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lunes, febrero 13, 2017

Los fantasmas no son fotogénicos

Vean esta foto. ¿Le reconocen?

Seguro que sí.

Ahora, sepárense del ordenador, salgan incluso de la habitación sin perder de vista la imagen. O separen el móvil unos metros. O entornen los ojos para desenfocar la imagen. ¿Siguen viendo a Einstein?. Por si es usted un lector de los vagos, que lo quieren todo hecho, les pongo la misma imagen, pero a menor tamaño.

Sí. Es la misma imagen. Lo pueden comprobar descargando la grande y reduciéndole el tamaño.

Pero, ¿por qué ahora se ve a Marylin?

Es una imagen híbrida, creada por el MIT. Aquí tienen una galería de imágenes híbridas, de donde he sacado la de Einstein/Marylin.

La característica de estas imágenes híbridas es que combina las dos, pero de tal forma que de una se cogen los detalles finos, mientras que de la otra se cogen los detalles gruesos. Fíjense mejor en Marylin. ¿Realmente la ven, o en realidad solo ven los detalles gruesos?: la forma del pelo, la forma de la cara, una sonrisa... pero no van a ver detalle de sus ojos, o los dientes en su sonrisa. En realidad, es una imagen «desenfocada» de Marylin. La imagen de Einstein es todo lo contrario: detalle fino de su cara, arrugas, pelos del bigote. El truco está en que cuando uno se aleja de la imagen, o la desenfoca, los detalles finos desaparecen porque nuestra vista es incapaz de ver con esa resolución, mientras que los detalles gruesos permanencen. Al corresponder a dos imágenes distintas, pasamos de ver una a ver otra.

Vemos la imagen desenfocada, los detalles gruesos... y es luego nuestro cerebro quien reconoce esa imagen icónica, reconstruyendo detalles que en realidad no están en la imagen.

Así es como funciona la pareidolia. La imagen de Marylin, a pesar de ocultar los detalles finos, tiene suficiente información para llegar a reconocerla. A nuestro alrededor, en cambio, podemos encontrarnos imágenes con mucho menor nivel de detalle, que aún así nos lleva a ver «cosas». Por ejemplo, las formas de las nubes. Manchas de cemento que nos lleva a ver caras.

O a ver la imagen de una niña en una imagen oscura y ruidosa. Una imagen como la que ha captado un trabajador de un Ayuntamiento de Vegas del Genil, en Granada, y que está pasando por televisión y periódicos con titulares como Los fantasmas 'atacan' el ayuntamiento

Esta parece ser la imagen original.

Esta parece ser una imagen toqueteada para hacer resaltar el presunto fantasma.

¿Ven una niña ahí? ¿O ven en realidad una imagen con poco detalle, tan solo una silueta? ¿Ven una cara, ojos, ropa...? ¿O ven solo una silueta con la forma básica de la señalética del baño de mujeres?

En realidad, podría ser cualquier cosa, que por forma o perspectiva pudiera tener esa forma tan simple. El ruido de la imagen y la poca luz evitan tener más información sobre qué se está viendo exactamente, así que el cerebro la pone de su cosecha. Tan simple como eso.

Pero ahora viene lo preocupante. ¿Qué ha hecho el Ayuntamiento de Vegas del Genil? «Limpiar» el ayuntamiento de «energías» gracias a una persona que practica reiki. Pero no teman, mis malvados colegas escépticos, que el ayuntamiento ya ha aclarado que no la ha pagado.

No la ha pagado por «limpiar» el ayuntamiento. En cambio, sí la paga por el taller municipal de reiki, en el que aprovecha el final de cada clase para «limpiar» el aula. Si de verdad creen que un trabajador ha fotografiado un fantasma, igual tendrían que plantearse la efectividad de esa limpieza energética.

No habremos encontrado un fantasma. Pero lo que sí hemos encontrado es un ayuntamiento gastando dinero público en fomentar pseudociencias.

sábado, abril 18, 2015

Trilero matemático

Al igual que un trilero se dedica a mover cubiletes para esconder una bolita donde más le interesa, existen trileros de los números que los mueven a su antojo hasta conseguir el resultado que más les conviene.

Cualquiera puede hacerlo con un poco de imaginación para llegar a resultados tan sorprendentes como inútiles y sobre todo carentes de sentido. Pero son menos los que gracias a estas manipulaciones se sacan ni más ni menos que un doctorado en arquitectura, para vergüenza de la institución que se lo concede. Y para vergüenza de las instituciones que posteriormente ayudan en la difusión, como el CSIC, el Ateneo de Madrid, la Universidad Politécnica de Madrid, o peor aún, el Ministerio de Educación y Cultura.

Hablo del arquitecto Miquel Pérez-Sánchez, agraciado con un doctorado por la Universidad Politécnica de Cataluña con la tesis "La gran pirámide, clau secreta del passat". Una tesis calificada de gilipollez desde el punto de vista histórico y arqueológico, y que desde el punto de vista matemático, se puede calificar del juego de los trileros.

Todos hemos oído ya más de una vez los típicos juegos de números con la base, perímetro, altura, área de la gran pirámide... para encontrar la distancia Tierra-Sol, π, o cualquier otro número aparentemente relevante. Sin embargo, creo que el Dr. Pérez-Sánchez va un paso más allá. No vamos a ver todas y cada una de las afirmaciones del Dr. Pérez-Sánchez (que son muchas), sino que me voy a centrar en una de las que me ha parecido más delirante por toda la manipulación numérica que lleva. Tranquilos, que no hace falta ser ni Einstein ni John Nash para entenderlo. Sólo hace falta saber hacer las operaciones matemáticas más básicas, y un poquito de geometría. En todo caso, también es necesario olvidarse de por qué hay que hacer tales operaciones, y realizarlas al tuntún. Suspender el pensamiento crítico, en una palabra.

Pues al parecer, los egipcios conocían el Monte Everest. No sólo eso, sino que además sabían que era la montaña más alta de la Tierra y que por tanto, es el punto natural desde donde referenciar la posición de cualquier punto en la Tierra, pero sólo en longitud. Para la latitud podemos seguir usando el ecuador.

Así de entrada ya plantea muchos problemas esta afirmación, pues ¿acaso conocían los egipcios todas las montañas del mundo? ¿y además sabían como medir su altura respecto a un nivel de referencia definido a nivel global, como es el nivel medio del mar que usamos nosotros hoy en día?. Pero lo que vamos a ver es la prueba matemática que ¿lleva? a tal conclusión, y que se puede leer en la segunda mitad de este texto.

Las coordenadas del Monte Everest son 27º 59’ 18,09” N y 86º 55’ 30,73” E, que en el sistema decimal resultan ser 27,988358º N y 86,925203º E

Como la medida del meridiano es 40.007,832 km, y la del ecuador, 40.075,017 km, y como la distancia entre meridianos, medida sobre los paralelos, es proporcional al coseno de la latitud, resulta que las coordenadas de la Gran Pirámide referidas al ecuador y al meridiano del Monte Everest, expresadas en un número entero de km, serían: latitud norte 3.332 km, longitud oeste 5.380 km.

Estos dos números forman una terna pitagórica, ya que 5.3802 – 3.3322 = 4.2242.
[Las coordenadas de la gran pirámide que usa el Dr. Pérez-Sánchez son 29º 58' 45,02'' N (29,9791722º); 31º 08' 03,14'' E (31,134221º)]

Las cuentas, tal cual, las operaciones matemáticas en sí mismas son correctas. La distancia (d) sobre una circunfernencia se calcula como d=R·θ, siendo R el radio, y θ el ángulo en radianes entre los dos puntos.

Calculemos la distancia de la gran pirámide al ecuador, usando el radio polar de la Tierra:

Rp=40.007,832/(2π)=6367,444 km

Pasando la latitud de la gran pirámide a radianes, se obtiene:

θ1=29,9791722º·π/180=0,523235262 rad.

Y finalmente, la distancia lineal al ecuador en km es

d1=Rp·θ1=3.331,671 km, que redondeado al entero más cercano son 3.332 km.

Por otro lado, para la distancia entre los meridianos de la gran pirámide y el Everest, primero necesitamos el radio del paralelo sobre el cual calculamos esta distancia. Que corresponde con el radio ecuatorial, corregido por el coseno de la latitud a la que estamos:

Req=40.075,017/(2·π)·cos (29,9791722º)=5.524,788 km

Ahora calculamos la diferencia angular entre las longitudes de ambos sitios, en radianes, por supuesto:

θ2=(86,925203-31,134221)·π/180=0,973736329 rad,

y finalmente la distancia entre ambos meridianos:

d2=Req·θ2=5.379,686 km, que redondeado al km más cercano son 5.380 km.

Con estos dos números y una calculadora, ahora es fácil comprobar que efectivamente, estos números son dos de un trío que pueden formar una "terna pitagórica", que es aquella que cumple A2+B2=C2, siendo A,B y C números enteros. En este caso, d1 sería A o B, y d2 sería C. De forma que podemos calcular el tercer número en discordia como C2-A2=B2. Y efectivamente, el tercer número también resulta ser un entero:

5.3802 – 3.3322 = 17.842.176, cuya raíz cuadrada es 4.224.

Una terna pitagórica, que según el Dr. Pérez-Sánchez es prueba de que el Everest sirve como referencia objetiva para establecer la longitud 0º, frente a la referencia totalmente subjetiva y arbitraria de establecer la longitud 0º en el meridiano que pasa por Greenwich.

Ahora la pregunta: ¿Cuántos movimientos de cubiletes han sido capaces de detectar? Sí, las cuentas son correctas. Pero en matemáticas, los números representan "cosas" que se relacionan entre ellas con un orden y una lógica. Siempre hay una razón para multiplicar, sumar o elevar a la enésima potencia uno o varios números, las operaciones no se hacen al tuntún, y más aún si detrás de ellos hay una unidad de medida (sean metros, radianes o megabytes).

1. La precisión imprecisa

Usamos una elevada precisión las coordenadas angulares, ni más ni menos que una centésima de arcosegundo, o 3·10-6 grados, es decir, 3 partes por millón.

Igual se puede decir de las distancias. El perímetro terrestre (polar y ecuatorial) se expresa con una precisión de metros para distancias de decenas de miles de kilómetros. Eso representa una precisión de una parte por diez millones (1·10-7).

Pero al final redondeamos el resultado al número entero más cercano [en kilómetros], cargándonos toda esa precisión anterior, y dejándola en 1 parte entre mil (es decir, se reduce en un factor 1000)

No vamos a entrar en si los egipcios eran capaces de posicionar con una precisión de 3 microgrados, cosa que se antoja harto imposible. Ahora bien, una vez escogida una precisión, lo lógico y normal es mantenerla hasta el final de los cálculos, y no cargársela por conveniencia al final del proceso para dejar una cantidad en kilómetros enteros. ¿Por qué kilómetros? ¿Por qué no usamos la precisión original de metros? Porque en ese caso (pasando las cantidades a metros para que sean números enteros):

5.524.7882-3.331.6712=4.407.181,7292

deja de ser una terna pitagórica porque no todos los números son enteros.

Si el Dr. Pérez-Sánchez quiere usar el kilómetro como precisión de medida, entonces le hubiera bastado con establecer las posciones geográficas de la pirámide y el Everest con 0.5 minutos de arco, y hubiera encontrado las mismas relaciones. Lo que se traduciría en que la pirámide podría haber estado 500 metros más al Este, Oeste, Sur o Norte de donde está sin problemas, pero claro, se hubiera cargado el mito ese de la altísima precisión en la elección del lugar de construcción.

2. Pitágoras, y los números bailarines

¿Cual es el origen de las ternas pitagóricas? Obviamente, el teorema de pitágoras, ese que dice que la hipotenusa al cuadrado es la suma del cuadrado de los catetos.

A2+B2=C2

Es una relación básica en geometría, pues nos permite descomponer distancias (o vectores) en dos componentes que son perpendiculares entre sí, que indican dos direcciones del espacio. O al revés, teniendo las componentes, poder calcular la distancia (o magnitud del vector).

Razonemos qué cálculos hemos realizado: Primero hemos calculado la distancia desde el paralelo donde se halla gran pirámide hasta el ecuador. Y luego la distancia desde el meridiano donde está la pirámide hasta el meridiano donde está el Everest. Es decir, hemos obtenido dos componentes perpendiculares, los dos catetos. De forma que d1 y d2 en realidad se corresponden con A y B, y no con A y C. Y en estas circunstancias, aún usando el tramposo redondeo a kilómetros, al calcular C:

5.3802 + 3.3322 =40.046.624, cuya raíz cuadrada es 6.328,24 y deja de ser la mágica terna pitagórica.

El Dr. Pérez-Sánchez mueve los números cual cubilete para colocarlos donde le interesa y conseguir la relación que busca. Si tenemos ademas en cuenta lo que nos dice él mismo en su web:

el Teorema que lleva su nombre… ¿Lo inventó Pitágoras o lo aprendió de sus maestros egipcios después de pasar entre 10 y 20 años en el país del Nilo y de ser ungido sacerdote?

Porque los antiguos egipcios habían de ser maestros en agrimensura, el arte de medir las tierras, porque cada año, después de la crecida del Nilo, habrían de volver a marcar los límites entre propiedades. Y el Teorema de Pitágoras lo que geométricamente nos ofrece es una suma de superficies.
Si tenemos que dar por válido que los egipcios conocían lo que representa el teorema de Pitágoras (aunque lo llamaran de otra forma) y su utilidad, no tendrían por qué andar bailando números a lo loco para cuadrar relaciones matemáticas. Lo que tenemos en cambio, es un baile sin sentido de números del Dr. Pérez-Sánchez para obtener lo que le interesa, sin atender al significado de los números ni lo que representan.

3. Euclides se retuerce de dolor en su tumba

Hay una característica del teorema de Pitágoras que de nuevo revela la inutilidad o sinsentido de los cálculos de Pérez-Sánchez. Porque el teorema de Pitágoras sólo se puede aplicar sobre geometría euclidiana, es decir, superficies planas. En superficies curvadas (y más concretamente en una esfera como la Tierra), de pronto las líneas paralelas se cortan en un punto, los ángulos de un triángulo no suman necesariamente 180º, y por supuesto, el teorema de Pitágoras no funciona como debe.

La Tierra es una superficie esférica, curvada. Para distancias muy cortas, se puede hacer la aproximación de que la superficie es plana y usar la geometría euclidiana. Pero no lo es para las distancias que estamos contemplando en nuestro caso. De hecho, para calcular la distancia entre la pirámide y el ecuador, y la distancia al meridiano del Everest, hemos usadi el radio terrestre, y las coordenadas angulares (latitud y longitud). No hemos usado la geometría euclidiana para calcular la distancias d1 y d2.

Por ese motivo carece totalmente de sentido apelar al teorema de Pitágoras, e introducir datos que se han obtenido de una superficie curvada. Es incoherente.

4. ¿Y por qué no el océano Atlántico?

Hemos usado el meridiano 86º 55’ 30,73” Este para hallar (muy tramposamente) una relación determinada. Pero, ¿qué hubiera pasado si hubiéramos usado el meridiano 24º 39' 24,34'' Oeste ? Que hubiéramos obtenido la misma relación numérica que tanto le llama la atención al Dr. Pérez-Sánchez.

¿Y qué hay en ese meridiano? Nada. Sólo el océano Atlántico de Norte a Sur. Y (**tachán**) las islas de Cabo Verde. ¿Sorprendido? ¿No? Ya me lo imaginaba.

Estamos hablando de todo un meridiano que va de Norte a Sur, es inevitable que pase por algún sitio en algún momento. En realidad, sólo hay que echarle imaginación al asunto y encontrar un punto al que le queramos dar la relevancia que subjetivamente nosotros mismos queramos darle.

Sí, por mucho que el Dr. Pérez-Sánchez quiera definir el Everest como referencia objetiva, en realidad es él mismo quien le está dando una relevancia a ese punto que no tiene por qué darle nadie más, cosa que yo también podría hacer con el meridiano 24º 39' 24,34'' Oeste.

[modo cachondeo=on, recuerden la Ley de Poe]
Es un meridiano que va por todo el Atlántico desde el Ártico al Antártico, pero el único terreno firme que cruza es Cabo Verde. ¿Casualidad? ¿Las únicas islas en medio del Atlántico en ese meridiano, del que se calcula una terna pitagórica respecto de la gran pirámide? ¿Cuales son las probabilidades de tal coincidencia?
[Nótese el uso de la jerga misteril para predisponer al lector]

Lo cual nos lleva a la conclusión obvia de que esas islas son los restos de la Atlántida. Tras el cataclismo que la destruyó, algunos supervivientes llegaron al Nilo, donde en un último intento de hacer perdurar su cultura y conocimientos, construyeron la gran pirámide escondiendo en ella la localización exacta de la Atlántida y la fórmula de la Coca Cola. Y los egipiciós son sus tataranietos.
[modo cachondeo=off]

Y en realidad, existen dos meridianos más que cumplirían con el requisito de formar una terna pitagórica: son aquellos que se encuentran al Este y Oeste a 4224 km del meridiano de la gran pirámide. Con la ventaja de que cumplen con el teorema de pitágoras sin necesidad de hacer el baile de números mencionado en el punto 2. Un meridiano es el 74º 56' 24'' E, y el otro está en 12º 40' 19'' O. Seguro que alguien se puede inventar una razón para que ese meridiano sea especial.

5. ¿Y el tercer número, qué?

Entonces, el Dr. Pérez-Sánchez nos ha hecho calcular la distancia lineal de la gran pirámide al ecuador, y al meridiano que pasa por el Everest. Y de ahí se saca de la manga una relación matemática que implica un tercer número.

¿Y qué significa o representa este tercer número? Pues no lo sabemos, porque (afortunadamente) el Dr. Pérez-Sánchez no ha hecho intentos por saber qué significa. Simplemente se da por contento de que haya aparecido para darle un (presunto) sentido a los otros dos.

Lo cual denota el esfuerzo realizado por suspender el pensamiento crítico. Una vez logrado el objetivo (encontrar una relación mágica) se olvida de entender qué es lo que significan los números que obtiene, de entender qué tipo de operaciones ha realizado con ellos y para qué las usa. Simplemente ha dado palos de ciego hasta encontrar cualquier cosa, sin saber qué estaba buscando.

Como quien tira una caña al río, saca una bota y la exhibe sobre la chimenea.

6. Lo que mide un metro

El último juego de trilero (aunque no menos importante) que quiero comentar es el hecho de haber usado kilómetros, unidad derivada de metro (1 km=1.000 m). Porque los egipcios no sabían lo que medía un metro. Muy a pesar del Dr. Pérez-Sánchez, que arregla el asunto diciendo que sí, que "codificaron" el metro en el diseño de la pirámide, siendo esta otra de las grandes proezas sus constructores: Tenemos que creer que los egipcios conocían lo que medía un metro varios miles de años antes de que se definiera por primera vez cuanto era la longitud de un metro. Más tarde, la oficina de pesos y medidas ha ido variando la definición, por lo que aunque un metro siempre ha medido un metro (por definición), un metro no ha medido siempre lo mismo.

Sin embargo, reproducir los cálculos del Dr. Pérez-Sánchez en millas resultaría en un fracaso total en cuanto a sus conclusiones, gracias a la arbitrariedad que supone que el metro se haya impuesto como la unidad de medida del Sistema Internacional, frente a esos pérfidos y malvados individuos que prefieren medir en pulgadas, pies, yardas o millas... (sin contar con que además existen las millas terrestres y las millas náuticas)

Como fracaso igualmente resultaría usar las unidades de medida que usaban los egipcios: dedos, palmos, y codos... y dentro del codo, también había para elegir. Intente el lector rehacer los cálculos anteriores en codos, kilocodos o megapalmos. Igual suena la flauta.

En resumidas cuentas, este es un ejemplo de cómo una persona se ha dedicado durante 10 años a cambiar números de un sitio a otro números para llegar a resultados aparentemente sorprendentes, pero que en realidad carecen de ningún sentido. Jugar con la precisión, las unidades, la arbitrariedad, obviar el significado y lo que están describiendo los cálculos realizados... en definitiva, un trilero de las matemáticas. Y esto, por lo visto, merece una subvención del Ministerio de Educación y Cultura.

Quizás debería dedicarme 10 años en buscar todos estos triles matemáticos de esta tesis. Visto lo visto, estoy seguro de que la Universidad de Politécnica de Barcelona me concedería un doctorado cum laude por ello.

viernes, enero 10, 2014

Radiofobia y las fundas antirradiación

De vez en cuando se nos bombardea mediáticamente con las temidas radiaciones de alta frecuencia. Principalmente se refieren a las radiaciones de móviles (tanto de teléfonos como de antenas), y ahora cada vez más las antenas wifi. Ya sea en la televisión, radio o a través de internet, no paran de decirnos lo perjudicial que es la radiación para la salud, aunque paradójicamente es difícil que nos concreten en qué nos perjudica exactamente, e incluso es seguido de vez en cuando con un contradictorio "no se han encontrado evidencias... pero por si las moscas". Por ejemplo:

La evidencia científica disponible aconseja adoptar medidas cautelares frente a la exposición a la radiación emitida por los teléfonos móviles e inalámbricos.

Aunque la evidencia obtenida por los estudios científicos realizados hasta la fecha no nos permiten decir en qué grado el uso de los teléfonos móviles pueden provocar efectos nocivos...

Negrita en el original. La falta de evidencia es evidencia de que se necesitan medidas cautelares. Curioso cuando menos.

Toda esta tecnofobia, sin embargo, no lleva a recomendar dejar de usar el teléfono móvil o las redes wifi, que parecería lo lógico. Si tan malas son las radiaciones, apágalo, tíralo y llama desde el teléfono fijo o una cabina como se ha hecho toda la vida, ¿no?

Pues todo lo contrario, lo que nos recomiendan es elegir entre una amplia gama de fundas (una, otra y otra) que nos aseguran que eliminan la "carga negativa" de las ondas electromagnéticas. Y además, te evita llamadas inoportunas:

Coloque el móvil durante el trabajo o en su tiempo libre en el compartimiento grande de su funda xxxxx, doble la solapa exterior y ciérrelo completamente con la cinta de goma, tras medio minuto su móvil quedará sin cobertura y ya nadie le interrumpirá.

Lo que no es sino una excusa muy traída por los pelos para darle una utilidad añadida a la funda. De lo que se trata al final es de meter miedo contra las perjudiciales radiaciones "negativas", pero no tanto como para dejar de usar la tecnología, y poder vender una solución contra un problema inexistente.

La pregunta es obligada: ¿Se tratan estas fundas de un producto milagro?

La afirmación principal es que las fundas reducen la radiación absorbida por la cabeza cuando hablamos con el móvil. En dos de las webs que he enlazado, además lo acompañan de referencias a la Universidad del Ejército Federal en Munich, con medidas hechas según unos procedimientos o normas estándar concretas, que demostrarían la atenuación de la radiación en 50 dB (que viene a significar que la potencia transmitida es el 0.001% respecto de la potencia incidente).

Siempre da lustre que una universidad avale un resultado. Más aún si además está relacionada con el ejército (y no digamos ya una norma militar [.pdf]), aunque esté obsoleta). Pero sin embargo, la prueba realizada no es la más idónea para lo que están afirmando (aunque sí evidencia que lo que dicen podría ser correcto).

Me explico. Las normas en las que está basada la medida dicen que hay que colocar una fuente de radiación alejada de la capa a caracterizar. El haz la atraviesa, y se mide cuanta radiación llega al detector. Siendo la palabra clave aquí "alejada", porque implica que la radiación le llega a la capa de una forma concreta ("ondas planas" es el término técnico).

En cambio, cuando se coloca un móvil en la funda, la radiación que emite el teléfono lo hace "muy cerca" de la funda. La "fuente" no está a la distancia estipulada por la norma,y cuando llega la radiación a la funda lo hace en condiciones distintas a la establecida.

Hubiera sido más correcta una caracterización orientada a conocer la emisión de una antena: ver cuanta radiación se emite en las distintas direcciones (siendo una de ellas la dirección a través de la funda).

O podrían haber hecho las medidas que hicieron en este otro caso [.pdf]. La medida consiste en evaluar la cantidad de radiación absorbida por un tejido biológico, simulando una llamada con un móvil pegado a la oreja. Este tipo de medida también está normalizada, y es la que todos los fabricantes de móviles deben realizar para certificar que sus teléfonos cumplen la normativa vigente. La norma establece las propiedades del tejido simulado, las condiciones de operación del teléfono (a máxima potencia), distancia, cantidad de tejido e incluso inclinación del móvil respecto del tejido.

Y los resultados apoyan la afirmación: sí, la absorción de radiación en la cabeza disminuye muy notablemente al usar la funda. El producto hace básicamente lo que dice.

Pero ahora va la segunda pregunta, la que no aparece en ninguna de estas webs porque si no, no venderían nada: ¿Es realmente necesaria la funda?.

Como decía al principio, nos bombardean con lo perjudicial de las radiaciones, pero es difícil encontrar qué es lo que perjudican concretamente.

La exposición prolongada a luz ultravioleta (tomar el sol en la playa) puede producir cáncer de piel. La exposición al frío sin abrigo, produce hipotermia. Efectos perjudiciales concretos. Las webs radiófobas en cambio no son capaces de concretar cual es el perjuicio de las radiaciones de móvil.

Pero, como todo el mundo sabe (excepto los homeópatas), la diferencia entre algo inocuo y algo que produce un efecto está en la dosis, y obviamente, con las radiaciones pasa lo mismo. Los efectos de la radiación sobre el cuerpo pasan por un calentamiento del tejido del orden de 0.1ºC [.pdf]. El estudio de los efectos de la radiación en función de su intensidad es lo que ha llevado a establecer unos niveles de seguridad máximos que deben cumplir todos los móviles, y de ahí la norma que se usa para certificar que los teléfonos los cumplen.

En la UE, este límite es de un SAR (Specific Absorption Rate) de 2 W/Kg (que es 5 veces menor que el nivel de referencia establecido por expertos de 10 W/Kg para la absorción localizada en la cabeza [.pdf]). Si repasamos las medidas del informe anterior, podemos ver el valor máximo de SAR con y sin funda obtenido después de varias medidas:

- Sin funda: 0.805 W/Kg
- Con funda: 0.032 W/Kg
(Normativa europea: 2 W/kg)

El móvil, sin funda, está un 60% por debajo del límite. Sí, con funda es mucho menos, pero es que sin funda ya estamos muy por debajo del límite en el peor de los casos.

Puede que ahora alguien esté pensando en que la OMS clasificó los campos de radiofrecuencia como potencial cancerigeno [.pdf]. Si no es peligroso, ¿por qué la OMS lo cataloga como cancerígeno? O al menos, tan potencialmente cancerígeno como lo es el café, los polvos de talco, el níquel (como el que hay en las monedas de 1 y 2 €) o la Aloe Vera.

Pues aquí (como en casi todo), hay que leerse la letra pequeña para evaluarlo en su justa medida.

The evidence was reviewed critically, and overall evaluated as being limited(2) among users of wireless telephones for glioma and acoustic neuroma, and inadequate(3) to draw conclusions for other types of cancers. The evidence from the occupational and environmental exposures mentioned above was similarly judged inadequate. The Working Group did not quantitate the risk; however, one study of past cell phone use (up to the year 2004), showed a 40% increased risk for gliomas in the highest category of heavy users (reported average: 30 minutes per day over a 10 year period).

La evidencia fue revisada críticamente, y en general evaluada como limitada(2) entre usuarios de teléfonos inalámbricos para glioma y neuroma acústico, e inadecuada(3) para extraer conclusiones sobre otro tipos de cáncer. La evidencia sobre exposición ocupacional y ambiental mencionadas anteriormente fue igualmente juzgada inadecuada. El Grupo de Trabajo no cuantificó el riesgo; sin embargo, un estudio anterior sobre el uso de móviles (hasta el año 2004), mostró un incremento del riesgo del 40% para glioma en la categoría de usuarios muy frecuentes (media reportada: 30 minutos al día durante un periodo de 10 años)

Siendo aquí las palabras importantes limitada e inadecuada, cuyas definiciones son:

(2) Evidencia limitada de carcinogénesis: Se ha observado una asociación positiva entre la exposición al agente y el cáncer para la que una interpretación de causalidad es creíble para el Grupo de Trabajo, pero el azar, sesgo o confusiones no pueden descartarse con suficiente confianza

(3) Evidencia inadecuada de carcinogénesis: Los estudios disponibles son de calidad, consistencia o potencia estadística insuficiente para permitir una conclusión respecto la presencia o ausencia de una asociación causal entre exposición y cáncer, o no hay disponibles datos de cáncer en humanos.

Es decir, que se han clasificado los campos de radiofrecuencia como potencial agente cancerígeno (en concreto de glioma), en base a una evidencia limitada de la que no se puede descartar el azar y los sesgos, mientras que no hay evidencia válida para cualquier otro tipo de cáncer. Son unos argumentos que se antojan débiles como para preocuparse y meter miedo.

La dichosa funda queda pues como producto de consumo contra un miedo injustificado.

Y para acabar, un poco de materia para pensar: las fundas evitan que la radiación llegue a la cabeza. Pero, ¿qué ocurre con esa radiación? El teléfono no comienza mágicamente a emitir con menor potencia, y si hay algo de lo que no existe excepción conocida es del primer principio de la termodinámica ("la energía ni se crea ni se destruye"). Así pues, ¿qué pasa con la radiación que no llega a la cabeza?

El principio de funcionamiento de las fundas se basa en que la radiación no atraviesa los metales (en teoría y en la práctica, aunque hay matices). Las fundas parecen estar compuestas de un mallado de hilos de plata, que reflejan la radiación incidente. Lo que hacen en realidad es cambiar el patrón de emisión del móvil. El móvil sigue emitiendo la misma energía, pero esta se reparte en el espacio de forma distinta. Por ejemplo, aquí muestro unas simulaciones de propagación de la energía electromagnética (hechas con el software libre MEEP). La primera simula la propagación en espacio libre, de forma simétrica, y más o menos esférica, como se esperaría de una fuente de radiación como un móvil.

La segunda representa la propagación si al lado de la fuente colocáramos una lámina de un metal perfecto.

Nótese cómo cambia el patrón, que reduce (aunque no evita) la propagación en un sentido, pero aumenta en el contrario (y nótense también los efectos de borde). Quizás algún radiófobo se sienta tranquilo y seguro con su funda, evitando recibir radiación... a cambio de lanzársela a los demás, lo cual parece poco ético cuando menos.

Y además ahora tendrá la preocupación extra de colocarse el móvil en el bolsillo del pantalón en la posición correcta, no sea que en vez de freírse la cabeza, se fría los...

Pero en fin, para aquellos que sigan sin fiarse, estaré gustoso de hacerme cargo de sus monedas de 1 y 2 €, tan cancerígenas como la radiofrecuencia según la OMS.

viernes, enero 29, 2010

Suicidio homeopático 10:23

Este Sábado día 30 de Enero, el Círculo Escéptico ha convocado un suicidio homeopático en la Puerta del Sol, a las 11:23.

El por qué de una hora tan rara, es porque la convocatoria a su vez viene de Inglaterra, donde tienen una hora menos (las 10:23), organizado por la Merseyside Skeptics Society. Y a su vez, 1023 es el orden de magnitud del Número de Avogadro (6.023·1023), número muy relacionado con la homeopatía (y más exactamente, con su inocuidad e ineficacia)

En vez de explicarles aquí por n-sima vez por qué los fundamentos de la homeopatía están reñidos con la ciencia (y con el Señor Avogadro), mejor les remito a otros lugares, y les animo a que el Sábado acudan a suicidarse con algún mejunje homeopático y una cámara a la Puerta del Sol.

viernes, septiembre 04, 2009

öko-ball, limpia tu bolsillo sin usar detergente


Un lector de este blog (¡gracias Jaime!) me ha escrito hablándome de una «bola de lavar», sospechando que se trata de un timo que lo único que limpia de verdad es el bolsillo del comprador.

El producto en cuestión se llama «Öko-ball», «ecobola», «bola de lavar», e incluso la «öko-ball oficial», sugiriendo que las demás son imitación, cuando en realidad se trata en todos los casos de un único y mismo producto. O así se desprende de la publicidad que aparece en cada web, porque es exactamente la misma.

El milagro que dicen hace esta bola es que lava la ropa sin usar detergente. Nada de «química», totalmente respetuosa con el medio ambiente, dura 3 años, y sólo hay que recargarla una vez al mes colocándola al sol. No conocía yo la bola esta, pero lleva ya un año o así dando vueltas. Tuvo su publicidad en el diario El Mundo, e incluso se habló de ella en Onda Cero.

Se mete en el tambor de la lavadora sin detergente, se pone en march y aparte de lavar la ropa,

Okoball elimina el cloro del agua aumentando su capacidad de limpieza.
Okoball protege su ropa de la decoloración i de la oxidación causada por el cloro.
Finalmente Okoball elimina los microorganismos patógenos y los malos olores.


E incluso,

Dentro del frigorífico mantiene frescos más tiempo los alimentos


¿Que aún no les suena a pseudociencia barata? Pues si miran la explicación de cómo son posibles tales maravillas, debería quedar del todo claro:

La poderosa acción de las ondas energéticas de rayos infrarrojos rompe la combinación de hidrógeno de las moléculas del agua. Esta acción de fuerza aumenta la penetración del agua en las fibras de los tejidos. Emite iones negativos que debilitan la adherencia de la suciedad facilitando su eliminación. El resultado es un lavado totalmente eficaz.

Los imanes permanentes cambian la estructura pentagonal de los anillos moleculares a una estructura hexagonal potenciando la eficacia limpiadora debido a una mayor penetración en los tejidos.

Okoball mantiene un pH del orden de 10, equivalente al pH de un detergente ordinario. Este pH es lo que permite procesar eficazmente las manchas de grasas orgánicas o químicas.


Palabrería científica para dar lustre al producto. Pseudociencia es la primera descripción que aparece de esta bola en la entrada de la wikipedia en inglés. Como lustre dan los «certificados» que muestran algunas webs. Esta en concreto, muestra poseer un certificado por TÜV Rheinland, y si se busca con paciencia, resulta que el certificado es de un juguete.

Preguntados los de TÜV Rheinland, su respuesta vino a ser que se certificó como juguete, porque las pruebas que se efectuaron entraban en esa categoría, que por lo visto son relativas a «diseño y propiedades mecánicas», «inflamabilidad» y «toxicidad». Por lo que me parece entender, los certificados sólo sirven para certificar que la manipulación del producto es segura, que nadie va a salir intoxicado por usarlo, que no contamina el medio ambiente, etc... Pero en ningún caso sirven para certificar que el producto funciona, o que funciona como dice funcionar.

Entrando en el aspecto del funcionamiento del producto, parece estar basado en esta patente, en la que se explica que la bola contiene unas bolitas de cerámica, imanes, unas resinas y fibras de cobre. Al moverse el invento dentro de la lavadora, las bolas de cerámica chocan entre sí, calentándose y emitiendo radiación infrarroja lejana. Qué pintan los imanes, el cobre o las resinas, no parece estar explicado en ningún lado, y menos en las webs de los anunciantes. Esta radiación infrarroja hace que las moléculas de agua en contacto con las cerámicas «entren en resonancia», activándose, y haciendo milagros.

La energía infrarroja, y en particular el infrarrojo lejano, no es más que «calor». Sin más. Usted mismo, lector, está emitiendo infrarrojo lejano. Cualquier cuerpo por el hecho de estar a una temperatura, emite radiación. El tipo de esta radiación depende del valor de esa temperatura, y la correspondiente al infrarrojo lejano (que no es más que radiación electromagnética con longitud de onda entre 8 y 12 micras) corresponde a un rango de temperaturas entre 240 y 360 K (entre -30°C y 90°C aproximadamente). Es decir, las timobolas ya están emitiendo radiación infrarroja lejana. Igual que la lavadora, e igual que el propio agua. Es más, a pesar de que teóricamente el rozamiento de las bolas de cerámica haría que se calentaran ligeramente, probablemente sea más importante el calor que desprenda el motor de la lavadora, o el agua que pretenden «activar» si se lava con agua caliente. Incluso, lo más probable es sea el agua quien caliente a la bola más que el rozamiento interno de las cerámicas. Y si el lavado es con agua fría, la capacidad calorífica del agua, y su mayor volumen hará que las bolas se refrigeren, con lo que el posible efecto de calentamiento por rozamiento quedaría anulado.

Pero hay más, y es que en el afán de usar palabrería, los propios anunciantes se disparan en el pie. Dicen alegremente:

Okoball elimina el cloro del agua aumentando su capacidad de limpieza

(Negrita mía). Y sin despeinarse, en otra parte de la web son capaces de decir:
Para una mejor eficacia con la ropa blanca se puede añadir a la cubeta del jabón una cucharadita de postre de sal común.


Es decir, que la timobola lava mejor porque elimina el cloro, pero si añadimos una cucharadita de cloruro de sodio, entonces lava aún mejor.

¿Y entonces, la bola lava o no lava la ropa? Pues hace el mismo lavado que un agua sin detergente. Habrá manchas que saldrán sólo con agua. Habrá otras que no. De hecho, para ropa muy sucia se aconseja echar un poco de detergente. ¿Por qué será?

Personalmente, creo que la ecobola, bola de lavar, o como quieran llamarla, como sonajero podría ser más útil, con la ventaja de que ya está certificada como juguete.

miércoles, agosto 26, 2009

Marte y las dos lunas


A mí también me ha llegado por varios emails la «noticia» de que el próximo 27 de Agosto, a las 00:30 de la noche, Marte aparecerá en el cielo con un tamaño similar al de la luna.

Unos y otros ya se han ocupado de mostrar que tal visión sería para echar a correr, si no fuera porque nos iba a dar igual. Para que Marte ocupe en el cielo el mismo tamaño aparente que la Luna, o bien Marte debería haber crecido a tamaños insospechados, o bien debería haberse salido de su órbita para acercarse demasiado a la Tierra. En ambos casos, la catástrofe gravitatoria que se cerniría sobre el planeta haría que dejáramos de preocuparnos por el cambio climático.

Aparte de las lecciones de geometría señaladas, hay otro punto más que hace que el mensaje en cadena produzca el sonrojo. Y es que el día 27 de Agosto de 2009, a las 0:30 horas locales de España (el mensaje no especifica zona horaria), Marte ni siquiera es visible:


(Pinchar para ver en grande)


Marte tiene su orto a las 2:30 horas locales de Madrid, las 0:30 UTC. Por otro lado, la Luna tiene su ocaso a las 23:50 (21:50 UTC) del día 26.

Resumiendo:
- Marte no será visible hasta dos horas después de lo anunciado, a menos que la hora esté referida al Tiempo Universal Coordinado, UTC, aunque no es probable que quien comenzó el spam en cadena lo tuviera en mente cuando lo inició.
- Cuando Marte asome por el horizonte, la luna llevará oculta dos horas y media. Difícilmente se verán dos lunas.

viernes, marzo 27, 2009

La maldición del 13

Ángel Nieto no ganó 13 campeonatos del mundo de motociclismo. Ganó 12+1.

Hace ya tiempo, en Magonia contaban que no habría misión con el número 13 de la Soyuz a la ISS

Y hoy, a dos días de la primera carrera del campeonato de Fórmula 1, veo que el dorsal número 13 se ha perdido por el camino.
Es difícil acabar con la superstición.

martes, octubre 31, 2006

La Semana de la Ciencia responde

Tras denunciar ayer la inclusión de una actividad relacionada con la homepatía en la VI Semana de la Ciencia de Madrid, remitimos el pertinente escrito-protesta. Y nos han contestado. He aquí la respuesta:


Estimado Julio

Desde la organización de la Semana de la Ciencia en la Comunidad de Madrid, queremos agradecerle el interés que ha mostrado en este evento y la queja que nos ha hecho llegar relativa a la presencia de una actividad organizada por los Laboratorios Boiron. Le agradecemos sus comentarios y sobre todo el tono correcto y respetuoso de su protesta.

En primer lugar quiero informarle que la presencia del Ministerio de Educación y Ciencia, FECYT y del Ayuntamiento de Madrid es como patrocinadores de la Semana de la Ciencia, con distintos niveles de implicación (el MEC y la FECYT son los coordinadores nacionales de la semana de la ciencia) pero que en ningún caso son responsables de la presencia de esta actividad en la Semana de la Ciencia de Madrid. En este sentido toda la responsabilidad sería nuestra.

Como sabe la Semana de la Ciencia es un evento de gran dimensión. Este año moviliza a más de 200 entidades de una manera u otra y supone cerca de 550 actividades. Nuestra labor como coordinadores regionales es incentivar la participación de aquellas entidades relacionadas con la ciencia y la tecnología en la Comunidad de Madrid. Como habrá visto esto supone prácticamente todas las universidades madrileñas y una gran parte de los centros de investigación ubicados en la región. Con la idea de dar la más amplia imagen del sistema de ciencia y tecnología en Madrid, la Semana de la ciencia incluye también otro tipo de entidades como sociedades científicas, ong's, fundaciones, museos o empresas.

El objetivo principal que buscamos con la Semana de la Ciencia es poner de relieve la importancia que la ciencia y la tecnología (el conocimiento en general) tienen para nuestra vida diaria. Como administración tenemos una responsabilidad hacia los ciudadanos en este tema y como ciudadanos tenemos que darnos cuenta de la necesidad de ser parte activa en las decisiones científicas. Por eso intentamos dar una visión lo más amplia posible de todo el sistema al tiempo que procuramos poner en contacto directo a los científicos con la sociedad en general.

Por otro lado procuramos que todo lo que hay dentro de la Semana de la Ciencia cuente con el respaldo de las instituciones que están detrás. Sentimos profundamente el malestar que le supone la presencia de empresa laboratorios borion en la semana de la ciencia. Como podrá imaginar coordinar un evento de este tipo supone mucho trabajo y esfuerzo y somos los primeros que lamentamos cometer errores o que no todo sea del nivel y la exigencia deseada.

Tomamos nota de las referencias que nos ha hecho llegar para futuras ediciones y volvemos a expresarle nuestro agradecimiento por sus comentarios y nuestra disculpa. Estamos a su disposición y le invitamos, si está interesado, a proponernos alguna actividad (mesa redonda, debate, presencial o virtual, artículo) si lo cree conveniente para debatir este tema. Por ejemplo estaríamos encantados en publicar un artículo de opinión dentro de nuestra sección de análisis mi+d sobre este tema concreto

http://www.madrimasd.org/
informacionidi/analisis/default.asp


Quedamos a su disposición para cualquier aclaración.

Reciba un cordial saludo



El punto que me parece más interesante es la disposición a consultar las referencias que les suministré (las mismas que aparecen en la anterior entrada), y también la disposición a que se difunda información crítica con la homeopatía desde su web, o a través de organizar debates, mesas redondas, conferencias, etc, aunque supongo que tendrán que ser ya en la próxima edición.

Desde aquí, animo a quienes realmente son expertos en el tema, y conocen en profundidad todos los puntos débiles y discutibles de la homepatía, a que envíen sus sugerencias y aportaciones en este sentido a la organización de Madri+d. Que no quede en saco roto esa disposición favorable.


Actualización
Repasando el enlace que nos proporcionan, donde hay una gran cantidad de artículos, resulta curioso que sólo uno de ellos menciona la homepatía, y no es para dejarla en buen lugar precisamente. El artículo se llama "Fraude científico", y está escrito por Rosa Sancho, perteneciente al Centro de Información y Documentación Científica (CINDOC, adscrito al CSIC). El párrafo que alude a la homeopatía dice:
Habría que considerar también otros tipos de fraudes científicos por su gran repercusión en la sociedad, estos son: la pseudociencia, y la ciencia patológica, ambas basadas en teorías y metodologías que carecen de fundamento científico, pero con un fuerte componente de pensamiento mágico y supersticioso. Uno de los fundamentos del soporte popular dado a la pseudociencia es, precisamente, la validación subjetiva de la misma. Ejemplos serían la existencia de platillos volantes, la máquina del movimiento continuo, la astrología, la medicina alternativa (homeopatía, quiropráctica, aromatoterapia, acupuntura, donde no se han demostrado por métodos científicos los posibles beneficios de tales prácticas), la percepción extrasensorial (telepatía, clarividencia, telekinesia), etc
Es decir, coloca la homeopatía a la altura de la astrología, y los platillos volantes de JJ Benítez (véase la relación de fraudes listada al final de dicho artículo).
La Semana de la ciencia tenía las referencias en casa: Centro de Información y Documentación Científica ¡Más a huevo imposible!. y aún así, por dos años consecutivos (el artículo está fechado el 13/05/2004) la homeopatía se les ha colado.

lunes, octubre 30, 2006

La homeopatía se cuela en la Semana de la Ciencia

Hace unos días decíamos que se avecina la VI Semana de la Ciencia en Madrid. Y nos equivocamos al pensar que la pseudociencia se quedaría fuera, como es menester. Sin embargo, Ytrio en los comentarios nos ha puesto al corriente de la existencia de una conferencia acerca de homeopatía, a cargo de los Laboratorios Boiron:

Situación actual de la homeopatía
Fecha Sábado 11 de 12:00 a 14:00
Calidad de vida, salud y alimentación

Mesas redondas y conferencias
Introducción de la homeopatía al gran público. Interés de esta disciplina, situación actual, resultados...

Lugar HOTEL RAFAEL VENTAS, C/ ALCALA, 269, Aforo 100, Metro EL CARMEN, Autobuses 106, 146, 38, N5

Ponentes Dr. GUALBERTO DÍAZ SAEZ; D. MIGUEL BARELLI ARAGÓN



Da igual que se haya demostrado que la homepatía no es mejor que el placebo [1], las veces que se estudie la efectividad de las medicinas alternativas [2], o la cantidad de información disponible en la red, y elaborada por expertos [3].

No es la única actividad en la que participa Boiron, ya que también estará en esta otra actividad:


El reconocimiento médico-deportivo
Fecha Viernes 17 de 15:00 a 20:30 ; Sábado 18 de 9:00 a 14:30
Calidad de vida, salud y alimentación

Mesas redondas y conferencias
La medicina deportiva "investiga la influencia del ejercicio, el entrenamiento y del deporte en las personas sanas y enfermas, así como en los deportistas". La medición y valoración de las modificaciones en el organismo es complicada.

Lugar Facultad de Medicina de la UCM. Escuela de Medicina de la Educación Física y el Deporte. Pabellón VI, Ciudad Universitaria, Aforo 80, Metro Ciudad Universitaria, Autobuses G, 82, 132



Aunque por el título, la conferencia no parece tener relación con medicinas alternativas. No hemos encontrado por el momento más referencias Boiron o medicinas alternativas en el programa.

Quejas y protestas:

Dirección General de Universidades e Investigación
Consejería de Educación
Comunidad de Madrid
C/ Alcalá, 30-32 3ª planta28014
Madrid
Teléfonos: 91 720 05 42 – 91 720 04 89 – 91 720 00 13
correo electrónico: semanaciencia@madrimasd.org
Actualización: La semana de la ciencia respondió a nuestra queja

[1] "Are the clinical effects of homoeopathy placebo effects? Comparative study of placebo-controlled trials of homoeopathy and allopathy" Shang A, Huwiler-Müntener K, Nartey L, Jüni P, Dörig S, Sterne JA, Pewsner D, Egger MThe Lancet - Vol. 366, Issue 9487, 27 August 2005, Pages 726-732
[2] Búsqueda por Homepatía en The Lancet
[3] Dossier de Homeopatía en ARP-SAPC

viernes, julio 29, 2005

Pseudociencia en El Pais Semanal

El pasado 24 de Julio, el suplemento dominical de El País nos deleitó con un jugoso artículo de titulado "¿Tiene límites la mente?". Ante este título, que menos que encender las luces giratorias de ¡Alarma!. Pero la cosa no mejora con la lectura. Poco a poco vamos descubriendo todos los tópicos que rodean cualquier artículo de pseudociencia de cualquier revista esotérica. Las referencias a ser nuevos Galileos, basarse en el desconocimiento para asumir hipótesis indemostrables, incluso alusiones a científicos de renombre hacen que la alarma, además de lucir y girar empiece a sonar más fuerza que un bebé que quiere teta.

Y el final del artículo termina con una alusión a la más maravillosa de las magias (como no), la mecánica cuántica, que justifica lo injustificable, y hace que la alarma de la sirena empiece a sonar en stereo 5.1 con Dolby Surround.

En fin, que para desahogarnos, le hemos mandado una carta al director del El País Semanal, y animamos a los lectores a hacer lo propio (epscartas@elpais.es):

Pseudociencia en EPS

Si bien hace unos meses EPS confundía a unos astrónomos con astrólogos, en su último número de 24 de Julio nos ha deleitado con un artículo de pseudociencia en toda regla. El artículo titulado "¿Tiene límites la mente?", acerca de una teoría revolucionaria de Rupert Sheldrake, va cayendo línea a línea en todos y en cada uno de los tópicos que rodean a ese mundillo. Léanse cualquier artículo de cualquier revista sensacionalista paranormal y encontrarán exactamente lo mismo que en el artículo de EPS.

En primer lugar, basándose en el desconocimiento (reconocido en una cita descontextualizada de un científico de renombre) acerca del funcionamiento del cerebro, se ignora lo que sí se conoce al respecto para afirmar o imaginar hipótesis sin base alguna que las respalde, sólo porque al autor de la teoría le parece bonita. Es decir, se asume a priori la conclusión a la que se quiere llegar y se rellena un agujero de conocimiento con el primer parche que se encuentra.

Seguidamente, para justificar tales teorías se recurre a anécdotas y casualidades, ignorando todas las situaciones equivalentes en las que no se produjo tal casualidad, sesgando así los datos. Incluso se usa el nombre de un premio Nobel para dar una mayor credibilidad o respetabilidad a una anécdota.

Pero para credibilidad, la que da afirmar que la CIA investigó en secreto estos temas para entrenar espías, por supuesto con un alto grado de éxito. Que hayan deshechado esa línea de investigación, o que finalmente no haya espías con esas capacidades que se investigaban, es un detalle sin importancia, que se omite, claro.

Por supuesto, todas estas teorías no son publicadas en revistas especializadas como son por ejemplo Nature o Physical Review, sino en libros que ha escrito el propio autor y que no fueron sometidos a la revisión por pares necesaria en cualquier hipótesis que se expone a la comunidad científica para su discusión.

No faltan las habituales referencias a ser un nuevo Galileo al que "calificaron su libro como candidato a la hoguera" (sic), la incomprensión de los científicos, ni a las revoluciones en ciencia.

En cuanto a lo más importante, el contenido de sus teorías, no dejan de ser un refrito de otras teorías pseudocientíficas anteriores, con afirmaciones prácticamente imposibles de comprobar en un experimento, pasados por la batidora junto con unos cuantos términos científicos para dar imagen de respetabilidad, como la evolución por selección natural, o los campos eléctromagnéticos de donde aparece un análogo "campo mental" (sic) que se asume sin más, y como no, la alusión a la más maravillosa de todas las magias, la mecánica cuántica que cuando es mal digerida resulta ser siempre la culpable de un sin fin de milagros, y de donde por arte de birlibirloque, se inventa una interacción entre partículas microscópicas y la mente o consciencia de una persona (¿Por qué no la de una lombriz o una ameba?)

Un único experimento se encuentra en el artículo para avalar la hipótesis, pero que, tal y como está descrito, no reune las condiciones mínimas de control y rigurosidad como para llegar a la conclusión que se expone.

Sorprende que en esta era de la información, donde internet, aparte de mucha información inútil, contiene también gran cantidad de información útil y fiable, la periodista responsable del artículo no parece que haya sido capaz de buscar información crítica para contrastar teorías que al menos deberían llamarle mucho la atención.

La pseudociencia y superchería tienen ya demasiada difusión con ciertos programas de radio, TV y revistas para público minoritario y específico, como para que un medio como EPS, con un conjunto de lectores mucho más amplio y general, empiece a difundir también este tipo de informaciones poco rigurosas.

miércoles, marzo 30, 2005

Cosas que no cuadran

El pasado 19 de Marzo, la revista New Scientist publicó un artículo titulado 13 cosas que no cuadran para la ciencia. Es interesante comprobar como, muy a pesar de los charlatanes, en la lista no aparecen apariciones de caras en cemento, la telepatía, la astrología, los OVNIs o la existencia y comunicación con el Más Allá. Sin embargo sí aparecen dos en concreto que pueden llamar la atención, como es un resultado relacionado con la homeopatía, y la fusión fría.

Los resultados de Belfast

Una farmacóloga de la Universidad de Queen en Belfast, azote de homeópatas, se decidió a probar de una vez por todas la ineficacia de la homeopatía. Para ello, comprobó los efectos de una disolución ultradiluida de histamina sobre células blancas de sangre, y sorprendentemente comprobó como, aunque según la estadística la disolución no debería contener una sola molécula, el efecto fue como si efectivamente las hubiera (Inflamation Research, Vol .53, p. 181). El resultado además, ha sido duplicado por otros cuatro laboratorios diferentes.

En líneas generales, parece coincidir con lo que reclaman los homeópatas. ¿Es la prueba científica que tanto buscan, y que tanto reclamamos? ¿Hay que aceptar definitivamente la homeopatía como medicina, e inundar las farmacias con ella?.

Pues va a ser que no. En primer lugar, un detalle: la homeopatía afirma que cura usando compuestos que producen los mismo efectos que suponen combatir. Si el whisky da resaca, contra un dolor de cabeza lo mejor es una dosis homeopática de whisky. En el resultado de Belfast en cambio, los efectos de la disolución son los previstos por las moléculas disueltas. Aún así, sí parece coincidir la pretensión de que el soluto impregna el disolvente con sus propiedades (la famosa memoria del agua).

¿Por qué no se puede afirmar que la homeopatía es válida? En primer lugar, porque este resultado no está explicado. Podría ser desde un error en la metodología o la instrumentación, a que efectivamente hubiera un cambio en las propiedades del disolvente (que habría que comprobar). En cualquier caso, antes de comenzar una revolución en la física y la química, lo primero es llegar a descartar todas las posibilidades conocidas y reconocidas como válidas.

Si llegara a establecerse una teoría, fuera comprobada experimentalmente, con ella se fabricaran fármacos homeopáticos, y superara todos los controles de forma clara y sin ambigüedades, al igual que cualquier otra medicina, no creo que ningún detractor pusiera ninguna pega. Pero de el resultado de Belfast a esto último aún va un abismo.

La fusión fría

En 1989, investigadores de la Universidad de Utah dieron una conferencia de prensa revelando unos resultados que confirmaban la fusión de hidrógeno a temperatura ambiente, la conocida como fusión fría. El experimento consistía en introducir dos electrodos de paladio en agua pesada (D2O, donde D es el isótopo del hidrógeno llamado deuterio, cuyo núcleo tiene un protón y un neutrón), y aplicar un voltaje. Tras la hidrólisis, los iones de deuterio se desplazan hacia uno de los electrodos donde quedan atrapados, permitiendo que venzan la repulsión eléctrica, fusionándose y liberando una gran cantidad de energía.

Sin embargo, estos resultados no han conseguido ser reproducidos, y lo más probable es que se debiera a un error experimental. En la página web del proyecto ITER se puede encontrar amplia información acerca del proceso de fusión nuclear. Una de las condiciones necesarias es una altísima velocidad de los iones de un gas de D, para que éstos al colisionar consigan acercarse tanto como para que la interacción fuerte pueda entrar en juego y los núcleos tengan una alta probabilidad de fusionarse. Esto implica necesariamente una alta temperatura (del orden de millones de grados), ya que ésta es una medida de la velocidad media de las moléculas de un gas. Por tanto, la fusión fría, no es que sea imposible, pero sí bastante improbable. Y menos aún que el balance de energía generada - consumida sea positiva

Llama la atención, que New Scientist seleccione como un rompecabezas de la ciencia la fusión fría, y en especial con un experimento como éste que ni siquiera ha podido ser reproducido.

Otros rompecabezas

Podrían haberse hecho eco de algunos otros como pueden ser la paradoja EPR (Einstein - Podolsky - Rosen), surgida a raíz del enfrentamiento entre Einstein ("Dios no juega a los dados") y Bohr ("¿Quien eres tú, Einstein, para decirle a Dios lo que tiene que hacer?") por la interpretación de éste último de la mecánica cuántica.

Einstein sostenía que la mecánica cuántica era incompleta, y propuso experimentos pensados a Bohr para demostrarlo, los cuales siempre eran refutados. En el último de los experimentos, ideado junto con Boris Podolsky y Nathan Rosen, partían un sistema de dos partículas, con spin total 0. Cada partícula tiene entonces un spin igual, pero de signo contrario. Las partículas se separan en direcciones opuestas, y en cierto momento, un observador mide una de ellas. Según la mecánica cuántica, hasta ese momento, ninguna de las partículas tiene un spin definido. Pero al medir una de ellas, instantáneamente la otra queda determinada. El problema está en que según la relatividad, si la otra partícula está muy alejada (medio universo por medio, por ejemplo) y la información no puede viajar más rápido que la luz, no tiene forma de saber que su partícula compañera ha sido medida, y por tanto determinar su estado hasta que reciba la información. Por tanto, según EPR, debe haber variables ocultas, y la mecánica cuántica es sólo una aproximación estadística, debido al desconocimiento de estas variables (otra opción, que no tuvieron en cuenta, es que la relatividad fuera la teoría incompleta)


En 1964 John Bell mostró que las predicciones contemplando la mecánica cuántica tal y como estaba formulada, y la mecánica cuántica asumiendo que había variables ocultas, eran distintas, y por tanto un experimento real podría poner de manifiesto si EPR tenían razón. El experimento lo llevó a cabo Aspect, obteniendo un resultado a favor de la mecánica cuántica tal y como está formulada. Entonces, en un sistema de dos partículas, sus estados se determinan en el mismo instante de la observación de una de ellas. Además de la interpretación filosófica, este resultado es importante para el desarrollo de la computación y encriptación cuántica por ejemplo.

Otro enigma de la ciencia se podría buscar en los materiales superconductores de alta temperatura. La superconductividad fue descubierta en 1911 por Kamerlingh Ohnes, tras enfriar Mercurio a temperatura de Helio líquido (4.2 K, -269ºC). La resistencia eléctrica de pronto se anula, y es posible mantener en un anillo una corriente eléctrica durante al menos cientos de miles de años (siempre que se mantenga el estado superconductividad). En los siguientes años se descubrieron otra serie de efectos, que llevaron en los años 50 a Bardeen, Cooper y Schrieffer a la teoría que lleva sus iniciales (BCS). Hasta 1988, el superconductor de más alta temperatura lo era a 23 K (-250ºC), lo que conlleva refrigeración con Helio líquido. En ese año, se encontró que ciertos materiales cerámicos basados en óxido de cobre, se volvían superconductores a "alta" temperatura (125 K, -148 ºC), pudiéndose refrigerar con Nitrógeno líquido, más barato que el Helio. A diferencia de los superconductores de baja temperatura, en que es necesaria una concentración lo menor posible de impurezas, en estos materiales hay que introducirlas para conseguir el efecto. Sin embargo, la teoría BCS parece no ser completa para este tipo de materiales, y aún se está buscando el origen de su superconductividad. La pregunta más importante es ¿hasta qué temperatura se podrá elevar el estado de superconductividad?

Y así, se podrían buscar y encontrar más misterios de la ciencia, en los que se está investigando, y de los que se adquirirán conocimientos que podrán revolucionar la ciencia y ser aprovechados para una mejor calidad de vida, como llevamos cientos de años haciendo. En cambio, de los misterios pseudocientíficos, todavía estamos esperando a que por lo menos se resuelva el primero y nos revolucione el mundo.


viernes, marzo 25, 2005

Carta abierta al Ayuntamiento de Monforte del Cid

Metámonos en faena.

Resulta que el Ayuntamiento de Monforte del Cid, a través de su Concejalía de Juventud ha decidido culturizar a sus jóvenes. El problema está en que la actividad elegida ha sido una que podríamos calificar benévolamente de desafortunada.

No ha tenido mejor idea que organizar, junto con la-lo-el-the-der-die-das Sociedad Española de Invetigaciones Parapsicológicas unas "Jornadas de Parapsicología". Por supuesto, siempre enfocadas desde el punto de vista de la superstición, tal y como se puede leer en el programa.

Por lo cual, en el Foro Charlatanes se ha decidido enviar la siguiente carta abierta al susodicho ayuntamiento:

"Carta abierta
Sra. Alcaldesa de Monforte del Cid,Dª Antonia Cervera Carrasco

Quienes suscribimos deseamos expresar nuestro desacuerdo por la utilización de bienes, instalaciones y personal públicos en la promoción de las pseudociencias y de la superstición disfrazada de investigación con la realización de las “Jornadas S.E.I.P. de parapsicología” a celebrarse en la Casa de la Cultura de Monforte del Cid el 1 y 2 de abril.

Consideramos que es responsabilidad de las autoridades electas democráticamente el no promover creencias extravagantes, especialmente si desvirtúan los hechos y pretenden hacerse pasar por cultura o ciencia. Usted, como Presidenta de la Comisión de servicios sociales de la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, debería tener presente que los servicios sociales implican la difusión de información sólida, la promoción de la razón y de la capacidad crítica y cuestionadora de los ciudadanos, no la celebración de reuniones esotérico-mágicas que suelen tener el objetivo último de vender diversos materiales y captar adeptos.

El que estas jornadas sean coorganizadas por la Concejalía de Juventud del Ayuntamiento da una lamentable carta de legitimidad a prácticas opuestas a su responsabilidad de dar a los jóvenes información legítima, opciones razonables y armas para enfrentar los retos del mundo real. Y ello sin considerar el descrédito público que enfrenta una administración pública al vincularse estrechamente a la promoción de afirmaciones paranormales extravagantes.

El que los beneficiarios de estas jornadas publicitarias y otros vendedores de misterios se digan científicos, afirmen hablar en nombre de la ciencia, simulen que disponen de “conocimientos”, o se finjan víctimas o “nuevos Galileos incomprendidos” no pasa de ser una argucia de ventas para sus servicios y productos como si fueran “conocimientos reprimidos” en lugar de fantasías indemostradas, ya que no cuentan con reconocimiento académico, universitario ni científico, ni con estudios serios sobre sus afirmaciones, ni credibilidad fuera del mundillo del “misterio”. A cambio, muchos vendedores de creencias paranormales sí ostentan titulaciones inexistentes y afirman falsamente ser miembros de organizaciones científicas para darle credibilidad a los productos y servicios que ofrecen.

Consideramos que el Excelentísimo Ayuntamiento de Monforte del Cid tiene la responsabilidad ética, política y humana de:

1. Aclarar si el Ayuntamiento promueve, acepta o utiliza en su gestión cotidiana la adivinación, la comunicación con espíritus y la magia que promueve con estas jornadas, es decir, si la labor de gobierno que ejerce y su toma de decisiones se rigen por las creencias en lo paranormal.

2. Exigir que los beneficiarios de esta actividad publicitaria cubran en su totalidad los gastos que pudieran haber causado al Ayuntamiento y a cualquier otra entidad pública.

3. Promover y realizar una actividad de igual o mayor alcance y difusión, con genuinos científicos, divulgadores, docentes e investigadores, que aborden la importancia del pensamiento racional en nuestra vida diaria y la necesidad de ser críticos con las afirmaciones extravagantes de todo tipo, y al mismo tiempo que informen al público de los mecanismos del engaño empleados por los vendedores de misterios, para ayudar a evitar que la ciudadanía caiga en los habituales engaños del ocultismo. Sería una oportunidad de presentar de manera entretenida datos claros acerca de las mentiras, engaños y falsedades del ocultismo en todas sus vertientes, los alcances del negocio de lo paranormal, y, en general, la crítica al oscurantismo anticientífico y su manipulación interesada de los hechos, crítica que sí ocultan y censuran los promotores del esoterismo más basto."

(Actualización 29/07/05)
Si quieres saber qué fue de estas jornadas, no te pierdas las aventuras y desventuras de Lola Cárdenas, una detractora de campo que acudió a dichas jornadas, y cuya disección puedes leer en su blog.