viernes, marzo 03, 2006

Aceite paranormal (2º acto)

Hace ya algún tiempo hablábamos de un supuesto análisis hecho por vaya usted a saber quien, en una supuesta cara de Bélmez, de esas que se aparecen por los suelos cuando menos te lo esperas.

En aquella ocasión nos hacíamos eco de unos resultados parciales que Pedro Amorós había comentado en el programa radiofónico del inefable Iker Jiménez, y que enumeraba una serie de compuestos, inorgánicos para más señas, y contábamos cómo es imposible encontrar compuestos orgánicos cuando se buscan compuestos inorgánicos.

Ahora ha vuelto a saltar la polémica, a raíz de la publicación de otros análisis distintos a los comentados que indican que sí se buscó aceite, pero no se encontró.

Y también hacíamos una pequeña mención a la toma de muestras, anunciada a todo bombo y platillo con un “acta notarial” (sic), que realmente no contaba nada de nada:

(...) certificamos la obtención y recogida de muestras correspondiente a la cabeza (...) denominada "El santo" (...) extraídas por parte del oficial de guardia (...) y en presencia de (...)

¿Cuál es la cabeza de “El santo”? ¿Alguien la ha visto?
¿Cómo es la muestra obtenida? ¿Dimensiones, características?
¿Cómo se obtuvo la muestra? ¿Se rascó en el cuchillo de comer chuletas, se picó con un cortafríos, se cortó por ablación láser?
¿Cómo se guardó la muestra? ¿En una caja, en un sobre de azúcar, en un bolso de ganchillo? ¿En qué condiciones de temperatura y humedad? ¿Ambiente seco, atmósfera de nitrógeno, se amontonó en un lugar polvoriento?

Total, que contando nada de nada, es la mejor forma de luego hacer lo que se quiera con la muestra. Pero estamos de suerte, y al menos una de esas preguntas sí puede ser contestada ¿Ha visto alguien la cabeza de “El santo”?:
Sí, y es más, existe un fotografía del trozo de cemento que falta en el suelo.

Estas fotos las obtuvo Fernando L. Frías (presidente de Círculo Escéptico), en una mañana que decidió darse una vuelta por Bélmez, y cuyo relato merece la pena leer para hacerse una idea de qué se cuece por allí. La foto en cuestión es la siguiente:


Y otra más, dónde estaba la muestra:



Obsérvese cómo se levanta la alfombra para enseñar el agujero de cemento. Lo cual choca con la “exposición permanente” que no se halla tapada, sino sólo separada por un cordón a modo de “prohibido el paso”. Uno tendería a pensar que poner la alfombra es para conservar las caras y que no las pisen, y se han protegido así las más “valiosas”.

¿Ein? ¿Lo qué?


Vuelva usted a mirar la primera foto y dígame, cuál es la cara llamada “El Santo”. Servidor, con un poco de imaginación, puede llegar a “ver” otras caras, pelín definidas, pero que no dejan de ser manchas caprichosas, y con mucha más imaginación, consigue imaginar una parte de una cara donde está el agujero. Les dibujo algunas, y si quieren, entreténganse ustedes buscando más:



Y compárese con otras fotos que sí se han publicado en distintos sitios:








Algunas de las cuales están retocadas informáticamente para que se vean mejor, claro. Al fin y al cabo, hay que dar una noticia. Pero aún así, la diferencia es abismal: a estas otras no hace falta echarle imaginación para ver algo.

Así que, teniendo caras donde elegir, van y escogen para analizar una que … en fin… por ser suaves, digamos, que no era la mejor elección. Un mal pensado diría que cogieron una mancha de humedad para llevar a analizar.

Bueno, la cuestión de por qué se ha cogido tal muestra parece estar explicada en el hilo de comentarios surgido en MundoParapsicológico, en el cual Fomalhault cuenta que:


Fomalhaut, el 2006-03-02 15:05:12

En Diciembre del 2004, en presencia de la Policia Local y el Juez de Paz de Belmez de la Moraleda, se tomaron las muestras de los restos del "Santo", prácticamente indescifrable debido al desgaste que había sufrido el terreno. En este caso, fué la Policia Local la que precintó las pruebas y redactó un acta donde se explicaba debidamente todo el proceso que se había llevado a cabo. Una de las muestras se la llevo Pedro Amorós, analizada posterirmente por los "famosos" laboratorios Johnson y de la otra se hizo cargo su tocayo, Pedro Fernández, para llevarlas a la universidad de Cartagena, aunque misteriosamente, no se supieron nada de ellas. Transcurrió cierto tiempo y hasta el mes de Agosto del 2005, no se volvieron a tomar nuevas muestras, las cuales, supuestamente, irían a parar a la universidad de Jaén para su posterior análisis. Lo más curioso, es que cuando se recogieron este tipo de muestras, no quedaba resto alguno de la presunta teleplastia que hacía referencia al Santo, por lo que tuvieron que picar con MARTILLO y CINCEL, a ojo de buen cubero, un trozo de suelo, más o menos por la zona (debajo de la alfombra) donde había emergido la ya extinta imagen.

Aquel día de Verano, estuvieron presentes; Pedro Amorós (presidente del SEIP), Rafael Fernández (jefe de investigación del SEIP), Cristina Candela ("periodista" y miembro del equipo de investigación de Belmez) Maria del Carmen Moreno (miembro del equipo de investigación de Belmez), Juanfra Romero (miembro del equipo de investigación de Belmez) y un grupo de personas procedentes de Málaga, amigos o conocidos de la Srta. Cristina Candela, concretamente tres chicos y tres chicas.

Llegados a este punto, florecen diversas cuestiones; Si realmente no se recogió ningún fragmento de teleplastia para el muestreo... ¿Qué tipo de pruebas se han analizado exactamente? ¿Dos losas, prácticamente iguales, pero recogidas en diferentes puntos? ¿No deberían ser los propios científicos, ingenieros o analistas, los que tendrían que recoger el muestreo necesario? ¿Qué tipo de medidas y cuidados se tomaron para precintar aquellas pruebas, y bajo qué condiciones se recogieron?

Por lo visto, fué el propio equipo del SEIP el que recogió las muestras, siendo ellos mismos los testigos, "científicos" y "notarios" de tan paculiar hazaña.

Llegados a este punto, que cada uno saque sus propias conclusiones.



Vamos, que ni la TIA de Ibáñez es tan chapucera.

Actualización

En el mismo hilo ya mencionado, Fomalhaut se corrige a sí mismo, y matiza que las muestras tomadas en Agosto fueron para análisis internos de la SEIP, mientras que las que llevaron a los (desconocidos) laboratorios Johnson y a la Universidad de Jaén fueron las que se recogieron cuando se hizo el acta en Diciembre de 2004.

Dicho queda.