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sábado, junio 02, 2007

Los caras de Belmez en Madrid

¡¡Mañez Miente!! Y Cavanilles también

Tras el éxito obtenido en la Feria del Libro de Valencia, 'Los caras de Bèlmez' acudieron al parque del Retiro, para presentar el libro en la Feria del Libro de Madrid. El suceso acaeció el pasado 1 de Junio. Y allí estuvimos, charlando un rato sobre teleplastias y demandas con Javier Cavanilles y Francisco Máñez, a.k.a. 'Mañez Miente' (y también con algún que otro malvado detractor comeniños y arpío como Pablo Moreira)

El libro promete. Al menos, el prólogo me ha sido imposible leerlo sin reírme. Pero una cosa está ya clara: probablemente sea el libro que más seriamente ha estudiado y documentado el fenómeno paranormal más cutre de España.
Aunque ya sabemos que diga lo que diga el libro, los vendemisterios seguirán con su mantra de ¡Mañez miente!. Y que Cavanilles sólo busca notoriedad.

lunes, enero 15, 2007

Aceite Paranormal (Acto final)

Parecía ya olvidado el tema de las nuevas caras de Bélmez y sus análisis, después de un par de años desde la recogida de unas muestras con toda pompa y circunstancia, dos análisis presuntamente de tales muestras, y un juicio perdido. Y en estas estábamos, leyendo el pataleo de Pedro Amorós, cuando va y aparece un tercer análisis.

Breve recordatorio

Tras la aparición de nuevas caras en Bélmez, se acusó a Pedro Amorós y su tropa (la SEIP) de fraude, por de haber pintado las caras usando aceite. Para intentar desmentir estas acusaciones, se recogieron unas muestras en presencia del juez de paz de Bélmez, la alcaldesa y más gente para certificar su origen en un acta, y hacer un análisis para demostrar que no se pintaron.

El primer análisis, el “para-análisis Johnson” (1) (2), fue hecho en unos laboratorios que nadie conoce, con técnicas que nadie sabe, y que ya se comentó que aparentemente sólo se había hecho un análisis de materiales sin buscar materia orgánica. Resultado: “sólo dolomita”

El segundo análisis (3) (4), hecho en la universidad de Jaén por expertos en aceite, se conoció tiempo después. Éste análisis sí era más adecuado para la búsqueda de materia orgánica, combinando espectroscopia de masas y espectroscopia Raman. Resultado: Sin diferencias entre muestra sin cara, y con cara, aunque aparecían bandas atribuibles a carbono amorfo, una forma general de decir que hay cierta cantidad de carbono del que no se sabe su procedencia, ya sea orgánica o no.

Y hoy toca comentar el tercer análisis, hecho por AIDICO, un Instituto Tecnológico de la Construcción y expertos en cemento, encargado por Pilar Verdú, y publicado en la revista digital Phenomenon. Es especialmente interesante éste último análisis, porque se ha hecho sobre las muestras recogidas cuando se hizo aquella acta. De cómo llegaron a ella, está relatado en el artículo "Bélmez: análisis a las caras, análisis a las claras”(5) en la misma revista. Aunque la pregunta más interesante es: si se llevaron a analizar las muestras recogidas en el acta… ¿Qué carajo se analizó en los otros análisis?

El análisis de AIDICO (6) consta de 3 pruebas: difracción de rayos X (XRD), espectroscopia de infrarrojo (FTIR), y microanálisis de dispersión de energía de rayos X (EDS, EDX o EDAX), que se hacen sobre las dos muestras (A1 y A2), presentando ambas una zona clara, y otra oscura (siendo la zona oscura la presunta teleplastia)

Difracción de rayos X (XRD)

La difracción de rayos X es interesante para conocer la estructura de un material. Sólo permite identificar materiales que sean cristales (no confundir con vidrio), un material en el que las moléculas o átomos se colocan a distancias fijas unos de otros, formando líneas y planos regulares. Esta técnica permite conocer cómo están dispuestos, y las distancias que los separan.

Cuando incide un haz de Rayos X, cada plano de átomos refleja una parte del haz. A la salida de la muestra, los reflejos de cada plano interfieren entre ellos, de forma que sólo en determinadas direcciones la interferencia es constructiva (se refuerza la señal y aparece un pico), y en el resto es destructiva (la señal desaparece). La intensidad de las interferencias constructivas depende además del tipo de átomos del material.

Así, cada material tiene su propio espectro, una huella digital que lo identifica inequívocamente. Si se hallan varios materiales mezclados, entonces es posible identificarlos y separarlos usando una base de datos.

En el caso del cemento, sus componentes básicos son cal (CaO) mezclado con cuarzo (SiO2) para dar silicatos y con alúmina (Al2O3), para dar aluminatos. El cemento de un suelo se halla además mezclado con tierra. En el caso de Bélmez, es una zona rica en un mineral llamado Dolomita [CaMg(CO3)2], que se halla mezclado con otros compuestos típicos de un suelo cualquiera (principalmente cuarzo)

El análisis de XRD muestra la presencia de algunos de éstos compuestos, los que son cristales, pero no los que son amorfos. Lo se observa en los espectros es la presencia de dolomita y calcita [Ca(CO3)] en las zonas claras, y además cuarzo en las zonas oscuras. La calcita es muy similar a la dolomita, así que no es raro encontrar ambos compuestos juntos. El cuarzo proviene tanto de la tierra, como del cemento. Éste análisis, por sí sólo, no es concluyente.

Espectroscopia de Infrarrojo en Transformada de Fourier(FTIR)

Tanto la espectroscopia Raman (que se usó en el análisis de Jaén) como la de FTIR se basan en principios parecidos. Se trata de excitar con luz infrarroja enlaces de los átomos de las moléculas para que vibren. La longitud de onda concreta a la que se consigue esto depende de la molécula en cuestión, de forma que usando una base de datos, se puede descifrar un espectro de FTIR o Raman. Es una técnica correcta para poder detectar la presencia de compuestos orgánicos. Los compuestos orgánicos son básicamente cadenas de átomos de Carbono unidos entre sí, enlazados con hidrógeno, y también con “grupos funcionales”. Son los enlaces a éstos grupos los más interesantes de observar para identificar de qué tipo de compuesto orgánico se trata: un alcohol (C-OH), un ácido (O=C-OH), una amina (C-NH2)… Para intentar identificar con seguridad un compuesto específico, se requiere observar varias de estas características.

La técnica es cualitativa, es decir, informa de qué hay en la muestra, pero no de cuanto hay. Sí es posible comparar varios espectros relacionados para deducir si en una muestra hay más cantidad de un compuesto que en otro, aún sin saber el valor de concentración exacto.

Los resultados obtenidos muestran la presencia de dolomita, calcita, y cuarzo, al igual que con XRD, y además la presencia de cemento, reflejado en la tabla de resultados como C4AH9, que es una abreviación usada en la industria del cemento para 4CaO•Al2O3•9H2O, es decir, aluminato de calcio hidratado. También aparecen picos de silicatos y aluminatos. En general, estos últimos picos son más evidentes para la muestra A2, y más notables para la zona oscura que la clara, lo que puede indicar una mayor cantidad que en las zonas claras.
Muestra A1
Muestra A2


Como dato interesante, en éste análisis aparecen compuestos ajenos al cemento, en particular compuestos orgánicos, y de una forma muy evidente: radicales -CH, -CH2, -CH3, un grupo funcional de ácido o amina (R-COOH, ó R-CNH2), un oxígeno con doble enlace a Carbono, que puede pertenecer a un grupo ácido (C=OOH), y un grupo alcohol, que igualmente podría pertenecer al ácido (CO-OH). A pesar de ser tan evidentes en los espectros de FTIR, éstos compuestos no aparecieron en el análisis de Jaén.

Análisis de dispersión de energía de Rayos X (EDX)

El análisis de EDX es sólo a nivel elemental. Es decir, da información acerca de los átomos que hay en una muestra, pero no de cómo están enlazados, o de las moléculas en que están incluidos. Se realiza aprovechando el haz de electrones de un microscopio electrónico.

Éste haz arranca electrones de los orbitales más cercanos al núcleo un átomo. Al serle arrancado un electrón al átomo, un orbital queda vacío. El orbital es ocupado de inmediato por un electrón de una capa superior. Al “caer” un electrón desde una capa superior, se emite un fotón en el rango de los Rayos X. La energía de este fotón depende únicamente del tipo de átomo que lo emite, de forma que es posible identificar los elementos presentes en una muestra, debido a que deja varios picos en energías concretas, y con unas intensidades concretas, su firma de rayos X

Tiene sin embargo un problema esta técnica, y es que las muestras deben ser conductoras de electricidad. Al incidir con un haz de electrones, las muestras aislantes los acumulan en la superficie, cargándola negativamente. Ésta carga puede llegar a repeler al propio haz incidente, y entonces ni las imágenes del microscopio, ni los espectros de EDX salen correctamente. Por ello, es necesario recubrir las muestras con una capa muy fina de un material conductor como grafito (carbono) u oro, como han hecho en este caso los analistas de AIDICO.

Los espectros que han obtenido muestran básicamente de magnesio, calcio, silicio y aluminio, además de carbono y oxígeno. En algunos espectros aparecen otros elementos (titanio, azufre, potasio…), pero no de una forma coherente, y con muy poca abundancia como para tenerlos en cuenta en principio. El carbono no es información útil, dado que se mezclan señales que provienen del carbono de la dolomita, calcita, y el material orgánico, además del grafito que recubre las muestras. El calcio es una mezcla de las señales de la dolomita, calcita, C4AH9, y otros silicatos o aluminatos de calcio. El silicio y aluminio provienen igualmente de varias fuentes (C4AH9, cuarzo, silicatos, alúmina, aluminatos). Sólo el magnesio viene de una única fuente, la dolomita, así que se puede usar su señal para comparar la abundancia relativa de cada elemento.

La dolomita contiene calcio y magnesio. Estos dos picos, siempre que haya sólo dolomita, aparecen con una relación de intensidades que debe ser siempre la misma, y siempre que las condiciones del análisis sean las mismas. Sólo cuando hay otros compuestos de calcio es cuando la intensidad de su pico aumenta. Por ejemplo, los espectros 3 (de una zona clara) y el 5 (de una zona oscura) tienen una relación entre los picos distinta, es mayor para el 5:

Espectro EDX de zona clara
Espectro EDX de zona oscura


(Está señalado además el pico de Carbono, que se solapa con uno de los picos de calcio)

En el espectro 3, el pico mayor del calcio llega hasta una intensidad de 600 cuentas, mientras que el magnesio se queda en 300. La relación es de Ca/Mg=2. En el espectro 5 la relación es de Ca/Mg=5000/500=10. Esto quiere decir que hay más calcio en el espectro 5 que en el 3, quizás debido a que haya más cemento que dolomita. Igualmente se pueden observar las relaciones Si/Mg y Al/Mg para saber donde son más abundantes los compuestos de Si y Al. Haciendo lo mismo con todos los espectros, y haciendo un poco de estadística básica, la tendencia general es que los compuestos de Si y Ca, son más abundantes en las zonas oscuras, mientras que apenas hay diferencias con los compuestos de Al.

Relacion de intensidad de picos de Si, Ca y Al respecto de Mg en EDX
Resumen de resultados

En XRD, las zonas oscuras contienen más cuarzo (SiO2).
En FTIR, las zonas oscuras parecen tener más cantidad de compuestos relativos al cemento.
En EDX, las zonas oscuras contienen más compuestos de Silicio y Calcio.

Estos resultados son los que llevan a concluir a los analizadores que existe una diferencia entre las cantidades de cemento y áridos que hay entre la zona oscura y la clara.

Valoraciones personales

Los datos son coherentes, y se complementan entre sí, e inducen a pensar que las zonas oscuras parecen ser más ricas en silicatos de calcio (CaO•SiO2, un compuesto del cemento) y/o cuarzo que las zonas claras. Visto el análisis, y entendiendo por qué llegan a la conclusión que llegan, hay que pensar que esa (y sólo esa) teleplastia es posiblemente una mancha propia del cemento, ocurrida quizás durante el fraguado de suelo.

De la enciclopedia Encarta:

“Los compuestos activos del cemento son inestables, y en presencia de agua reorganizan su estructura. El endurecimiento inicial del cemento se produce por la hidratación del silicato tricálcico, el cual forma una sílice hidratada gelatinosa e hidróxido de calcio. Estas sustancias cristalizan, uniendo las partículas de arena o piedras —siempre presentes en las mezclas de argamasa de cemento— para crear una masa dura. El aluminato tricálcico actúa del mismo modo en la primera fase, pero no contribuye al endurecimiento final de la mezcla. La hidratación del silicato dicálcico actúa de modo semejante, pero mucho más lentamente, endureciendo poco a poco durante varios años.”(7)

Al hacer el hormigón, el agua actúa sobre la mezcla de cemento y áridos para endurecerla, en un proceso muy lento. Es imposible mantener una humedad homogénea, siempre habrá sitios con más agua, otros con menos, la humedad que favorece o entorpece la evaporación, lo que afecta a la velocidad a la que se producen las reacciones (ya de por sí lentas) de endurecimiento de la mezcla, y tienen que aparecer zonas con mayor grado de curación o fraguado del cemento que otras.

Es interesante rescatar una entrevista a Ramos Perera (8), también publicada en Phenomenon, en las que habla de las caras viejas de Bélmez. En ella, dice:

El caso es que las [caras] del suelo no presentaban ningún color, se producen por efecto de una sustancia que ahí se utiliza bastante para acelerar el fraguado. Me estoy refiriendo a una sustancia higroscópica, que absorbe la humedad -como la sal-. Si en una superficie aparece este elemento, determinadas zonas se oscurecen más que otras

Al endurecerse el cemento, el agua se va perdiendo y evaporando, y esta sustancia higroscópica ayudaría a retirarla. Si esa sustancia se echa "a mano" al suelo, necesariamente se repartirá de forma no homogénea, y sólo actúa retirando la humedad sin incorporarse al cemento, entonces no sería detectada en ningún análisis, y dejaría las manchas que las que se habla. Es una pista muy interesante a seguir para confirmar el origen de la distinta coloración del cemento.

Añadido (16/01/07)

Otra idea, no se si más simple o complicada para explicar la distinta coloración del cemento, podría ser que el suelo de la casa de Bélmez está hecho en dos partes. Un primer suelo, pobre en cemento, sobre el que hay una capa fina más rica en cemento. Es en esta segunda capa donde se han hecho los análisis de zona clara-zona oscura. Siendo esa capa fina, al pisar por encima, podría haberse ido desgastando con el paso de los años, para dejar asomar la capa de debajo, más pobre en cemento que la superior.


¿Y el aceite?

No parece entonces que esta cara esté hecha de aceite. Sin embargo, sí es cierto que hay una sustancia orgánica, muy clara y evidente en todos los espectros de FTIR, que además llamó la atención a los analistas de AIDICO. En palabras de Francisco Máñez y Javier Cavanilles(5):

Sin embargo, sí habían dado con algo extraño para aquel simple suelo: una gran cantidad de carbono procedente de una materia orgánica (…). Cuando se les explicó que Pedro Amorós decía haber echado dos litros de aceite en aquel cemento, no les quedó ninguna duda sobre el origen del carbono.

Es muy probable que el aceite esté ahí: enlaces -CH, -CH2, y -CH3, enlaces C–OH, posibles radicales de ácido –COOH, y enlaces C=O. Todo ello aparece en una cadena de ácido oleico, principal componente del aceite de oliva. Al fin y al cabo, se pasó una fregona mojada en agua y aceite, hecho reconocido por su autor. El que aparezcan en todas las muestras rastros de materia orgánica lo confirma, aunque no demuestra que la cara fuera pintada.

Molécula de ácido oleico, con sus CH, varios CH2, un CH3, el COOH


Comparación de los análisis

El para-análisis Johnson (2) dio como resultados más significativos:

Al2O3: 0.08%
CaO: 30.6%
MgO: 21.7%
SiO2: 0.03 %

El análisis de Jaén (4) dio como resultados más significativos:

Ca : 0.19% (muestra 1) y 0.191%(muestra 2)
Mg: 0.112% y 0.124%
Al: 0.42% y 0.29%
(otros elementos en cantidades entre el 0.01% y el 0.0001%)
Bandas de carbono amorfo

El análisis de AIDICO (6) da como resultado:

Mayor concentración de cuarzo y compuestos de cemento en zonas oscuras.
Bandas muy evidentes de materia orgánica en todas las muestras

Lo primero que salta a la vista, es que las muestras (y perdón por el tecnicismo) son cada una de su padre y de su madre. Ningún resultado es igual o parecido a otro. Es más, si en el último análisis es tan evidente la existencia de materia orgánica… ¿Por qué no se encontró en los otros análisis?

Lo primero sería saber qué muestras se llevaron a analizar, porque las dos únicas muestras con una certeza razonable de tener denominación de origen, son las que se han analizado ahora. Los receptores de las muestras de AIDICO cuentan y documentan como reciben dos sobres con el escudo y remite del ayuntamiento de Bélmez de la Moraleda, dentro de los cuales se encontraba el acta de recogida, y dos botes sellados con las muestras.

Los otros análisis carecen de tal aval para autentificar las muestras. El para-ánalisis Johnson es sólo un papel con números. El análisis de Jaén tan sólo dice que dos personas le entregaron las muestras, y el acta de recogida.

En su momento se dijo (1): el acta no dice absolutamente nada. No describe el proceso de obtención, no se describen las muestras tomadas, ni la forma de guardarlas; lo cual es la mejor forma de hacer lo que se quiera con ellas. A saber qué llevaron a analizar a los inexistentes “Laboratorios Johnson” y a Jaén, porque según siguen relatando Máñez y Cavanilles(5):

“Pasaron a [comentar] los análisis de la Universidad de Jaén. Lo primero que observaron los técnicos de AIDICO fue que no estaba completo, le faltaban páginas. Algo de por sí llamativo, pues era la copia presentada por Pedro Amorós en su demanda contra Javier Cavanilles(…). Ante el pasmo de sus clientes [Pilar Verdú y acompañantes] Francisca Povo [jefa de Laboratorio de Materiales y Químico] aseguró: “Esto no es cemento”. Francisco Martínez, el subdirector de la empresa, miró a su vez la hoja y confirmó que aquello no era cemento. Los elementos físicos hallados no pertenecían a una argamasa, además el aluminio y el magnesio eran muy pobres, y sobre todo faltaba una gran cantidad de calcio, que componía cerca del 50% de cualquier cemento.”

En el análisis de ICP-MS de la universidad de Jaén(4), las muestras analizadas contenían un 0.19% de Calcio, 0.12% de Magnesio, y un 0.42% (muestra 1) y 0.29% de Aluminio (muestra 2). Todos juntos suman menos del 1%. El resto de elementos del análisis son menos abundantes aún. (¿Donde está el 99% del material restante?)

Fíjense que mientras en el análisis de Jaén el aluminio está en mayor cantidad que el calcio, en el análisis de AIDICO la situación se invierte. No en vano el calcio proviene de varios compuestos (cal, calcita, dolomita), mientras que el aluminio sólo proviene de la alúmina del cemento. El silicio del cuarzo, ni aparece.

En el para-análisis Johnson, parece que se ha hecho un análisis de elementos, no de compuestos, y se han cuantificado suponiendo que fueran óxidos. El aluminio se cuantifica en el 0.8%, y el calcio se cuantifica en el 30%. Sin duda, las muestras de Jaén no provienen del mismo sitio que las muestras del análisis de AIDICO, ni del para-análisis Johnson. Y en este último caso, al magnesio se le atribuye una cantidad similar a la de calcio, a la vez que la cantidad de silicio es irrisoria. Tampoco se parece demasiado a las muestras del tercer análisis. (Pista: en cada molécula de dolomita, hay un átomo de calcio, y otro de magnesio: MgCa(CO3)2 )

En el primer análisis no se encontró aceite porque no se buscó. En el segundo análisis, en cambio, sí se buscó aceite… pero sobre muestras que ¡¡¡ni siquiera eran de cemento!!!

Pero, ¿hay fraude o no?

La acusación original de fraude era que las caras estaban pintadas con aceite. Este análisis muestra que esta cara probablemente no fuera pintada, sino que quizás sea una mancha por la no homogeneidad de cemento. Ahora bien, hay que entender que en un fraude hay siempre una intención de engañar.

No se ha demostrado que haya caras pintadas, ya sea con aceite, titanlux, o pintalabios. Pero sí se pone de manifiesto la intención de engañar al encontrar que las muestras que se recogieron con tanto bombo y platillo, no se habían analizado, y en cambio, se presentaron otros análisis de muestras totalmente desconocidas, como si fueran las mismas.

Pero la cosa no queda aquí. Algo que hay que tener en cuenta cuando se recogen muestras para un análisis, es que éstas sean lo más representativas posible del total que se quiere analizar (lo que se llama muestreo). ¿Cómo de representativa es la cara de “El Santo”?. Si recordamos, todo este lío partió de la aparición de unas caras nuevas, sospechosamente cercanas en el tiempo a una visita de Francisco Máñez a Bélmez en que mostró un método sencillo para reproducir caras.

La seriedad de la SEIP y Amorós daba al menos para redactar un informe al ayuntamiento acerca de tales descubrimientos. Éste primer informe lo ha hecho público Amorós en su monólogo de club de la comedia “Yo contra El Mundo”(9), y describe las primeras caras descubiertas, dando detalles de su forma y ubicación (10):

Figura primeracara: Esquina norte izquierda de la cámara [observada antes de “hidratar” el suelo]
Figura 2132: Imagen de un perfil con cabello y rasgos muy definidos (…) formada en el lugar de ubicación de la primera cara(…)
Figura 2106:Bautizada como la “dama del escalón” (…) ubicada en el primer escalón que conduce a la cámara de las caras.
Figura 2156: Esta cara se forma en la esquina norte derecha de la cámara(...) Se trata de una mujer de perfil(…)
Figura 2158: En esta imagen podemos detectar una formación ubicada encima de la 2156, y que se trata de un rostro masculino(…)
Figura 2173: (…) cuatro rostros de ubicación esquina norte derecha. Podemos observar la figura 2158(…), algo parecido a una “cabeza de carnero”(…) A la derecha de ésta última observamos un rostro masculino (…) con aparente mal genio. Y en la parte superior denotamos una cara similar a la 2158 pero (…) parece una mujer
Figura 2179: (…)perfil femenino y con largo cabello.
Figura 2183: En esta imagen ubicada en el lateral derecho de la cámara y en el centro, denotamos un rostro de grandes ojos, boca grande y nariz, con expresión de mal genio (…)
Figura 2185: Se trata de la composición de dos rostros. Uno de perfil y pequeño en la parte superior (…)El otro rostro es mucho más grande(…)Éste último tiene menos formadas las características de la cabeza, denotando ojos profundos y oscuros, nariz y boca. Su formación es similar a la de “el Abuelo” de la Casa de las caras
Figura 2187: (…)un cuerpo entero de niño o de niña(…)
Figura 2196: Se trata de la imagen (…) de la 2173 en la que observamos de manera diferenciable y clara una formación de un rostro de mujer en la parte izquierda de la imagen principal

Los descubrimientos redactados en este primer informe sirvieron para lanzar el tema de las nuevas caras, que dio inmediatamente origen a las acusaciones de fraude. No sabemos si hay algún informe posterior con más descripciones. En estas, ninguna es llamada “El Santo”. Y la gran mayoría están colocadas en las esquinas, o bordes cercanos a la pared de la habitación: forman la exposición permanente que se muestra a los curiosos, mientras que el resto del suelo está cubierto por una alfombra.

¿Y “El Santo”? He aquí dos fotografías, obtenidas por Yamato(11), mostrando tanto la cara (el que la vea), como el agujero que se hizo para tomar las muestras, y su ubicación en el centro de la habitación:


Si repasa el informe, notará que ninguna de las caras descritas se ubica en el centro de la habitación. Hay algunas que no se especifica dónde están, pero en ninguna se dice explícitamente que esté situada hacia el centro. Y de las descripciones, sólo una, sin ubicación conocida, podría identificarse con “El Santo”, simplemente porque la descripción es tan general que podría valer para cualquier cara.

Figura 2185: Se trata de la composición de dos rostros. Uno de perfil y pequeño en la parte superior (…)El otro rostro es mucho más grande(…)Éste último tiene menos formadas las características de la cabeza, denotando ojos profundos y oscuros, nariz y boca. Su formación es similar a la de “el Abuelo” de la Casa de las caras

Si ya es difícil llegar a ver un rostro en la foto del suelo, más aún es llegar a ver cualquier otro rostro cercano y más pequeño. Además, se indica que las características están poco formadas. Así que, retomando la pregunta:

¿Cómo de representativo es el rostro de “El Santo” para hacer un análisis?

Tanto si la figura 2185 es “El Santo”, como si no, está claro que había varias figuras mucho más definidas, claras y representativas.

Y es que, viendo que son capaces de llevar a analizar una muestra que ni siquiera contiene cemento diciendo que es suelo de Bélmez, ¿se iban a arriesgar a analizar una cara fabricada, pudiendo analizar una cara natural producto de la pareidolia de las manchas del cemento?

Referencias

(1) “Aceite Paranormal”, en Gluon con Leche
(2)
Para-análisis Johnson
(3)"
Aceite paranormal (2º Acto)", en Gluon con Leche
(4)Análisis de la universidad de Jaén,publicado en “
En ocasiones veo Fraudes”, de Lois López Vilas)
(5) “Bélmez: análisis a las caras, análisis a las claras”. Pilar Verdú.
Revista Phenomenon, Nº3, pags 24-31.
(6)
"Análisis de dos muestras de mortero” Informe técnico Nº464. AIDICO, Instituto Tecnológico de la Construcción.
(7) "Cemento" Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000. © 1993-1999 Microsoft Corporation.
(8) “El testigo incómodo” Francisco Máñez y Javier Cavanilles.
Revista Phenomenon Nº3, pags. 22 y 23
(9) "
Yo contra el mundo", Pedro Amorós
(10) “Informe preliminar de investigación”, SEIP, 2004. Página 1, Página 2, Página 3, Página 4, Página 5

(11) "Mil Kilómetros tras los caras", en la página web de Yamato

viernes, marzo 03, 2006

Aceite paranormal (2º acto)

Hace ya algún tiempo hablábamos de un supuesto análisis hecho por vaya usted a saber quien, en una supuesta cara de Bélmez, de esas que se aparecen por los suelos cuando menos te lo esperas.

En aquella ocasión nos hacíamos eco de unos resultados parciales que Pedro Amorós había comentado en el programa radiofónico del inefable Iker Jiménez, y que enumeraba una serie de compuestos, inorgánicos para más señas, y contábamos cómo es imposible encontrar compuestos orgánicos cuando se buscan compuestos inorgánicos.

Ahora ha vuelto a saltar la polémica, a raíz de la publicación de otros análisis distintos a los comentados que indican que sí se buscó aceite, pero no se encontró.

Y también hacíamos una pequeña mención a la toma de muestras, anunciada a todo bombo y platillo con un “acta notarial” (sic), que realmente no contaba nada de nada:

(...) certificamos la obtención y recogida de muestras correspondiente a la cabeza (...) denominada "El santo" (...) extraídas por parte del oficial de guardia (...) y en presencia de (...)

¿Cuál es la cabeza de “El santo”? ¿Alguien la ha visto?
¿Cómo es la muestra obtenida? ¿Dimensiones, características?
¿Cómo se obtuvo la muestra? ¿Se rascó en el cuchillo de comer chuletas, se picó con un cortafríos, se cortó por ablación láser?
¿Cómo se guardó la muestra? ¿En una caja, en un sobre de azúcar, en un bolso de ganchillo? ¿En qué condiciones de temperatura y humedad? ¿Ambiente seco, atmósfera de nitrógeno, se amontonó en un lugar polvoriento?

Total, que contando nada de nada, es la mejor forma de luego hacer lo que se quiera con la muestra. Pero estamos de suerte, y al menos una de esas preguntas sí puede ser contestada ¿Ha visto alguien la cabeza de “El santo”?:
Sí, y es más, existe un fotografía del trozo de cemento que falta en el suelo.

Estas fotos las obtuvo Fernando L. Frías (presidente de Círculo Escéptico), en una mañana que decidió darse una vuelta por Bélmez, y cuyo relato merece la pena leer para hacerse una idea de qué se cuece por allí. La foto en cuestión es la siguiente:


Y otra más, dónde estaba la muestra:



Obsérvese cómo se levanta la alfombra para enseñar el agujero de cemento. Lo cual choca con la “exposición permanente” que no se halla tapada, sino sólo separada por un cordón a modo de “prohibido el paso”. Uno tendería a pensar que poner la alfombra es para conservar las caras y que no las pisen, y se han protegido así las más “valiosas”.

¿Ein? ¿Lo qué?


Vuelva usted a mirar la primera foto y dígame, cuál es la cara llamada “El Santo”. Servidor, con un poco de imaginación, puede llegar a “ver” otras caras, pelín definidas, pero que no dejan de ser manchas caprichosas, y con mucha más imaginación, consigue imaginar una parte de una cara donde está el agujero. Les dibujo algunas, y si quieren, entreténganse ustedes buscando más:



Y compárese con otras fotos que sí se han publicado en distintos sitios:








Algunas de las cuales están retocadas informáticamente para que se vean mejor, claro. Al fin y al cabo, hay que dar una noticia. Pero aún así, la diferencia es abismal: a estas otras no hace falta echarle imaginación para ver algo.

Así que, teniendo caras donde elegir, van y escogen para analizar una que … en fin… por ser suaves, digamos, que no era la mejor elección. Un mal pensado diría que cogieron una mancha de humedad para llevar a analizar.

Bueno, la cuestión de por qué se ha cogido tal muestra parece estar explicada en el hilo de comentarios surgido en MundoParapsicológico, en el cual Fomalhault cuenta que:


Fomalhaut, el 2006-03-02 15:05:12

En Diciembre del 2004, en presencia de la Policia Local y el Juez de Paz de Belmez de la Moraleda, se tomaron las muestras de los restos del "Santo", prácticamente indescifrable debido al desgaste que había sufrido el terreno. En este caso, fué la Policia Local la que precintó las pruebas y redactó un acta donde se explicaba debidamente todo el proceso que se había llevado a cabo. Una de las muestras se la llevo Pedro Amorós, analizada posterirmente por los "famosos" laboratorios Johnson y de la otra se hizo cargo su tocayo, Pedro Fernández, para llevarlas a la universidad de Cartagena, aunque misteriosamente, no se supieron nada de ellas. Transcurrió cierto tiempo y hasta el mes de Agosto del 2005, no se volvieron a tomar nuevas muestras, las cuales, supuestamente, irían a parar a la universidad de Jaén para su posterior análisis. Lo más curioso, es que cuando se recogieron este tipo de muestras, no quedaba resto alguno de la presunta teleplastia que hacía referencia al Santo, por lo que tuvieron que picar con MARTILLO y CINCEL, a ojo de buen cubero, un trozo de suelo, más o menos por la zona (debajo de la alfombra) donde había emergido la ya extinta imagen.

Aquel día de Verano, estuvieron presentes; Pedro Amorós (presidente del SEIP), Rafael Fernández (jefe de investigación del SEIP), Cristina Candela ("periodista" y miembro del equipo de investigación de Belmez) Maria del Carmen Moreno (miembro del equipo de investigación de Belmez), Juanfra Romero (miembro del equipo de investigación de Belmez) y un grupo de personas procedentes de Málaga, amigos o conocidos de la Srta. Cristina Candela, concretamente tres chicos y tres chicas.

Llegados a este punto, florecen diversas cuestiones; Si realmente no se recogió ningún fragmento de teleplastia para el muestreo... ¿Qué tipo de pruebas se han analizado exactamente? ¿Dos losas, prácticamente iguales, pero recogidas en diferentes puntos? ¿No deberían ser los propios científicos, ingenieros o analistas, los que tendrían que recoger el muestreo necesario? ¿Qué tipo de medidas y cuidados se tomaron para precintar aquellas pruebas, y bajo qué condiciones se recogieron?

Por lo visto, fué el propio equipo del SEIP el que recogió las muestras, siendo ellos mismos los testigos, "científicos" y "notarios" de tan paculiar hazaña.

Llegados a este punto, que cada uno saque sus propias conclusiones.



Vamos, que ni la TIA de Ibáñez es tan chapucera.

Actualización

En el mismo hilo ya mencionado, Fomalhaut se corrige a sí mismo, y matiza que las muestras tomadas en Agosto fueron para análisis internos de la SEIP, mientras que las que llevaron a los (desconocidos) laboratorios Johnson y a la Universidad de Jaén fueron las que se recogieron cuando se hizo el acta en Diciembre de 2004.

Dicho queda.

lunes, septiembre 19, 2005

Himbestigación en Bélmez

Por fín, después de mucho tiempo, se materializó la famosa parademanda por la cual Javier Cavanilles será paracondenado a parapagar unos paracuantosmil euros por dañar la imagen y el honor de todo un paraprofesional como Pedro Amorós. La famosa parademanda puede leerse, junto con algunos documentos que se adjuntaban, en e-lecturas.

En la plantilla de Gluón con Leche no figura ningún jurista ni abogado, por lo que nos abstendremos de opinar sobre las posibilidades de éxito de la susodicha. En cambio, nos vamos a fijar en las últimas páginas de lo publicado (46 a 50), documentos para apoyar las reclamaciones que se hacen ante el juez, donde se describe una ¿investigación? hecha en la casa nueva, para determinar si las caras pueden deberse a la proliferación de hongos, ayudada por la presencia de "nutrientes" orgánicos, tales como el aceite.

Cabe destacar que el proceso de crecimiento y multiplicación de hongos no es en absoluto paranormal, por lo que finalmente se obtendría una mancha, que por pareidolia parecería una cara, o un gato, según gustos. En cierta forma se está investigando lo que siempre han dicho los escépticos, y que siempre han negado por ridículo los responsables del tema: las caras son un efecto de pareidolia, al margen de cual sa su composición. Bueno, siempre nos queda la coartada paranormal de que el espíritu de un muerto en la guerra civil le dice a los hongos donde deben de crecer para poder formar la cara.

También conviene recordar aquellos anunciadísimos y nunca revelados análisis Johnson en los que no se encontró ni rastro de materia orgánica. Ni de aceite, ni de hongos, ni como veremos, de nutrientes orgánicos, lo cual nos hace reafirmarnos en todo lo expuesto en el post anterior, dado que aquellas muestras salieron de la misma habitación donde se hizo este experimento.

Hipótesis de trabajo

El documento viene titulado como "Pruebas para determinar el soporte físico de las Caras de Bélmez", y empieza exponiendo cómo, en base a un informe previo sobre hongos (también incluido con la demanda), existe la posibilidad de que éstos se encuentren en los poros del cemento. Añadido al hecho de que tanto la cocina de la casa vieja, como cuarta planta de la casa nueva - usada como despensa - tenían gran cantidad de restos orgánicos (y apostillamos: que no se han encontrado en los análisis Johnson), la proliferación de hongos es muy posible.

Así que el objetivo del experimento es "determinar si la adición de un substrato orgánico al suelo facilita la aparición de "caras" en el suelo".

Diseño del experimento

Y en el primer párrafo, tropezón. Reconociendo que este experimento requiere de recursos que no se disponen para la identificacion de hongos, el experimento queda reducido a

"prueba preliminar que va solo a apoyar o no la teoría de que los trazos de las caras estén producidos por hongos. En ningún caso será una prueba concluyente"

que es lo mismo que reconocer que el experimento no sirve absolutamente de nada. Si no es concluyente, malamente puede apoyar o dejar de apoyar una hipótesis.

En el texto se menciona que la intención es encontrar justificación o indicios de que esa línea de investigación es acertada. Sin embargo, si aparecen caras, no quiere decir que haya sido por los hongos, y si no aparecen, no quiere decir que no los haya, simplemente porque no hay medios para saberlo. Cualquiera que sea el resultado, la hipótesis ni se descarta ni se confirma, y la única posibilidad que queda es hacer la prueba con los medios adecuados que permitan llegar a conclusiones de verdad. No es mas que un [mal llamado] experimento al tuntún, que sólo sirve para pasar el rato tomando unas cervezas.

El desarrollo del experimento es básicamente dividir el suelo en parcelas, donde unas se mojarán sólo con agua, y otras con agua mezclada con nutrientes.

Pero ¿qué cantidad de agua hay que usar para mojar el suelo? Aquí nos encontramos con un error conceptual: la humedad. ¿Cuál es la humedad del suelo? ¿Cómo se define y se mide?

Lo que comúnmente conocemos por humedad está referida a la atmósfera. Es una medida de la cantidad de vapor de agua existente en un volumen de atmósfera, aunque lo habitual es hablar de la humedad relativa: relación entre la cantidad de vapor de agua existente y la cantidad máxima que puede contener (o cantidad necesaria para la saturación), y que produciría la condensación y formación de una nube. La relación que pueda tener la humedad relativa con cómo de mojado esté el suelo afecta a cómo de rápido se va a evaporar el agua de la superficie. Con una humedad del 100% (saturación), no se evaporará del suelo porque la atmósfera ya contiene toda el agua que puede tener. Igual les pasa a las personas en ambientes calurosos y húmedos: el sudor no se evapora del cuerpo y no lo refrigera, por lo que estamos permanentemente acalorados y en nuestra salsa. En ambientes secos en cambio, la falta de agua en atmósfera hace que se evapore más rápidamente, tanto del suelo como del cuerpo. Por eso el calor seco es más llevadero.

Por tanto, hablar de la humedad del suelo, sin explicar a qué se refieren, es poco menos que dudoso. Más adelante se da a entender que es el volumen de agua que se extiende sobre el suelo, o quizás cuanto de mojado está el suelo, pero seguimos sin saber cómo se define y mide esa magnitud.

Y ahora llega un salto lógico mortal hacia delante con tirabuzón hacia atrás que ni Greg Louganis (aquel que se dio con el trampolín en las olimpiadas de Barcelona, creo) A pesar de haber reconocido que la prueba no dará ninguna conclusión, no se cortan en asegurar con negritas que:

Si al final de la prueba obtenemos una mayor proporción de caras en las parcelas con medio nutritivo, el resultado apoyaría la teoría de que los trazos estuviesen conformados por hongos.


Sin medios para comprobar la presencia de hongos, sin poder cuantificar esa presencia antes y después, ni entre las diferentes muestras, NO es posible determinar si un supuesto resultado positivo es debido a los hongos. Bien podría ser debido al depósito de la materia orgánica sobre la superficie y en sus poros como si de una pintura o pigmento cualquiera se tratase, o a que una mano invisible, con un pincel invisible dibujó las caras.

Hay que hacer hincapié en que se está asumiendo de partida que existen hongos en el suelo. Seguramente sea así, pero antes de intentar este experimento conviene confirmar que efectivamente están ahí. Porque si por casualidad no hubiera hongos, que salga una mancha y atribuírsela alegremente es meter la pata hasta el fondo. Más aún, conviene saber qué especies en concreto existen, cual es la mayoritaria, su homogeneidad en el suelo, en qué se diferencian las especies, cual es la velocidad de crecimiento de cada una y de qué depende (humedad ambiente o tipo de alimento, por ejemplo). Todo esto no es más que un trabajo previo de estudio de sillón que tan poco gusta a los parnormalólogos, y de caracterización del suelo, para que cuando ocurra algo, saber cuales son las diferencias y a qué son debidas. Este trabajo previo también puede ayudar a elegir un tipo de hongo, o unos pocos en los que centrar el estudio, y también el tipo de nutriente a echar, si por ejemplo ciertos compuestos favorecen a una especie más que otra. Es un trabajo previo que no se ve ni intuye por niguna parte (salvo las generalidades acerca de hongos en las páginas 42 y 43 de la demanda)

Existe además otro problema, que nunca se han preocupado por tratar, y que es fundamental: ¿Qué es una teleplastia?¿Y qué una gestaltsia? Recordemos que hubo un momento en que vecinos de Bélmez aseguraron que en sus casas también habían aparecido caras. Pero los profesionales de la SEIP rápidamente explicaron que se debían a gestaltsias, refiriéndose con ello a la pareidolia, esa teoría que tan ridícula les parece cuando se habla de sus caras. ¿Qué diferencia una teleplastia de una pareidolia o gestaltsia? Nunca se ha resuelto ni tratado este problema fundamental en este asunto. Sólo se dice que las caras son perfectamente reconocibles, pero ¿se acuerdan del gato teleplástico? Esa también era una teleplastia de las de verdad.

Los problemas de definición, como la humedad o qué es una teleplastia, sobre todo en un problema en que la percepción subjetiva juega un papel muy importante no es una cuestión de formalidad sin importancia, o una pijotada de los malvados científicos oficiales. Siempre es la base de donde se parte. Si el cimiento está mal construido, el edificio se cae. Esto no es profesionalidad precisamente.

Método experimental

Llega el momento de escoger los nutrientes que se van a emplear, y se deciden por una salsa comercial (cuyo envoltorio se puede contemplar en la última fotocopia de la demanda), debido a que tiene una "composición rica y compleja, que favorece el desarrollo de un amplio espectro de hongos", y además es soluble en agua, con lo que se puede repartir homogeneamente por el suelo. Problema: la salsa contiene una gran cantidad de compuestos ¿cuáles son idóneos como nutriente y cuales no? ¿Qué efectos tendrán los que no son idóneos? Se añaden variables descontroladas.

Hubiera sido más deseable un solo nutriente o compuesto específico, determinado a partir de un estudio previo en profundidad de qué es un hongo, su metabolismo y cuales están presentes en el suelo. De esta forma se puede controlar la cantidad de nutriente que se está suministrando, y quizás se podría controlar el crecimiento de los hongos. Pero el problema más grave es que con una salsa así, no hacen falta hongos para producir manchas en el suelo. Si se llama "Salsa de pimenta verde", no es porque sea transparente precisamente.

El caso es que proceden a hacer una disolución con una concentración de 3% usando 30 gramos de sustancia por cada litro de agua. Si hacen las cuentas, el 3%, redondeando, es un número correcto. Nos queda la duda de si fue de casualidad. La densidad del agua es (aproximadamente) 1 gr/cm3. Por lo que en un litro (1000 cm3), hay 1000 gramos de agua.

Concetración en masa:

C= Masa soluto/(Masa soluto+Masa disolvente)=30 g/1030 g=0.029
Es decir, un 2.9%.

Otra forma de medir la concetración es a partir de la densidad:

d=Masa/Volumen=30 g/1000 cm3=0.03 g/cm3
Que nada tiene que ver con los por cientos

No es profesional andar mezclando unidades, gramos con litros, ni concetración en masa con densidad. Puede parecer otra pijotada de los malvados científicos pirómanos de nuevos Galileos, pero la correcta definición de las propiedades a estudiar y sus unidades correctas es importante (veremos que la segunda opción para la concetración es más conveniente de usar)

Que se lo digan a la NASA, cuando mandó la sonda Mars Climate Orbiter a Marte. Dos de sus módulos que debían pasarse datos, sólo se pasaban los valores numéricos sin unidades, pero mientras uno trabajaba en millas, el otro lo hacía en kilómetros. Se estrelló.

Se comenta que la cantidad de disolución en sí no es de importancia, ya que sólo es una prueba. En un experimento serio, sí tendría su importancia, porque se podría hacer una serie, depositar en cada muestra una cantidad distinta de nutriente. En principio parece lógico que a más nutriente, aparezcan hongos más rápidamente. Así que cuantificando la cantidad de hongos que aparecen, frente a la cantidad de nutriente ayuda a caracterizar y conocer el proceso que nos traemos entre manos.

Siguiendo con lo que estábamos, el caso es que se hacen varias parcelas, en unas sólo se echa agua, y en las otras el preparado. En cada una se aplican 250 ml de agua con dos esponjas, una para agua y otra para el preparado. ¿Y cuanta cantidad de nutriente es esa? Con la primera opción de concentración (C=2.9%), se podría saber, pero es más fácil usando la segunda:

d=0.03g/cm3. V=250 ml=250 cm3
M=d x V =0.03*250 = 7.5 g de nutrientes


Es más interesante saber la masa de nutriente que el volumen de líquido, ya que al fin y al cabo, el nutriente es el elemento importante. Pero aún queda determinar de esos 7.5 gramos, cuantos corresponden a compuestos que sí son nutrientes, y cuantos no.

Más problemas : ¿La esponja, estaba limpia, no había bacterias, o cualquier tipo de sustancia que pudiera servir como nutriente? ¿Y en el agua que es cogida del grifo? El agua contiene siempre gran cantidad de iones de sales disueltas. Según reza el informe previo al experimento acerca de los hongos, el pH es un factor muy importante para el metabolismo de los hongos. ¿Se controló la cantidad de elementos disueltos y el pH del agua? No.

Las últimas anotaciones de la prueba son las condiciones de humedad atmosférica, que variaron entre el 89% y el 77%. Es decir, otro parámetro más descontrolado. La humedad relativa afecta a la velocidad con que se evapora el agua del suelo. Y con ella puede evaporarse parte del nutriente, de forma que al final, la cantidad metabolizada por un hongo puede ser cualquiera, incluso distinta de una zona a otra. Además, si tan importante es la humedad, como han sostenido siempre en la SEIP, ¿por qué demonios no se ha puesto aún un climatizador?

En resumen, un experimento sin medios, con saltos lógicos, fallos conceptuales básicos, sin un estudio profundo de lo que se traen entre manos, descontrol total de variables... Esperamos que las cervezas por lo menos estuvieran frías.

Y hasta aquí podemos leer, porque en la demanda no está el resultado final del experimento.

A riesgo de ser pesados, nos gustaría remarcar una vez más que el suelo donde se echó el nutriente orgánico es el mismo del que salieron las muestras para los análisis Johnson, en los cuales, misteriosamente, no se detectó materia orgánica alguna.

Investiga tú

Llegados a este punto, es cuando siempre se responde aquello de "mucho criticar, pero ¿por qué no lo investigas tú?. Ven a Bélmez a investigar" (Si quiere un consejo, no le conteste esto al señor Juez)

Es algo que los amantes del misterio nunca llegan a comprender. Estamos hablando de este experimento, y sólo de éste. No de otro. Cuando haya otros, ya hablaremos de ellos. Que servidor haga su propio experimento no va a corregir las deficiencias que tiene éste. Incluso si consiguiera validar la hipótesis que proponen, este experimento se cae por todos los lados y no sirve para nada.

Imaginemos que la sección de investigación de Gluón con Leche se desplaza hasta Bélmez, hace unos experimentos, y concluye que contrariamente a lo que dice la SEIP, el fenómeno es totalmente normal (sea cual sea la causa). ¿Y ahora qué? Las conclusiones son contradictorias, así que al menos una de ellas (o las dos) es errónea. ¿Cómo saber cual?

Pues con esa palabra que tan poco parece gustar a algunos últimamente: debate. Se examina la investigación, se discute si el procedimiento era o no adecuado y por qué, si la hipótesis era o no adecuada y por qué, si las conclusiones son acertadas o no y por qué... tal y como se ha hecho por ahí arriba. Y esta discusión es independiente de otras investigaciones. Todas las investigaciones son discutidas y debatidas. Todas, sin excepción, porque el debate y la confrontación de ideas es parte no ya del método científico, sino de cualquier forma de pensamiento mínimamente crítico que aspire a avanzar en el conocimiento.

Así que para defender una investigación, no cuela eso del "investiga tú". Que haya otras investigaciones o no, no van eliminar las deficiencias de esta en particular, ni la va a hacer más o menos válida.

Final

Pues hemos visto un magnífico ejemplo de cómo se himbestiga en Bélmez. Adjuntado, no olvidemos, a una demanda por

"(...) el descrédito en la comunidad investigadora y un demérito en los particulares interesados en conocer más sobre hechos científicamente carentes de justificación, habiendo descendido su aceptación de un modo espectacular (...)"


Basta leer el experimento para comprender que no hace falta mucho para caer en el descrédito ante la comunidad investigadora.

lunes, septiembre 12, 2005

Aceite paranormal

Y van ya 9 meses, 9, desde que la SEIP, en presencia de varios funcionarios del ayuntamiento de Bélmez, recogieran unas muestras de cemento para realizar análisis químicos en dos (o tres) universidades (o laboratorios).

Cualquier pregunta acerca de ellos es respondida con una petición de tiempo, no se sabe muy bien para qué, porque en otros lugares no han tenido reparos en manifestar sus conclusiones de que los análisis refuerzan la hipótesis del origen paranormal de las famosas caras, lo cual demuestra que sí, que esos análisis están hechos, y que tienen en su poder los informes correspondientes. ¿Tiempo para qué, entonces? ¿Acaso los informes van a cambiar con el tiempo? (Léase con suspicacia)

Se acusa a los escépticos de opinar sin saber, sin tener datos, pero cuando se piden, no se dan. Así que, sí, vamos a opinar con los pocos datos que hay, y la nula voluntad de mostrar los que quedan.

La recogida de muestras

Justo después de que Francisco Mañez encontrara un método [1] para dibujar caras en el cemento, aparecieron en una nueva casa de Bélmez nuevas figuras. La SEIP reconoció que habían hecho uso al menos de parte de tal método, admitiendo incluso que usaron aceite. Teniendo en cuenta otros antecedentes como la idea de hacer un museo o centro de interpretación en una nueva casa, que no resultara tan cara de comprar como la original, las acusaciones de fraude no se hicieron esperar[2]. Así que para salir del paso de estas acusaciones, la SEIP decidió llevar a analizar algunas de estas caras. El día 4 de Diciembre de 2004 hubo una "recogida de muestras", plasmada en un acta que decía básicamente lo siguiente: [3]

"(...) certificamos la obtención y recogida de muestras correspondiente a la cabeza (...) denominada "El santo" (...) extraídas por parte del oficial de guardia (...) y en presencia de (...)"

Seguido de las pertinentes firmas. No se especifica ni las características de la muestra, ni el procedimiento para su obtención, lo cual es lo mismo que decir que este acta no dice nada. La mejor forma para poder hacer lo que se quiera con dichas muestras.

Los laboratorios

Un punto muy oscuro de toda esta historia es qué o quienes hacen los análisis químicos. Primero iban a ser 3 universidades. Luego se habló de laboratorios. Se rebajó a dos el número. Se volvió a hablar de tres.

Finalmente, apareció un nombre: "Laboratorios Johnson de Castellón". Pero, oh vaya, nadie los conocía. Se puede mirar en las páginas amarillas (buscando por "Laboratorios químicos" en Castellón [4]) cómo no aparece ningún laboratorio Johnson, lo que no quiere decir que no exista, pero nadie lo ha localizado. Aparece en el listado una empresa dedicada a los hormigones y la construcción, que no nos respondió tras enviar un e-mail preguntando.

Sí existe en cambio una compañía dedicada a materiales cerámicos, cuya sede de colores y recubrimientos se halla en Castellón, llamada Johnson-Matthey [5] . Parece la más indicada. Tiene el nombre, y se dedica a los pigmentos sobre azulejos o suelos. Sin embargo, tras ponernos en contacto con ellos, nos contestaron que no sabían nada acerca del tema de los análisis.

Luego se dijo que los laboratorios Johnson pertenecen a la empresa Janssen-Cilag [6] [7], centrada en la industria farmacéutica, pero que no tiene ningún laboratorio en Castellón, sino en Toledo. Expertos en cemento donde los haya. También probamos a ponernos en contacto con ellos, pero no respondieron.

Por último, Rafa Fernández (RF), en una entrevista en Mundo Parapsicológico de Pablo Moreira (PM), responde a esta pregunta: [8]

PM: Pasando a los análisis de las nuevas caras...¿Quiénes las realizan?

RF: La Universidad de Jaén

Así que, tenemos unos laboratorios posiblemente llamados Johnson, a lo mejor de Castellón, a lo mejor de Toledo, quizás expertos en champú y medicinas, y por otro lado la Universidad de Jaén como candidatos a haber hecho algún análisis.

Los resultados

A pesar de pedir tiempo para dar a conocer el análisis de vaya usted a saber qué laboratorio, Pedro Amorós (PA) tuvo a bien informarnos a través del programa de Iker Jiménez (IJ) y Carmen Porter (CP) de los resultados de alguno de esos análisis.[7]

PA: Estos análisis manifiestan según las muestras levantadas por el (eeh) por el Juez, estas muestras una vez analizadas presentan (eeh) digamos- yo- esto- aquí hay demasiados elementos, como por ejemplo, (mmm) el trióxido de al...de dialuminio por ejemplo, (eeh) en el que se encuentra en una magnitud de un 0.08 %, el óxido de calcio (mmh) que se encuentra en una magnitud de un 30.6%, atencion a las, a las medidas, el trióxido de dihierro, que prac... practicamente es un 0.00025.

IJ: ¿Y que quiere decir eso, Pedro?

PA: Bueno esto si...significa que estos componentes que nos haaan... enviado los laboratorios y nos (eh) nos muestran las conclusiones, (eeh) sencillamente es dolomita, lo que, lo único que ellos han encontrado es dolomita, ni siquiera el ácido oleico supuestamente (eh) con el que..., con el que deberían de estar configuradas las caras.

CP: El aceite, para que nos entienda todo el mundo

PA: Exactamente.

(alguien): No ha aparecido aceite.

PA:
Exactamente. El aceite con el que supuestamente tendrían que estar hechas las caras según las acusaciones que nos habían hecho bueno, pues algunas..., algunas de las partes, ¿no?


Nótese cómo se apostilla bien que no se encontró aceite, como si eso fuera indicio de que no hay fraude y por tanto el origen es paranormal. Por otro lado, RF en la misma entrevista anteriormente mencionada también responde a esto:[8]

PM: ¿Algún resultado extraoficial?

RF: En ese suelo no hay nada de raro, lo único que se puede encontrar en grandes cantidades es la dolomita, el típico pórtland, es decir, mortero corriente

PM: Por consiguiente, la teoría de la paranormalidad de las mismas, quizás pueda ganar terreno...

RF: Personalmente creo que sí. La formación de teleplastias puedo decir que es por un proceso natural desconocido por nosotros

La afirmación de que la falta de aceite es indicio de paranormalidad es más clara que antes.

Vamos a ordenar los datos. PA afirma que se encontró, entre otras cosas:

Al2O3 (0.8%) también llamado alúmina o zafiro
CaO (30.6%) también llamado cal viva
Fe2O3(0.00025%)


E identifica estos compuestos todos juntos y revueltos con la dolomita, al igual que RF identifica la dolomita con el cemento portland. No esta mal, que quienes tienen que investigar ni siquiera sepan distinguir lo que se traen entre manos.

Una ojeada a la enciclopedia Encarta:
"Los cementos Portland típicos consisten en mezclas de silicato tricálcico (3CaO·SiO2), aluminato tricálcico (3CaO·Al2O3) y silicato dicálcico (2CaO·SiO2) en diversas proporciones, junto con pequeñas cantidades de compuestos de magnesio y hierro." [9]

"Dolomita, mineral común de fórmula CaMg (CO3)2, que se suele encontrar en masas rocosas, como calizas dolomíticas, y a veces en vetas"[10]

Es decir, la dolomita no es el típico cemento portland, sino un mineral que encuentra en la tierra que se mezcla con susodicho cemento para formar hormigón. Se puede comprobar como Bélmez de la Moraleda es un lugar con buenas cantidades de dolomita en sus terrenos (hoja 948 de mapas dinámicos del MAGNA, Instituto Geológico y Minero de España) [11]

Esto es sólo una anécdota (preocupante) en cuanto a sus conocimientos acerca de su materia de estudio, aunque el mensaje final que quieren transmitir el mismo: No hay nada raro, no hay aceite, no es un fraude, y es un fenómeno paranormal.

Claro, que si no saben ni lo que estudian, difícilmente sabrán cómo hay que estudiarlo.

Análisis químico: orgánicos e inorgánicos

Atención, pregunta: ¿Cuál es la gran diferencia entre la lista de compuestos de PA, y el ácido oleico (o aceite)? Que los primeros son compuestos inorgánicos, mientras que el segundo es un compuesto orgánico.

La principal característica de la química y de análisis basados en esta ciencia, es lo que se llama selectividad: cada compuesto específico reacciona con un reactivo específico. Los materiales como óxidos o sales de Al, Mg, Ca, Fe se pueden separar de un conglomerado de ellos tras una serie de procesos en que se van eliminando del substrato los iones uno por uno: la muestra se va sumergiendo sucesivamente en distintos reactivos, específicos para cada ión, y se precipitan para medir su cantidad.

Todos los compuestos orgánicos están basados en carbono. La única diferencia entre ellos es la cantidad de enlaces, y el tipo de éstos que puede tener: enlaces entre carbono simples, dobles, triples, grupos funcionales (ácidos: C-OOH, alcoholes:C-OH, aminos: C-NH2 ...). Por lo que un análisis de estos compuestos no pasa por precipitar carbono, sino por lograr detectar estos enlaces y grupos funcionales.

Un método es por espectroscopía de absorción: si un compuesto se ilumina con luz de la energía correcta (que suele estar en el infrarrojo para los orgánicos), la luz es absorbida por los enlaces, mientras que otras energías no. Cada enlace o grupo funcional tiene una firma, o conjunto de energías características que absorben. Si se evapora el compuesto, y se ilumina con luz el gas, se puede registrar un espectro de absorción. Con una base de datos, se puede identificar si cierto compuesto orgánico se halla presente.

Otra forma es por espectrometría de masas: se evapora el compuesto, y al pasar por un analizador, se fracciona en diversas moléculas, cada una de un peso molecular distinto. Lo que se mide es la masa de las moléculas fraccionadas. Este fraccionamiento es específico de cada compuesto, es su firma, de forma que tirando nuevamente de base de datos se puede identificar el compuesto original.

¿Qué se ha analizado?

En la lista de PA, aunque incompleta, sólo se ven compuestos inorgánicos. Incluida la dolomita, que se identifica como el compuesto mayoritario.

Pero véase el informe que hizo el Dr. J. J. Alonso en 1975 [12], acerca de varias muestras, incluida la cara llamada "La Pelona", donde encontró materia carbonosa y sustancias orgánicas más o menos cristalizadas que identifica con sustancia de tipo graso, tanto en el hormigón como en la tierra que había debajo del suelo de la casa. Es sustancia orgánica presente en la tierra, y que al mezclarla con el cemento, se incoropora al hormigón.

Si, como es de temer, la recogida de muestras fue sólo picar un trozo y cogerlo, si el hormigón ha estado pasando de mano en mano sin control, lo cual deja grasa en él procedente de las manos, si la tierra con que se mezcla el cemento además de minerales inorgánicos puede tener perfectamente material orgánico (como muestra el Dr. Alonso), si se pasó una fregona con aceite encima del suelo, y el aceite no se evapora con la misma facilidad que el agua dejando manchas permanentes ¿Por qué no se ha encontrado ningún material orgánico?

Pues todo parece indicar que porque no se buscó. La mejor forma de no encontrar algo es no buscarlo, y aquí sólo se han buscado materiales inorgánicos, lo que hace imposible encontrar aceite.

Resulta además llamativo que los resultados estén centrados en lo que es el substrato (el hormigón) y no en la capa depositada que da forma a la "cara" (aceite, agua o pigmentos en general), así que parece que ni se buscó lo que había que buscar, ni se buscó donde había que buscarlo. Compárese de nuevo con el analisis del Dr. Alonso, donde se centra en identificar qué elementos forman la mancha de "la Pelona" [12], y no en la plancha de hormigón.

¿Y qué demuestra el análisis?

Pues nada. Como siempre. Salvo quizás que la SEIP no sabe qué está estudiando, ni qué tiene que buscar, ni dónde, ni cómo. Tiene pinta de que llegaron al laboratorio, les soltaron la piedra, y dijeron:

"-¿Y esto que es lo que es?"

Y en los laboratorios vieron un trozo de hormigón con una mancha, de la cual lógicamente pasaron porque nadie se va a preocupar de una mancha, ni nadie les dijo que eso era lo importante, y analizaron lo que sí parecía importante: la piedra. Y lo hicieron bien. Es cemento portland mezclado con tierra que contiene dolomita.

Por otro lado, encontrar o no aceite, lo único que ayuda a saber es de qué está hecha la mancha de la discordia, pero no cómo llegó allí: no se sabe si la pintó un espíritu de forma paranormal, si fue por azar, si fue alguna persona con fregona y pincel, ni si hubo intencionalidad de engaño para cometer un fraude.

Pero tenemos en cambio algunos testimonios de una casualidad sospechosa:

[1] Francisco Mañez:
"Pedro Amorós mojó el suelo con una fregona y esperamos a que se secara. (...) aparecieron manchas que recordaban a rostros. Tomé un pincel y humedecí las zonas que yo veía como parte de esos rostros (...). Pese a que fue una demostración rápida y sencilla, creí que había quedado claro cómo crear caras de Bélmez de forma artificial
(...)
El 18 de octubre el diario El mundo publicaba: Surgen 21 rostros nuevos en otra vivienda. Las “caras de Bélmez” de mudanza(...)
me sorprendió leer que habían arrojado agua sobre el suelo para localizar teleplastias, pues es la primera parte del método
(...)
Moje una superficie de hormigón o cemento, busque manchas que a le recuerden a caras, humedezca (si lo hace con aceite se quedaran fijas para siempre) las zonas que le parecen barbillas, ojos, pelo, nariz, etc. Y dispondrá de “auténticas caras de Bélmez” para enseñar a sus amigos. Además, se sorprenderá, pues aunque no sea un artista los resultados son increíbles"

[14] Juan José Abenza:
"Mientras, Máñez empezó a probar el experimento que no había podido probar en la otra casa (...) El resultado fue bastante espectacular
(...)
En fin, resumiendo fácilmente: en la casa que habíamos visitado con Felipa habían aparecido nuevos rostros
(...)
se pueden hacer muchos análisis químicos a las caras, pero (...) no tienen mucho sentido, pues está claro que no se necesita ningún componente especial, más que agua, para realizar caras así de espectaculares. Por tanto (...) lo único que se podría hacer para conseguir que un caso así no se cayera sería precisamente demostrar que no ha habido manipulación. (...) Los componentes del SEIP han estado encerrados en la casa haciendo sus experimentaciones en solitario, con lo cual la única manera de estar seguros de que no han hecho fraude y de que no han pintado las caras es confiar en ellos: tener fe"

(Negrita nuestra)

La versión de esta coincidencia de Pedro Amorós se perdió con los foros de la SEIP, pero aún se puede leer lo que dijo en la entrada Cuando el método Mañez se puso a prueba: cuatro versiones en Paranormalidades[15]

Haber encontrado aceite, por sí sólo no hubiera dicho nada acerca de su origen, ya sea paranormal o fraudulento. Pero unido a estos otros datos ya conocidos, ayudaría a concluir algo no muy agradable (y bastante evidente ya de por sí). ¿Fue por eso que no se buscó?

Y hasta aquí opiniones basadas en la escasez de datos y la nula voluntad de mostrar los que faltan, así que nada más fácil para hacer tragarse sus palabras al que escribe que mostrar un análisis químico donde conste quién lo hizo, cual fue proceso previo de las muestras, características de éstas, técnica concreta de análisis, y resultados obtenidos.

Actualización

Por recomendación de Razonesparadudar, y en vista de que el rigor investigativo lo requiere según se puede ver en la parademanda finalmente materializada de PA sobre Javier Cavanilles, mostramos aquí esto:





Referencias

[1] "Las nuevas caras no son de origen paranormal" Francisco Mañez

[2] "Las nuevas caras de Bélmez fueron falsificadas por el ayuntamiento y unos cazafantasmas", Javier Cavanilles

[3] Acta de recogida de muestras

[4] Páginas amarillas on-line: laboratorios químicos en Castellón

[5] Johnson Matthey - Ceramics division en Castellón de la Plana

[6] Laboratorios Johnson de Janssen-cilag

[7] Milenio 3, programa del 4 de Julio de 2005
[8] Entrevista a Rafa Fernández, en Mundo Parapsicológico

[9] "Cemento," Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000. © 1993-1999 Microsoft Corporation

[10] "Dolomita" Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000. © 1993-1999 Microsoft Corporation

[11] Mapa geológico de Bélmez de la Moraleda (Hoja 948). Instituto Geológico y Minero de España

[12]"Informe acerca de unas muestras traidas para su análisis al instituto hidrológico y minearológico de Valencia" Dr J.J. Alonso Revista PSI Comunicacion n 3-4 (1976), en Editorial Bitácora

[13] Pedro Amorós, "hidratando" el suelo

[14] Las nuevas caras de Bélmez: cuestión de fe, Juan José Abenza

[15] Cuando el método Mañez se puso a prueba: cuatro versiones en Paranormalidades

martes, julio 26, 2005

Teleplastias informáticas

El pasado 4 de Diciembre de 2004, el SEIP recogió unos pedazos de cemento del suelo de la segunda casa de Bélmez donde aparecieron (supuestamente de forma paranormal) unas caras, con el objetivo de llevarlos a distintos laboratorios a analizar, ante las continuas acusaciones de falsificación de éstas. La falsificación consistiría en emplear el ya conocido como "método Mañez".

Básicamente, este método consiste en mojar el suelo, y cuando se está secando, seleccionar manchas de humedad que recuerden caras u otra cosa reconocible, y remarcarlas con más agua, e incluso aceite para hacerlas más evidentes. Como se puede comprobar con el Kit de teleplastias ACME, es un método muy efectivo, y que da resultados espectaculares.

Después del bombo y platillo que se le dio a esta recogida, nos encontramos casi 8 meses más tarde esperando aún los resultados de esos análisis. Cuando se ha preguntado a Pedro Amorós (autor de libros de humor) o a gente del SEIP (asociación cultural donde las haya) en sus foros, siempre se han dado largas, diciendo que se está preparando un informe, esperando a recibir los análisis de otros laboratorios, o que ya saldrían publicadas. En lo que se han dado más prisa, en cambio, es en afirmar que los análisis descartan el fraude porque no se ha encontrado aceite, o en hacer públicos algunos datos dispersos en Milenio 3 de Iker Jimenez, según los cuales los análisis solo encontraron cemento.

Ya nos meteremos otro día con el tema de los laboratorios y las pruebas. Mientras, como parece que podemos esperar sentados a esos análisis detallados, en Gluón con Leche hemos decidido hacerlo frente al ordenador cuántico-taquiónico-terahértzico de nuestro laboratorio secreto, financiado por la KGB, la CIA y Proteccion Civil, a jugar con las cosas del azar.

Uno de los puntos importantes del método Mañez, es la aparición de las manchas de humedad. Éstas salen debido a los poros del cemento, en los cuales se acumula agua y se evapora a disitinta velocidad, secándose así unas partes más rápido que otras, y generando las manchas con más o menos oscuridad.

Esto es susceptible de ser simulado en un ordenador de forma sencilla. Dispongamos una matriz de puntos (en nuestro caso 200x200), y a cada punto le asignamos un valor aleatorio, que representan zonas más o menos secas de una baldosa. Los valores se generan en forma de ruido marrón, que debe su nombre a que está inspirado en el movimiento browniano: el valor de un punto parte del valor del anterior, y por azar determinamos hacia donde cambia. En nuestro caso, se toma la media aritmética de los puntos colindantes, y por azar, se determina si hay que aumentar, disminuir o dejar como está el valor. Esto equivale a suponer que en una baldosa, de una zona pasa gradualmente a otra con más o menos humedad de forma suave y no de forma abrupta.

Por otro lado, otra condición es la del máximo y mínimo valor que puede tomar un punto: el mínimo significa totalmente seco, y no puede haber un valor menor, porque no puede estar más seco. Por otro lado, cuando se moja un suelo, hay una saturación, es decir, por mucho que lo mojes, no se mojará más, porque ya ha absorbido toda el agua que puede. El máximo representa una zona totalmente mojada.

Estos puntos se representan en una escala de grises (o humedad), y ¡hala! A buscar caras. Aquí, un suelo con tres niveles de humedad: seco(gris), humedo (gris oscuro) y mojado(negro):





Por supuesto, se encuentran caras o figuras, y no tienen nada que despreciar a algunas teleplastias de "las de verdad". Si se separan del suelo, y las aislamos, aparecen más evidentes. Por ejemplo:



Don quijote sin el yelmo de Mambrino


Hombre con capa corriendo con un paragüas estropeado

En otro suelo:




Hombre barbudo



Pippi Calzaslargas con pompones

Pero las e-teleplastias de caras más espectaculares salen cuando se representan no 3, sino varios niveles de humedad. Un suelo con 16 niveles:


Y sus caras:


(16 niveles de grises)

16 (izq.)y 6 (Dcha.) niveles de grises

A partir de aquí, podemos coger un programa de retoque o dibujo, y repasar los contornos que nos parecen algo, de igual forma que en el método Mañez se repasan las manchas de humedad con más agua.

¿Qué pretendemos demostrar con esta simulación? Lo curioso que puede llegar a resultar el azar, y la sorprendente capacidad del cerebro para reconocer caras, u otra cosa donde sólo hay ruido, como puede ocurrir en un suelo con manchas de humedad. No hacen falta fenómenos paranormales para conseguir ver caras donde no las hay.

Solo hay un detalle que le falta a esta simulación para ajustarnos a los cánones de una himbestigación como dios manda, y es que no hemos realizado ninguna psicofonía. Pero todo se andará.

Por lo pronto, ahí les dejo las baldosas virtuales, para que se entretengan buscando caras.

Actualización (29/07/05)

Ya se puede descargar la primera versión de PsicoplásTM para Windows, para realizar sus propias teleplastias y psicoplastias desde su cómodo sillón. Por gentileza de Macías Pajas.