miércoles, diciembre 26, 2007

El OVNI de L’Escala

El 18 de Marzo de 1997, dos policías locales de L’Escala (Girona) hacían su ronda por las afueras de la población, a eso de las 3.30 – 4.00 de la madrugada, cuando vieron un objeto anaranjado de grandes dimensiones. Cuando se acercaron a él, éste se alejó. Les siguió paralelo a través de una alameda. Finalmente, pararon en un descampado, donde lo vieron durante unos minutos. En medio del objeto les apareció un “ser”. Y el objeto desapareció.

Este es el relato principal, adornado con posteriores sufrimientos de cáncer por parte de los dos policías (uno de los cuales falleció), y que ambos relacionaron con el OVNI. El suceso, así descrito, es tan parco en detalles, que realmente poco ayuda a esclarecer el caso; ¿pero acaso no es esa la mejor forma de crear misterios? Cuantos menos datos, mejor.

Iker Jiménez himbestigó este caso en 1997, y lo presentó este domingo pasado en Cuarto Milenio. Obtuvo de la policía local un escrito que da algún dato más. Mostrado en pantalla, más o menos, dice esto:
Consta en los archivos que el 18 de Marzo de 1997, y estando de patrulla los agentes de este servicio Manuel Caballero Parra y Manuel Delgado Ruiz, comunicaron a la central que siendo las 4.05 horas habían observado la presencia de un objeto no identificado (OVNI) en las cercanías del Karting de L’Escala, [ilegible] carrretera de Bellcaire d’Empordá. Al parecer, y según manifestación de dichos agentes al turno entrante de las 6 horas del mismo día, estos agentes observaron al citado objeto de grandes dimensiones a una distancia de 30 o 40 metros de ellos de gran luminosidad y que después de pocos minutos desapareció de su vista.


Del cual, lo más importante para Iker Jiménez parece ser que aparezca el acrónimo “OVNI”.

Tampoco es que se aporten muchos más datos, aunque sitúa mejor el lugar del suceso. Durante el reportaje, el testigo adelanta la hora del suceso a las 3.30.

La carretera que se menciona en el escrito va hacia el suroeste desde L’Escala hasta Bellcaire d’Empordá, dejando el Oeste visible para un vehículo que circule por la carretera.


Incluso, un vistazo a los mapas de google, nos indica que hacia el Oeste de la pista de karts de L’Escala hay unas alamedas, por donde es presumible que circularan los agentes persiguiendo el OVNI.


Aquel día, la Luna se hallaba creciente, cercana a la luna llena, y se ponía en el horizonte al oeste-noroeste de L’Escala alrededor de las 3.30 h de la madrugada, tal y como se puede comprobar con cualquier aplicación que muestre el cielo (aquí, uno on-line ). A las 4.05 estaba justo por debajo del horizonte. Una confusión con la Luna parece ser una explicación muy a tener en cuenta.

(Nota: El tiempo UTC es una hora menos que la hora oficial. 2.30 UTC son las 3.30 en España)

[Añadido 03/01/08:

En los comentarios se habla de una confusión de fechas entre el 18 y 19 de Marzo. El día 19 de Marzo, a las 4.05 (3.05 UTC), la Luna está aún sobre el horizonte. Un análisis más detallado del caso, se puede encontrar en esta entrada en Misterios del Aire.]

- Pero, ¿cómo iba a ser la Luna, si el objeto era anaranjado?

¿Quién no ha disfrutado con salidas de luna, donde se ve tan anaranjada y aparentemente grande? Cuando la luna se oculta en el horizonte opuesto se puede ver igual de bonita. Para intentar corroborar esta explicación falta un dato principal, que es la dirección en que se vio el objeto, aunque por la situación parece ser que fue hacia el oeste.

- ¿Cómo va a confundir alguien la Luna con un ovni?

Reconozco que la primera vez que leí una explicación así, a mí también me sorprendió. Pero parece ser de lo más habitual, ya sea la Luna, o un planeta (en el recomendable blog Misterios del Aire, hay una gran colección de casos así resueltos). Sobre todo, si el cielo tuviera una fina capa de nubes, de forma que la luz puede pasar, pero no se pueden observar los detalles de la Luna. Aparentaría ser un foco de luz uniforme.

- ¿Y que hay del “ser” que apareció en el OVNI?

Una vez engañados los sentidos, cualquier otra cosa puede ser mal interpretada: desde una nube más densa que tapó parte de la luna, o que se empezaron a ver los detalles la hacen fácilmente reconocible. Aunque lo más gracioso fue el debate posterior, donde tanto Iker Jiménez como Enrique de Vicente intentaron relacionar este caso con el del OVNI de Galdar (Canarias), donde un sólo testigo entre miles afirmó cosas similares, y que resultó ser el reflejo del sol en estelas dejadas por el lanzamiento de unos misiles.

Sobre la fiabilidad de testigos

Es curiosa la concepción de “investigar” que tiene la tropa ikeriana, donde intentos de explicación racional, se traducen como intentos de “desacreditación de profesionales con 20 años de servicio”. ¿Por qué? ¿Acaso no quieren saber “la Verdad”? ¿Acaso “la Verdad” no puede ser una causa mundana, una confusión?

Siempre que un caso OVNI involucra pilotos, militares, políticos o policías, aparece la infalibilidad del testigo. Parece que ellos no están sujetos a errores de percepción, son gente que “no ganan nada con contarlo, salvo la burla de sus vecinos”, sólo por tener un expediente impoluto, y en el caso de L’Escala tanto Iker Jiménez como sus contertulios no pararon de señalar los “20 años de servicio” de los policías, así como su “comportamiento intachable”, “hoja de servicios brillante”, su “abnegado servicio”, “intachable seriedad”, “vecinos ejemplares” y “pilares de aquella comunidad”. Estos “argumentos” son los que llevan a toda la tropa Ikeriana a tomar al pie de la letra el relato de los testigos y deshechar cualquier explicación mínimamente racional.

¿Por qué? ¿Acaso una simple confusión empañaría una hoja de servicio brillante? ¿Sería ese motivo suficiente para el Sr Jiménez o su tropa para retirar a un policía del servicio activo? ¿Acaso una confusión reconocida le llevaría Iker Jiménez y su tropa a burlarse de quien sufre dicha confusión?¿A tomarlo por loco, o alucinado? Eso es lo que parece, dada la insistencia en estos “argumentos”.

Sin embargo, pasada ya la fase de alabar al testigo, a Enrique de Vicente se le escapó que en el año 79, se produjo un avistamiento sobre Madrid (que él mismo presenció), y que resultaron ser unos globos procedentes de una celebración. De Vicente, que acepta tal explicación, no duda en afirmar que esos globos habían engañado a miles de personas, incluyendo algunos policías y militares que personalmente habían hablado con él.

Así pues, Sr. de Vicente, ¿qué pasa entonces con la infalibilidad de los testigos?¿Podría explicarme cuándo hay que confiar ciegamente en el testimonio de un policía y cuando no?¿Cómo sabe el Sr. de Vicente que los policías de L’Escala no fueron confundidos por sus sentidos, y hay que tomar sus testimonios al pie de la letra? ¿Acaso su experiencia en el año 79 no le demuestra que los testigos “de primera” no existen?

No. Los testigos “de primera” no existen. Todos somos personas que captamos la naturaleza a través de nuestros sentidos, y el cerebro interpreta estos estímulos. No importa la cualificación profesional, ni el nivel de estudios. Todos estamos sujetos a malas interpretaciones del cerebro ante percepciones poco habituales. Y estas confusiones ocasionales no implican ni locura, ni alucinaciones, ni mucho menos no estar cualificados para un determinado empleo.

Así que, por favor, Sr Jiménez y tropa, dejen ya el argumento del testigo infalible, que no cuela.

Iker Jiménez se hace piramidólogo, parte II

Cinco minutos. Eso parece ser todo lo que le ha dado de sí a Iker Jiménez la energía piramidal. En la entrada anterior nos preguntábamos si mostrarían resultados de un experimento, cosa que hicieron, con unos resultados que… ni bien, ni mal, pero sí. Cosa que debería extrañar a los piramidólogos, y ponerles rápidamente a himbestigar, ya que ni los objetos estaban a 1/3 de altura, ni esperaron los 15 días de carga previos, necesarios para que funcione la energía piramidal.
Claro, que también deberían preguntarse si el hecho de que una pirámide encierre 1/3 del volumen del aire que tiene un cubo con igual base y altura (esto es, por cada 10 moléculas de oxígeno dentro del cubo, en la pirámide hay 3, lo cual siginifica menos cantidad oxígeno y menos reacciones químicas) pude haber tenido alguna influencia. Pero ya sabemos que estas minucias son... cosas de la malvada ciencia oficial comeniños y dogmática, y por tanto totalmente despreciables (en todos los sentidos)

Así que cinco minutos no parecen mucho, teniendo en cuenta que su colaborador Alberto Granados incluso se desplazó hasta Alicante a visitar a Gabriel Silva, vendedor de camas piramidales, y del que se hizo cumplida publicidad (a eso sí que dio tiempo). Y poco más hay que contar, porque ni se habló de neutrinos, ni de campos magnéticos, ni de moléculas de agua que forman pirámides…
¡Qué gran oportunidad perdida para revolucionar la ciencia! Otra vez será, Iker.

lunes, diciembre 10, 2007

Iker Jiménez se hace piramidólogo

Cuarto Milenio es un programa cada vez más aburrido. Por ello, no suelo aguantar más que los primeros minutos antes de acostarme, que los lunes servidor madruga. Ayer sin embargo, el programa consiguió llamar mi atención cinco minutos más de lo habitual.

Hace ya algún tiempo, a Iker Jiménez, a través de su colaborador Alberto Granados, le dio por publicitar el negocio de Masaru Emoto. Aquel que vendía agua a precio de oro, porque según la música que le ponía, ésta cristalizaba de una forma u otra. El mismo que reescribió la ecuación más famosa de Einstein.

Ahora, toca el turno de publicitar la piramidología, las piramicamas, piramicasas, y medicinas oficiales cubanas. Ya saben, meten una manzana debajo de una pirámide, y esta se conserva perfectamente, algo de lo que hemos hablado largo y tendido una, dos, y tres veces.

El caso es que esas palabras a uno le remiten de inmediato a Gabriel Silva, que cuenta en su currículum hazañas como tener un yogurt bajo una pirámide durante dos años, comérselo, y seguir vivo (véase, Capítulo II, Manual básico de piramidología [.doc]) , o defender que la tierra es hueca; y su fiel seguidor, Juan Carlos Arambarri, (más conocido por “Kolni”, “Bismy”, “Chesire’s cat”y varios nicks más, habitual de la difunta lista Charlatanes, y comentando asiduamente por Magonia últimamente).

El caso es que Granados y Jiménez se prestan a hacer un “experimento”. Para ello, no dudan en colocar varias pirámides, con las proporciones exactas respecto de la pirámide de Keops (como mandan los cánones), y varios cubos con el mismo tipo de contenidos. Y nos anuncian que sea lo que sea el resultado, lo darán a conocer, así como actividades al respecto que se desarrollan en España.







Bueno, pues en las próximas semanas habrá que ver varias cosas. Primero, a ver se realmente se acuerdan de dar resultados de su “experimento”. Si recuerdan, con el agua de Emoto también quisieron hacer un “experimento”. No es que siga demasiado el programa, pero también prometieron resultados… y a día de hoy, yo al menos no tengo constancia de ellos (tampoco es que me importen mucho, la verdad) . Así que, por si se vuelven a olvidar, dejo aquí constancia de ello. Por cierto, que algún experto piramidólogo se habrá dado ya cuenta de que ese “experimento” está mal hecho (¡¡piensen en la de excusas que le pusieron a un servidor!!).

Después, por conocer a quien se llevará los cinco minutos de fama en Cuarto Mileno (¿Será Gabriel? ¿Será Juan Carlos? Yo apuesto por el primero, que tiene libro publicado, y hay que venderlo)

Terceramente, ¿mostrarán en pantalla ese fabuloso detector de neutrinos de bolsillo? ¿y las pruebas de que en el interior de la pirámide se produce una aceleración del campo magnético, sea eso lo que sea? ¿O aquello de que el agua es un polímero de 5·H2O con forma de pirámide? ¿y de las demás piramidioteces?


Pero mientras esperamos a que se desvelen estas incógnitas, se pueden ir ilustrando sobre quienes son estos personajes, a quien Iker Jiménez va a publicitar.

-Extractos de la web Piramicasa de Gabriel Silva.


-Mensajes de Juan Carlos Arambarri en la extinta lista Charlatanes (incluyendo el favorito de muchos)


- Juan Carlos, afirmando sin ruborizarse que p=4, y que 1=0


- La historia del hormigón armado conacerovenga.

martes, diciembre 04, 2007

Man on the moon

Atentos conspiranoicos:

¡¡¡La cara de Marte también se aparece en la Luna!!. Esto confirma sin duda alguna que la civilización marciana se vio obligada a emigrar a la Luna, donde se establecieron. Pero cuando llegó el hombre, exterminó a los marcianos - selenitas con bombas atómicas. ¡¡JJ Benitez tenía razón!!


Fotografía del Apolo XV







O eso, o es un juego de luces y sombras.

lunes, octubre 15, 2007

Jamones y pirámides

Se puede decir que en el mundo paranormal hay dos puntos característicos:

El primero, un efecto o fenómeno, que puede ser real, aparente, o simplemente una invención. Por ejemplo, ruidos en grabaciones (psicofonías), luces en el cielo (OVNIs), personas que aciertan con cartas Zener más de lo previsto por azar un 40% de las veces (telepatía), o que los alimentos se conservan bien debajo de una pirámide.

El segundo punto, es la interpretación de ese supuesto fenómeno: los ruidos en grabaciones son voces de muertos, las luces del cielo son extraterrestres de veraneo, hay gente con capacidad de conectarse con la mente de otros, o que existe una energía piramidal.

Escépticos y creyentes podemos estar de acuerdo la mayoría de las veces en el primer punto: hay un efecto. Sin embargo, lo más normal es que discrepemos en el segundo, dado que no hay que irse a interpretaciones extraordinarias cuando existen respuestas ordinarias (no, no hablamos de insultar a nadie)

Ya habíamos demostrado tanto téorica como experimentalmente, que la interpretación de la energía piramidal para conservar alimentos no son más que fantasías. Sólo nos quedaba una cosa, y es demostrar que ni siquiera hay efecto alguno sobre el que basar una interpretación. Es decir, que el presunto efecto de las pirámides es una invención.

Así pues, el Laboratorio Secreto de Gluon con Leche se mete en harina una vez más.

Prueba de agudeza visual: ¿Cuál de estos 4 trozos de jamón estuvo durante más de 2 días y medio bajo la acción de una pirámide?

Imagino que así a simple vista es difícil decidir cual fue. Para explicar qué pintan esos cuatro trozos, y qué fue de ellos, el Departamento de Audiovisuales les ha resumido el experimento en un video. Que lo disfruten:




video

martes, octubre 09, 2007

Magnetoresistencia gigante

Éste es el descubrimiento (realizado en 1988 por Albert Fert y Peter Grünberg) que este año se ha llevado el Premio Nobel de Física 2007.

Cuantas veces en foros, o comentarios de otros blogs, llega alguien comentando que la ciencia no sirve para nada, sin darse cuenta que el ordenador que está usando es precisamente fruto de esa ciencia. El premio Nobel de este año es otro ejemplo más de cómo la ciencia se emplea en hacer avanzar la sociedad.

El propio nombre ya es bastante descriptivo de qué se trata: magnetorresistencia, (GMR en sus siglas en inglés) resistencia a la corriente eléctrica inducida por magnetismo. La magnetorresistencia ya fue descubierta en 1856. Sin embargo, el efecto era tan sólo de una variación del 5%. Hubo que esperar hasta 1988 para encontrar este mismo efecto, en mayores proporciones (GMR), y hasta 1993 para encontrar la Magnetorresistencia Colosal, cuyo efecto es aún más notable que la de la GMR. Con estos descubrimientos, aparece lo que se llama spintrónica, que no es otra cosa que aprovechar el spin del electrón para fabricar dispositivos.

El descubrimiento de Fert y Grünberg fue hecho a partir del uso de sandwichs magnéticos: Entre dos láminas ferromagnéticas, introducían otra de un material no ferromagnético. Fert y Grünberg emplearon concretamente hierro (ferromagnético) y cromo (paramagnético).

Los materiales ferromagnéticos poseen la capacidad de imantarse en el sentido de un campo magnético aplicado lo suficientemente intenso. El material paramagnético en cambio no. El descubrimiento en cuestión fue que al imantar las láminas ferromagnéticas en sentidos contrarios (antiparalelos), y hacer pasar una corriente eléctrica a través de todas las capas, la resistencia era mucho mayor que cuando las capas ferromagnéticas estaban imantadas en direcciones paralelas. Y estas variaciones eran de hasta un 80%, dependiendo del espesor de la capa no ferromagnética (alrededor de 1 nanometro, 1•10-9metros. Aproximadamente, tres o cuatro átomos de cromo).

Los electrones tienen la propiedad de spin, una especie de momento magnético interno, que se orienta en la dirección un campo magnético externo, o la contraria. En un material no ferromagnético, esta alineación es del 50% en cada caso. Al pasar al material ferromagnético, si el spin coincide con la dirección de la magnetización del material, el electrón sufrirá menos dispersión (interacciones con el material que le desvían de su trayectoria), y tendrá una menor resistencia a atravesarlo. Si la alineación es contraria, ocurrirá lo opuesto: mayor cantidad de interacciones, y mayor resistencia a que el electrón atraviese la lámina ferromagnética.

¿Cómo se aplica esto a un disco duro? Si partimos del sandwich de Fe/Cr/Fe, y entran los electrones por un lado, la mitad tendrá spin en una dirección, y la otra mitad en otra. Si las dos láminas de Fe están alineadas, entonces, la mitad de los electrones atravesará todo el sandwich sin problemas, y la otra mitad se dispersará en alguna de las dos capas. Sin embargo, al invertir el sentido del campo magnético, en la última lámina, todos los electrones (tanto los de un spin, como los del otro) atravesarán en algún momento una de las capas cuyo campo magnético no está alineado con el spin del electrón, y todos sufrirán resistencia a su paso. De esta forma se obtiene finalmente una corriente eléctrica alta (baja resistencia), o una corriente eléctrica baja (alta resistencia), o lo que es lo mismo, 1’s y 0’s, que es con lo que trabajan los ordenadores.
Vía wikipedia. FN=FerroMagnético; NM=No Magnético

Un disco duro, o una memoria, contiene una gran cantidad de pequeñas celdas de estos sandwichs, con las orientaciones de las láminas ferromagnéticas adecuadas para dar los 0’s y 1’s de los bits que forman los bytes.

Así que ya ven. Un fenómeno físico y una aplicación práctica.

Igualito que las pirámides (lo que me iba a ahorrar en electricidad de la nevera), las psicofonías , telepatía (igual nos ahorrábamos un pico en teléfonos), los viajes astrales (tal y como está el petróleo, vendría de perlas), o la adivinación (cuantas catástrofes naturales se quedarían sin víctimas mortales). Y es que a todas esas ocurrencias pseudocientíficas se les podría dar una utilidad tremenda,… si fueran verdad.

viernes, octubre 05, 2007

VII Semana de la Ciencia

Como cada Noviembre, llega la Semana de la Ciencia de Madrid. Del 5 al 18:



VII Semana de la Ciencia de Madrid

jueves, septiembre 27, 2007

¿Psicofonías angulares?

Andaba yo entretenido mirando a ver que hay de nuevo en todas esas páginas que difunden misterios, hasta que he llegado a la misteriopedia.

Con la mano temblorosa (como le ocurre a todo buen himbestigador) he pinchado en la entrada de psicofonías, y se me han puesto los pelos como escarpias (como es habitual en todo buen himbestigador) al leer lo siguiente:

Jürgenson y el [Konstatin Raudive] trabajaron mano a mano para investigar el fenómeno inventando aparatos para la mejor obtención de las voces como el Goniómetro

(negrita y cursiva mías)
Y sí. De piedra se queda uno, cuando varios años antes en la facultad, este que les escribe tuvo el privilegio de usar un goniómetro. No recuerdo haber escuchado misteriosas voces del Más Allá llamándome por mi nombre para pedirme un doble whooper sin cebolla. Más bien tengo el recuerdo de un cuarto oscuro, y mirar por un pequeño ocular para intentar ver tenues luces provenientes de lámparas de mercurio o sodio. Para quedarse ciego, más bien

Un goniómetro no es más un instrumento para medir ángulos.

El uso que se le daba en las prácticas de tercero era para calcular el índice de refracción de prismas que contenían distintos materiales: agua, cristal, y aire. Toda luz cuando llega con un ángulo a una superficie y se transmite, se refracta. El efecto es que el ángulo entre la dirección de propagación de la luz y la superficie cambia, y el valor de este cambio depende del índice de refracción del material y de la longitud de onda de la luz.

Se usaba luz de una lámpara de mercurio, o sodio, que emiten en unas longitudes de onda fijas y conocidas. El goniómetro llevaba acoplado un pequeño ocular para recoger la luz,y abajo una flecha sobre una circunferencia graduada que indicaba los grados que se había movido. Uno iba moviendo el ocular por la circunferencia hasta que veía la luz, y entonces anotaba el ángulo que lo había desplazado. Luego iban las cuentas, cálculo de errores, etc...

Cómo usaban Jürgensson y Raudive el goniómetro para captar psicofonías es un misterio insondable al que grandes expertos en TCI siguen buscando respuesta. De lo que estamos seguros es de que no lo inventaron.

Otros en cambio, entendemos por qué los grandes expertos aún no han encontrado una respuesta a qué son las psicofonías, y necesitan seguir investigando.


Como es probable que en algún momento los responsables de la misteriopedia se den cuenta de tan bochornosa metida de pata, y cambiarán el contenido, dejo aquí una captura de pantalla para gozo y deleite de los lectores.




Añadido:
Sólo por comparar, véase un goniómetro de verdad (via wikipedia):



...y el presunto trasto de Raudive (gracias a Andrés Diplotti, que se molestó en buscarlo por ahí):



Así a ojo, esas dos barras metálicas tienen toda la pinta de inductancias: ideales para pillar cualquier tipo de interferencia electromagnética.

miércoles, septiembre 12, 2007

Fidel Castro se apunta al 11-S

Queda demostrado: la energía piramidal, esa que es tan "oficial" en Cuba, produce graves efectos en el cerebro.

Según noticia aparecia en El País, Fidel Castro se apunta a la conspiranoia del 11-S.

Castro nos deleita con todos los tópicos al respecto:

Lo más dramático es la afirmación de que posiblemente nunca se conozca lo que verdaderamente ocurrió



Los cálculos sobre estructuras de acero, impactos de avión, cajas negras encontradas y lo que estas revelaban no se ajustan a los criterios de matemáticos, sismólogos, especialistas en información y especialistas en demolición, etcétera



analizando el impacto de aviones similares al proyectado contra las torres, caídos por accidente en ciudades densamente pobladas, se concluye que ningún avión se estrelló sobre el Pentágono



Eso sí, añade una gran novedad:

en los sótanos de esas torres (...) había depositadas alrededor de 200 toneladas de barras de oro (...)[y había orden de] disparar a muerte contra todo el que intentara penetrar hasta el oro"



Fuentes poco fiables nos han dicho que el pobrecillo se lió un poco cuando recibía terapia con una pirámide de aluminio sobre su cabeza, a la par que veía "La Jungla de Cristal III", donde Bruce Willis persigue a unos terroristas que siembran el caos en Nueva York para robar unos lingotes de oro que había precisamente debajo del WTC.

En fin, cosas de la edad.

lunes, septiembre 10, 2007

Científicos y pseudociencia

Es un argumento muy manido: hay científicos que se acercaron al mundo paranormal, y lo investigaron.

Con este argumento se trata de dar dos visiones: la primera, que un científico de verdad investiga sin prejuicios. Lo cual es una perogrullada, pero que no deja de tener su falacia escondida tal y como se expone, ya que lo que se pretende decir es que hay que abandonar todo el conocimiento sobre la naturaleza ya obtenido, y partir de cero para afrontar el presunto hecho misterioso. Si un misterio puede ser solucionado con ciencia, entonces esa no es la solución.

Una cosa es estar abierto a cambiar teorías si los datos así lo indican, y otra muy distinta intentar que una teoría contradictoria con el conocimiento certero que ya se posee de la naturaleza sea válida, sólo porque a alguien le gustaría que así fuera. Las teorías no son perfectas; no son “la verdad absoluta”, ni pretenden serlo, como parecen creer algunos. Las teorías en cambio son “veraces”, son aproximaciones que describen la naturaleza dentro de unos límites de validez, suficiente para entender qué procesos ocurren, qué relaciones de causa-efecto existen, qué se puede esperar de un fenómeno, e incluso hacer predicciones que permiten diseñar máquinas y dispositivos, que van a trabajar de la forma que se necesita.

Por ejemplo, la gravitación universal de Newton fue un hito importante. La “verdad” que describe esta teoría es que los planetas y el Sol son un punto infinitamente pequeño donde acumulan toda su masa. ¿Pero acaso es así? Sabemos que no. Y sin embargo, hoy día sigue siendo muy útil para calcular órbitas de los planetas, para lanzar satélites al espacio, y que además lleguen y amarticen o alunicen, donde deben.

La gravitación universal de Newton funciona porque es “veraz”, es una descripción fiel de lo que ocurre en la naturaleza. Pero que tiene sus límites. Unos límites que explicó la teoría de la relatividad (cuando hay velocidades comparables a la de la luz, o cuando las masas son muy elevadas). La teoría de la relatividad es una descripción distinta del mismo fenómeno, pero más amplia: es capaz de describir lo mismo que la gravitación universal, y además, otras situaciones.

Es en este sentido en el que hay que tener una mente abierta a nuevos descubrimientos: nuevas teorías que corrijan los fallos de otras ya establecidas. Pero no teorías que contradigan abiertamente conocimientos ciertos. Una teoría de la relatividad que produjera resultados contrarios a la gravitación universal donde esta última es veraz, hubiera tenido casi imposible salir adelante. Las nuevas teorías se construyen apoyándose en conocimientos ya existentes; un científico se sube a hombros de gigantes para ver más lejos.

Más interesante es la otra intención con que se usa el argumento hay-científicos-que-estudian-misterios: las pseudociencias no son chorradas, porque hubo científicos que investigaron. Parece que si un científico investiga misterios paranormales, entonces se reconoce automáticamente que existe lo paranormal, cuando esto no tiene por qué ser así, sino que precisamente es eso lo que debe probar: que tal o cual fenómeno es paranormal.

Iker Jiménez, en su retorno a la caja tonta, nos deleitó con este argumento centrándose en la figura de Ramón y Cajal, quien parece ser que estudió a mediums y los poderes del cerebro, y nos amenaza con desvelarnos más inquietantes, espeluznantes y se-me-ponen-los-pelos-como-escarpias relaciones de grandes científicos con el ocultismo y lo paranormal en general.

Pero de lo que no quiere darse cuenta Iker, (o que no quiere contar a sus televidentes y radioyentes) es que lo menos importante es precisamente “quien” investigó lo misterioso, sino “qué” descubrimiento hizo. Qué contribución al conocimiento obtuvo referente a lo paranormal.

Santiago Ramón y Cajal fue premio Nobel por sus descubrimientos acerca de las neuronas. A Newton se le deben las tres leyes que llevan su nombre, la gravitación universal, y varios hallazgos más. Se les recuerda por sus logros. Son científicos cuya importancia no está en haber investigado el cerebro, o haber investigado la naturaleza, (muchos antes que ellos hicieron lo mismo y no se les recuerda, precisamente por no haber logrado lo que ellos sí consiguieron) como tampoco son recordados por haber investigado lo paranormal, lo oculto, o lo misterioso. Su relevancia está en haber hecho unas contribuciones específicas al conocimiento en esas áreas concretas.

Fueron excelentes científicos, pero ¿qué aportaron al conocimiento humano respecto al ocultismo o lo paranormal? No importa lo que investigaran, importan los resultados de esas investigaciones. Esa es la única pregunta relevante, y que Iker Jiménez va a dejar sin contestar cada vez que revele que tal o cual científico “investigó lo paranormal”.
Añadido
Luis Alfonso Gámez ya escribió hace tiempo sobre la relación entre Ramón y Cajal y el espiritismo. Por supuesto, esa relación no tiene nada que ver con la que Iker Jiménez daba a enteder en su programa.

miércoles, junio 27, 2007

Psicoimágenes

Grabar psicofonías es el pan nuestro de cada día para un investigador de campo. Existe, sin embargo otro tipo experimentación (?) de lo que han llamado “TransComunicación Instrumental” (TCI [1]), que curiosamente no se hace en el campo, sino en laboratorios, ese lugar donde moran científicos de bata blanca que emplean la Malvada Ciencia Oficial (MCO[2]) para justificar el quemar a los nuevos Galileos. Sin embargo, el hábito no hace al monje y la investigación de las muy paranormales psicoimágenes no deja de ser… pues eso, otro pasatiempo como grabar psicofonías.

La cosa es sencilla: una cámara de video conectada un monitor. Con la cámara se enfoca al monitor donde empiezan a aparecer destellos de luz, algunos con formas curiosas. Este es el momento en que uno se olvida de lo que es la pareidolia, y empieza a buscar caras, o imágenes reconocibles.

Aunque la psicoimagen se presenta como el análogo en imagen de las psicofonías (por aquello de buscar la manifestación de espíritus varios), en realidad es el análogo de un “acople”: el típico pitido que hace que uno se acuerde de la madre del que acercó el micrófono al altavoz al que está conectado. Lo cierto es que nunca se ha oído a ningún reputado himbestigador decir que un acople sea algo paranormal; será porque si lo dice en antena la rechifla de sus técnicos de sonido sería de aúpa. Así que resulta sorprendente que su equivalente en imagen sí sea algo misteriosísimo que la MCO no puede explicar ([3])

El oscilador

La electrónica es la base de la tecnología hoy día. No hay cachivache que no tenga cientos de circuitos conectados entre sí dentro. Cada uno de estos circuitos cumple una función específica, y uno de estos circuitos importantes es el oscilador. Es un circuito que proporciona una señal periódica en el tiempo, y que se puede emplear para varias aplicaciones como modulación/demodulación de radio, o como reloj para cualquier aplicación que requiera ejecutar acciones periódicamente.

Aunque hay varios tipos de osciladores, en general constan de:


Un amplificador: dada una señal de entrada, genera una señal de salida, con una ganancia A


Un lazo o red de realimentación: una fracción b de la señal de salida se desvía para introducirla de nuevo por el amplificador

Un mezclador: suma a la nueva señal de entrada la fracción que el lazo de realimentación introduce de nuevo en el amplificador.


Tomado de http://www.ie.itcr.ac.cr/marin/lic/el3212/Libro/Tema10.pdf


Este diseño se conoce como amplificador de realimentación positiva. Tiene tres posibles comportamientos, dependiendo de los valores del producto Ab:

Si es menor de 1, entonces la señal de salida es cada vez menor que la de entrada, y la señal desaparece, dejando sólo ruido.



Si es mayor de 1, entonces la señal de salida es mayor cada vez, y se dispara hasta infinito.

Pero lo divertido viene cuando Ab=1, y no hay señal de entrada: a la salida aparece una oscilación, una señal que varía periódicamente, que es estable y no se dispara como en el segundo caso.

En realidad, la señal de entrada no es nula, sino que todo comienza con un ruido electrónico aleatorio que se va amplificando por el lazo de realimentación. El lazo habitualmente consiste en un selector de frecuencias. El ruido las contiene todas, pero el lazo de realimentación selecciona una en concreto, que es la que se realimenta. De esta forma, esa frecuencia es la que se ve amplificada, mientras que las demás tienden a desaparecer. Como resultado final, aparece una oscilación a la salida del circuito, con la misma frecuencia que se selecciona en lazo de realimentación.

Es sencillo hacer una pequeña prueba con Excel. Úsense 3 columnas A, B, y C:




- La columna A es el mezclador: suma un ruido aleatorio con la señal de realimentación B.



- La columna B es la señal de realimentación, que toma la milésima parte (0.001) de la señal de salida C.

- La columna C es la señal de salida, que amplifica 1000 veces la señal de entrada A.




Toma una cuarta columna como tiempo, que se incremente a intervalos de 0.0002 segundos (que equivale a una frecuencia de muestreo de 5000 hz)

La columna B representa el lazo de realimentación, y determina si hay oscilaciones. Hay que tener en cuenta que el lazo de realimentación introduce un retardo entre el momento en que recoge la señal de salida, toma una fracción de ella, y la lleva hasta el mezclador con la señal de entrada. En este ejemplo, he tomado 4 intervalos de tiempo de retraso, de forma que en B4 se toma una fracción de C1, en B5 se toma una fracción de de C2, etc…. Cada intervalo es de 2e-4 s, por lo que el retardo final es de 8e-4s. Que equivale a 1250 hz. Esta explicación un tanto burda, es básicamente la forma en que se selecciona la frecuencia de oscilación.

Si se calcula la transformada de Fourier de la columna C, lo que aparece es esto:




Se ve un pico hermosísimo a 1250 hz (y otro a 2500=2•1250, justo en el límite de muestreo).

Dejo al lector que juegue con los valores de amplificación A (C1=1000•A1, A=1000), de realimentación b (B4=0.001•C1, b=0.001), y de retardo. Podrá comprobar como cuando Ab=1, hay una oscilación, cuya frecuencia está determinada por el retardo. Cuando Ab es menor de 1, sólo hay ruido, y cuando Ab es mayor de 1, la señal “explota”. [4]

El acople de sonido

Visto cómo un circuito realimentado produce una oscilación, es inmediato comprender qué es un acople de sonido: un altavoz “realimenta” a su micrófono, y la señal conjunta es amplificada, y vuelta a realimentar.

Cuando el micrófono está lejos, la fracción de sonido (ruido) que capta del altavoz es pequeña, o nula. Es decir, estamos en el primer caso de no oscilación. Pero al acercar el micrófono, la fracción que se realimenta aumenta, hasta que comienza la oscilación de la intensidad eléctrica, que al pasar por el altavoz produce ese pitido tan agudo y molesto.

El acople de imagen

Más divertido es el acople de imagen. En esencia, el fenómeno es igual, pero ahora la oscilación no se convierte en sonido, sino en luz, y lo que se observa es una oscilación de luz en la pantalla, cambiando de brillante a oscura.

Pero vayamos por partes: Una cámara capta una imagen. Y esta imagen la traslada a un televisor, ocupando toda la pantalla. Supongamos que la cámara capta la propia pantalla, y el entorno que la rodea: toda esta imagen captada es mayor que la propia pantalla, y al trasladar la imagen, se reduce. Es decir, este es un caso de no oscilación, en que la imagen se hace más y más pequeña, hasta desaparecer:




Esta imagen está tomada con una webcam sobre el monitor del ordenador. La ventana de la aplicación de adquisición de imagen es lo que provoca la realimentación. Al ser menor que el área que está adquiriendo la webcam, las imágenes van reduciendo el tamaño, hasta desaparecer. Las bandas horizontales que se observan están relacionadas con el barrido vertical del monitor, y la frecuencia de toma de imágenes de la webcam

Ahora vayámonos al otro caso: la pantalla es mayor que el área de imagen que capta la webcam. Una imagen se va a ampliar hasta ajustar a toda la pantalla. Una nueva fracción de la imagen ampliada será de nuevo ampliada para ocupar toda la pantalla, etc, etc… Claramente, estamos ya en un caso más similar al de un oscilador: realimentación sin señal de entrada (o sólo ruido como entrada). El resultado son oscilaciones, que consisten en destellos de luz que vienen y van.

Podemos leer en las instrucciones para hacer psicoimágenes de grandes expertos en TCI, (P.Ej: la Asociación Americana del Fenómeno Electrónico de Voz, AAEVP en inglés[5]), cómo efectivamente es éste el fenómeno que realmente observan:





1. Preparando el lazo de Video: Coloca la cámara alrededor de tres pies delante de la pantalla del televisor. Conecta la salida de video de la cámara a la entrada de video del televisor, y selecciona entrada de video en la televisión. Apunta la cámara a la televisión, ajusta el foco lentamente, y haz zoom hasta que los destellos oscuros y brillantes sean visibles en la pantalla del televisor, con texturas de nubes o niebla en varios colores durante los destellos brillantes.(…) El objetivo más importante es ver nubes en espiral.





La oscilación de los destellos no es uniforme. Es decir, no todos los píxeles de la pantalla se iluminan a la vez, sino que esas diferencias hacen aparecer “imágenes”, o “nubes” que es lo que los grandes investigadores de TCI aseguran que la MCO no sabe explicar.

Estas diferencias tienen varias causas. La primera, es por el barrido del monitor de la imagen. El ojo humano no es capaz de verlo, pero la cámara sí distingue las zonas que se acaban de barrer, de las que no. Esto hace que cuando capta una imagen, aparezcan bandas horizontales, porque el barrido vertical es suficientemente lento (~60 hz). El barrido horizontal es mucho más rápido (~60 Khz). Si no lo fuera, aparecerían también bandas verticales [6]

Otra razón más importante es que la imagen en pantalla “se transforma” respecto de la inicial: es decir, al agrandar la imagen, un determinado píxel en realidad no aparece en el mismo lugar en que estaba, sino que se traslada a otro punto.




Un ejemplo es esta imagen. Tomando el puntero del ratón como “perturbación” inicial, se ve cómo éste sucesivamente va aumentando su tamaño, y a la vez siendo desplazado, en vez de aparecer en el mismo punto donde está el puntero originalmente.

Si además la cámara está girada, el píxel no sólo es trasladado, sino rotado alrededor del punto al que enfoca la cámara, de forma que se produce un efecto en espiral, tal y cómo les gusta a los de AAEVP.

Para finalizar, les animo a ver este inquietante y misteriosísimo vídeo, donde se puede observar muy bien cómo tanto el puntero del ratón, como la barra de inicio de Windows, y las bandas horizontales del barrido, son el origen de los continuos destellos de luz en espiral que aparecen con una periodicidad muy estable. La ventaja de poner el puntero del ratón es que se identifica perfectamente a éste como origen de los destellos. Si se quita, el causante será el ruido de la pantalla.


Ver caras, fantasmas o cualquier otra cosa, ya es cuestión de la imaginación de cada uno.



Referencias técnicas
Amplificadores realimentados
Osciladores

Notas:

[1] En acrónimo parece algo serio y todo.


[2] Yo también se poner letras.


[3] Como tantas otras cosas: orbs, psicofonías, Caras de Bélmez, avistamientos OVNI, “OOPARTS”, …


[4] Desconozco cómo se hace la transformada de Fourier con Excel. Yo empleo Origin. Cualquier otro programa de cálculo de datos que haga la transformada debe arrojar el mismo resultado. Para quien no encuentre la forma de hacer estos cálculos, puede generar en Excel una columna


D1=Entero(2^15*C1/MAX(C1:Cnn;ABS(MIN(C1:Cnn))))

donde Cnn es la última celda de la columna C. Graba la columna sola en un fichero .txt, edítalo y añade el siguiente encabezado:



[ASCII FFFFHz, Channels: 1, Samples: nn, Flags: 1]

corchetes incluidos, donde FFFF es una frecuencia de muestreo (5000, por ejemplo), y nn el número de datos que contiene la columna. Este fichero es reconocido por Goldwave, y permite oír la oscilación en un altavoz.

[5] EVP, Electronic Voice Phenomenom, otra forma chachi decir psicofonía.

[6 ] Y unidas a las bandas horizontales, formarían una red de cuadros digna de cualquier mantel de pic-nic dominguero.

sábado, junio 02, 2007

Los caras de Belmez en Madrid

¡¡Mañez Miente!! Y Cavanilles también

Tras el éxito obtenido en la Feria del Libro de Valencia, 'Los caras de Bèlmez' acudieron al parque del Retiro, para presentar el libro en la Feria del Libro de Madrid. El suceso acaeció el pasado 1 de Junio. Y allí estuvimos, charlando un rato sobre teleplastias y demandas con Javier Cavanilles y Francisco Máñez, a.k.a. 'Mañez Miente' (y también con algún que otro malvado detractor comeniños y arpío como Pablo Moreira)

El libro promete. Al menos, el prólogo me ha sido imposible leerlo sin reírme. Pero una cosa está ya clara: probablemente sea el libro que más seriamente ha estudiado y documentado el fenómeno paranormal más cutre de España.
Aunque ya sabemos que diga lo que diga el libro, los vendemisterios seguirán con su mantra de ¡Mañez miente!. Y que Cavanilles sólo busca notoriedad.

jueves, mayo 17, 2007

Y Galileo...¿Qué opina de ésto?

Estamos ya más que hartos de ver cómo aficionados a las pseudociencias y los charlatanes más diversos se comparan con Galileo, aquél que fue invitado a una barbacoa, pero que consiguió escaquearse. Se hacen las víctimas, aduciendo que en su tiempo Galileo fue también incomprendido. Pero, ¿qué opinaría Galileo de las pseudociencias? ¿Y de los charlatanes?

En Gluon con Leche, carcomidos por esta duda, decidimos desviar algunos de los fondos con que la CIA, el KGB, y Protección Civil nos financian las cervezas, y nos fuimos de himbestigación de campo a la Toscana, al lugar de su eterno descanso (Florencia), a ver si su espíritu o algún otro nos comentaba algo al respecto.

Cámara fotográfica en una mano, hicimos fotos para encontrar su espíritu, y con una grabadora en la otra esperamos poder preguntar vía psicofónica su opinión respecto de los charlatanes… pero todo intento fue inútil. Cintas silenciosas, y ni un mísero orb (aunque sospechamos que no usar el flash fue un error experimental importante).

Una falta de resultados muy misteriosa. ¿Qué nos quieren ocultar? ¿A qué o quién tienen miedo los espíritus florentinos para manifestarse? ¿El fantasma de Urbano VIII aún los tiene cogidos por los mismísimos acaso?

Así, abatidos y cabizbajos nos volvimos al aeropuerto, cuando de repente, la lectura de un libro (intitulado: ‘Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo ptoloemaico y copernicano’, escrito por el propio Galileo, y que el Papa Urbano VIII agradeció con una invitación a la barbacoa) que llevaba para entretenerme, llegué a un párrafo crucial para la himbestigación. Mi tembloroso dedo índice de mi temblorosa mano derecha se acercó al tembloroso libro, donde las letras temblorosamente bailaban de aquí para allá.

Afortunadamente, en ese momento el conductor decidió dejar de pillar todos los baches de la carretera, y pude leer los siguientes párrafos:

“SALVIATI [Habla sobre los argumentos de un autor sobre la transparencia de la Luna]: (…)Este hombre se va imaginando a su medida las cosas que tendrían que existir para servir a su propósito, y no acomodando sus propósitos a la medida de que las cosas existen”



¿Acaso no es cómo actúa por definición la pseudociencia? ¿Inventando teorías que cuadren con las creencias?

Y más adelante:

“SAGREDO: Me recordáis a alguien que pretendía vender un método para poder hablar, por medio de cierta simpatía de agujas imantadas, con alguien que estuviese a una distancia de dos o tres mil millas. Al decirle yo que lo compraría gustoso, pero que quería comprobarlo mediante la experiencia y que me bastaba hacerla estando yo en una de mis habitaciones, y él en otra, me respondió que con una distancia tan pequeña no se podía comprobar bien el funcionamiento. Por lo cual decidí que en ese momento no me apetecía ir al Cairo o Moscú para hacer la experiencia, pero que si quería ir él, yo desempeñaría la otra parte, quedándome en Venecia”



¿Acaso no es la actuación típica de un charlatán, cuando se le propone la comprobación experimental de sus ideas, el inventar excusas más o menos ridículas?... sin ir más lejos, en esta bitácora tuvimos un brillante ejemplo en los comentarios de la entrada anterior.

Así pues, no parece que la opinión de Galileo fuera la de creer en fenómenos por qué sí, sin un razonamiento claro apoyado por evidencias empíricas; en especial si las afirmaciones eran particularmente extraordinarias, como lo era la comunicación a larga distancia en aquella época. Actitud típica de un malvado escéptico comeniños, adicto a la barbacoa.

‘Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo ptoloemaico y copernicano’. Galileo Galilei. Alianza Editorial

sábado, abril 21, 2007

Medida experimental casera de la energía piramidal en el interior de una pirámide de mondadientes (II)

En el capítulo anterior…

En la entrada anterior establecimos un protocolo para medir una presunta energía piramidal, fuente de varios milagros según sus partidarios. Para ello, dimos varios pasos, todos de forma una razonada, y expuestos de forma clara y entendible:

1- Repasamos la hipótesis acerca del origen de esta energía: la energía piramidal es de origen magnético, dado que la pirámide reorganiza el campo magnético de tal forma que se noten sus efectos, cuando está orientada con el eje magnético terrestre.

2- Elegimos unas magnitudes que se pudieran medir experimentalmente: la reorganización del campo magnético deben provocar cambios en el campo magnético en el interior de la pirámide, ya sea en la intensidad o en su orientación.

3- Construimos una pirámide acorde con las hipótesis: material diamagnético, con las proporciones de la Gran Pirámide.

4- Elegimos una instrumentación adecuada: Una brújula y un cronómetro son suficientes para medir el campo magnético. Habrá medidores mejores, pero estos están al alcance de cualquier mortal, para que lo replique si le apetece.

5- Establecimos la precisión de nuestro instrumental: para poder discernir si una medida concreta es significativa, o sólo ruido.

6- Se expuso de forma clara el protocolo de medida: durante 15 días, se mide el campo magnético terrestre, y el campo magnético en el interior de la pirámide con varias orientaciones

7- Se decidió qué resultado sería una evidencia de la existencia de la energía piramidal, teniendo en cuenta el punto 4: En nuestro caso, una variación de la intensidad del campo magnético mayor del 2.3%, y/o una desviación de más de 2.5º respecto del campo magnético terrestre, se considerarían como evidencias de esta existencia.

Resultados
datos, datos, datos...
Orientación del campo magnético

Durante estos 15 días no se ha observado ningún cambio en la orientación: es decir, no ha habido cambios de orientación en el campo magnético respecto del terrestre mayores de 2.5º, que es la precisión de la brújula. Les ahorro la gráfica correspondiente, porque es tontería: Una línea recta en 0

Intensidad del campo magnético

Recordemos que la medida se hace en referencia al campo magnético terrestre. La precisión del medidor, según vimos en la entrada anterior, está en torno al ±2.3%. Esto quiere decir que cualquier valor de Bq/Bref que se encuentre dentro del rango (0.977 – 1.023) está dentro del error de la medida, y por tanto, se considera indistinguible del campo magnético terrestre (que por definición es 1).

En la gráfica se ha marcado el límite de este rango, y tal y como se puede observar, ningún valor sobrepasa estos límites.

Conclusiones

A la vista de estos resultados, y dentro de la precisión del instrumental elegido, se pueden concluir varias cosas respecto de las hipótesis de partida:

- Energía piramidal: No hay evidencia de que haya una reorganización del campo magnético en el interior de la pirámide, ni hay por tanto evidencia de la existencia de la energía piramidal que lo provoca.

- Orientación de la pirámide: No hay evidencia de que la orientación de la pirámide respecto del eje magnético terrestre afecte a la existencia de una energía piramidal.

- Periodo de carga: No hay evidencia de que se necesite un “periodo de carga” de 15 días para la aparición de la energía piramidal.

- Material de construcción no ferromagnético. No hay evidencia de que en una pirámide con aristas de mondadientes de madera, y sin paredes, exista una energía piramidal. Hemos probado un solo material en concreto, pero a la vista de los puntos anteriores, y del conocimiento científico actual sobre campos y materiales magnéticos, nos tiramos a la piscina, y predecimos que estos resultados son extensibles a cualquier pirámide construida con materiales diamagnéticos o paramagnéticos (tanto con pared, como sin pared)


Por tanto, se puede decir, dentro de la precisión del experimento, que no hay evidencia de ninguna de las afirmaciones que hacen los piramidólogos. Cosa que a nadie debería extrañar.

Unos comentarios

1

Los expertos piramidólogos afirman que es posible obtener resultados rápidamente, sin necesidad de hacer una pirámide muy sofisticada, con tal de que sea proporcional a la Gran Pirámide. Es decir, los efectos piramidales deberían ser más que evidentes y notables, aún sin tener una pirámide perfecta, o instrumental muy preciso.

Estos resultados aquí expuestos vienen a decir que, de exisitir una energía piramidal, esta es en realidad muy débil (o al menos, tan débil que no hace variar el campo magnético terrestre más del 2.3%). Lo cual contradice esa supuesta facilidad para obtener resultados, y se puede considerar otra evidencia más de que la piramidología no deja de ser una piramidiotez.

2

Como ven, hemos llegado a varias conclusiones que atacan directamente a la línea de flotación de las hipótesis, con sólo un experimento. ¿Se podría haber llegado a las mismas (o las contrarias) metiendo una pechuga de pollo bajo la pirámide?

No.

Es práctica común en las pseudociencias lanzar hipótesis a diestro y siniestro, pero luego "experimentar" sin tenerlas en cuenta. Y por eso nunca se llega a ninguna conclusión, incluso después de miles de repeticiones del mismo "experimento". Aquí en cambio, hemos usado la hipótesis para diseñar el experimento. Esto hace que los resultados sirvan para llegar a conclusiones válidas directamente relacionadas con la hipótesis. Y esta moraleja es válida tanto para las pirámides energéticas, como para las psicofonías, como la telepatía, como ... (añádase lo que se quiera)

3


Durante este tiempo, ningún experto piramidólogo ha tenido a bien criticar, o argumentar en contra del protocolo experimental expuesto anteriormente. Ahora que hay un resultado, seguro que tienen más de mil razones para justificar que haya sido negativo, aunque ninguna de ellas incluirá la posibilidad de que la energía piramidal no exista. Es lo que tiene la pseudociencia, que siempre es la realidad que que es falsa, pero nunca sus "hipótesis".


Pero no se apuren, queridos charlatanes: en los comentarios estamos deseando poder leer todas esas miles de justificaciones. A su disposición quedan.

lunes, abril 09, 2007

Medida experimental casera de la energía piramidal en el interior de una pirámide de mondadientes (I)

Hemos hablado ya un par de veces sobre el poder energético de las pirámides (y más concretamente de la ausencia de éste). Vimos cómo célebres científicos habían desarrollado toda una teoría acerca de la naturaleza de esta energía, que les llevaba a concluir, básicamente, que esta energía era de carácter magnético, lo cual producía una acumulación de neutrinos, cosa harto sorprendente porque estas partículas al carecer de carga eléctrica, no interaccionan con campos magnéticos. Una hipótesis interesante, sí, pero sin el aval de unos resultados experimentales, no deja de ser la típica elucubración después de varias copas. Va a ser por ello que todavía nadie les ha propuesto para el Nobel.

Así pues, los Laboratorios Secretos de Gluon con Leche, se han decidido a dar el paso de encontrar la evidencia experimental que demuestre la existencia de esta energía piramidal de origen magnético. ¿Por qué lo hacemos?

¿Por la salud mundial? No. Los piramidiotas ya usan la piramidología sin necesidad de pruebas, siempre que estén sanos: cuando están realmente enfermos acuden al hospital como todo hijo de vecino. Así que dará igual el resultado del experimento que vamos a desarrollar, que la medicina “oficial” seguirá siendo la que funcione, y a la que acudirán cuando la necesiten.

En realidad, lo confesamos, lo hacemos por la fama y el dinero que nos dará el premio Nobel por demostrar experimentalmente la existencia de este tipo de energía.

El protocolo experimental

¿Cuál es el mejor método de comprobar esta energía piramidal? Es curioso cómo preguntados los expertos, su protocolo experimental consiste en fabricar una pirámide, poner trozos de carne debajo, y comparar posteriormente su estado de conservación con otro trozo de carne fuera de la pirámide.(Protocolo en la sección de archivos de la lista Charlatanes) Es decir, un método en que la medida es de carácter puramente subjetivo (como en toda pseudociencia que se precie: no vamos a dejar que un dato nos estropee una creencia). Pero es que, aunque haya (que seguramente la hay) una forma de determinar objetivamente el grado de putrefacción de la carne, y se diera un resultado positivo para el “experimento”, de ninguna forma quedaría probado que hay una energía piramidal de origen magnético, ya que nos enfrentamos a un producto final del que no hemos podido analizar el mecanismo por el cual ha salido tal resultado, porque que se ha obviado la teoría que (se supone) lo sustenta. Por eso, los Laboratorios Secretos de GcL, siempre dispuestos a hacer ese trabajo que los pseudoexpertos no quieren (ni saben) hacer, han desarrollado su propio protocolo experimental, destinado a comprobar la existencia de la energía piramidal.

1. Hipótesis a falsar

La pseudoteoría piramidal establece que (Véase el panfleto del Dr. Sosa, y el “protocolo” en la sección de archivos de la lista de correos “charlatanes”):

- La esencia de la energía piramidal es magnética, se encuentra en todas partes y la pirámide la “organiza” de forma tal que su existencia se ponga de manifiesto
- La pirámide debe estar orientada con el eje magnético de la Tierra
- La pirámide puede ser construida de cualquier material que no sea ferromagnético. Puede tener o no paredes.
- El punto de mayor concentración de la energía es a un tercio de la altura de la pirámide.
- Las dimensiones de la pirámide deben ser proporcionales a las de la Gran Pirámide de Keops [Arista = Base x 0,951]
- Se necesita un periodo de 15 días para cargar de energía la pirámide.



2. Qué medir y por qué

Una vez conocida las hipótesis y afirmaciones que se hacen, podemos decidir qué magnitudes se pueden medir, y por qué hay que medirlas. Dado que la pirámide “reorganiza” la energía magnética, es de esperar una variación del campo magnético en el interior de la pirámide, una magnitud física que es posible medir. El campo magnético se caracteriza por dos parámetros: intensidad y orientación. Entonces, si existe una energía piramidal, se debe de observar una diferencia de la intensidad y/u orientación del campo magnético en el interior de la pirámide respecto al exterior. Éstos son los parámetros a medir.

3. Control de variables

La reorganización de la energía magnética depende de la orientación de la pirámide respecto al eje magnético de la Tierra. Por tanto, se deben medir intensidad y orientación en función del ángulo de orientación de la pirámide. Es de esperar que el cambio en el campo magnético sea máximo cuando la orientación sea cercana al eje magnético terrestre (es decir, una desorientación de 0º), y mínima cuando la desorientación sea cercana a 45º

También se establece un “periodo de carga” de 15 días, por lo que se pueden repetir todas las medidas cada día, para intentar observar cómo la variación del campo magnético aumenta durante esos 15 días.

4. Materiales

La pirámide puede ser fabricada en diversos materiales, siempre y cuando no sean ferromagnéticos, y las paredes no son imprescindibles. Por comodidad, hemos elegido una hecha con mondadientes de madera, con una base de 6.3 cm (longitud total del mondadientes), y una arista de 6.0 cm, acorde con las dimensiones previstas en las hipótesis.

5. Instrumentación

Existen aparatos para medir campos magnéticos. Por desgracia, el presupuesto del Laboratorio suele gastarse principalmente en cervezas, así que vamos a recurrir a un método totalmente casero (y así de paso, cualquier persona puede intentar replicar el experimento).

Nuestros instrumentos de medida son una brújula, y un cronómetro. Obviamente, la brújula da la orientación del campo magnético, en nuestro caso, con una precisión de 2.5º. Y con la ayuda del cronómetro, se puede cuantificar la intensidad del campo magnético.


Piensen primero en un muelle con una masa. En reposo, el muelle tiene una longitud L. Si ahora tiramos de la masa para estirar el muelle, éste responde en sentido contrario, y más fuerte cuanto más tiremos. Si en cambio comprimimos el muelle, entonces la fuerza trata de estirarlo para recuperar la posición inicial. El muelle actúa como una fuerza recuperadora, que actúa en el sentido contrario al del desplazamiento de la masa Si tiramos (o comprimimos) y soltamos, el muelle ejecuta un movimiento oscilatorio, con una frecuencia que depende de la constante de fuerza del muelle y de la masa.


Volvamos a la brújula. La brújula es un pequeño imán, que se puede considerar un dipolo magnético, con su correspondiente momento dipolar M. Este momento, se orienta en presencia de un campo magnético B. Cuando la brújula está orientada, se halla en reposo. Si giramos la brújula, se desorienta en un ángulo q, de forma que el campo magnético ejerce una fuerza que trata de hacer recuperar la posición de equilibrio, igual que lo hacía el muelle. De igual forma, la brújula empieza a oscilar en torno a su posición de equilibrio, y lo hace con una frecuencia w que depende de la intensidad del campo magnético B, del momento dipolar de la brújula M, y de su momento de inercia I:



(Queda como ejercicio para los piramidólogos demostrar de donde sale esta fórmula)

Así pues, es posible en teoría cuantificar la intensidad del campo magnético, al medir la frecuencia de estas oscilaciones. Existen, sin embargo, parámetros que no son conocidos, como el momento de inercia (aunque se podría calcular), y el momento magnético dipolar de la brújula.

Sí se puede, en cambio, hacer medidas con referencia al campo magnético terrestre: se puede medir una frecuencia de oscilación (wref) cuando la brújula está fuera de la pirámide. Cuando se coloca la brújula dentro, si existe un campo magnético distinto presente debido a la reorganización que produciría la pirámide, la frecuencia de oscilación adquiere entonces otro valor (wi). El cociente entre el cuadrado de las dos frecuencias, es proporcional al cociente entre la intensidad de ambos campos:

Si el campo magnético dentro de la pirámide es igual al de referencia, es decir, no hay reorganización del campo magnético, entonces este cociente será siempre 1, dentro de la precisión del sistema experimental. Si es mayor que 1, entonces el campo producido es mayor, y si es menor que 1, entonces el campo se ha debilitado.

Para medir la frecuencia de la oscilación, nada más sencillo que desorientar la brújula, esperar a que se estabilicen las oscilaciones, activar el cronómetro, y contar oscilaciones. La frecuencia será el número de oscilaciones, divido por el tiempo que ha tardado en hacerlas.

Como ven, un método casero, que humildemente vamos a bautizar medidor GcL de campos magnéticos, que no sacaremos a la venta pública porque cualquiera puede hacerse uno igual en casa, y el negocio sería una ruina para nosotros.

6. Precisión del instrumental

Cualquier persona habituada a experimentar sabe que no sólo debe saber darle al botón de su aparato de medida. Debe saber cómo funciona, conocer hasta los más mínimos detalles, y en especial, su precisión. En el medidor GcL, el propio experimentador debe activar y parar el cronómetro, lo cual introduce errores en la medida, ya que se tarda un tiempo siempre variable en reaccionar. Existen errores de apreciación sobre donde empieza la primera oscilación a contar, y donde termina la última. Estos errores introducen una incertidumbre en la medida del tiempo, que se propaga hasta la cantidad final que se desea calcular (frecuencia de oscilación, y posteriormente, cociente con la frecuencia de referencia). Así pues, la pregunta obligada es ¿Cuál es la precisión del medidor GcL?

Para ello, nada mejor que medir un número elevado de veces el campo magnético terrestre, hallar la frecuencia de oscilación de la brújula, y comprobar qué valores se obtienen, y con qué dispersión: tomamos 10 medidas, contando 10 oscilaciones, y se calcula su frecuencia promedio wi. , y su dispersión (error). Se repite el proceso otras 11 veces. (Total, 110 medidas). Con estas 11 frecuencias promedio, se calcula nuevamente su media, se calcula el cuadrado del cociente de cada frecuencia promedio wi, con la frecuencia media wmedia, y sus correspondientes errores.


Tal como se ve en la gráfica, las medidas se acumulan en torno a 1 con una dispersión, pero lo importante son las barras de error, que tienen una longitud media de s±0.023. Esto quiere decir que cualquier valor que se calcule y que caiga dentro de esta banda de error (marcada en azul en la gráfica) debe ser considerada indistinguible respecto del valor medio, y la diferencia es únicamente atribuible a la precisión del medidor, y no a una interacción distinta. El medidor GcL sería capaz de medir una variación mínima del 2.3% respecto del campo magnético de referencia (en este caso, el terrestre). (Esta precisión se puede mejorar aumentando el número de oscilaciones a contar en cada medida)

7. Pruebas de instrumentación

Como se que mis lectores son unos malvados escépticos aficionados a la barbacoa, y no se creen nada a la primera, hemos probado el medidor GcL con un imán.


Colocado a distintas distancias, su acción sobre la brújula se hace cada vez mayor, y por tanto, se observan sus efectos tanto en la desviación de la aguja de la brújula:


Como en la intensidad del campo magnético (medida a través de la frecuencia de oscilación de la aguja):


(En la gráfica pequeña, una ampliación de la zona marcada)

(Recordamos que w2i/w2ref=Bi/BRef, con lo que el campo magnético cuando el imán está a una distancia de 6 cm es 17 veces el del campo magnético terrestre. B=17•0.5 Gauss=8.5 Gauss)

8. Consecuencia de los resultados

Queda definido así el protocolo experimental. Las medidas que se realizan son las siguientes:

- Cada día, durante 15 días, se medirá el campo magnético de referencia (el campo terrestre) sin pirámide. Las medidas se realizan siempre en el mismo lugar, para intentar minimizar las posibles contribuciones parásitas debidas a aparatos, o materiales ferromagnéticos cercanos, que pueden ser distintas cada día.
- Cada día, durante 15 días, se medirá el campo magnético con la pirámide desorientada en 0º, 15º, 30º y 45º
- Cada medida supone medir en la misma configuración (sin pirámide, y con pirámide en sus distintas orientaciones) varias veces (10), de donde se halla la media y su desviación estadística.
- Se anota la desviación angular media del campo magnético, y la frecuencia media de oscilación obtenida de esta forma.
- Se comparará para cada día, la relación entre el campo magnético sin pirámide, y con pirámide para cada orientación, a través de la relación entre el cuadrado de sus frecuencias, y los errores de las medidas.

De esta forma, al analizar los resultados se puede evaluar si la hipótesis de partida es correcta o incorrecta. Se considerará que se ha encontrado evidencia de la energía piramidal si:

- El campo magnético en el interior de la pirámide, cuando ésta está orientada en el eje Norte – Sur, es significativamente distinto respecto del campo magnético de referencia terrestre. Esto supone una desviación mínima de 2.5º en la dirección, y/o una variación de la intensidad mayor de ±2.3%.

Además, se confirmarán otros aspectos de la hipótesis de partida si:

- La variación respecto al campo magnético de referencia es máxima cuando la desorientación es de 0º, y disminuye cuando la desorientación aumenta hasta los 45º
- La variación del campo magnético de referencia crece durante 15 días.

Llevamos ya unos días midiendo. Los 15 días de “carga” terminan el próximo 20 de Abril.

Consulten los resultados del experimento.

viernes, marzo 23, 2007

Dos añitos

1) Cumplimos dos añitos

...y los que quedan

2) Feria de Madrid por la Ciencia



del 12 al 15 de Abril, en el IFEMA

miércoles, marzo 21, 2007

Montar puzzles a martillazos

La forma más fácil de pillar a un alumno que no se sabe la materia, es ponerle un ejercicio en el que sobren datos: en vez de razonar y pensar qué datos son realmente útiles, y cuales no, el alumno los usará todos para llegar al resultado final.

En toda conspiración aparecen datos de cualquier sitio, unas veces redundantes, otras contradictorios, y otras muchas veces, irrelevantes. Y el conspiranoico buscador de la Verdad Verdadera de la Buena (VVB) los incorpora a su conspiración, auque sea a martillazos.

Los atentados del 11 de Marzo en Madrid no se libran de tener su particular teoría de la conspiración, en la que la policía, grupo terrorista, partidos políticos, medios de comunicación, y hasta el vecino del quinto aportaron su granito de arena. Puede que sea inevitable que aparezcan teorías de conspiraciones en torno a cualquier suceso importante, pero la conspiración del 11-M da asco por lo que la rodea.

No se trata de un iluminado cuyo objetivo es vender un libro y hacerse famoso pasando de radio en radio, sino que hay un interés político detrás que apesta, lo que no impide que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, se vendan los pertinentes libros y periódicos con notición diario de que la “Verdad Oficial se derrumba (una vez más)”. Y es entre todo este ruido mediático en el que ha surgido un grupo de “Buscadores de la VVB”, autodenominados “Peones Negros”.

Este grupo se dedica a reunir toda la información que pueden, sin importar su fiabilidad, origen, o importancia. Como cualquier otro grupo conspiranoico, seleccionan la que va acorde con su idea preconcebida de VVB, ignoran la que la contradice, y han ido encajando las piezas,… pues eso, a martillazos, centrándose en una serie de pruebas clave.

La Kangoo

Versión del Sumario de la investigación


De Alcalá de Henares salieron 3 de los 4 trenes con destino a la estación de Atocha en el centro de Madrid (el cuarto salió desde Guadalajara, siendo Alcalá una estación intermedia). Sobre 7 de la mañana, el portero de un edificio observó a tres individuos que le llamaron la atención al lado de un vehículo (una furgoneta Renault Kangoo). Tras enterarse de las explosiones, a media mañana, avisa a la policía e informa acerca del vehículo. Tras ser inspeccionado por perros de los TEDAX para comprobar que no hubiera bombas, es llevado a las dependencias de la Policía Científica en Madrid para su inspección a fondo, donde se encuentran restos de un explosivo y detonadores en una bolsa debajo del asiento, y una cinta con versos coránicos.



Versión de la conspiración

La furgoneta es una prueba falsa para inculpar al terrorismo islámico. La furgoneta se colocó allí, y se llamó la atención sobre ella. La furgoneta estaba totalmente vacía, y por eso los perros no pudieron detectar el resto de explosivo. La furgoneta se lleva a la comisaría, donde la “rellenan” para “encontrar” los restos de explosivo, los detonadores y la cinta.



En fin, no me digan que no es rebuscado: se coloca una prueba falsa, una furgoneta donde deben aparecer las pruebas que desvíen la investigación… pero en vez de plantarla con todas las pruebas para que sean encontradas allí mismo, se deja vacía para llevársela a la comisaría, donde la rellenan con las pruebas que necesitan. Esta parece ser la única forma de hacer encajar la pieza de que los perros no detectaran el explosivo y los detonadores. No hay ningún instrumento de medida infalible, todos tienen su sensibilidad... y esto también se puede aplicar al olfato de un perro. ¿En qué cambia que simplemente los perros, dada la escasa cantidad de explosivo (apenas unos gramos envueltos en una bolsa de plástico), no fueran capaces de oler el explosivo? Admitir que los perros no son infalibles, supone admitir que las pruebas podían estar en la furgoneta, y por tanto, se debilita el argumento de que la Kangoo fuera una prueba plantada.

Pero si esta carambola parece poca cosa, en el juicio ha aparecido una pieza más que demuestra la conspiración: declaró el policía cuyo perro hizo la inspección. Su perro ya murió. Los Peones Negros no han tardado en insinuar que al perro lo mataron los hombres de negro para evitar hacer pruebas que confirmen que debió haber olido ese explosivo si éste hubiera estado en la furgoneta.

La mochila de Vallecas

Versión del Sumario de la investigación

En la estación del El Pozo, estallaron dos bombas. Se descubrió una tercera, que explotó mientras se intentaba desactivar. Se recogieron los bolsos, mochilas, y efectos personales, para su posterior devolución a sus propietarios. Al hacer inventario de todos estos efectos en la comisaría de Puente de Vallecas, en una mochila aparece una bomba que no ha explotado. La bomba es desactivada, y es la prueba clave que permite llegar hasta los presuntos autores del atentado



Versión de la conspiración

Si la bomba apareció en la comisaría, es porque en la estación de tren no estaba. El “plan” era que las bombas que no estallaron (en El Pozo, y otra en Atocha) eran señuelos, bombas que debían ser desactivadas para dirigir la investigación a los presuntos autores, unos cabezas de turco. Al explosionar controladamente ambas, hubo que improvisar otra bomba más, y añadirla a los bultos para que fuera descubierta y desactivada, y así dirigir la investigación hacia los cabezas de turco.



La mochila (o bolsa de deportes) de Vallecas es uno de los pilares de la teoría de la conspiración. Sin duda es llamativo (e incluso preocupante) el hecho de que la bomba no se detectara en la estación. Pero hay que entender el momento: ha habido dos explosiones, hay mucha confusión, y antes de que lleguen los TEDAX, ya hay policía municipal, y bomberos sacando del tren y acumulando mochilas en el andén, además de ayudar a los heridos. De hecho, la bomba que sí se encuentra, se encuentra antes de que lleguen los TEDAX. La confusión reinante se halla bien relatada por el comisario jefe que actúa casi desde el inicio, en su declaración ante el juez instructor. En esa misma declaración, cuenta cómo al recoger los bultos para llevarlos a la comisaría, se fija en una mochila azul, y muy pesada. Sin embargo, en vez de de abrirla para asegurarse de su contenido, la guarda junto con los demás bultos, que se iban acumulando en bolsas de plástico grandes. Por la noche le avisan de que en su comisaría, se ha detectado la bomba, pero no ve la mochila hasta el día siguiente en la televisión. Es entonces cuando recuerda esa mochila pesada del andén.

Debatiendo con un conspiranoico, la forma que tuvo de encajar esta declaración no deja de tener su gracia: “alguien” en El Pozo ve la misma mochila pesada que el comisario, y dado que hay que improvisar una nueva bomba para que funcione el plan, decide que se va a dar el cambiazo: compra una mochila azul similar a esa que ha visto, monta la bomba y la mete dentro. Luego, busca la mochila que ha visto por la mañana, y que se halla metida en una bolsa de plástico junto con otros bultos, y la cambia por la que contiene la bomba. Ya ven, no era suficientemente arriesgado añadir una mochila a la pila de bultos, sino que había que dar un cambiazo. Lo que sea para que la declaración del comisario entre en el relato de los hechos.

La explosión de Leganés

Versión del Sumario de la investigación

Ya en Abril, las investigaciones llevaron a acorralar a varios presuntos terroristas islamistas en un piso que tenían alquilado en la localidad de Leganés (al sur de Madrid). Los terroristas se inmolaron en el piso, matando además un GEO.



Versión de la conspiración

Todo fue un montaje para eliminar a los cabezas de turco. Los hombres de negro asesinaron a los presuntos terroristas, y simularon el acorralamiento, el tiroteo, e inmolación.



Las razones (?) para afirmar esto es que, según las fotos tomadas tras la explosión, y durante el desescombro de los días siguientes, no había sangre en las paredes. Lástima que tampoco hubiera paredes. También, que alguno de los inmolados apareció supuestamente con el pantalón puesto del revés, algo que nadie en su sano juicio haría. Por tanto, el pantalón se lo pusieron después de matarlo, sin fijarse de si iba al derecho o al revés. En esta serie de razonamientos, es donde aparece una gran estufa en la casa de Morata de Tajuña (aunque pertenece realmente a Chinchón), una casa "fría y heladora", y entonces se sugiere que los muertos se conservaron congelados en tal casa (la estufa para calentar a los vivos) hasta el momento de ser llevados al piso de Leganés. En el desescombro además, se encontró un carrito típico de un centro comercial.

- ¿Y qué? – se preguntará alguien.

Bueno, pues según algunos sagaces conspiranoicos, para descargar los cadáveres congelados, ¡nada más cómodo que un carrito del Carrefour!

Así, como lo oyen.

El ácido bórico


Cuando surgió el episodio del ácido bórico, parecía ridículo, pero la verdad, no lo es más que los relatados más arriba. El caso es que tres peritos de la policía científica creyeron razonable relacionar a un presunto terrorista islamista con terroristas etarras porque en el registro de sus respectivos domicilios encontraron ácido bórico, una sustancia que sirve para matar cucarachas, enmascarar malos olores, sirve como conservante, o desinfectante. De hecho, en el piso de la etarra, el ácido bórico se hallaba en un tupper mezclado con pelos. La razón para establecer esta relación según los peritos era que, aún reconociendo no tener ni idea de para qué podía servir, a lo mejor, quien sabe, en internet leyeron que podía servir para enmascarar el olor del explosivo, o para estabilizarlo. (Y digo yo, que los pelos, mezclados con gomina, a lo mejor servían de metralla)

Pero al conspiranoico de turno eso le da igual: el ácido bórico se mezcló con el explosivo... no se sabe bien si para ocultar su olor, para conservar sus propiedades, o para difuminar los resultados de un análisis y que así no se pudiera conocer con exactitud que explotó. Da igual, el caso es que el ácido bórico es una pista fundamental.

Y es que Hollywood ha hecho mucho daño. En las películas, en las series, en los libros… toda pista tiene su razón de ser. Al final, todo encaja, no hay datos inútiles o irrelevantes, todo tiene su sitio. Pero eso es ficción, y si no se sabe distinguir ficción de realidad es cuando se acaba montando un puzzle a martillazos, y ni siquiera con las piezas correctas.


Más información sobre el 11-M : Desiertos Lejanos
Hilo de “Propuestas de investigación absurdas” en el foro de Desiertos Lejanos