un perfil con cabello y rasgos muy definidos (…) formada en el lugar de ubicación de la primera cara(…)
Figura 2106:Bautizada como la “dama del escalón” (…) ubicada en el primer escalón que conduce a la cámara de las caras.
Figura 2156: Esta cara se forma en la esquina norte derecha de la cámara(...) Se trata de una mujer de perfil(…)
Figura 2158: En esta imagen podemos detectar una formación ubicada encima de la 2156, y que se trata de un rostro masculino(…)
Figura 2173: (…) cuatro rostros de ubicación esquina norte derecha. Podemos observar la figura 2158(…), algo parecido a una “cabeza de carnero”(…) A la derecha de ésta última observamos un rostro masculino (…) con aparente mal genio. Y en la parte superior denotamos una cara similar a la 2158 pero (…) parece una mujer
Figura 2179: (…)perfil femenino y con largo cabello.
Figura 2183: En esta imagen ubicada en el lateral derecho de la cámara y en el centro, denotamos un rostro de grandes ojos, boca grande y nariz, con expresión de mal genio (…)
Figura 2185: Se trata de la composición de dos rostros. Uno de perfil y pequeño en la parte superior (…)El otro rostro es mucho más grande(…)Éste último tiene menos formadas las características de la cabeza, denotando ojos profundos y oscuros, nariz y boca. Su formación es similar a la de “el Abuelo” de la Casa de las caras
Figura 2187: (…)un cuerpo entero de niño o de niña(…)
Figura 2196: Se trata de la imagen (…) de la 2173 en la que observamos de manera diferenciable y clara una formación de un rostro de mujer en la parte izquierda de la imagen principal

Los descubrimientos redactados en este primer informe sirvieron para lanzar el tema de las nuevas caras, que dio inmediatamente origen a las acusaciones de fraude. No sabemos si hay algún informe posterior con más descripciones. En estas, ninguna es llamada “El Santo”. Y la gran mayoría están colocadas en las esquinas, o bordes cercanos a la pared de la habitación: forman la exposición permanente que se muestra a los curiosos, mientras que el resto del suelo está cubierto por una alfombra.

¿Y “El Santo”? He aquí dos fotografías, obtenidas por Yamato(11), mostrando tanto la cara (el que la vea), como el agujero que se hizo para tomar las muestras, y su ubicación en el centro de la habitación:


Si repasa el informe, notará que ninguna de las caras descritas se ubica en el centro de la habitación. Hay algunas que no se especifica dónde están, pero en ninguna se dice explícitamente que esté situada hacia el centro. Y de las descripciones, sólo una, sin ubicación conocida, podría identificarse con “El Santo”, simplemente porque la descripción es tan general que podría valer para cualquier cara.

Figura 2185: Se trata de la composición de dos rostros. Uno de perfil y pequeño en la parte superior (…)El otro rostro es mucho más grande(…)Éste último tiene menos formadas las características de la cabeza, denotando ojos profundos y oscuros, nariz y boca. Su formación es similar a la de “el Abuelo” de la Casa de las caras

Si ya es difícil llegar a ver un rostro en la foto del suelo, más aún es llegar a ver cualquier otro rostro cercano y más pequeño. Además, se indica que las características están poco formadas. Así que, retomando la pregunta:

¿Cómo de representativo es el rostro de “El Santo” para hacer un análisis?

Tanto si la figura 2185 es “El Santo”, como si no, está claro que había varias figuras mucho más definidas, claras y representativas.

Y es que, viendo que son capaces de llevar a analizar una muestra que ni siquiera contiene cemento diciendo que es suelo de Bélmez, ¿se iban a arriesgar a analizar una cara fabricada, pudiendo analizar una cara natural producto de la pareidolia de las manchas del cemento?

Referencias

(1) “Aceite Paranormal”, en Gluon con Leche
(2)
Para-análisis Johnson
(3)"
Aceite paranormal (2º Acto)", en Gluon con Leche
(4)Análisis de la universidad de Jaén,publicado en “
En ocasiones veo Fraudes”, de Lois López Vilas)
(5) “Bélmez: análisis a las caras, análisis a las claras”. Pilar Verdú.
Revista Phenomenon, Nº3, pags 24-31.
(6)
"Análisis de dos muestras de mortero” Informe técnico Nº464. AIDICO, Instituto Tecnológico de la Construcción.
(7) "Cemento" Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000. © 1993-1999 Microsoft Corporation.
(8) “El testigo incómodo” Francisco Máñez y Javier Cavanilles.
Revista Phenomenon Nº3, pags. 22 y 23
(9) "
Yo contra el mundo", Pedro Amorós
(10) “Informe preliminar de investigación”, SEIP, 2004. Página 1, Página 2, Página 3, Página 4, Página 5

(11) "Mil Kilómetros tras los caras", en la página web de Yamato

domingo, enero 07, 2007

La insoportable terquedad de los datos

Johannes Kepler

“Si pudiera ignorar esos 8 minutos de arco, adaptaría mi hipótesis. Pero como no puedo ignorarlos, esos 8 minutos conducen a una reforma total de la astronomía”


Johannes Kepler



Galileo Galilei es el referente favorito de los creyentes en fenómenos paranormales. La persecución a la que fue sometido por sostener una visión del mundo distinta a la que entonces había sido impuesta, la trasladan a los días de hoy, siendo ellos las víctimas incomprendidas, e identificando a la Santa Inquisición con una malvada ciencia oficial y comeniños, cuyos más sanguinarios miembros, además de aficionados a la barbacoa, somos los escépticos.

Poco importa que Galileo fuera un científico que se sustentaba en unos datos, experimentos y observaciones del mundo real que cualquiera podía comprobar; y menos aún importa el hecho de que sus inquisidores fueron personas que precisamente imponían (sin debate, ni revisión por pares) un saber tradicional y milenario, unas ideas preconcebidas, dogmas basados en temores, ideales o esperanzas, una verdad revelada que nunca había sido confrontada al mundo real para comprobar su veracidad.

Sin embargo, podrían sacar lecciones más jugosas de alguien como Johannes Kepler, astrólogo convertido a astrónomo, cuya vida y obra relata Carl Sagan, en el capítulo III “La armonía de los mundos” de su serie de divulgación “Cosmos”.

Kepler nació en 1571, y estudió en un seminario protestante en Maulbronn para hacerse clérigo. Aunque finalmente no fue ordenado, fue una persona con un fuerte sentimiento religioso, pero a la vez capaz de hacerse preguntas al observar el mundo que le rodeaba donde parecía reinar el caos, la peste, las guerras... ¿Cómo podía Dios crear algo tan imperfecto? Sin duda, su perfección debía de hallarse oculta entre tanto caos. Sólo las matemáticas y la geometría parecían hallarse al nivel de perfección requerido por un Creador.

Tras el seminario, estudió en la Universidad de Tübingen, donde pudo conocer el modelo heliocéntrico que había propuesto en 1543 Copérnico, en el que los planetas describían órbitas circulares alrededor del Sol. Tras la universidad, fue profesor en la localidad de Graz. Y fue allí donde comenzó su búsqueda de la prueba de la mano de Dios en la naturaleza, algo que hasta el momento, nadie parecía haber hecho. Buscaba ese retazo o pincelada de perfección oculto en el mundo, que el presuponía debía haber.

En aquel momento, eran seis los planetas conocidos: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter y Saturno. Kepler se preguntaba por qué sólo seis, y por qué de las distancias entre las órbitas de cada uno. Por casualidad, al trazar un triángulo equilátero dentro de una circunferencia, observó que si dibujaba un nuevo círculo dentro del triángulo, la relación entre los radios de ambos círculos correspondía con la relación entre los radios de las órbitas de Júpiter y Saturno.

Esta observación casual le llevó a relacionar la geometría con la astronomía. Existían 6 planetas, y existen sólo 5 “sólidos perfectos” cuyas sus caras son polígonos regulares: el tetraedro, el cubo, el octaedro, el icosaedro y el dodecaedro. Su hipótesis era que las órbitas eran circulares, alrededor de una esfera. Esta esfera, contenía a su vez uno de estos sólidos, en cuyo interior se alojaba otra esfera con otra órbita, que a su vez contenía otro sólido… así hasta colocar los cinco sólidos y las seis órbitas. La relación entre los tamaños de cada unas de las esferas debía de corresponderse con la relación entre los radios de las órbitas de los planetas.
Modelo de kepler para las órbitas planetarias (vía Wikipedia)


Kepler empleó mucho esfuerzo en desarrollar su modelo, compararlo con el modelo de Copérnico, y confrontarlo con las observaciones astronómicas disponibles. Sin embargo, teoría y observaciones no casaban, lo que llevó a Kepler a pensar que las observaciones no eran lo suficientemente precisas, pero no a dudar de si su hipótesis era correcta.

En aquel tiempo, Tycho Brahe, matemático danés residente en Praga, era quien poseía los datos más precisos de observaciones astronómicas, en particular de Marte. Tycho invitó a Kepler a trabajar con él. Sin embargo, no parecieron hacer buenas migas, y no fue hasta la muerte de Tycho que Kepler pudo disponer la totalidad de las observaciones.

Placa conmemorativa de la estancia de Johannes Kepler en Praga.(Se agradecería la contribución de algún checoparlante)


Fueron entonces varios años de cálculos, hasta que finalmente pudo hacer cuadrar casi todos los datos con una órbita circular, con una precisión de menos de 2 minutos de arco, lo que en aquel tiempo, era una precisión bastante buena. Sin embargo, había unos pocos datos que se desviaban hasta 8 minutos de arco.

Hasta ese momento, la historia de Kepler se puede resumir en:

- Una concepción del mundo real basada en convicciones y dogmas.
- Una anécdota que lleva a una hipótesis ciertamente extraña basada únicamente en esas convicciones y dogmas.
- Un fracaso en la demostración de su hipótesis, donde la culpa es de la realidad, pero no de la teoría.
- Insistencia en la misma teoría, y un nuevo revés por parte de la realidad, que insiste en producir datos que no concuerdan con la hipótesis.

Salvando las distancias, hay cierto paralelismo entre una “himbestigación paranormal” y la historia de Kepler. Sin embargo, este es el momento clave, cuando Kepler da un paso muy importante, y reconoce su error. Decide aceptar la desagradable realidad, y rechazar su teoría: Las órbitas de los planetas no son circulares, y no están relacionadas con sólidos geométricos perfectos. No hay una perfección divina en el sistema solar.

A pesar del revés, Kepler siguió estudiando los datos de Tycho, hasta que logró comprender que la elipse era la trayectoria que describía un planeta en su órbita. Cerrar la puerta a su hipótesis le valió poder descubrir las tres leyes que hoy llevan su nombre, y que siguen siendo usadas en tareas como el seguimiento de satélites artificiales en su órbita alrededor de la Tierra. Además, sobre su trabajo se asientan otros como el de Newton acerca de la gravitación.

La historia de Kepler puede parecer un fracaso, pero sin embargo significó un paso adelante gigantesco en el conocimiento de la naturaleza. El avance no se da sólo cuando se reconoce la validez de una hipótesis. También es un avance el reconocer los caminos muertos que no llevan a nada, que permiten centrarse en los caminos que sí llevan a algo.

Los aficionados de fenómenos paranormales se hallan continuamente en el momento clave de Kepler: insistencia en teorías que son insistentemente falsadas por los datos y el conocimiento obtenido del mundo real. Tras 100 años de parapsicología y espiritismo, 70 de piramidología, o 50 de ufología, en que la situación es la misma que al principio… va siendo hora tener más en cuenta a Kepler, y menos a Galileo.

“Prefirió la dura verdad a sus más queridas ilusiones. Ese es el corazón de la ciencia”

Carl Sagan, sobre Johannes Kepler