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jueves, septiembre 27, 2007

¿Psicofonías angulares?

Andaba yo entretenido mirando a ver que hay de nuevo en todas esas páginas que difunden misterios, hasta que he llegado a la misteriopedia.

Con la mano temblorosa (como le ocurre a todo buen himbestigador) he pinchado en la entrada de psicofonías, y se me han puesto los pelos como escarpias (como es habitual en todo buen himbestigador) al leer lo siguiente:

Jürgenson y el [Konstatin Raudive] trabajaron mano a mano para investigar el fenómeno inventando aparatos para la mejor obtención de las voces como el Goniómetro

(negrita y cursiva mías)
Y sí. De piedra se queda uno, cuando varios años antes en la facultad, este que les escribe tuvo el privilegio de usar un goniómetro. No recuerdo haber escuchado misteriosas voces del Más Allá llamándome por mi nombre para pedirme un doble whooper sin cebolla. Más bien tengo el recuerdo de un cuarto oscuro, y mirar por un pequeño ocular para intentar ver tenues luces provenientes de lámparas de mercurio o sodio. Para quedarse ciego, más bien

Un goniómetro no es más un instrumento para medir ángulos.

El uso que se le daba en las prácticas de tercero era para calcular el índice de refracción de prismas que contenían distintos materiales: agua, cristal, y aire. Toda luz cuando llega con un ángulo a una superficie y se transmite, se refracta. El efecto es que el ángulo entre la dirección de propagación de la luz y la superficie cambia, y el valor de este cambio depende del índice de refracción del material y de la longitud de onda de la luz.

Se usaba luz de una lámpara de mercurio, o sodio, que emiten en unas longitudes de onda fijas y conocidas. El goniómetro llevaba acoplado un pequeño ocular para recoger la luz,y abajo una flecha sobre una circunferencia graduada que indicaba los grados que se había movido. Uno iba moviendo el ocular por la circunferencia hasta que veía la luz, y entonces anotaba el ángulo que lo había desplazado. Luego iban las cuentas, cálculo de errores, etc...

Cómo usaban Jürgensson y Raudive el goniómetro para captar psicofonías es un misterio insondable al que grandes expertos en TCI siguen buscando respuesta. De lo que estamos seguros es de que no lo inventaron.

Otros en cambio, entendemos por qué los grandes expertos aún no han encontrado una respuesta a qué son las psicofonías, y necesitan seguir investigando.


Como es probable que en algún momento los responsables de la misteriopedia se den cuenta de tan bochornosa metida de pata, y cambiarán el contenido, dejo aquí una captura de pantalla para gozo y deleite de los lectores.




Añadido:
Sólo por comparar, véase un goniómetro de verdad (via wikipedia):



...y el presunto trasto de Raudive (gracias a Andrés Diplotti, que se molestó en buscarlo por ahí):



Así a ojo, esas dos barras metálicas tienen toda la pinta de inductancias: ideales para pillar cualquier tipo de interferencia electromagnética.

miércoles, junio 27, 2007

Psicoimágenes

Grabar psicofonías es el pan nuestro de cada día para un investigador de campo. Existe, sin embargo otro tipo experimentación (?) de lo que han llamado “TransComunicación Instrumental” (TCI [1]), que curiosamente no se hace en el campo, sino en laboratorios, ese lugar donde moran científicos de bata blanca que emplean la Malvada Ciencia Oficial (MCO[2]) para justificar el quemar a los nuevos Galileos. Sin embargo, el hábito no hace al monje y la investigación de las muy paranormales psicoimágenes no deja de ser… pues eso, otro pasatiempo como grabar psicofonías.

La cosa es sencilla: una cámara de video conectada un monitor. Con la cámara se enfoca al monitor donde empiezan a aparecer destellos de luz, algunos con formas curiosas. Este es el momento en que uno se olvida de lo que es la pareidolia, y empieza a buscar caras, o imágenes reconocibles.

Aunque la psicoimagen se presenta como el análogo en imagen de las psicofonías (por aquello de buscar la manifestación de espíritus varios), en realidad es el análogo de un “acople”: el típico pitido que hace que uno se acuerde de la madre del que acercó el micrófono al altavoz al que está conectado. Lo cierto es que nunca se ha oído a ningún reputado himbestigador decir que un acople sea algo paranormal; será porque si lo dice en antena la rechifla de sus técnicos de sonido sería de aúpa. Así que resulta sorprendente que su equivalente en imagen sí sea algo misteriosísimo que la MCO no puede explicar ([3])

El oscilador

La electrónica es la base de la tecnología hoy día. No hay cachivache que no tenga cientos de circuitos conectados entre sí dentro. Cada uno de estos circuitos cumple una función específica, y uno de estos circuitos importantes es el oscilador. Es un circuito que proporciona una señal periódica en el tiempo, y que se puede emplear para varias aplicaciones como modulación/demodulación de radio, o como reloj para cualquier aplicación que requiera ejecutar acciones periódicamente.

Aunque hay varios tipos de osciladores, en general constan de:


Un amplificador: dada una señal de entrada, genera una señal de salida, con una ganancia A


Un lazo o red de realimentación: una fracción b de la señal de salida se desvía para introducirla de nuevo por el amplificador

Un mezclador: suma a la nueva señal de entrada la fracción que el lazo de realimentación introduce de nuevo en el amplificador.


Tomado de http://www.ie.itcr.ac.cr/marin/lic/el3212/Libro/Tema10.pdf


Este diseño se conoce como amplificador de realimentación positiva. Tiene tres posibles comportamientos, dependiendo de los valores del producto Ab:

Si es menor de 1, entonces la señal de salida es cada vez menor que la de entrada, y la señal desaparece, dejando sólo ruido.



Si es mayor de 1, entonces la señal de salida es mayor cada vez, y se dispara hasta infinito.

Pero lo divertido viene cuando Ab=1, y no hay señal de entrada: a la salida aparece una oscilación, una señal que varía periódicamente, que es estable y no se dispara como en el segundo caso.

En realidad, la señal de entrada no es nula, sino que todo comienza con un ruido electrónico aleatorio que se va amplificando por el lazo de realimentación. El lazo habitualmente consiste en un selector de frecuencias. El ruido las contiene todas, pero el lazo de realimentación selecciona una en concreto, que es la que se realimenta. De esta forma, esa frecuencia es la que se ve amplificada, mientras que las demás tienden a desaparecer. Como resultado final, aparece una oscilación a la salida del circuito, con la misma frecuencia que se selecciona en lazo de realimentación.

Es sencillo hacer una pequeña prueba con Excel. Úsense 3 columnas A, B, y C:




- La columna A es el mezclador: suma un ruido aleatorio con la señal de realimentación B.



- La columna B es la señal de realimentación, que toma la milésima parte (0.001) de la señal de salida C.

- La columna C es la señal de salida, que amplifica 1000 veces la señal de entrada A.




Toma una cuarta columna como tiempo, que se incremente a intervalos de 0.0002 segundos (que equivale a una frecuencia de muestreo de 5000 hz)

La columna B representa el lazo de realimentación, y determina si hay oscilaciones. Hay que tener en cuenta que el lazo de realimentación introduce un retardo entre el momento en que recoge la señal de salida, toma una fracción de ella, y la lleva hasta el mezclador con la señal de entrada. En este ejemplo, he tomado 4 intervalos de tiempo de retraso, de forma que en B4 se toma una fracción de C1, en B5 se toma una fracción de de C2, etc…. Cada intervalo es de 2e-4 s, por lo que el retardo final es de 8e-4s. Que equivale a 1250 hz. Esta explicación un tanto burda, es básicamente la forma en que se selecciona la frecuencia de oscilación.

Si se calcula la transformada de Fourier de la columna C, lo que aparece es esto:




Se ve un pico hermosísimo a 1250 hz (y otro a 2500=2•1250, justo en el límite de muestreo).

Dejo al lector que juegue con los valores de amplificación A (C1=1000•A1, A=1000), de realimentación b (B4=0.001•C1, b=0.001), y de retardo. Podrá comprobar como cuando Ab=1, hay una oscilación, cuya frecuencia está determinada por el retardo. Cuando Ab es menor de 1, sólo hay ruido, y cuando Ab es mayor de 1, la señal “explota”. [4]

El acople de sonido

Visto cómo un circuito realimentado produce una oscilación, es inmediato comprender qué es un acople de sonido: un altavoz “realimenta” a su micrófono, y la señal conjunta es amplificada, y vuelta a realimentar.

Cuando el micrófono está lejos, la fracción de sonido (ruido) que capta del altavoz es pequeña, o nula. Es decir, estamos en el primer caso de no oscilación. Pero al acercar el micrófono, la fracción que se realimenta aumenta, hasta que comienza la oscilación de la intensidad eléctrica, que al pasar por el altavoz produce ese pitido tan agudo y molesto.

El acople de imagen

Más divertido es el acople de imagen. En esencia, el fenómeno es igual, pero ahora la oscilación no se convierte en sonido, sino en luz, y lo que se observa es una oscilación de luz en la pantalla, cambiando de brillante a oscura.

Pero vayamos por partes: Una cámara capta una imagen. Y esta imagen la traslada a un televisor, ocupando toda la pantalla. Supongamos que la cámara capta la propia pantalla, y el entorno que la rodea: toda esta imagen captada es mayor que la propia pantalla, y al trasladar la imagen, se reduce. Es decir, este es un caso de no oscilación, en que la imagen se hace más y más pequeña, hasta desaparecer:




Esta imagen está tomada con una webcam sobre el monitor del ordenador. La ventana de la aplicación de adquisición de imagen es lo que provoca la realimentación. Al ser menor que el área que está adquiriendo la webcam, las imágenes van reduciendo el tamaño, hasta desaparecer. Las bandas horizontales que se observan están relacionadas con el barrido vertical del monitor, y la frecuencia de toma de imágenes de la webcam

Ahora vayámonos al otro caso: la pantalla es mayor que el área de imagen que capta la webcam. Una imagen se va a ampliar hasta ajustar a toda la pantalla. Una nueva fracción de la imagen ampliada será de nuevo ampliada para ocupar toda la pantalla, etc, etc… Claramente, estamos ya en un caso más similar al de un oscilador: realimentación sin señal de entrada (o sólo ruido como entrada). El resultado son oscilaciones, que consisten en destellos de luz que vienen y van.

Podemos leer en las instrucciones para hacer psicoimágenes de grandes expertos en TCI, (P.Ej: la Asociación Americana del Fenómeno Electrónico de Voz, AAEVP en inglés[5]), cómo efectivamente es éste el fenómeno que realmente observan:





1. Preparando el lazo de Video: Coloca la cámara alrededor de tres pies delante de la pantalla del televisor. Conecta la salida de video de la cámara a la entrada de video del televisor, y selecciona entrada de video en la televisión. Apunta la cámara a la televisión, ajusta el foco lentamente, y haz zoom hasta que los destellos oscuros y brillantes sean visibles en la pantalla del televisor, con texturas de nubes o niebla en varios colores durante los destellos brillantes.(…) El objetivo más importante es ver nubes en espiral.





La oscilación de los destellos no es uniforme. Es decir, no todos los píxeles de la pantalla se iluminan a la vez, sino que esas diferencias hacen aparecer “imágenes”, o “nubes” que es lo que los grandes investigadores de TCI aseguran que la MCO no sabe explicar.

Estas diferencias tienen varias causas. La primera, es por el barrido del monitor de la imagen. El ojo humano no es capaz de verlo, pero la cámara sí distingue las zonas que se acaban de barrer, de las que no. Esto hace que cuando capta una imagen, aparezcan bandas horizontales, porque el barrido vertical es suficientemente lento (~60 hz). El barrido horizontal es mucho más rápido (~60 Khz). Si no lo fuera, aparecerían también bandas verticales [6]

Otra razón más importante es que la imagen en pantalla “se transforma” respecto de la inicial: es decir, al agrandar la imagen, un determinado píxel en realidad no aparece en el mismo lugar en que estaba, sino que se traslada a otro punto.




Un ejemplo es esta imagen. Tomando el puntero del ratón como “perturbación” inicial, se ve cómo éste sucesivamente va aumentando su tamaño, y a la vez siendo desplazado, en vez de aparecer en el mismo punto donde está el puntero originalmente.

Si además la cámara está girada, el píxel no sólo es trasladado, sino rotado alrededor del punto al que enfoca la cámara, de forma que se produce un efecto en espiral, tal y cómo les gusta a los de AAEVP.

Para finalizar, les animo a ver este inquietante y misteriosísimo vídeo, donde se puede observar muy bien cómo tanto el puntero del ratón, como la barra de inicio de Windows, y las bandas horizontales del barrido, son el origen de los continuos destellos de luz en espiral que aparecen con una periodicidad muy estable. La ventaja de poner el puntero del ratón es que se identifica perfectamente a éste como origen de los destellos. Si se quita, el causante será el ruido de la pantalla.


Ver caras, fantasmas o cualquier otra cosa, ya es cuestión de la imaginación de cada uno.



Referencias técnicas
Amplificadores realimentados
Osciladores

Notas:

[1] En acrónimo parece algo serio y todo.


[2] Yo también se poner letras.


[3] Como tantas otras cosas: orbs, psicofonías, Caras de Bélmez, avistamientos OVNI, “OOPARTS”, …


[4] Desconozco cómo se hace la transformada de Fourier con Excel. Yo empleo Origin. Cualquier otro programa de cálculo de datos que haga la transformada debe arrojar el mismo resultado. Para quien no encuentre la forma de hacer estos cálculos, puede generar en Excel una columna


D1=Entero(2^15*C1/MAX(C1:Cnn;ABS(MIN(C1:Cnn))))

donde Cnn es la última celda de la columna C. Graba la columna sola en un fichero .txt, edítalo y añade el siguiente encabezado:



[ASCII FFFFHz, Channels: 1, Samples: nn, Flags: 1]

corchetes incluidos, donde FFFF es una frecuencia de muestreo (5000, por ejemplo), y nn el número de datos que contiene la columna. Este fichero es reconocido por Goldwave, y permite oír la oscilación en un altavoz.

[5] EVP, Electronic Voice Phenomenom, otra forma chachi decir psicofonía.

[6 ] Y unidas a las bandas horizontales, formarían una red de cuadros digna de cualquier mantel de pic-nic dominguero.

lunes, febrero 05, 2007

Radio Marduk saluda a sus oyentes

Como todo buen experto en TCI sabe, al morir una persona, su energía vital (sea lo que sea) compra un billete de ida sin vuelta al planeta Marduk. Es el mundo donde acaban las almas en pena, y desde donde se comunican con nosotros a través de psicofonías y psicoimágenes. Al menos, reputados expertos en el tema no dudan a la hora de incluirlo en sus libros sin un mínimo de sonrojo, así que algo habrá de verdad. ¿No?

Hace ya tiempo, demostramos cómo una grabadora es capaz de captar interferencias electromagnéticas, tanto internas (el motor de la grabadora) como externas: la red eléctrica, el barrido del monitor de un ordenador, o la corriente eléctrica que pasa por un cable o altavoz por el que suena música, por ejemplo. De ahí, a que una grabadora capte ondas de radio, no hay mucha complicación.

Las interferencias pasadas directamente por un altavoz, generan sonidos audibles. Una onda de radio sin embargo, está muy por encima del límite superior de 22 Khz del oído humano, por lo que al pasar la corriente que genera directamente por un altavoz no es posible oír nada. El sonido transmitido por radio lleva un proceso previo para poder transmitirlo, y un proceso posterior, tras la recepción en el aparato, para poder oírlo.

Amplitud modulada

La modulación de amplitud (AM) es el proceso más simple para transmitir sonido en una onda electromagnética. El sonido se convierte en una corriente eléctrica, una combinación de frecuencias entre 20 y 22.000 hz. Sin embargo, no es posible transmitir toda esta información directamente, primero por el corto alcance que tendría, y luego porque se superpondría a la emisión de cualquier otra emisora, siendo imposible oír nada inteligible, sino la mezcla de todo. Se necesita una onda portadora, de mayor frecuencia, que lleve la información.

Esta onda portadora tiene una amplitud que se modifica añadiéndole la información que se quiere transmitir. La onda resultante tiene una serie de frecuencias interesantes: la frecuencia principal (que corresponde con la onda de la portadora), y a los lados aparecen lo que se llaman las “bandas laterales” superior e inferior. Estas bandas llevan la información transmitida, y corresponden a la suma (en la banda superior) de la frecuencia portadora con las frecuencias del sonido que se está transmitiendo. La banda inferior, lleva la resta de la frecuencia portadora y las frecuencias del sonido. He aquí como ejemplo las ondas, y sus espectros de frecuencia:
Onda portadora a alta frecuencia
Información que se quiere transmitir, compuesta por una señal con dos frecuencias
Onda de AM, con sus bandas laterales

La información modula la amplitud de la onda portadora, y aparecen las bandas laterales, que son la suma y la resta de la frecuencia de la portadora con las frecuencias de la información.

Cuando la onda transmitida llega a una antena, ésta genera una corriente eléctrica. Lo que se necesita ahora es “demodular” la corriente para recuperar la información original. La forma más sencilla de hacerlo es eliminando o “rectificando” la parte negativa de la onda transmitida, y filtrando la señal resultante para dejar pasar sólo frecuencias bajas:
Onda rectificada (negra) y filtrada (roja)

Al rectificar (eliminar) la parte negativa de la onda, y filtrar la señal para eliminar frecuencias altas, se recupera la información original (compárese la línea roja con la segunda gráfica)

La rectificación se hace con un dispositivo electrónico, habitualmente un diodo, que cuando la corriente es positiva la deja pasar, pero la corta cuando es negativa. El filtrado suele ser también parte de la electrónica. Sin embargo, el oído también puede hacer de filtro, ya que no detecta frecuencias por encima de 22 khz.

Los números en las gráficas son sólo de ejemplo. La portadora de una onda de radio AM comercial está entre 500 y 1000 khz. Y el espectro usado por la AM es mucho más amplio, incluyendo radioaficionados, walkie-talkies, o las llaves electrónicas de los coches.

Y después del ejemplo teórico, un ejemplo práctico. Este cable enrollado alrededor de una lata es una forma muy efectiva de captar ondas electromagnéticas.
Espira enrollada en una lata que sirve para captar ondas electromagnéticas, con un diodo para demodular. Conectado a la grabadora para que sirva de pre-amplificador
En un extremo hay colocado un diodo de germanio. Es el tipo de diodo con el que es más fácil demodular una onda de AM.
Diodo de germanio para demodular una onda AM
Está conectado a una grabadora antes de conectarlo al ordenador para que sirva de pre-amplificador. Usando un pequeño walkie-talkie cerca, que puede emitir una señal de llamada, se puede oír (y ver en este espectrograma) cómo es posible recibir y demodular las señales que emite.
Titotatin...
(Por supuesto, también funciona con voz)

Las psicofonías de Radio Marduk

Que una grabadora capte ondas de radio está fuera de duda. Viendo que la demodulación de una onda no es cosa difícil, la pregunta ahora es, si una grabadora podría llegar a demodular las ondas de radio, y recuperar y registrar el sonido que transmite.

Así que, usando la misma grabadora y el walkie, nos hemos puesto a probar, así, tal cual, sin diodos ni montajes raros, en lo más parecido a una grabación normal y corriente, y hacer transmitir el walkie cerca de la grabadora. En vez de grabar en una cinta, la salida de auriculares se conecta al ordenador para grabar directamente. La grabadora sirve únicamente como pre-amplificador.
Micrófono, grabadora y walkie
…y funciona, oiga. Al acercar el walkie al micrófono propio de la grabadora, haciendo sonar el tono de llamada, se oye el sonido de apretar la tecla captado por el micrófono, y además, el sonido del tono de llamada, pero que es captado por interferencia y demodulación de la señal que emite el walkie(Pincha para oír):
grxx.. click xxxsssf... tito..tin... grxxxgfclick...fzzxxxs..titotatin..gxxsfsfs
Y usando un micrófono externo (el típico de un ordenador), también:
grxx.ffff... titotatin... grxxxgffzzxxxs
¿Cuál es el elemento que hace de rectificador en este caso? No lo tengo muy claro, pero posiblemente esté relacionado con el tipo de micrófono (de tipo electrete), ya que usando la lata con el cable enrollado (equivalente a un micrófono de inducción), sin el diodo conectado no conseguí nada. Pero queda demostrado que es posible recibir interferencias de radio y demodular la señal (que puede ser perfectamente voz), y que por tanto quede grabada, confundiéndose con una acongojante psicofonía de agárrate los pantalones.

Algunos argumentarán que si las psicofonías son interferencias de éste tipo, entonces no serían capaces de responder inteligentemente a preguntas. Pero para responder a eso, ya tenemos las googlefonías.

Enlace interesante

Cómo hacerse una radio simple

martes, diciembre 05, 2006

Especial Psicofonías

Después de tanto tiempo, va siendo hora de centralizar todas las entradas relativas a psicofonías en un índice. Y para eso sirve esta entrada, que se irá actualizando según surjan mas posts que hacer.

Desde que empecé con la serie, no he podido conseguir la acongojante psicofonía definitiva,la que demuestre inequívocamente un origen totalmente mundano de la misma. Lo más, unos sonidos que podrían parecer un ejército marchando. De todas formas, ni consiguiendo una "psicofonía" así, los aficionados a irse al campo a grabar ruidos raros que no saben interpretar serían capaces de reconocer su error. Siempre dirán que sí, que existen ruidos intrínsecos que no se pueden eliminar ni quitando el micrófono; que sí, que las interferencias existen; que sí, que las jaulas de Faraday no son perfectas; que sí, que los ruidos que yo consigo grabar son totalmente mundanos... pero que los ruidos que ellos graban no lo son.

Y en cierta forma, su razón tienen. Ciertamente yo no puedo demostrar que TODOS los ruidos que alguien grabe tienen un origen mundano (¡y menos aún identificar ese origen!). Por eso es tarea de ellos demostrar que esa grabación es de origen "paranormal", sea eso lo que sea. Sin esa demostración, nunca podrá ser admitida una grabación como sonido paranormal. Grabar y escuchar sonidos de los que no se sabe su origen, no es una demostración de paranormalidad. Es el no querer aceptar la ignorancia propia la que lleva a imaginar fantasiosas teorías apoyadas en la nada, como que:

1 - El alma sobrevive a la muerte...
2 - ...en un más allá u otra dimensión...
3 - ...que se puede comunicar con nosotros...
4 - ...a través de un proceso poco claro...
5 - ...dejando sonidos comparables a un ruidos cualquiera en una grabadora.

Teorías que se hallan implícitas en la forma de actuar y reaccionar ante las grabaciones. Porque cuando se pregunta directamente a un experto grabador de psicofonías, éste dirá que no cree en seres de otros mundo, ni dimensiones paralelas, no sabe si el alma sobrevive a la muerta, que no sabe nada. Sólo investiga. Sin embargo, esa querencia por ir a caserones viejos, de trágico pasado, esas preguntas al aire, invocando a los muertos o espíritus, esas mezclas de grabar psicofonías mientras se practica ouija..., denotan la creencia en todas esas teorías que cuando es preguntado niega.

En estas entradas, sin embargo, yo he podido demostrar:

1- Las grabadoras, o artefactos similares producen ruidos intrínsecos, que son imposibles de eliminar. Y no tiene nada que ver con poner el micrófono más lejos.
2- Las grabadores y aretfactos similares, están expuestos a radiaciones eléctricas, que pueden provocar interferencias que quedan finalmente registradas.
3- Las jaulas de Faraday no son elementos mágicos que de golpe y porrazo eliminan todas las radiaciones que pueden interferir con una grabadora.
4- La grabación en soporte magnético está sujeta a unas condiciones que cuando no se respetan, pueden hacer aparecer ruidos no deseados
5- Algunas psicofonías son sólo ruidos, que no tienen la estructura de una voz. El por tanto la pareidolia auditiva la que hace "oír" palabras donde sólo hay ruidos.
6- Es posible estudiar de forma científica una afirmación extraordinaria, y desarrollar la idea hasta llegar a conclusiones, con las que diseñar un experimento para comprobar la validez de la hipótesis.

Como he dicho, no he llegado aún a la demostración definitiva, ni he conseguido provocar la psicofonía definitiva. Pero la demostración acerca de lo mundano de las psicofonías está más cerca que la de su paranormalidad.

Y sin más rollo, he aquí las entradas:
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Como un huevo a una castaña
Una opinión personal sobre el enfoque que debería tener una investigación de psicofonías mínimamente decente

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Un ejercicio de pseudociencia: ondas atrapadas en el tiempo

Introducción
Parte I : La malvada ciencia oficial
Parte II: Una hipótesis extraordinaria
Parte III: Un experimento

De cómo una idea descabellada se puede analizar, siguiendo la práctica habital en ciencia de expresar la idea en ecuaciones, desarrollarla para llegar a conclusiones acerca de su verosimilitud, y en última instancia, cómo diseñar un experimento basándose en esas conclusiones.

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De cómo una grabadora produce ruidos internos por sí sola que pueden quedar grabados en una cinta. Estos sonidos son independientes del micrófono, por lo que da igual que se acople uno externo, se meta en una jaula de vacío, o en una de faraday. También se demuestra cómo radiaciones electromagnéticas externas pueden quedarse grabadas.
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De cómo una jaula de Faraday es sólo un elemento que es útil para determinadas circunstancias, pero que no son una garantía de una eliminiación total y efectiva de radiaciones externas.
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De cómo se graba una cinta magnética, y cómo las vibraciones se convierten a señales eléctricas.
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De cómo las grabadoras electrónicas pueden igualmente presentar ciertos problemas no deseados.
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De cómo la pareidolia auditiva existe, o de cómo poder distinguir una voz auténtica de un simple ruido, a pesar de que éste último parezca ser una palabra.
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De cómo se pueden obtener datos relevantes de los sonidos para que puedan ayudar a esclarecer su origen, o que permitan avanzar en el marco de una investigación.
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De cómo palabras cogidas al azar parecen responder coherentemente a preguntas muy simples. Hay quien cree que las psicofonías dan respuestas inteligentes, lo cual es bastante fácil si la persona está predispuesta a usar la pareidolia auditiva para intentar interpretar un sonido cualquiera como una voz, y que además espera que sea una respuesta a una pregunta lanzada por ella misma.
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Radio Marduk saluda a sus oyentes
De cómo una grabadora puede captar ondas de radio, y descodificarlas para ser grabada la información que transmitía.

miércoles, octubre 11, 2006

Googlefonía

Una grabadora corriente y moliente es un aparato eléctrico, que como tal, está expuesto a todo tipo de interferencias, incluyendo ondas de radio (radio comercial, radio-taxi, radioaficionados…)

Un argumento escéptico para explicar algunas psicofonías es que estas ondas de radio pueden ser captadas por una grabadora, como si fuera una radio, y quedar registrada. El contraargumento de los aficionados es que los aparatos son perfectos y no cogen interferencias, y en todo caso, cuando se hace una pregunta al aire, y se graba una respuesta, ésta suele ser una respuesta inteligente a la pregunta, es decir, no es una palabra cogida al azar, porque entonces la respuesta no tendría sentido.

El primer argumento hemos demostrado más de una vez que no es cierto. Ni siquiera usando jaulas de Faraday se puede asegurar que no haya interferencias.

En cuanto al segundo argumento, vamos a comprobarlo usando las Googlefonías. Las Googlefonías vienen a ser como la psicofonías, pero usando Google, en vez de una grabadora. Uno escribe una pregunta, y de los resultados de la búsqueda coge las primeras palabras de las descripciones de las webs encontradas.

Claro, Google usa las propias palabras de búsqueda para encontrar, así que para asegurar el elemento azaroso, se puede escribir la pregunta en un idioma (inglés, alemán, chino, indostaní…) y escoger sólo aquellos resultados en español. Los resultados que muestra Google tienen el título de la página, y dos líneas que se incluyen en el texto de la página. De estas dos líneas, cogemos una, dos palabras, o una frase corta del principio.

Como no es cuestión de despreciar el trabajo de los demás, para este ejemplo vamos a usar algunas preguntas de un cuestionario elaborado por uno de los mayores expertos en TCI. Y he aquí algunas respuestas que hemos obtenido. Algunas se pueden interpretar como respuestas relacionadas con la pregunta (en negrita), y otras no, depende de lo flexible que se sea para interpretarlas.

En cursiva mis comentarios a algunas de las respuestas

¿Es verdad lo que decís?

desnudas (la verdad desnuda, tal cual es)
Ha pasado (hay veces que sí, que hemos dicho la verdad…)
sobre mario
Mensaje (sólo transmitimos mensajes, no sabemos si son verdad o mentira)
Si (respuesta clara)
otro día (hoy no toca decir la verdad, prueba mañana)
Hace tiempo (otra respuesta clara)
En inglés (En español mentimos, en inglés sí decimos la verdad)
Vuelve
Fuentes (somos la fuente del conocimiento, fíjate tú si diremos verdades)
grupo
Devuelve
Hombre

¿Cómo os energetizáis?

Local (tenemos un generador aquí mismo)
Permite
señalar directamente (apuntamos con el dedo, y cogemos energía. Fácil)
esta razón
Feliz (¡Oh! Que bonito. La felicidad es su fuente de energía)
asombroso (no te lo vas a de creer. Es un método asombroso)
Aclaración
todos (Cogemos energía de cualquier forma)
canción (¿Se energetizan cantando?Otra respuesta pastelosa)
Sitio (cogen energía en este mismo lugar donde estamos)


¿Sabéis cosas?

llegan (cuesta, pero al final el conocimiento llega)
Reporta un error
Menos mal (Menos mal que sabemos cosas, que si no, a saber en que otra dimensión paralela hubiéramos recaído)
nosotros ponemos las reglas (¡Joder! Cualquiera les lleva la contraria)
¿Cómo te sientes?
A la primera (las pillamos todas a la primera)
Comprendo (sabemos y comprendemos muchas cosas)
¿Cómo ...?


¿Podéis lucrarnos?

Este artículo (Con el artículo que saques de las googlefonías, te forras)
Si no haces un esfuerzo (como todo en la vida)
El amor (Que pastelosos que son estos espíritus. La auténtica riqueza está en el amor)
Así pues (Pues venga)
podemos (Pues vamos a ello)
autor (¿pedir derechos de autor por inventar las googlefonías?)
composición
traducción
También
Ya te puedes imaginar
es lo mejor
¿puedo... (¿tienes que pedir permiso a alguien para lucrarme?)


Quisiera veros

Responder preguntas
Orquesta
hola
Entonces nos vemos (Propuesta aceptada)
deber impuesto (¿Tienen el deber de dejarse ver?)
Matándose (Casi que mejor te veo otro día, ¿eh?)
¡Adiós!
reprendiendo
No importa (no es importante el contacto visual para mantener una comunicación)
Presente (¡Coñe! Que está aquí mismo)


Y alguna pregunta de cosecha propia:

Puedes verme?

Se trata del juego (yo te veo, tú a mi no)
cereza
Treinta y uno
inspira (eres mi musa)
De todas formas (no puedes ocultarte, te voy a ver de todas formas)
LETRA DE LA CANCION
vidrio (¿necesita gafas para verme?)
Estas al otro lado (¿Al otro lado de la habitación? ¿En el lado de los vivos?)
no puedo
(o cogiendo la frase entera: no puedo vivir sin ti. ¡Huy! Un espíritu enamorado)
Me ocuparé


Como se puede ver, todas las “respuestas” son palabras cortas sacadas de su contexto para colocarlas en el contexto de la propia pregunta. Y a bastantes de ellas se les puede buscar un sentido, ya sea de forma más o menos rebuscada. Quizás alguien podría pedir más rigor a la hora de escoger e interpretar palabras. Pero es que precisamente, es la flexibilidad para interpretar las palabras la que da esa inteligencia a las respuestas que reciben quienes graban psicofonías. En realidad, las respuestas son tan inteligentes como seas capaz de imaginar.

Teoría de la información

¿Por qué unas pocas palabras sacadas de contexto pueden servir para una responder, de forma más o menos coherente, a una pregunta aleatoria? Supongo que quien conozca el tema, podría estudiar la presunta inteligencia de las respuestas psicofónicas (o googlefónicas) a través de la teoría de la información. Sin saber mucho del tema, les esbozo por donde van los tiros.

Una forma de medir la calidad de un mensaje, es a través de su entropía. En el ámbito de la teoría de información, ésta se define como la incertidumbre del mensaje. La entropía es máxima (máxima incertidumbre) cuando un mensaje puede tener cualquier significado o no lleva una información determinada. En cambio, es mínima cuando el mensaje tiene un único significado, o contiene una información muy específica.

Una respuesta como “probablemente” es válida para un sin fin de preguntas distintas. Es decir, no contiene información porque realmente, la información que aporta está contenida en la pregunta que se haga: ¿Lloverá? ¿Podéis lucrarnos? ¿Estas muerto?. La palabra “probablemente” por sí sola no da información, sino que hay que referirse a la pregunta.

En cambio, imagina que grabas en una psicofonía que dice:
“Me llamo Aquilino
y soy el inquilino
de este verde pazo
lugar donde vago
como alma en pena
cuando hay luna llena”


Este mensaje no necesita una pregunta para contener una información, de forma que ante una pregunta se puede discernir si es una respuesta coherente o no a la pregunta formulada. Sería una respuesta para preguntas como “¿Quién eres?”, pero no para “Podeis lucrarnos?”. En cambio, “probablemente” sirve para contestar a ambas preguntas.

Así pues, cuando se dice que las psicofonías responden de forma inteligente a las preguntas, habrá que plantearse si las respuestas contienen o no información. O si son tan inteligentes como las respuestas obtenidas por Googlefonía.

Una tesis doctoral

Sin duda la teoría de la información puede resultar muy interesante. Así que desde aquí animo a los aficionados de las psicofonías a que la estudien y la apliquen a sus grabaciones. Sin duda, una tesis doctoral con un título “Análisis de la información contenida en grabaciones psicofónicas” podría ser candidata, no a los Nobel, pero sí a los Ig-Nobel, que al fin y al cabo, también son estudios serios.

Añadido
Por comparar, he aquí una pequeña muestra de preguntas (o comentarios) que supuestamente reciben una respuesta inteligente a través de acongojantes psicofonías. Comparen con lo obtenido por Googlefonía:

P: Igual torturaban aquí a la peña.
R: Simplificando

P: ¿Como te llamas?.
R: ¿Que quieres de mi?

P: ¿Eres un ente?
R: Claro

P: ¿Hay alguien en esta habitación?
R: Un muerto

P:¿Cual es tu nombre?
R: El de un mensajero

P: ¿Sois alguno de vosotros?
R: Fantasmas

P: (al interrogar por un nombre )
R: Nicolás

P: Nosotros en alguna vida hubimos de ser judios
R: No lo olvides

sábado, septiembre 23, 2006

La psicofonía de la casa cuartel

Captar y grabar psicofonías es muy fácil. Al menos, siempre que olvide uno el rigor y la seriedad en casa cuando sale de himbestigación de campo. Y si se tiene suerte, incluso puede llegar a salir en la tele, que siempre sirve para fardar entre las amistades.

Poco más o menos como nos ilustran desde el grupo GAIPO, en contubernio con Cuarto Milenio, en este escrito publicado en Mundo Parapsicológico, y que dio pie para un reportaje para el programa de Cuatro.

Resumiendo un poco, los audaces investigadores se colaron en una casa cuartel abandonada, (que luego resultó ser propiedad privada, y es que el rigor del antena de oro no da ni para comprobar estas nimiedades), en Aboño, a las afueras de Gijón. El ritual de siempre (ya saben, captar psicofonías) dio unos resultados acongojantes. Un “desgarrador” grito que queda registrado en dos de las grabadoras, y que fue la psicofonía estrella en el reportaje de Cuarto Milenio.

Escuchen la psicofonía aquí. O aquí, con el ruido de fondo reducido. En CM no la pusieron completa nada más que una vez, al término del reportaje. Escuchen, y por favor, intenten entender la última frase que se oye en la grabación, que volveremos sobre ella más tarde.

¿Un grito?

Pues no es un grito. Basta compararlo a oído con otros gritos, para notar diferencias. Pero para visualizarlo mejor, he aquí la huella en el espectrograma de la psicofonía.



Y para comparar, tenemos estos gritos de mujer, los cuales pueden oír desde este banco de sonidos que el Ministerio de Educación y Ciencia dispone libremente para uso didáctico:



La principal diferencia está en la subida de frecuencia inicial. Digamos que es la “toma de impulso” para empezar el grito. Se alcanza lo que se podría llamar un régimen estacionario, mientras el pulmón aguanta, y luego hay una bajada de la frecuencia debido a que el aire se agota, y la fuerza con que puede salir el aire. Desde luego, nada que ver con el “grito” de la psicofonía.

Los audaces himbestigadores también afirmaban que la misma psicofonía se había grabado en otra cinta. Pero se puede comprobar que no es así, que la huella es totalmente distinta. Es más corto, empieza a un tono más bajo, y sube ligeramente. Son dos sonidos distintos, aunque quizás con origen común

¿Y que es la psicofonía?

Muy bien. Ya sabemos lo que no es. Falta saber lo que es. Lo cual sólo es posible cuando uno tiene controladas todas las variables, sigue una metodología clara y rigurosa, sabe lo que está haciendo, no tiene la manía de grabar sonidos saturando el micrófono, conoce todos los ruidos del entorno, conoce sus equipos en profundidad, y cuales son sus límites. Que no es el caso de GAIPO ni de CM, que creen que por llevar una cámara térmica, o cualquier aparetejo cuyo nombre suene a serio, están siendo serios.

Quienes sí conocen la zona rápidamente sugerido posibles ruidos que pueden sonar como ese "grito": un camión frenando o el chirrido de un tren.

Miren para empezar la zona donde está ubicada la casa cuartel:


Dos carreteras, un puente, una vía del tren, un central térmica enfrente, polígono industrial… ¿Mencioné ya la necesidad de conocer todos los ruidos del entorno? Lo paranormal sería que no hubieran grabado ningún ruido.

Al escuchar la psicofonía, ¿han oído el sonido de algo que parece un vehículo, o un tren pasando, justo antes del grito? Aparece como un ruido de baja frecuencia, que baja más de frecuencia, (que no de intensidad) justo cuando aparece el chirrido: es el hilillo azul que se ve en la parte baja del espectro en la zona en que aparece “el grito


Y gracias de nuevo al banco de sonidos del MEC, tenemos el sonido del motor de un coche, acelerando y decelerando:

Bruuum, bruuuum
Creo que es fácil identificar cuando acelera, y cuando decelera el motor, ¿no?

Si se fijan de nuevo en el mapa, verán varias cosas:

- La vía del tren pasa cercana a la casa, y más adelante hace un giro cerrado.
- El puente en sentido bajada llega a una curva, aunque no muy pronunciada. Un camión podría frenar ahí.
- La carretera que cruza el puente por debajo acaba en un cruce, con curva cerrada, por lo que obligatoriamente un camión frenará.

Así que un posible origen a la acongojante psicofonía sería el freno chirriando de un camión o un tren.

¿Y desde cuando una psicofonía se oye?

Si usted es avispado, sabrá que lo más misterioso de las psicofonías es que no es oyen en el momento de grabarlas. Y el sonido del freno de un camión, o el chirrido de las ruedas del tren que pasa por debajo de la casa son bien audibles. Si escucha atentamente, notará una reverberación, igual que se nota cuando hablan los audaces himbestigadores, lo que dificulta entender lo que dicen. Es decir, al margen de lo que fuera, ese sonido era real, y bien audible.

Por otro lado, que aparezcan dos sonidos de la misma fuente en sitios distintos, podría indicar que es un ruido habitual de la zona. Lo que puede llegar a provocar que uno se olvide de escucharlos, que se acostumbre a ellos. Eso lo saben muy bien quienes viven cerca de un aeropuerto, por ejemplo.

Ahora es cuando vuelvo a la frase final de la grabación. Se que no se oye bien, y hay que ponerle un poco de voluntad. Por eso he preferido dejarlo para el final, después de que hayan tenido la oportunidad de intentar entender las palabras sin ningún tipo de condicionamiento, que ya es más de lo que hacen los misteriólogos. Espero que su oído funcione igual que el mío, y hayan entendido ¿se oye el ruido?, una pregunta sin tono de sorpresa, acerca de un ruido que se acaba de oír… y el único que se oye es el chirrido. Es decir, ese “grito” fue como mínimo escuchado por los himbestigadores.

Otra cosa es que para colarlo como psicofonía haya que decir que no se oyó.

Pero en fin; del antena de oro por su rigor informativo, era de esperar.

lunes, mayo 22, 2006

Datos, datos, datos, más datos

El manual del buen investigador paranormal establece que hay que irse a lugares lúgubres, con pasados terribles, ligados al dolor y a tragedias “a investigar”. Tipo sanatorios o iglesias abandonadas y similares. Pero, ¿a investigar qué?

- Esteeee…. Pueees… Fenómenos paranormales, claro. Psicofonías, orbs, energías desconocidas… Ese tipo de cosas.- contestará alguien.

Lo que traducido viene a decir que investigar fenómenos paranormales es hacer un ritual de ciertas cosas: grabar cintas, hacer fotos o pasear con péndulos. ¿Pero para qué hay que hacer esas cosas en concreto? ¿Qué información se obtiene de estas grabaciones y fotos, que ayuden a avanzar en una “investigación” (sea lo que sea)?

Y es que esa es la mayor gracia del asunto, porque nadie a quien preguntes te sabrá decir qué investigan exactamente, ni qué son las psicofonías, los orbs, o qué energía mueve un péndulo en círculo. Sobra decir que sin un objeto de estudio definido, y sin saber qué graban o fotografían, menos aún van a poder obtener datos útiles para una hipotética investigación en la que sucedan tales fenómenos como por arte de magia (normalmente, por arte de la magia del desconocimiento)

Una investigación (de las de verdad) consiste ni más ni menos que en descubrir el mecanismo que une una causa con su efecto, o el por qué de las características de un determinado objeto de estudio perfectamente definido sin ambigüedad, a través de una experimentación que debe proporcionar unos datos cuyo análisis ayudan a ese objetivo. Ni que decir tiene que antes de usar una técnica concreta de experimentación, hay que conocer hasta el último detalle de ésta: cómo funciona, y cuales son sus límites, y sobre todo saber qué datos se pueden obtener de ella que puedan ser útiles para la investigación que se hace.

Así que hoy les voy a poner dos ejemplos de cómo obtener datos útiles a partir de grabaciones de sonidos. Vamos, lo que debería ser el objetivo de cualquier “experimentación psicofónica” en las dos vertientes mencionadas en los párrafos anteriores.

El origen de un sonido

La primera, tiene que ver con lo que sería la investigación y desarrollo de una técnica concreta de experimentación. Hay gente que hace psicofonías para intentar descubrir qué son, que es el primer paso si se quiere usar como técnica útil en “investigaciones”. El caso que les voy a contar viene de una experiencia propia, porque, señoras y señores, los Laboratorios Secretos de Gluon con Leche, financiados por el KGB, la CIA y protección civil, confiesan que sí: que han captado una “psicofonía”.

Aunque siempre hablamos de psicofonías como voces que aparentemente suenan en una grabación, (sin que nadie las haya dicho, por supuesto), lo cierto es que se puede extender la definición a sonidos que se identifican como cosas que aparentemente no pudieron ocurrir durante la grabación: la presunta grabación de voces es lo más usual, pero también hay supuestas psicofonías de aviones y explosiones de bombas, o de latidos de corazón. El gran error de los autodenominados expertos en TCI, y demás aficionados, es precisamente dar por cierta la identificación subjetiva del sonido, y encontrarle un origen más adelante, cuando la forma de actuar más correcta es justo la contraria: buscar el origen de un sonido primero, para poder identificarlo de forma objetiva después.

Pues estábamos en nuestro laboratorio subterráneo de la quinta planta, probando cosas en un radiocasete sin micrófono, con cintas de óxido de hierro y de cromo, y en ésta última captamos lo que un experto en TCI empezaría por identificar como un gran ejército marchando. Aunque les pongo a oír sólo 5 segundos, lo cierto es que disponemos de media hora de grabación entera. Inquietante, ¿eh?. Seguidamente, el experto encontraría una leyenda que dijera que en el año catapún, los templarios pasaban marchando sobre un puente, lo cual lo tiró abajo, y las huestes enemigas e infieles, terminaron por rematarles, les cortaron las cabezas, y se comieron sus vísceras en un ritual satánico. Desde entonces hay fenómenos paranormales en el entorno del puente de tal río.

Ahora seriamente. ¿Qué datos se pueden obtener de dicha grabación? Si se hacen cuentas, la marcha tiene una frecuencia de dos pasos por segundo (2 hz), y ese ritmo es constante en los 30 minutos de grabación. Pueden contarlos ustedes mismos en este espectrograma donde se ven muy bien (42), y dividir por los segundos que hay (20.3). Frecuencia de 2.07 hz. Calculado con un sonido de 60 segundos de duración (que el error cometido es menor), contando los sonidos según se oyen (supongan un error de ±1 al contar, que alguno se escapa seguro) la frecuencia es de 2.03±0.02 hz.

Espectrograma de una marcha de fantasmas templarios sobre un puente que trágicamente se hundió, y los infieles aprovecharon para comerse sus vísceras en un ritual satánico. Más o menos.
Este sonido repetitivo, sugiere una causa igualmente repetitiva, como es el giro de las partes móviles de una cinta: Tenemos las ruedas donde se enrolla la cinta, y otras dos ruedas más pequeñas que guían la cinta antes de pasar por el cabezal:

Cinta destripada, mostrando todas sus vergüenzas
Ahora bien, las ruedas donde se enrolla la cinta, según avanza la reproducción o grabación cambian su tamaño, y por tanto cambian su velocidad de giro para poder mantener una velocidad de la cinta constante. Por otro lado, las ruedas de guía mantienen su tamaño constante, y por tanto su velocidad de giro también. Esas son las candidatas a generar los ruidos. Y efectivamente, al observar la cinta girar, se nota una excentricidad en las ruedas guía. Aquí, 9 segundos de un video (zipeado, 760 KB), en 160x120, donde se ve (malamente, pero se ve), la excentricidad de ambas guías. Si ahora cogen y cuentan las vueltas que da la rueda (la marca negra pintada, sirve de referencia para tal cometido), sacarán que la frecuencia de la rueda guía es de:

Fguía=19 vueltas/9 segundos= 2.11 hz

Aunque que como gira tan rápido, se puede cometer error al apreciar si la última vuelta se da entera, o si sólo hay que contar 3/4, 5/6 ó 7/8 de vuelta. Así que también se puede deducir la frecuencia de giro sabiendo la de las otras ruedas que van más lentas, y los diámetros (D) de cada una. Dado que la velocidad de la cinta es la misma, las frecuencias de giro de cada rueda se relacionan así:

Dguía Fguía=DR1FR1= DR2FR2


La ruedas medidas con un calibre tienen de diámetro:
Dguía= 0.75 cm.
DR1=2.20 cm
DR2=4.80 cm

Así que contando vueltas, dividiendo por el tiempo, y calculando:
Rueda pequeña: FR1=0.72 hz , que da Fguía=2.12 hz
Rueda grande: FR2=0.33hz, que da Fguía=2.13 hz.

Les pongo imágenes de pocos segundos por aquello del tamaño de fichero. Pero los cálculos son más precisos cuanto mayor es el tiempo empleado en contar vueltas. Con 30 segundos, la frecuencia de la rueda guía sale:

Fguía=2.03 hz, (Contando las vueltas de la rueda guía)
Fguía=2.04 hz (Calculado a partir de la rueda pequeña de la cinta, R1)
y Fguía=2.08 hz (Calculado a partir de la rueda grande de la cinta,R2)
(Recordemos, que el sonido aparecía con una frecuencia entre 2.03 hz contando 60 segundos, y 2.07 hz contando 20 segundos)

En fin, como ven, cálculos repetidos por varios caminos para comprobar que son coherentes, para comparar con el dato que se obtenía de la grabación, y por tanto poder asegurar que el ruido tiene su origen en la excentricidad de la rueda guía.

La otra razón de por qué queda grabado un sonido originado en la excentricidad de la rueda, hay que buscarla en el magnetismo de una cinta de cromo, y el mecanismo de grabación: ya contamos en su momento que para grabar las cintas, primero pasan por un cabezal de borrado, que genera un campo magnético intenso para desordenar los dominios magnéticos de la cinta. Seguidamente pasa por el cabezal de grabado donde se reorientan según la combinación de una señal de bias de alta frecuencia e intensidad, y la señal a grabar. La intensidad de campo magnético que llega a la cinta depende de su distancia al cabezal. La cinta se halla bien pegada al cabezal de grabado, gracias a un pequeño muelle en la propia cinta. Pero no ocurre lo mismo en el de borrado, como se puede ver en la foto más arriba. Por ser una cinta de cromo, además, requiere que el campo magnético sea más intenso que para una cinta de hierro.

Habitualmente, la señal de borrado tiene una alta intensidad para poder llegar a la saturación del material magnético (recordar lo ya dicho acerca del tema) Así, en promedio, los dominios magnéticos de la cinta quedan en las mismas condiciones iniciales. Pero si la intensidad no es suficiente para llegar a saturar los dominios, como podría ser al aplicar las condiciones de borrado de cintas de FeO a cintas de Cr, las condiciones iniciales cuando comienza el grabado serán distintas en cada dominio, y por tanto esas diferencias quedan registradas en el “sonido” final.

Así, las excentricidades de la guía provocan que la cinta se tense y destense, y que la distancia sea más o menos cercana al cabezal de borrado. Si varía la distancia a la cinta, si el cabezal está preparado para cintas de hierro, si no pasa corriente suficiente, está defectuoso, o recibe un golpe que lo haga a vibrar, o miles de cosas más, y no llega un campo suficiente para desordenar los dominios de la cinta, el efecto queda registrado en la grabación final.

En resumen, por si alguien se ha perdido, lo importante de esta parrafada es que de una grabación con un sonido anómalo o no esperado, que alguien llamaría “psicofonía”, se obtienen unos datos (hacemos una observación). Estos datos nos permiten elaborar una hipótesis acerca de su origen, y posteriormente realizamos un experimento para falsar la hipótesis. Método científico puro y duro.

El corolario para los expertos y aficionados de TCI es:
1 – Se puede aplicar el método científico par analizar una grabación.
2 - Primero se busca el origen, luego se identifica el sonido.
3 – Cada equipo es un mundo, y puede que nuestro radiocasete sea más propenso que otros equipos a producir anomalías en cintas de cromo. Puede que estos ruidos queden ocultos por otros ruidos más constantes y que sólo se escuchen en algún momento concreto. El caso es que el efecto de producir un mal borrado previo a la grabación, puede quedar registrado. Incluso si son cintas vírgenes.

Un sonido para resolver un crimen

Si bien el ejemplo anterior trataba acerca de cómo usar un dato obtenido por una técnica para conocer la propia técnica (realimentación, que se le llama), en esta segunda parte (tranquilos, será más corta) vamos a ver cómo un sonido puede dar información para usar dentro de una investigación.

El ejemplo está sacado del artículo de recomendada lectura“Estudio acústico de un homicidio”. Es acerca de un caso llamado “Caso Teresa Rodríguez”, ocurrido en Argentina, allá por 1997. Ese año había bastantes protestas callejeras, y en una el 12 de Abril, una persona cayó abatida por un tiro de un policía. La jueza acudió a los autores del artículo con un video para que intentaran identificar al autor del disparo. Lamentablemente, en la visión del video no se veía gran cosa. Era la vista desde un puente, cómo la policía en primer plano avanzaba, y cómo al fondo caía abatida la víctima.

De la visión no se podía rascar gran cosa, pero afortunadamente, del sonido sí. Se escuchaban los sonidos de los disparos (unos 13 o 14). Y si en vez de escucharlos, se analizaba la onda de sonido, se podían identificar los ecos de cada disparo, que sin embargo, el oído es incapaz de distinguir porque se solapa el tiempo de respuesta del oído con los ecos.

Estos ecos provenían del entorno en que se habían realizado los disparos, el cual afortunadamente era relativamente simple: un puente con farolas. Es en estas farolas (hasta 8) donde se producen los ecos más importantes. Sabiendo la posición del micrófono, el intervalo entre ecos, y la posición de las farolas que generan los ecos, son capaces de identificar uno a uno los puntos donde se originan casi todos los tiros. Comparando con el momento en que la persona cae al suelo, deducen cual de los tiros es el que causa su muerte. Y comparando con la posición de los policías en el momento en que se dispara, consiguen acotar a 3 o 4 policías como posibles autores del disparo. No consiguen una repuesta definitiva, pero sí bastante aproximada.

Lo más interesante del artículo, sin duda, es cómo sobre la marcha elaboran un análisis del sonido del video, parametrizar el problema, realizar experimentos con petardos en el lugar correcto para comprobar los ecos, hacer simulaciones para comprobar que en situaciones conocidas, el método da resultados correctos, y finalmente, cómo lo aplican al problema en cuestión, para llegar a obtener datos que dan una respuesta a la pregunta planteada.

Es en este momento cuando uno compara con los sesudos análisis que hacen los aficionados a grabar psicofonías, que no suelen ir más allá de jugar con los ecualizadores hasta conseguir escuchar algo, y concluir “ha dicho esto”, o “ha sonado esto otro”...

... y sobran las palabras.

jueves, mayo 11, 2006

Oro parece, plata no es

Es práctica común en cualquier “experiencia paranormal” el fiarse de los sentidos, y de la interpretación que se da de esa percepción. En especial casos de OVNIs, caras de Bélmez (R), o psicofonías. Si pensamos en el cuerpo humano como una máquina, el oído o la vista son sus sensores, su medio para comunicarse y saber que ocurre en el mundo exterior, y transmitir información de éste a un centro de procesamiento (el cerebro) donde se interpreta esta información.

Sin embargo, estos sensores naturales tienen una calidad determinada; suficiente para vivir en el mundo que nos rodea sin muchos problemas, pero limitada al fin y al cabo:

La vista apenas da para detectar un rango ínfimo de longitudes de onda de luz (400 a 800 nanómetros). El oído de igual forma, sólo puede recibir ondas de presión de determinada frecuencia (20 hz a 20 Khz). No solo el rango está limitado, sino también las intensidades mínimas y máximas que se pueden distinguir tanto de luz como de sonido. Por debajo del mínimo, nuestros sensores no captan nada. Por encima del máximo, hay una saturación que puede provocar daños en nuestros órganos sensoriales. Y para rematar, y como todo sensor que se precie, tienen una resolución limitada. Es decir, un ojo llega un momento en que no puede distinguir dos fuentes de luz demasiado cercanas, ni puede distinguir dos ondas de frecuencia muy parecida, ni tampoco distinguir dos pulsos de luz separados por un intervalo temporal muy pequeño. Al igual que el oído, que tiene problemas en distinguir frecuencias de sonido muy próximas, o sonidos separados por un lapso de tiempo muy pequeño.

Lo mismo ocurre con el cerebro. Tiene unas capacidades limitadas que hace que las interpretaciones de las señales que nos envían los sentidos (y sus limitaciones) sean a veces erróneas.

Hay cantidad de webs que muestran ilusiones ópticas, de muy diverso tipo: falsa percepción de colores, falsa percepción de movimiento, lograr ver una imagen en 3D a partir de imágenes bidimensionales o falsa percepción de figuras reconocibles a partir de manchas aleatorias.

De igual forma, un oído puede sentir falsas percepciones en cuanto a si un sonido sube o baja de frecuencia, si es intermitente, e incluso puede llegar a escuchar palabras donde solo hay unos sonidos sin un sentido concreto.

Y con esta larga introducción, llegamos por fin a la pareidolia.

¿Cómo demostrar a alguien que una percepción es fruto de la pareidolia? En teoría, debería ser fácil hacer ver que manchas que se interpretan como una cara con sólo eso: manchas. Un poco más complicado parece demostrar que una “acongojante psicofonía” corresponde a un sonido que nada tiene que ver con una voz.

Una cara, o una voz tienen unas características específicas. Si se parametrizan, debería ser posible comparar entre la presunta cara o voz paranormales, y una cara o voz real. Olvidándonos ya de las caras, y metiéndonos más específicamente con las voces y las psicofonías, el sonido de una voz tiene una estructura que depende de la forma en que se produce, y que afortunadamente es igual para todo el mundo. Es decir, todos realizamos los mismos movimientos para producir los mismos fonemas. “Sólo” cambian unos pocos parámetros, pero que permiten tener una amplia gama de matices que nos hace distinguir a unas personas de otras.

La voz se genera con una combinación varios factores. El primero es la presión de salida del aire desde los pulmones. Al llegar a las cuerdas vocales, éstas generan unas vibraciones. Por si alguien se no acuerda de lo que decía la malvada ciencia oficial acerca de las ondas, recordemos que una cuerda de una longitud fija, sólo puede vibrar en un conjunto discreto de frecuencias: a una determinada frecuencia fundamental F0, y todos sus armónicos , es decir, múltiplos enteros de esta frecuencia (2F0,3F0. 4F0…). Simplificando un poco, esto mismo pasa en las cuerdas vocales. Esta frecuencia depende de cada persona, está alrededor de 125 hz para hombres, 250 hz para mujeres, y 350 hz para niños. De esta forma, de las cuerdas vocales sale un sonido consistente en una frecuencia fundamental, y sus armónicos, con amplitudes cada vez menores.

Si sólo este aparato interviniera en el habla, nos diríamos cosas muy aburridas. Tan sólo emitiríamos tonos, con las leves diferencias de aplicar una presión de aire distinta a la entrada de las cuerdas vocales. El elemento que nos falta para generar los fonemas y todos los sonidos que puede hacer una persona, es una caja de resonancia. Al igual que en una guitarra, o cualquier instrumento musical, esta caja enfatiza unos armónicos, en detrimento de otros, y cuales enfatice y cuales atenúa depende mucho de la forma de esta caja, de forma que es la responsable de todos la generación de sonidos, y de los distintos matices que se dan entre voces de distintas personas. Se podría decir que hablar no es muy diferente de tocar la guitarra.

Esta caja está compuesta por la cavidad bucal, la nasal y la lengua. La boca más o menos abierta, la posición de la lengua, si el sonido se va parte por la nariz, o si está taponada por un trancazo de caballo… son un sinfín de matices que determinan el timbre de una voz, y que distinguen a una persona de otra, e incluso denotan si hay alguna anomalía.

sonido de las cuerdas vocales, y espectro de la resonancia de las cavidades nasal y bucal



Habíamos dicho que a estas cavidades llega un sonido monótono, consistente en una frecuencia fundamental y sus armónicos. La cavidad, según la forma que se le de con los músculos de labios, mofletes o la lengua, va a tener un “espectro de resonancia" que va a “modular” el espectro de sonido entrante, de forma que en el sonido final que sale de la boca se van a reconocer rangos de frecuencias, que vienen a llamarse formantes.

Estrucutra de una voz



De esta forma, se ve que la voz tiene una estructura específica. Cada fonema de hecho, emitido por la persona que sea, va a tener una estructura general que va a ser la misma. Tan sólo en las leves diferencias en frecuencia fundamental, o pequeñas variaciones en la cavidad resonante van a dar el matiz para diferenciar entre una a dicha por mí, de una a dicha por otra persona.

La fonética, y su representación en espectros es mucho más complicada que lo que aquí se está resumiendo. He hablado de lo que sería un sonido armónico como el de una vocal, pero hay fonemas que no presentan espectros de armónicos, sino que son (literalmente) explosiones, aire expulsado como alta presión (las consonantes p, t, b, por ejemplo), pero que puede ser igualmente caracterizado.

Y así, llegamos a una situación en que un experto podría parametrizar de forma objetiva una voz. Y una vez hecho esto, se puede llegar a comparar con el sonido de una psicofonía. Hay formas más o menos rigurosas de hacerlo. Aquí, que no somos expertos en acústica ni fonética, sólo podemos optar a una comparación “a ojo”, que dentro de la subjetividad que implica, puede ser de ayuda para ver por donde van los tiros.

Afortunadamente hay psicofonías suficientes en la red para poder juguetear con ellas, y más afortunadamente todavía, hay alguna en la que el propio autor se graba haciendo la típica pregunta que se supone hay que hacer para que responda una psicofonía. Eso nos ahorra sentirnos tontos hablándole a un micrófono para poder tener una voz real que analizar someramente.

Esta psicofonía en concreto que vamos a ver, se encuentra en un artículo de MundoParapsicológico. Se escucha al autor preguntando “¿Cuál es tu nombre?”, y cómo claramente le contestan… eh.... bueno... En realidad, se escucha un ruidillo. El autor dice que contesta “El de un mensajero”

Bien, pues yendo por partes, he aquí el espectro de la pregunta ¿Cuál es tu nombre?



Estos gráficos representan en el eje x el tiempo, en el eje y la frecuencia, y en código de colores la intensidad. De esta forma, se ve la evolución temporal de cada una de las frecuencias que componen el sonido. Los colores indican la intensidad de esa frecuencia, en ese instante de tiempo , siendo azul el mínimo y rojo el máximo(y entre medias, el verde y amarillo). En este espectro se ve muy bien cómo se forman bandas horizontales: estas son las frecuencias que vienen de las cuerdas vocales, y cómo desaparecen cuando se cambia de fonema, para volver a aparecer luego cuando se pronuncia otro distinto. Si nos fijamos en un punto concreto (la u de cual), podemos ver el espectro en forma de gráfica:



En el eje x tenemos frecuencia, y en el eje y intensidad. Se ven muy bien cómo los armónicos están separados a distancias fijas (algo más de 100 hz, que correspondería a la frecuencia principal), y pintados en azul se ve “grupos de frecuencias" a 500, 1000 y 2000 hz, que son los formantes.

Vamos ahora con la psicofonía. Su espectro de frecuencia y tiempo:

Acongojante psicofonía



Donde lo único notable son dos bandas horizontales amarillas al principio, y alguna más hacia el final. No hay estructura de armónicos, ni de formantes. Si nos fijamos en alguno de esos dos puntos llamativos, sus espectros tienen estas formas. Del principio de la psicofonía:


Las dos bandas, alrededor de 300 y 500 hz, no son armónicas ni entre ellas, y además falta una estructura de formantes.

Y del final de la psicofonía:


Ocurre lo mismo: dos picos, uno sobre los 200 hz, otro con atisbo de estructura a 500 hz, y ruido.

Se puede argumentar que el ruido es demasiado alto como para dejar que aparezcan los formantes, y están ocultos en él. Sin embargo, si volvemos al sonido de la palabra “cual”, se puede ver como los formantes caen 10 dB en amplitud uno respecto al otro. En el caso de la psicofonía, las dos frecuencias que sí aparecen, sobresalen del ruido en unos 20 dBs. Es margen suficiente para que al menos asomara el segundo formante, a pesar de las pequeñas diferencias que pueda haber entre hablantes distintos.

En resumen

Toda esta parrafada que nos hemos marcado es para intentar mostrar de una manera un poco objetiva cómo hay sonidos que pueden parecer voces, pero que observados con atención, resultan no tener la estructura propia de una voz. Se podría considerar pareidolia. Oro parece, plátano es.

Aún sin saber el origen de esos ruidos, que pueden ser mil distintos, todos mundanos, y que se confunden con oro, una prueba de comparación (con más o menos rigor) así debería ser suficiente para demostrar que “eso” no es una voz. Sin duda, el descartar un ruido como posible voz le quita bastante encanto o misterio a una psicofonía.

Debería ser suficiente una prueba así. Sin embargo, el parapsicólogo es inasequible al desaliento, y siempre saldrá diciendo algo así como:

“Parece una voz, pero no lo es, lo cual lo hace más paranormal todavía”


Es decir, seguirá fiándose de lo que le dice su sentido del oído.

Apéndice (18/05/06)

Al hilo de la discusión en los comentarios acerca de sintetizadores y distorsiones de voz, he recordado un disco de Jean-Michel Jarre, "Revolutions", donde usaba estos elementos. Así que, he aquí lo que parece un ejemplo perfecto de pareidolia auditiva:


Revolution



Digo me parece, porque conociendo sólo superficialmente el tema, al escuchar fonema a fonema el sonido desaparecen algunas consonantes de la "palabra". Igualmente, los espectros se ven muy monótonos o artificiales, como si fuera un sintetizador imitando una palabra. Pero expertos habrá que me corrijan si en realidad es una palabra real distorsionada.

martes, abril 11, 2006

Electronica juguetona

En los comentarios de un post anterior se comentó la existencia de un sistema llamado “control automático de ganancia” (AGC en sus siglas en inglés) . Y hoy, vamos a hablar de ello.

La función de este sistema es conseguir un nivel de intensidad (o potencia) constante en una grabación ajustando la ganancia que se aplica a la señal. Hablando toscamente, es como si metemos a Pitufo Teleco dentro de la grabadora, y le hacemos controlar el “volumen” de la grabación, para que lo escuchemos siempre con igual intensidad. Cuando la intensidad aumenta, el pitufo baja el volumen. Cuando la intensidad disminuye, el pitufo sube el volumen. Originalmente, es un sistema implementado en radios, y que se ha adaptado a grabadoras digitales (no sé si a las analógicas también, pero no creo que fuera difícil de hacer).

Evidentemente, este sistema afecta también al ruido de fondo. Cuando la señal aumenta, la ganancia disminuye, de forma que disminuye el ruido igualmente. Y al revés, cuando disminuye la señal, la ganancia aumenta de forma que también lo hace el ruido. Y si la señal desaparece, pues lo único que se escucha es ruido. El efecto sonoro es como si el ruido aumentara o disminuyera, dejando constante la señal que se quiere oír. Un ejemplo magnífico fue el comentado (un par de veces) experimento de radioaficionados del SuitSat. La señal emitida por este experimento iba y venía continuamente, y se puede escuchar muy bien el efecto del AGC: Por ejemplo, aquí.

Aunque en principio éste es un sistema electrónico, es posible simularlo (puede que incluso equipos modernos hagan este control por medio de software) de forma muy sencilla, teniendo en cuenta una serie de parámetros (entre paréntesis) :

Durante un intervalo de tiempo (dT), se calcula la intensidad media de la señal con la ganancia actual (G) aplicada.
Se compara la intensidad media con un nivel de referencia (NR)
Se aumenta o disminuye la ganancia (G) en una cantidad determinada (dG), y se vuelve a empezar el ciclo.

Nótese que el ajuste no se aplica inmediatamente a la señal recibida, sino a las señales que siguen: es lógico si pensamos que el proceso necesita de un tiempo, y que para cuando se aplique la corrección, la señal sobre la cual se hizo el cálculo ya habrá dejado paso a la siguiente. El ajuste consiste en una corrección progresiva (dG), porque no sabemos a priori si las señales siguientes necesitarán o no corrección y en qué sentido.

Cómo de efectiva sea la corrección y el ajuste, depende de estos parámetros. Bien escogidos, aseguran que el proceso será correcto. Mal escogidos, puede salir cualquier cosa.

Como ejemplo, hemos cogido una onda de 400 hz, con ruido blanco, a la que hemos producido un efecto transitorio, y le hemos aplicado un algoritmo sencillo de AGC, teniendo en cuenta los parámetros anteriores.

Este es un gráfico de la forma de onda antes (onda de abajo) y después (onda de arriba) de pasar el algoritmo:

Véase cómo se ha corregido bastante bien, ya que el nivel, permanece más o menos constante arriba, comparado con el efecto transitorio de un aumento del nivel de señal abajo. Y que suenan tal que así:
Antes Después


Si en el Antes, el efecto es una subida de volumen, en el Después el efecto es de una disminución del ruido de fondo.

Ahora, vamos a hacerlo al revés: una disminución de la señal

Antes (onda de abajo)Después (onda de arriba)

Llama la atención que la corrección así a ojo no parece buena. Esto quiere decir que no todas las anomalías pueden corregirse adecuadamente. Unas requerirán ciertos parámetros, que pueden no ser los mejores para otros tipos de anomalías. En cuanto al sonido, el efecto del AGC es como si el ruido aumentara y llegara a tapar la señal.

Y ahora, rizamos el rizo y combinamos subidas y bajadas de la señal:

Antes (onda de abajo) Después (onda de arriba)


Viendo las formas de onda, la corrección parece más o menos correcta. En cuanto al sonido, aquí es donde entramos en lo interesante. Una vez más, parece que el ruido de fondo aumenta y disminuye. Unido a una rápida variación, y a un cerebro imaginativo, podrían darse circunstancias en que esta “modulación” aparente ser un susurro o una palabra.

El punto clave del AGC es la intensidad de la corriente sobre la que se hacen los cálculos para el posterior ajuste automático. En estos ejemplos hemos usado una onda simple, con un ruido de fondo, sin preocuparnos qué podría producir un efecto transitorio en esta corriente. Una grabadora en el mundo real, en cambio, está expuesta radiaciones externas que pueden producir estas variaciones, tanto de alta como de baja frecuencia, que pasadas a corriente eléctrica por un altavoz pueden o no ser audibles. Con estas interferencias electromagnéticas, se podría provocar un efecto anómalo (llámese psicofonía), sin causa aparente (“No se escuchó nada”), que malinterpretado por el cerebro, pueden parecer susurros o palabras.

Psicofonías en Ciudad Juárez

El lugar de Ciudad Juárez, en Méjico, es tristemente famoso por la cantidad de mujeres desaparecidas, o que aparecen asesinadas.

Allá por Noviembre, una periodista del Diario Norte de Ciudad Juárez una de sus reporteras captó una acongojante psicofonía durante una entrevista con una chamana, un día que estaban haciendo un ritual para el descanso de las almas de mujeres asesinadas. Hace poco publicaron un artículo dando cuenta de ésta grabación, y de los análisis que habían encargado. Por supuesto, los análisis giran en torno a un “a qué se parece lo que se oye”, y no a un “por qué aparece este sonido” (como suele ser habitual)

Acongojante sonido


Éste periódico se puso también en contacto con GcL para tener nuestra opinión, aunque no se haya reflejado después en el artículo final. Contado rápidamente, lo que se escucha son voces de un tumulto, que luego se callan, para escucharse únicamente a la entrevistadora y la chamana. Cabe desatacar que la grabadora digital utilizada es una RCA modelo Nº. RP5010B, que posiblemente tenga una opción llamada Automatic Level Control (que viene a ser el AGC, pero con otro nombre) dado que un modelo parecido, RP5011 (no encontré información de la grabadora original) sí lo tiene. Además, si se observa la forma de onda del sonido, mantiene un nivel constante durante la grabación. A excepción del momento en que la muchedumbre se calla, y quedan sólo la chamana y la reportera, en que hay un nivel más bajo.

Ahí es donde comienza la psicofonía, en forma de un aumento del ruido de fondo, lo cual se ve muy bien en los espectros de frecuencia. Este aumento del ruido de fondo era en todo el rango de frecuencias, manteniendo además la "forma" general del espectro, lo que hace pensar que eso no se captó en el micrófono (que parece tener una respuesta entre 500 y 2000 hz), sino que más bien era de origen electrónico.

Qué pudo originar esa anomalía o interferencia, es la pregunta del millón, claro. Hay interferencias de 60 hz (la red eléctrica en América es de esa frecuencia, y no de 50 hz como en Europa). Y en la estancia, además de la periodista y la chamana, estaba el fotógrafo. Posteriormente, he podido comprobar cómo una cámara de fotos puede inducir interferencias electromagnéticas en el momento de enfocar automáticamente y de disparar el flash.

Si estas interferencias son capaces o no de generar esas anomalías, o los parámetros del AGC de la grabadora eran o no adecuados, es cosa que ya no se decir. Pero la posibilidad real existe. En cualquier caso, junto con mi opinión (que no es la de ningún experto), les recomendé que se pusieran en contacto con los fabricantes de la grabadora, ya que nadie mejor que ellos la conocen. Recomendación a la que no hicieron mucho caso tampoco.