viernes, marzo 23, 2007

Dos añitos

1) Cumplimos dos añitos

...y los que quedan

2) Feria de Madrid por la Ciencia



del 12 al 15 de Abril, en el IFEMA

miércoles, marzo 21, 2007

Montar puzzles a martillazos

La forma más fácil de pillar a un alumno que no se sabe la materia, es ponerle un ejercicio en el que sobren datos: en vez de razonar y pensar qué datos son realmente útiles, y cuales no, el alumno los usará todos para llegar al resultado final.

En toda conspiración aparecen datos de cualquier sitio, unas veces redundantes, otras contradictorios, y otras muchas veces, irrelevantes. Y el conspiranoico buscador de la Verdad Verdadera de la Buena (VVB) los incorpora a su conspiración, auque sea a martillazos.

Los atentados del 11 de Marzo en Madrid no se libran de tener su particular teoría de la conspiración, en la que la policía, grupo terrorista, partidos políticos, medios de comunicación, y hasta el vecino del quinto aportaron su granito de arena. Puede que sea inevitable que aparezcan teorías de conspiraciones en torno a cualquier suceso importante, pero la conspiración del 11-M da asco por lo que la rodea.

No se trata de un iluminado cuyo objetivo es vender un libro y hacerse famoso pasando de radio en radio, sino que hay un interés político detrás que apesta, lo que no impide que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, se vendan los pertinentes libros y periódicos con notición diario de que la “Verdad Oficial se derrumba (una vez más)”. Y es entre todo este ruido mediático en el que ha surgido un grupo de “Buscadores de la VVB”, autodenominados “Peones Negros”.

Este grupo se dedica a reunir toda la información que pueden, sin importar su fiabilidad, origen, o importancia. Como cualquier otro grupo conspiranoico, seleccionan la que va acorde con su idea preconcebida de VVB, ignoran la que la contradice, y han ido encajando las piezas,… pues eso, a martillazos, centrándose en una serie de pruebas clave.

La Kangoo

Versión del Sumario de la investigación


De Alcalá de Henares salieron 3 de los 4 trenes con destino a la estación de Atocha en el centro de Madrid (el cuarto salió desde Guadalajara, siendo Alcalá una estación intermedia). Sobre 7 de la mañana, el portero de un edificio observó a tres individuos que le llamaron la atención al lado de un vehículo (una furgoneta Renault Kangoo). Tras enterarse de las explosiones, a media mañana, avisa a la policía e informa acerca del vehículo. Tras ser inspeccionado por perros de los TEDAX para comprobar que no hubiera bombas, es llevado a las dependencias de la Policía Científica en Madrid para su inspección a fondo, donde se encuentran restos de un explosivo y detonadores en una bolsa debajo del asiento, y una cinta con versos coránicos.



Versión de la conspiración

La furgoneta es una prueba falsa para inculpar al terrorismo islámico. La furgoneta se colocó allí, y se llamó la atención sobre ella. La furgoneta estaba totalmente vacía, y por eso los perros no pudieron detectar el resto de explosivo. La furgoneta se lleva a la comisaría, donde la “rellenan” para “encontrar” los restos de explosivo, los detonadores y la cinta.



En fin, no me digan que no es rebuscado: se coloca una prueba falsa, una furgoneta donde deben aparecer las pruebas que desvíen la investigación… pero en vez de plantarla con todas las pruebas para que sean encontradas allí mismo, se deja vacía para llevársela a la comisaría, donde la rellenan con las pruebas que necesitan. Esta parece ser la única forma de hacer encajar la pieza de que los perros no detectaran el explosivo y los detonadores. No hay ningún instrumento de medida infalible, todos tienen su sensibilidad... y esto también se puede aplicar al olfato de un perro. ¿En qué cambia que simplemente los perros, dada la escasa cantidad de explosivo (apenas unos gramos envueltos en una bolsa de plástico), no fueran capaces de oler el explosivo? Admitir que los perros no son infalibles, supone admitir que las pruebas podían estar en la furgoneta, y por tanto, se debilita el argumento de que la Kangoo fuera una prueba plantada.

Pero si esta carambola parece poca cosa, en el juicio ha aparecido una pieza más que demuestra la conspiración: declaró el policía cuyo perro hizo la inspección. Su perro ya murió. Los Peones Negros no han tardado en insinuar que al perro lo mataron los hombres de negro para evitar hacer pruebas que confirmen que debió haber olido ese explosivo si éste hubiera estado en la furgoneta.

La mochila de Vallecas

Versión del Sumario de la investigación

En la estación del El Pozo, estallaron dos bombas. Se descubrió una tercera, que explotó mientras se intentaba desactivar. Se recogieron los bolsos, mochilas, y efectos personales, para su posterior devolución a sus propietarios. Al hacer inventario de todos estos efectos en la comisaría de Puente de Vallecas, en una mochila aparece una bomba que no ha explotado. La bomba es desactivada, y es la prueba clave que permite llegar hasta los presuntos autores del atentado



Versión de la conspiración

Si la bomba apareció en la comisaría, es porque en la estación de tren no estaba. El “plan” era que las bombas que no estallaron (en El Pozo, y otra en Atocha) eran señuelos, bombas que debían ser desactivadas para dirigir la investigación a los presuntos autores, unos cabezas de turco. Al explosionar controladamente ambas, hubo que improvisar otra bomba más, y añadirla a los bultos para que fuera descubierta y desactivada, y así dirigir la investigación hacia los cabezas de turco.



La mochila (o bolsa de deportes) de Vallecas es uno de los pilares de la teoría de la conspiración. Sin duda es llamativo (e incluso preocupante) el hecho de que la bomba no se detectara en la estación. Pero hay que entender el momento: ha habido dos explosiones, hay mucha confusión, y antes de que lleguen los TEDAX, ya hay policía municipal, y bomberos sacando del tren y acumulando mochilas en el andén, además de ayudar a los heridos. De hecho, la bomba que sí se encuentra, se encuentra antes de que lleguen los TEDAX. La confusión reinante se halla bien relatada por el comisario jefe que actúa casi desde el inicio, en su declaración ante el juez instructor. En esa misma declaración, cuenta cómo al recoger los bultos para llevarlos a la comisaría, se fija en una mochila azul, y muy pesada. Sin embargo, en vez de de abrirla para asegurarse de su contenido, la guarda junto con los demás bultos, que se iban acumulando en bolsas de plástico grandes. Por la noche le avisan de que en su comisaría, se ha detectado la bomba, pero no ve la mochila hasta el día siguiente en la televisión. Es entonces cuando recuerda esa mochila pesada del andén.

Debatiendo con un conspiranoico, la forma que tuvo de encajar esta declaración no deja de tener su gracia: “alguien” en El Pozo ve la misma mochila pesada que el comisario, y dado que hay que improvisar una nueva bomba para que funcione el plan, decide que se va a dar el cambiazo: compra una mochila azul similar a esa que ha visto, monta la bomba y la mete dentro. Luego, busca la mochila que ha visto por la mañana, y que se halla metida en una bolsa de plástico junto con otros bultos, y la cambia por la que contiene la bomba. Ya ven, no era suficientemente arriesgado añadir una mochila a la pila de bultos, sino que había que dar un cambiazo. Lo que sea para que la declaración del comisario entre en el relato de los hechos.

La explosión de Leganés

Versión del Sumario de la investigación

Ya en Abril, las investigaciones llevaron a acorralar a varios presuntos terroristas islamistas en un piso que tenían alquilado en la localidad de Leganés (al sur de Madrid). Los terroristas se inmolaron en el piso, matando además un GEO.



Versión de la conspiración

Todo fue un montaje para eliminar a los cabezas de turco. Los hombres de negro asesinaron a los presuntos terroristas, y simularon el acorralamiento, el tiroteo, e inmolación.



Las razones (?) para afirmar esto es que, según las fotos tomadas tras la explosión, y durante el desescombro de los días siguientes, no había sangre en las paredes. Lástima que tampoco hubiera paredes. También, que alguno de los inmolados apareció supuestamente con el pantalón puesto del revés, algo que nadie en su sano juicio haría. Por tanto, el pantalón se lo pusieron después de matarlo, sin fijarse de si iba al derecho o al revés. En esta serie de razonamientos, es donde aparece una gran estufa en la casa de Morata de Tajuña (aunque pertenece realmente a Chinchón), una casa "fría y heladora", y entonces se sugiere que los muertos se conservaron congelados en tal casa (la estufa para calentar a los vivos) hasta el momento de ser llevados al piso de Leganés. En el desescombro además, se encontró un carrito típico de un centro comercial.

- ¿Y qué? – se preguntará alguien.

Bueno, pues según algunos sagaces conspiranoicos, para descargar los cadáveres congelados, ¡nada más cómodo que un carrito del Carrefour!

Así, como lo oyen.

El ácido bórico


Cuando surgió el episodio del ácido bórico, parecía ridículo, pero la verdad, no lo es más que los relatados más arriba. El caso es que tres peritos de la policía científica creyeron razonable relacionar a un presunto terrorista islamista con terroristas etarras porque en el registro de sus respectivos domicilios encontraron ácido bórico, una sustancia que sirve para matar cucarachas, enmascarar malos olores, sirve como conservante, o desinfectante. De hecho, en el piso de la etarra, el ácido bórico se hallaba en un tupper mezclado con pelos. La razón para establecer esta relación según los peritos era que, aún reconociendo no tener ni idea de para qué podía servir, a lo mejor, quien sabe, en internet leyeron que podía servir para enmascarar el olor del explosivo, o para estabilizarlo. (Y digo yo, que los pelos, mezclados con gomina, a lo mejor servían de metralla)

Pero al conspiranoico de turno eso le da igual: el ácido bórico se mezcló con el explosivo... no se sabe bien si para ocultar su olor, para conservar sus propiedades, o para difuminar los resultados de un análisis y que así no se pudiera conocer con exactitud que explotó. Da igual, el caso es que el ácido bórico es una pista fundamental.

Y es que Hollywood ha hecho mucho daño. En las películas, en las series, en los libros… toda pista tiene su razón de ser. Al final, todo encaja, no hay datos inútiles o irrelevantes, todo tiene su sitio. Pero eso es ficción, y si no se sabe distinguir ficción de realidad es cuando se acaba montando un puzzle a martillazos, y ni siquiera con las piezas correctas.


Más información sobre el 11-M : Desiertos Lejanos
Hilo de “Propuestas de investigación absurdas” en el foro de Desiertos Lejanos

lunes, marzo 05, 2007

miércoles, febrero 21, 2007

Más videos del pentágono

Los conspiranoicos tenían grandes esperanzas depositadas en los vídeos de seguridad cercanos al pentágono. Esperaban que en todas las grabaciones se viera la prueba definitiva: imágenes de un misil / avion militar pequeño / cualquier cosa excepto un avión 757. Entre otras, se pedían las grabaciones del pentágono, la de una gasolinera cercana, la varios hoteles, y de las cámaras de tráfico. Pero, el mundo real no es CSI, y las primeras imágenes desclasificadas (cámaras de seguridad del pentágono) ya les mostraron la dura realidad:

Las cámaras de seguridad tienen una resolución muy limitada, tanto en tiempo (registran una imagen por segundo), como en espacio (no pueden recoger nítidamente objetos lejanos). Al fin y al cabo, las cámaras están diseñadas para lo que sirven: vigilar la entrada a un parking (por ejemplo), donde los coches o personas están cercanos a la cámara, y permanecen en su campo de visión de forma prolongada. Nada que ver con registrar un avión a 300 o 400 metros de distancia que atraviesa todo el campo de visión en menos de un segundo.

Además del ya comentado video de pentágono, hace unos meses que se han desclasificado dos videos más. Uno corresponde a las cámaras de un hotel cercano, el Hotel Doubletree, y el otro pertenece a una gasolinera que está justo enfrente del Pentágono. Pero, una vez más, la realidad se da de bruces con las expectativas conspiranoicas.

En CSI-land, las cámaras hubieran estado mirando directamente a la fachada del pentágono, pero en el estado de Virginia los responsables de seguridad creen que es más útil para conservar su empleo que las cámaras enfoquen a sitios más relacionados con el negocio que protegen.

He aquí una imagen del entorno del Pentágono, y las cámaras de seguridad más cercanas:


Las flechas indican (pintado a ojímetro) el campo de visión de las cámaras. El hotel Doubletree se puede ver al sureste del Pentágono… justo detrás de una autopista elevada, con lo que además de no tener la orientación adecuada para ver el avión (o misil, o misil disfrazado de avión, o avión militar no tripulado, o carrito de los helados con alas, o…), tiene obstáculos delante que le impiden ver la fachada que tiene enfrente. Lo único que se observa en la grabación es la bola de fuego que se eleva tras la explosión.

El otro video corresponde a la gasolinera CITGO en frente del pentágono. No tiene obstáculos, puede tener visión directa a la fachada… pero,


como era de esperar, las cámaras enfocan hacia los surtidores (y dando la espalda al pentágono, por cierto), no sea que alguien se vaya sin pagar. La grabación es la composición de varias cámaras: Register one y two (cajas registradoras), sales floor (tienda), dos que no veo bien, y las más interesantes, que están etiquetadas como “dual pump side” (enfoca hacia la entrada a la gasolinera y los surtidores a la derecha), y la de “single pump side”, (que enfoca a los surtidores del lado izquierdo). El lado de dual pump, a pesar de ser el que más nítido se ve, no enfoca hacia por donde pasaba el avión. El otro lado sí, pero, enfoca en picado (de arriba hacia abajo), tiene un techo encima, y por la trayectoria del avión, que parece pasar muy cerca, podría haber cogido unos…¿20, 30, 40 metros? De su trayectoria (Recordemos que el avión recorría algo más de 200 metros en 1 segundo). Total, que era muy difícil (por no decir imposible) que las cámaras de la gasolinera captaran al avión.



Las otras grabaciones

Después de las cámaras del pentágono, las mayores esperanzas de los conspiranoicos para ver un cualquier-cosa-que-no-sea-un-Boeing-757, estaban en el video de la gasolinera, el del Hotel Sheraton, y de las cámaras de tráfico. El hotel Sheraton está situado a la izquierda del pentágono, en línea recta con la gasolinera. Parecería tener visión directa con la fachada del impacto… pero, hay un edificio en medio, por lo que de tener una cámara de seguridad en el parking, difícilmente va a ver nada.

Alguien podría decir que a lo mejor tenían una cámara en la azotea… pero como no fuera para vigilar que las palomas no hicieran sus necesidades sobre los viandantes, otra utilidad no tendrían. Claro que también queda algo contradictorio en conspiranoicos decir que el edificio más protegido del mundo, misiles antiaereos incluidos, se podía vigilar por parte una cámara de un hotel cualquiera, dejando a la buena voluntad del dueño qué hacer con tales imágenes. Lógica conspiranoica, ya saben.

Algo que está por ver, es si efectivamente el Hotel Sheraton tenía cámaras de seguridad. Según la web http://www.debunk911myths.org/, en aquellos días, no tenían.

Las únicas cámaras que más probabilidad tienen de haber captado algo, son dos de vigilancia del tráfico. En la web http://www.trafficland.com/ se puede echar un vistazo a las cámaras de la I-395 que enfocan al pentágono:


Esta primera muestra el tráfico las 9.25 de la mañana, y la fachada del impacto. Nótese el tráfico lento de entrada hacia Washington DC (dirección este), lo queda una idea de la cantidad de testigos del suceso que pudo haber aquel día.


Esta otra está orientada hacia el oeste hacia las 10 de la mañana (salida desde Washinton DC). A la derecha se ve el Cementerio Militar de Arlington, y la izquierda una esquina del Pentágono. Ambas cámaras se actualizan en la web con una frecuencia de 1 imagen por segundo.

Ambas cámaras están orientadas correctamente para poder captar algo, aunque sin embargo tampoco es seguro que hayan visto algo nítido. El avión pasó prácticamente rozando la primera de las cámaras (incluso tiró las farolas al lado de la cámara). La cámara está a unos 300 metros de la fachada. El avión se desplazaba, según los datos oficiales, a 879 Km/h, es decir, recorre 244 metros en un segundo, por lo que el avión podría llegar a verse en algún fotograma de la cámara antes de impactar. Otra cosa es que apareciera nítido, debido a que a esa velocidad el avión recorrería todo el campo de visión de la cámara muy rápidamente. Sin contar con las turbulencias, que podrían hacer vibrar el soporte y la cámara.

La segunda cámara está más alejada, por lo que tiene el campo de visión es suficiente como para ver la aproximación del avión en algún fotograma; quizás hasta en dos. Sin embargo, está más alejada (unos 500 metros de la pared del pentágono), más incluso que las de seguridad del pentágono (200 metros); y estas cámaras no están hechas para ver objetos tan lejanos, así que tampoco es de esperar ver nada nítido.

Si alguna grabación tiene posibilidad de mostrar algo decente, es la primera cámara de tráfico. Y tampoco es seguro.

La resolución de las cámaras

¿Y por qué una imagen alejada no puede verse nítidamente? Una cámara tiene dos componentes fundamentales: la óptica (lentes) y el detector. La lente capta la luz de los objetos, y crea una imagen de estos sobre el detector. El detector es un conjunto de píxeles, de los que se obtiene una cantidad de carga proporcional a la intensidad luminosa captada.

Los píxeles tienen un tamaño limitado. Son elementos discretos. Pero la imagen creada puede tener unos bordes o características que no sean capaces de cubrir el tamaño entero del píxel, sino que se completa con información de otras cosas que no son el objeto de interés (el fondo detrás del objeto, por ejemplo). La carga eléctrica recogida en la digitalización de la imagen va a mezclar la información del objeto con la información “extra” no deseada. Por ejemplo, estamos montados en un satélite espía militar, y queremos fotografiar el pentágono. Nuestro presupuesto sólo daba para un detector 9x10 píxeles (si, un asco de resolución, pero es un ejemplo extremo). La lente de la cámara genera la imagen sobre la matriz tal que así:


Los detalles son más pequeños que los píxeles. Esto produce la mezcla de información, de forma que al digitalizar la imagen, queda algo como esto:


Es decir, nada reconocible. Es más, si un objeto entero no es capaz de llenar un píxel, el objeto será “invisible” a la cámara, se difuminará y desaparecerá totalmente. En este ejemplo extremo, el río se intuye, el pentágono se imagina donde está, pero de los coches aparcados no hay ni rastro. Esta mezcla de información es imposible separarla a posteriori. Hay algoritmos que pueden “interpolar”, inventarse datos para producir una imagen con más píxeles, pero con la misma información; lo que nunca van a hacer es añadir información nueva. Así que, habitantes de CSI-land, olvidaos de esos capítulos en los que se hacen zooms infinitos para captar con total nitidez el detalle de que el bigote que llevaba el enano que salía reflejado en el espejo de maquillaje de una señora a 20 metros de distancia que pasaba por allí, era postizo.

La óptica también es importante, porque delimita el campo de visión (FoV, Field of View), los límites de la imagen que se proyecta sobre el detector. Dado un tamaño de detector y escenario concretos, no es lo mismo proyectar una parte grande de éste que sólo un trozo. El resultado final es una imagen más grande o más pequeña, y por tanto, la posibilidad de poder captar más o menos detalles en la imagen:


Las cámaras de seguridad de circuito cerrado registran muchas, demasiadas imágenes. Pero la información ocupa espacio, así que para ahorrarlo, lo primero que hacen es reducir el número de imágenes que se toman (1 por segundo). Y lo segundo que se hace es obtener imágenes de baja resolución. Por otro lado, el campo de visión, el trozo de escenario que proyecta sobre el detector, es siempre amplio, para poder vigilar lo más posible, de un entorno muy cercano.

Las cámaras de tráfico tienen un campo de visión de unos 50º (calculado a ojímetro). Para la cámara que puede ver aproximarse el avión (la segunda), a 500 metros de distancia un 757 de 47 metros de largo, y 13 de alto, ocupa 5º a lo largo, y 1.5º de alto. Es decir, el 10% del campo de visión en horizontal, y el 3% en vertical. Sin conocer la resolución de las cámaras, y sólo por poner unos números orientativos, con una resolución de 640x480 píxeles, un 757 a 500 metros ocupará 64x14 píxeles, en los que quizás se pueda reconocer la forma (o no), pero donde no se distinguirían detalles relevantes. Eso, contando con que el avión se viera en toda su extensión. Si viniera de frente, probablemente no sería más que una mancha de 14x14 píxeles.

¿Y el avión?

Pues parece difícil que se pueda llegar a ver alguna al avión estrellándose. ¿Cómo podemos estar seguros de que allí se estrelló uno, y no pasó cualquier otra cosa?. Con el uso de un poco de lógica, se puede ver que es bastante plausible:

- Se encontraron restos de un fuselaje con la pintura y las letras de un American Airlines en el área del pentágono.

- Se encontraron piezas que corresponden a un boeing 757 en el interior del edificio.

- Algunas farolas fueron derribadas de forma compatible con la envergadura de un avión, y además con la trayectoria de éste.

- Existen multitud de testigos que vieron estrellarse un avión (era plena hora punta de entrada a Washington)

- Se estrellaron dos aviones en las torres gemelas, y otro cayó a tierra. ¿Por qué no iban a estrellar otro avión más en el pentágono? Si hubiera habido una conspiración, y querían que pareciera un avión, nada mejor que estrellar un avión de verdad. Con 3 vuelos secuestrados, por uno más...

- Si no se estrelló el AA77, ¿donde está el avión y los pasajeros? ¿Fueron abducidos?

¿...y de la teoría alternativa, qué pruebas hay?

miércoles, febrero 14, 2007

Band Gap

Anuncio desde aquí la apertura de una nueva bitácora "BandGap", destinada a hablar de física del estado sólido.

BandGap: Un hueco para hablar de electrones, fotones, y otras cosas terminadas en ones.

Espero que les guste.

lunes, febrero 05, 2007

Radio Marduk saluda a sus oyentes

Como todo buen experto en TCI sabe, al morir una persona, su energía vital (sea lo que sea) compra un billete de ida sin vuelta al planeta Marduk. Es el mundo donde acaban las almas en pena, y desde donde se comunican con nosotros a través de psicofonías y psicoimágenes. Al menos, reputados expertos en el tema no dudan a la hora de incluirlo en sus libros sin un mínimo de sonrojo, así que algo habrá de verdad. ¿No?

Hace ya tiempo, demostramos cómo una grabadora es capaz de captar interferencias electromagnéticas, tanto internas (el motor de la grabadora) como externas: la red eléctrica, el barrido del monitor de un ordenador, o la corriente eléctrica que pasa por un cable o altavoz por el que suena música, por ejemplo. De ahí, a que una grabadora capte ondas de radio, no hay mucha complicación.

Las interferencias pasadas directamente por un altavoz, generan sonidos audibles. Una onda de radio sin embargo, está muy por encima del límite superior de 22 Khz del oído humano, por lo que al pasar la corriente que genera directamente por un altavoz no es posible oír nada. El sonido transmitido por radio lleva un proceso previo para poder transmitirlo, y un proceso posterior, tras la recepción en el aparato, para poder oírlo.

Amplitud modulada

La modulación de amplitud (AM) es el proceso más simple para transmitir sonido en una onda electromagnética. El sonido se convierte en una corriente eléctrica, una combinación de frecuencias entre 20 y 22.000 hz. Sin embargo, no es posible transmitir toda esta información directamente, primero por el corto alcance que tendría, y luego porque se superpondría a la emisión de cualquier otra emisora, siendo imposible oír nada inteligible, sino la mezcla de todo. Se necesita una onda portadora, de mayor frecuencia, que lleve la información.

Esta onda portadora tiene una amplitud que se modifica añadiéndole la información que se quiere transmitir. La onda resultante tiene una serie de frecuencias interesantes: la frecuencia principal (que corresponde con la onda de la portadora), y a los lados aparecen lo que se llaman las “bandas laterales” superior e inferior. Estas bandas llevan la información transmitida, y corresponden a la suma (en la banda superior) de la frecuencia portadora con las frecuencias del sonido que se está transmitiendo. La banda inferior, lleva la resta de la frecuencia portadora y las frecuencias del sonido. He aquí como ejemplo las ondas, y sus espectros de frecuencia:
Onda portadora a alta frecuencia
Información que se quiere transmitir, compuesta por una señal con dos frecuencias
Onda de AM, con sus bandas laterales

La información modula la amplitud de la onda portadora, y aparecen las bandas laterales, que son la suma y la resta de la frecuencia de la portadora con las frecuencias de la información.

Cuando la onda transmitida llega a una antena, ésta genera una corriente eléctrica. Lo que se necesita ahora es “demodular” la corriente para recuperar la información original. La forma más sencilla de hacerlo es eliminando o “rectificando” la parte negativa de la onda transmitida, y filtrando la señal resultante para dejar pasar sólo frecuencias bajas:
Onda rectificada (negra) y filtrada (roja)

Al rectificar (eliminar) la parte negativa de la onda, y filtrar la señal para eliminar frecuencias altas, se recupera la información original (compárese la línea roja con la segunda gráfica)

La rectificación se hace con un dispositivo electrónico, habitualmente un diodo, que cuando la corriente es positiva la deja pasar, pero la corta cuando es negativa. El filtrado suele ser también parte de la electrónica. Sin embargo, el oído también puede hacer de filtro, ya que no detecta frecuencias por encima de 22 khz.

Los números en las gráficas son sólo de ejemplo. La portadora de una onda de radio AM comercial está entre 500 y 1000 khz. Y el espectro usado por la AM es mucho más amplio, incluyendo radioaficionados, walkie-talkies, o las llaves electrónicas de los coches.

Y después del ejemplo teórico, un ejemplo práctico. Este cable enrollado alrededor de una lata es una forma muy efectiva de captar ondas electromagnéticas.
Espira enrollada en una lata que sirve para captar ondas electromagnéticas, con un diodo para demodular. Conectado a la grabadora para que sirva de pre-amplificador
En un extremo hay colocado un diodo de germanio. Es el tipo de diodo con el que es más fácil demodular una onda de AM.
Diodo de germanio para demodular una onda AM
Está conectado a una grabadora antes de conectarlo al ordenador para que sirva de pre-amplificador. Usando un pequeño walkie-talkie cerca, que puede emitir una señal de llamada, se puede oír (y ver en este espectrograma) cómo es posible recibir y demodular las señales que emite.
Titotatin...
(Por supuesto, también funciona con voz)

Las psicofonías de Radio Marduk

Que una grabadora capte ondas de radio está fuera de duda. Viendo que la demodulación de una onda no es cosa difícil, la pregunta ahora es, si una grabadora podría llegar a demodular las ondas de radio, y recuperar y registrar el sonido que transmite.

Así que, usando la misma grabadora y el walkie, nos hemos puesto a probar, así, tal cual, sin diodos ni montajes raros, en lo más parecido a una grabación normal y corriente, y hacer transmitir el walkie cerca de la grabadora. En vez de grabar en una cinta, la salida de auriculares se conecta al ordenador para grabar directamente. La grabadora sirve únicamente como pre-amplificador.
Micrófono, grabadora y walkie
…y funciona, oiga. Al acercar el walkie al micrófono propio de la grabadora, haciendo sonar el tono de llamada, se oye el sonido de apretar la tecla captado por el micrófono, y además, el sonido del tono de llamada, pero que es captado por interferencia y demodulación de la señal que emite el walkie(Pincha para oír):
grxx.. click xxxsssf... tito..tin... grxxxgfclick...fzzxxxs..titotatin..gxxsfsfs
Y usando un micrófono externo (el típico de un ordenador), también:
grxx.ffff... titotatin... grxxxgffzzxxxs
¿Cuál es el elemento que hace de rectificador en este caso? No lo tengo muy claro, pero posiblemente esté relacionado con el tipo de micrófono (de tipo electrete), ya que usando la lata con el cable enrollado (equivalente a un micrófono de inducción), sin el diodo conectado no conseguí nada. Pero queda demostrado que es posible recibir interferencias de radio y demodular la señal (que puede ser perfectamente voz), y que por tanto quede grabada, confundiéndose con una acongojante psicofonía de agárrate los pantalones.

Algunos argumentarán que si las psicofonías son interferencias de éste tipo, entonces no serían capaces de responder inteligentemente a preguntas. Pero para responder a eso, ya tenemos las googlefonías.

Enlace interesante

Cómo hacerse una radio simple

miércoles, enero 31, 2007

2007, año de la ciencia

Como más de uno sabrá ya, este año se ha declarado por decreto "Año de la Ciencia" en España.

La web oficial de actividades está en esta dirección:

A los largo del año se irán anunciando las actividades, según sus organizadores las den de alta, así que no la pierdan de vista.