A los largo del año se irán anunciando las actividades, según sus organizadores las den de alta, así que no la pierdan de vista.
miércoles, enero 31, 2007
2007, año de la ciencia
A los largo del año se irán anunciando las actividades, según sus organizadores las den de alta, así que no la pierdan de vista.
lunes, enero 15, 2007
Aceite Paranormal (Acto final)
Breve recordatorio
Tras la aparición de nuevas caras en Bélmez, se acusó a Pedro Amorós y su tropa (la SEIP) de fraude, por de haber pintado las caras usando aceite. Para intentar desmentir estas acusaciones, se recogieron unas muestras en presencia del juez de paz de Bélmez, la alcaldesa y más gente para certificar su origen en un acta, y hacer un análisis para demostrar que no se pintaron.
El primer análisis, el “para-análisis Johnson” (1) (2), fue hecho en unos laboratorios que nadie conoce, con técnicas que nadie sabe, y que ya se comentó que aparentemente sólo se había hecho un análisis de materiales sin buscar materia orgánica. Resultado: “sólo dolomita”
El segundo análisis (3) (4), hecho en la universidad de Jaén por expertos en aceite, se conoció tiempo después. Éste análisis sí era más adecuado para la búsqueda de materia orgánica, combinando espectroscopia de masas y espectroscopia Raman. Resultado: Sin diferencias entre muestra sin cara, y con cara, aunque aparecían bandas atribuibles a carbono amorfo, una forma general de decir que hay cierta cantidad de carbono del que no se sabe su procedencia, ya sea orgánica o no.
Y hoy toca comentar el tercer análisis, hecho por AIDICO, un Instituto Tecnológico de la Construcción y expertos en cemento, encargado por Pilar Verdú, y publicado en la revista digital Phenomenon. Es especialmente interesante éste último análisis, porque se ha hecho sobre las muestras recogidas cuando se hizo aquella acta. De cómo llegaron a ella, está relatado en el artículo "Bélmez: análisis a las caras, análisis a las claras”(5) en la misma revista. Aunque la pregunta más interesante es: si se llevaron a analizar las muestras recogidas en el acta… ¿Qué carajo se analizó en los otros análisis?
El análisis de AIDICO (6) consta de 3 pruebas: difracción de rayos X (XRD), espectroscopia de infrarrojo (FTIR), y microanálisis de dispersión de energía de rayos X (EDS, EDX o EDAX), que se hacen sobre las dos muestras (A1 y A2), presentando ambas una zona clara, y otra oscura (siendo la zona oscura la presunta teleplastia)
Difracción de rayos X (XRD)
La difracción de rayos X es interesante para conocer la estructura de un material. Sólo permite identificar materiales que sean cristales (no confundir con vidrio), un material en el que las moléculas o átomos se colocan a distancias fijas unos de otros, formando líneas y planos regulares. Esta técnica permite conocer cómo están dispuestos, y las distancias que los separan.

Cuando incide un haz de Rayos X, cada plano de átomos refleja una parte del haz. A la salida de la muestra, los reflejos de cada plano interfieren entre ellos, de forma que sólo en determinadas direcciones la interferencia es constructiva (se refuerza la señal y aparece un pico), y en el resto es destructiva (la señal desaparece). La intensidad de las interferencias constructivas depende además del tipo de átomos del material.
Así, cada material tiene su propio espectro, una huella digital que lo identifica inequívocamente. Si se hallan varios materiales mezclados, entonces es posible identificarlos y separarlos usando una base de datos.
En el caso del cemento, sus componentes básicos son cal (CaO) mezclado con cuarzo (SiO2) para dar silicatos y con alúmina (Al2O3), para dar aluminatos. El cemento de un suelo se halla además mezclado con tierra. En el caso de Bélmez, es una zona rica en un mineral llamado Dolomita [CaMg(CO3)2], que se halla mezclado con otros compuestos típicos de un suelo cualquiera (principalmente cuarzo)
El análisis de XRD muestra la presencia de algunos de éstos compuestos, los que son cristales, pero no los que son amorfos. Lo se observa en los espectros es la presencia de dolomita y calcita [Ca(CO3)] en las zonas claras, y además cuarzo en las zonas oscuras. La calcita es muy similar a la dolomita, así que no es raro encontrar ambos compuestos juntos. El cuarzo proviene tanto de la tierra, como del cemento. Éste análisis, por sí sólo, no es concluyente.
Espectroscopia de Infrarrojo en Transformada de Fourier(FTIR)
Tanto la espectroscopia Raman (que se usó en el análisis de Jaén) como la de FTIR se basan en principios parecidos. Se trata de excitar con luz infrarroja enlaces de los átomos de las moléculas para que vibren. La longitud de onda concreta a la que se consigue esto depende de la molécula en cuestión, de forma que usando una base de datos, se puede descifrar un espectro de FTIR o Raman. Es una técnica correcta para poder detectar la presencia de compuestos orgánicos. Los compuestos orgánicos son básicamente cadenas de átomos de Carbono unidos entre sí, enlazados con hidrógeno, y también con “grupos funcionales”. Son los enlaces a éstos grupos los más interesantes de observar para identificar de qué tipo de compuesto orgánico se trata: un alcohol (C-OH), un ácido (O=C-OH), una amina (C-NH2)… Para intentar identificar con seguridad un compuesto específico, se requiere observar varias de estas características.
La técnica es cualitativa, es decir, informa de qué hay en la muestra, pero no de cuanto hay. Sí es posible comparar varios espectros relacionados para deducir si en una muestra hay más cantidad de un compuesto que en otro, aún sin saber el valor de concentración exacto.
Los resultados obtenidos muestran la presencia de dolomita, calcita, y cuarzo, al igual que con XRD, y además la presencia de cemento, reflejado en la tabla de resultados como C4AH9, que es una abreviación usada en la industria del cemento para 4CaO•Al2O3•9H2O, es decir, aluminato de calcio hidratado. También aparecen picos de silicatos y aluminatos. En general, estos últimos picos son más evidentes para la muestra A2, y más notables para la zona oscura que la clara, lo que puede indicar una mayor cantidad que en las zonas claras.

Como dato interesante, en éste análisis aparecen compuestos ajenos al cemento, en particular compuestos orgánicos, y de una forma muy evidente: radicales -CH, -CH2, -CH3, un grupo funcional de ácido o amina (R-COOH, ó R-CNH2), un oxígeno con doble enlace a Carbono, que puede pertenecer a un grupo ácido (C=OOH), y un grupo alcohol, que igualmente podría pertenecer al ácido (CO-OH). A pesar de ser tan evidentes en los espectros de FTIR, éstos compuestos no aparecieron en el análisis de Jaén.
Análisis de dispersión de energía de Rayos X (EDX)
El análisis de EDX es sólo a nivel elemental. Es decir, da información acerca de los átomos que hay en una muestra, pero no de cómo están enlazados, o de las moléculas en que están incluidos. Se realiza aprovechando el haz de electrones de un microscopio electrónico.
Éste haz arranca electrones de los orbitales más cercanos al núcleo un átomo. Al serle arrancado un electrón al átomo, un orbital queda vacío. El orbital es ocupado de inmediato por un electrón de una capa superior. Al “caer” un electrón desde una capa superior, se emite un fotón en el rango de los Rayos X. La energía de este fotón depende únicamente del tipo de átomo que lo emite, de forma que es posible identificar los elementos presentes en una muestra, debido a que deja varios picos en energías concretas, y con unas intensidades concretas, su firma de rayos X
Tiene sin embargo un problema esta técnica, y es que las muestras deben ser conductoras de electricidad. Al incidir con un haz de electrones, las muestras aislantes los acumulan en la superficie, cargándola negativamente. Ésta carga puede llegar a repeler al propio haz incidente, y entonces ni las imágenes del microscopio, ni los espectros de EDX salen correctamente. Por ello, es necesario recubrir las muestras con una capa muy fina de un material conductor como grafito (carbono) u oro, como han hecho en este caso los analistas de AIDICO.
Los espectros que han obtenido muestran básicamente de magnesio, calcio, silicio y aluminio, además de carbono y oxígeno. En algunos espectros aparecen otros elementos (titanio, azufre, potasio…), pero no de una forma coherente, y con muy poca abundancia como para tenerlos en cuenta en principio. El carbono no es información útil, dado que se mezclan señales que provienen del carbono de la dolomita, calcita, y el material orgánico, además del grafito que recubre las muestras. El calcio es una mezcla de las señales de la dolomita, calcita, C4AH9, y otros silicatos o aluminatos de calcio. El silicio y aluminio provienen igualmente de varias fuentes (C4AH9, cuarzo, silicatos, alúmina, aluminatos). Sólo el magnesio viene de una única fuente, la dolomita, así que se puede usar su señal para comparar la abundancia relativa de cada elemento.
La dolomita contiene calcio y magnesio. Estos dos picos, siempre que haya sólo dolomita, aparecen con una relación de intensidades que debe ser siempre la misma, y siempre que las condiciones del análisis sean las mismas. Sólo cuando hay otros compuestos de calcio es cuando la intensidad de su pico aumenta. Por ejemplo, los espectros 3 (de una zona clara) y el 5 (de una zona oscura) tienen una relación entre los picos distinta, es mayor para el 5:

(Está señalado además el pico de Carbono, que se solapa con uno de los picos de calcio)
En el espectro 3, el pico mayor del calcio llega hasta una intensidad de 600 cuentas, mientras que el magnesio se queda en 300. La relación es de Ca/Mg=2. En el espectro 5 la relación es de Ca/Mg=5000/500=10. Esto quiere decir que hay más calcio en el espectro 5 que en el 3, quizás debido a que haya más cemento que dolomita. Igualmente se pueden observar las relaciones Si/Mg y Al/Mg para saber donde son más abundantes los compuestos de Si y Al. Haciendo lo mismo con todos los espectros, y haciendo un poco de estadística básica, la tendencia general es que los compuestos de Si y Ca, son más abundantes en las zonas oscuras, mientras que apenas hay diferencias con los compuestos de Al.
En XRD, las zonas oscuras contienen más cuarzo (SiO2).
En FTIR, las zonas oscuras parecen tener más cantidad de compuestos relativos al cemento.
En EDX, las zonas oscuras contienen más compuestos de Silicio y Calcio.
Estos resultados son los que llevan a concluir a los analizadores que existe una diferencia entre las cantidades de cemento y áridos que hay entre la zona oscura y la clara.
Valoraciones personales
Los datos son coherentes, y se complementan entre sí, e inducen a pensar que las zonas oscuras parecen ser más ricas en silicatos de calcio (CaO•SiO2, un compuesto del cemento) y/o cuarzo que las zonas claras. Visto el análisis, y entendiendo por qué llegan a la conclusión que llegan, hay que pensar que esa (y sólo esa) teleplastia es posiblemente una mancha propia del cemento, ocurrida quizás durante el fraguado de suelo.
De la enciclopedia Encarta:
Al hacer el hormigón, el agua actúa sobre la mezcla de cemento y áridos para endurecerla, en un proceso muy lento. Es imposible mantener una humedad homogénea, siempre habrá sitios con más agua, otros con menos, la humedad que favorece o entorpece la evaporación, lo que afecta a la velocidad a la que se producen las reacciones (ya de por sí lentas) de endurecimiento de la mezcla, y tienen que aparecer zonas con mayor grado de curación o fraguado del cemento que otras.“Los compuestos activos del cemento son inestables, y en presencia de agua reorganizan su estructura. El endurecimiento inicial del cemento se produce por la hidratación del silicato tricálcico, el cual forma una sílice hidratada gelatinosa e hidróxido de calcio. Estas sustancias cristalizan, uniendo las partículas de arena o piedras —siempre presentes en las mezclas de argamasa de cemento— para crear una masa dura. El aluminato tricálcico actúa del mismo modo en la primera fase, pero no contribuye al endurecimiento final de la mezcla. La hidratación del silicato dicálcico actúa de modo semejante, pero mucho más lentamente, endureciendo poco a poco durante varios años.”(7)
Es interesante rescatar una entrevista a Ramos Perera (8), también publicada en Phenomenon, en las que habla de las caras viejas de Bélmez. En ella, dice:
Al endurecerse el cemento, el agua se va perdiendo y evaporando, y esta sustancia higroscópica ayudaría a retirarla. Si esa sustancia se echa "a mano" al suelo, necesariamente se repartirá de forma no homogénea, y sólo actúa retirando la humedad sin incorporarse al cemento, entonces no sería detectada en ningún análisis, y dejaría las manchas que las que se habla. Es una pista muy interesante a seguir para confirmar el origen de la distinta coloración del cemento.El caso es que las [caras] del suelo no presentaban ningún color, se producen por efecto de una sustancia que ahí se utiliza bastante para acelerar el fraguado. Me estoy refiriendo a una sustancia higroscópica, que absorbe la humedad -como la sal-. Si en una superficie aparece este elemento, determinadas zonas se oscurecen más que otras
Añadido (16/01/07)
Otra idea, no se si más simple o complicada para explicar la distinta coloración del cemento, podría ser que el suelo de la casa de Bélmez está hecho en dos partes. Un primer suelo, pobre en cemento, sobre el que hay una capa fina más rica en cemento. Es en esta segunda capa donde se han hecho los análisis de zona clara-zona oscura. Siendo esa capa fina, al pisar por encima, podría haberse ido desgastando con el paso de los años, para dejar asomar la capa de debajo, más pobre en cemento que la superior.
¿Y el aceite?
No parece entonces que esta cara esté hecha de aceite. Sin embargo, sí es cierto que hay una sustancia orgánica, muy clara y evidente en todos los espectros de FTIR, que además llamó la atención a los analistas de AIDICO. En palabras de Francisco Máñez y Javier Cavanilles(5):
Es muy probable que el aceite esté ahí: enlaces -CH, -CH2, y -CH3, enlaces C–OH, posibles radicales de ácido –COOH, y enlaces C=O. Todo ello aparece en una cadena de ácido oleico, principal componente del aceite de oliva. Al fin y al cabo, se pasó una fregona mojada en agua y aceite, hecho reconocido por su autor. El que aparezcan en todas las muestras rastros de materia orgánica lo confirma, aunque no demuestra que la cara fuera pintada.Sin embargo, sí habían dado con algo extraño para aquel simple suelo: una gran cantidad de carbono procedente de una materia orgánica (…). Cuando se les explicó que Pedro Amorós decía haber echado dos litros de aceite en aquel cemento, no les quedó ninguna duda sobre el origen del carbono.
Comparación de los análisis
El para-análisis Johnson (2) dio como resultados más significativos:
Al2O3: 0.08%
CaO: 30.6%
MgO: 21.7%
SiO2: 0.03 %
El análisis de Jaén (4) dio como resultados más significativos:
Ca : 0.19% (muestra 1) y 0.191%(muestra 2)
Mg: 0.112% y 0.124%
Al: 0.42% y 0.29%
(otros elementos en cantidades entre el 0.01% y el 0.0001%)
Bandas de carbono amorfo
El análisis de AIDICO (6) da como resultado:
Mayor concentración de cuarzo y compuestos de cemento en zonas oscuras.
Bandas muy evidentes de materia orgánica en todas las muestras
Lo primero que salta a la vista, es que las muestras (y perdón por el tecnicismo) son cada una de su padre y de su madre. Ningún resultado es igual o parecido a otro. Es más, si en el último análisis es tan evidente la existencia de materia orgánica… ¿Por qué no se encontró en los otros análisis?
Lo primero sería saber qué muestras se llevaron a analizar, porque las dos únicas muestras con una certeza razonable de tener denominación de origen, son las que se han analizado ahora. Los receptores de las muestras de AIDICO cuentan y documentan como reciben dos sobres con el escudo y remite del ayuntamiento de Bélmez de la Moraleda, dentro de los cuales se encontraba el acta de recogida, y dos botes sellados con las muestras.
Los otros análisis carecen de tal aval para autentificar las muestras. El para-ánalisis Johnson es sólo un papel con números. El análisis de Jaén tan sólo dice que dos personas le entregaron las muestras, y el acta de recogida.
En su momento se dijo (1): el acta no dice absolutamente nada. No describe el proceso de obtención, no se describen las muestras tomadas, ni la forma de guardarlas; lo cual es la mejor forma de hacer lo que se quiera con ellas. A saber qué llevaron a analizar a los inexistentes “Laboratorios Johnson” y a Jaén, porque según siguen relatando Máñez y Cavanilles(5):
En el análisis de ICP-MS de la universidad de Jaén(4), las muestras analizadas contenían un 0.19% de Calcio, 0.12% de Magnesio, y un 0.42% (muestra 1) y 0.29% de Aluminio (muestra 2). Todos juntos suman menos del 1%. El resto de elementos del análisis son menos abundantes aún. (¿Donde está el 99% del material restante?)“Pasaron a [comentar] los análisis de la Universidad de Jaén. Lo primero que observaron los técnicos de AIDICO fue que no estaba completo, le faltaban páginas. Algo de por sí llamativo, pues era la copia presentada por Pedro Amorós en su demanda contra Javier Cavanilles(…). Ante el pasmo de sus clientes [Pilar Verdú y acompañantes] Francisca Povo [jefa de Laboratorio de Materiales y Químico] aseguró: “Esto no es cemento”. Francisco Martínez, el subdirector de la empresa, miró a su vez la hoja y confirmó que aquello no era cemento. Los elementos físicos hallados no pertenecían a una argamasa, además el aluminio y el magnesio eran muy pobres, y sobre todo faltaba una gran cantidad de calcio, que componía cerca del 50% de cualquier cemento.”
Fíjense que mientras en el análisis de Jaén el aluminio está en mayor cantidad que el calcio, en el análisis de AIDICO la situación se invierte. No en vano el calcio proviene de varios compuestos (cal, calcita, dolomita), mientras que el aluminio sólo proviene de la alúmina del cemento. El silicio del cuarzo, ni aparece.
En el para-análisis Johnson, parece que se ha hecho un análisis de elementos, no de compuestos, y se han cuantificado suponiendo que fueran óxidos. El aluminio se cuantifica en el 0.8%, y el calcio se cuantifica en el 30%. Sin duda, las muestras de Jaén no provienen del mismo sitio que las muestras del análisis de AIDICO, ni del para-análisis Johnson. Y en este último caso, al magnesio se le atribuye una cantidad similar a la de calcio, a la vez que la cantidad de silicio es irrisoria. Tampoco se parece demasiado a las muestras del tercer análisis. (Pista: en cada molécula de dolomita, hay un átomo de calcio, y otro de magnesio: MgCa(CO3)2 )
En el primer análisis no se encontró aceite porque no se buscó. En el segundo análisis, en cambio, sí se buscó aceite… pero sobre muestras que ¡¡¡ni siquiera eran de cemento!!!
Pero, ¿hay fraude o no?
La acusación original de fraude era que las caras estaban pintadas con aceite. Este análisis muestra que esta cara probablemente no fuera pintada, sino que quizás sea una mancha por la no homogeneidad de cemento. Ahora bien, hay que entender que en un fraude hay siempre una intención de engañar.
No se ha demostrado que haya caras pintadas, ya sea con aceite, titanlux, o pintalabios. Pero sí se pone de manifiesto la intención de engañar al encontrar que las muestras que se recogieron con tanto bombo y platillo, no se habían analizado, y en cambio, se presentaron otros análisis de muestras totalmente desconocidas, como si fueran las mismas.
Pero la cosa no queda aquí. Algo que hay que tener en cuenta cuando se recogen muestras para un análisis, es que éstas sean lo más representativas posible del total que se quiere analizar (lo que se llama muestreo). ¿Cómo de representativa es la cara de “El Santo”?. Si recordamos, todo este lío partió de la aparición de unas caras nuevas, sospechosamente cercanas en el tiempo a una visita de Francisco Máñez a Bélmez en que mostró un método sencillo para reproducir caras.
La seriedad de la SEIP y Amorós daba al menos para redactar un informe al ayuntamiento acerca de tales descubrimientos. Éste primer informe lo ha hecho público Amorós en su monólogo de club de la comedia “Yo contra El Mundo”(9), y describe las primeras caras descubiertas, dando detalles de su forma y ubicación (10):
Figura primeracara: Esquina norte izquierda de la cámara [observada antes de “hidratar” el suelo]
Figura 2132: Imagen de un perfil con cabello y rasgos muy definidos (…) formada en el lugar de ubicación de la primera cara(…)
Figura 2106:Bautizada como la “dama del escalón” (…) ubicada en el primer escalón que conduce a la cámara de las caras.
Figura 2156: Esta cara se forma en la esquina norte derecha de la cámara(...) Se trata de una mujer de perfil(…)
Figura 2158: En esta imagen podemos detectar una formación ubicada encima de la 2156, y que se trata de un rostro masculino(…)
Figura 2173: (…) cuatro rostros de ubicación esquina norte derecha. Podemos observar la figura 2158(…), algo parecido a una “cabeza de carnero”(…) A la derecha de ésta última observamos un rostro masculino (…) con aparente mal genio. Y en la parte superior denotamos una cara similar a la 2158 pero (…) parece una mujer
Figura 2179: (…)perfil femenino y con largo cabello.
Figura 2183: En esta imagen ubicada en el lateral derecho de la cámara y en el centro, denotamos un rostro de grandes ojos, boca grande y nariz, con expresión de mal genio (…)
Figura 2185: Se trata de la composición de dos rostros. Uno de perfil y pequeño en la parte superior (…)El otro rostro es mucho más grande(…)Éste último tiene menos formadas las características de la cabeza, denotando ojos profundos y oscuros, nariz y boca. Su formación es similar a la de “el Abuelo” de la Casa de las caras
Figura 2187: (…)un cuerpo entero de niño o de niña(…)
Figura 2196: Se trata de la imagen (…) de la 2173 en la que observamos de manera diferenciable y clara una formación de un rostro de mujer en la parte izquierda de la imagen principal
Los descubrimientos redactados en este primer informe sirvieron para lanzar el tema de las nuevas caras, que dio inmediatamente origen a las acusaciones de fraude. No sabemos si hay algún informe posterior con más descripciones. En estas, ninguna es llamada “El Santo”. Y la gran mayoría están colocadas en las esquinas, o bordes cercanos a la pared de la habitación: forman la exposición permanente que se muestra a los curiosos, mientras que el resto del suelo está cubierto por una alfombra.
¿Y “El Santo”? He aquí dos fotografías, obtenidas por Yamato(11), mostrando tanto la cara (el que la vea), como el agujero que se hizo para tomar las muestras, y su ubicación en el centro de la habitación:

Si repasa el informe, notará que ninguna de las caras descritas se ubica en el centro de la habitación. Hay algunas que no se especifica dónde están, pero en ninguna se dice explícitamente que esté situada hacia el centro. Y de las descripciones, sólo una, sin ubicación conocida, podría identificarse con “El Santo”, simplemente porque la descripción es tan general que podría valer para cualquier cara.
Si ya es difícil llegar a ver un rostro en la foto del suelo, más aún es llegar a ver cualquier otro rostro cercano y más pequeño. Además, se indica que las características están poco formadas. Así que, retomando la pregunta:Figura 2185: Se trata de la composición de dos rostros. Uno de perfil y pequeño en la parte superior (…)El otro rostro es mucho más grande(…)Éste último tiene menos formadas las características de la cabeza, denotando ojos profundos y oscuros, nariz y boca. Su formación es similar a la de “el Abuelo” de la Casa de las caras
¿Cómo de representativo es el rostro de “El Santo” para hacer un análisis?
Tanto si la figura 2185 es “El Santo”, como si no, está claro que había varias figuras mucho más definidas, claras y representativas.
Y es que, viendo que son capaces de llevar a analizar una muestra que ni siquiera contiene cemento diciendo que es suelo de Bélmez, ¿se iban a arriesgar a analizar una cara fabricada, pudiendo analizar una cara natural producto de la pareidolia de las manchas del cemento?
Referencias
(1) “Aceite Paranormal”, en Gluon con Leche
(2) Para-análisis Johnson
(3)"Aceite paranormal (2º Acto)", en Gluon con Leche
(4)Análisis de la universidad de Jaén,publicado en “En ocasiones veo Fraudes”, de Lois López Vilas)
(5) “Bélmez: análisis a las caras, análisis a las claras”. Pilar Verdú. Revista Phenomenon, Nº3, pags 24-31.
(6) "Análisis de dos muestras de mortero” Informe técnico Nº464. AIDICO, Instituto Tecnológico de la Construcción.
(7) "Cemento" Enciclopedia Microsoft® Encarta® 2000. © 1993-1999 Microsoft Corporation.
(8) “El testigo incómodo” Francisco Máñez y Javier Cavanilles. Revista Phenomenon Nº3, pags. 22 y 23
(9) "Yo contra el mundo", Pedro Amorós
(10) “Informe preliminar de investigación”, SEIP, 2004. Página 1, Página 2, Página 3, Página 4, Página 5
(11) "Mil Kilómetros tras los caras", en la página web de Yamato
domingo, enero 07, 2007
La insoportable terquedad de los datos

“Si pudiera ignorar esos 8 minutos de arco, adaptaría mi hipótesis. Pero como no puedo ignorarlos, esos 8 minutos conducen a una reforma total de la astronomía”
Johannes Kepler
Galileo Galilei es el referente favorito de los creyentes en fenómenos paranormales. La persecución a la que fue sometido por sostener una visión del mundo distinta a la que entonces había sido impuesta, la trasladan a los días de hoy, siendo ellos las víctimas incomprendidas, e identificando a la Santa Inquisición con una malvada ciencia oficial y comeniños, cuyos más sanguinarios miembros, además de aficionados a la barbacoa, somos los escépticos.
Poco importa que Galileo fuera un científico que se sustentaba en unos datos, experimentos y observaciones del mundo real que cualquiera podía comprobar; y menos aún importa el hecho de que sus inquisidores fueron personas que precisamente imponían (sin debate, ni revisión por pares) un saber tradicional y milenario, unas ideas preconcebidas, dogmas basados en temores, ideales o esperanzas, una verdad revelada que nunca había sido confrontada al mundo real para comprobar su veracidad.
Sin embargo, podrían sacar lecciones más jugosas de alguien como Johannes Kepler, astrólogo convertido a astrónomo, cuya vida y obra relata Carl Sagan, en el capítulo III “La armonía de los mundos” de su serie de divulgación “Cosmos”.
Kepler nació en 1571, y estudió en un seminario protestante en Maulbronn para hacerse clérigo. Aunque finalmente no fue ordenado, fue una persona con un fuerte sentimiento religioso, pero a la vez capaz de hacerse preguntas al observar el mundo que le rodeaba donde parecía reinar el caos, la peste, las guerras... ¿Cómo podía Dios crear algo tan imperfecto? Sin duda, su perfección debía de hallarse oculta entre tanto caos. Sólo las matemáticas y la geometría parecían hallarse al nivel de perfección requerido por un Creador.
Tras el seminario, estudió en la Universidad de Tübingen, donde pudo conocer el modelo heliocéntrico que había propuesto en 1543 Copérnico, en el que los planetas describían órbitas circulares alrededor del Sol. Tras la universidad, fue profesor en la localidad de Graz. Y fue allí donde comenzó su búsqueda de la prueba de la mano de Dios en la naturaleza, algo que hasta el momento, nadie parecía haber hecho. Buscaba ese retazo o pincelada de perfección oculto en el mundo, que el presuponía debía haber.
En aquel momento, eran seis los planetas conocidos: Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter y Saturno. Kepler se preguntaba por qué sólo seis, y por qué de las distancias entre las órbitas de cada uno. Por casualidad, al trazar un triángulo equilátero dentro de una circunferencia, observó que si dibujaba un nuevo círculo dentro del triángulo, la relación entre los radios de ambos círculos correspondía con la relación entre los radios de las órbitas de Júpiter y Saturno.
Esta observación casual le llevó a relacionar la geometría con la astronomía. Existían 6 planetas, y existen sólo 5 “sólidos perfectos” cuyas sus caras son polígonos regulares: el tetraedro, el cubo, el octaedro, el icosaedro y el dodecaedro. Su hipótesis era que las órbitas eran circulares, alrededor de una esfera. Esta esfera, contenía a su vez uno de estos sólidos, en cuyo interior se alojaba otra esfera con otra órbita, que a su vez contenía otro sólido… así hasta colocar los cinco sólidos y las seis órbitas. La relación entre los tamaños de cada unas de las esferas debía de corresponderse con la relación entre los radios de las órbitas de los planetas.
Kepler empleó mucho esfuerzo en desarrollar su modelo, compararlo con el modelo de Copérnico, y confrontarlo con las observaciones astronómicas disponibles. Sin embargo, teoría y observaciones no casaban, lo que llevó a Kepler a pensar que las observaciones no eran lo suficientemente precisas, pero no a dudar de si su hipótesis era correcta.
En aquel tiempo, Tycho Brahe, matemático danés residente en Praga, era quien poseía los datos más precisos de observaciones astronómicas, en particular de Marte. Tycho invitó a Kepler a trabajar con él. Sin embargo, no parecieron hacer buenas migas, y no fue hasta la muerte de Tycho que Kepler pudo disponer la totalidad de las observaciones.
Fueron entonces varios años de cálculos, hasta que finalmente pudo hacer cuadrar casi todos los datos con una órbita circular, con una precisión de menos de 2 minutos de arco, lo que en aquel tiempo, era una precisión bastante buena. Sin embargo, había unos pocos datos que se desviaban hasta 8 minutos de arco.
Hasta ese momento, la historia de Kepler se puede resumir en:
- Una concepción del mundo real basada en convicciones y dogmas.
- Una anécdota que lleva a una hipótesis ciertamente extraña basada únicamente en esas convicciones y dogmas.
- Un fracaso en la demostración de su hipótesis, donde la culpa es de la realidad, pero no de la teoría.
- Insistencia en la misma teoría, y un nuevo revés por parte de la realidad, que insiste en producir datos que no concuerdan con la hipótesis.
Salvando las distancias, hay cierto paralelismo entre una “himbestigación paranormal” y la historia de Kepler. Sin embargo, este es el momento clave, cuando Kepler da un paso muy importante, y reconoce su error. Decide aceptar la desagradable realidad, y rechazar su teoría: Las órbitas de los planetas no son circulares, y no están relacionadas con sólidos geométricos perfectos. No hay una perfección divina en el sistema solar.
A pesar del revés, Kepler siguió estudiando los datos de Tycho, hasta que logró comprender que la elipse era la trayectoria que describía un planeta en su órbita. Cerrar la puerta a su hipótesis le valió poder descubrir las tres leyes que hoy llevan su nombre, y que siguen siendo usadas en tareas como el seguimiento de satélites artificiales en su órbita alrededor de la Tierra. Además, sobre su trabajo se asientan otros como el de Newton acerca de la gravitación.
La historia de Kepler puede parecer un fracaso, pero sin embargo significó un paso adelante gigantesco en el conocimiento de la naturaleza. El avance no se da sólo cuando se reconoce la validez de una hipótesis. También es un avance el reconocer los caminos muertos que no llevan a nada, que permiten centrarse en los caminos que sí llevan a algo.
Los aficionados de fenómenos paranormales se hallan continuamente en el momento clave de Kepler: insistencia en teorías que son insistentemente falsadas por los datos y el conocimiento obtenido del mundo real. Tras 100 años de parapsicología y espiritismo, 70 de piramidología, o 50 de ufología, en que la situación es la misma que al principio… va siendo hora tener más en cuenta a Kepler, y menos a Galileo.
“Prefirió la dura verdad a sus más queridas ilusiones. Ese es el corazón de la ciencia”
Carl Sagan, sobre Johannes Kepler
miércoles, diciembre 27, 2006
Entrevista
Y feliz año para todos
lunes, diciembre 11, 2006
Un giro imposible
(Pido disculpas por anticipado a aquellos que en el instituto se fueron por letras, y por todas las cuentas que más adelante surgirán)
El vuelo de American Airlines 77 fue el que se estrelló en el Pentágono en los ataques del día 11 de septiembre de 2001. La falta de imágenes del choque final ha sido en gran parte aprovechada por los vende-libros-de-conspiraciones-hipermegacósmicas para decir que lo que allí se estrelló fue un misil. Algo aceptado sin pasar ningún tipo de filtro crítico por los conspiranoicos-compra-libros-de-conspiraciones-hipermegacósmicas, que de golpe y porrazo, tras leerse el mentado libro, parecen ser expertos en explosivos, aeronáutica, y pilotaje de aviones. Parecen, porque realmente lo único que hacen es repetir los pseudoargumentos (con las correspondientes palabrejas técnicas que probablemente no entiendan, pero que mola decir) de los libros, sin haberse parado a comprobarlos.
La falta de imágenes no es el único argumento que usan los conspiranoicos para decir que el ataque fue perpetrado por un misil. Uno de los argumentos que también manejan, es que las maniobras de acercamiento del avión previas a su choque, no serían posibles con un Boeing 757, e incluso muy a duras penas las podría hacer un caza. Por tanto la única opción es que sea un misil.
Pongámonos en situación: el vuelo 77 despegó del aeropuerto de Dulles, al Oeste de Washington, y se dirigía en dirección Oeste, cuando fue secuestrado. El secuestrador, dio media vuelta, y dirigió el avión hacia el Este. Apenas unos minutos antes de estrellarse, el secuestrador inició un giro hacia la derecha de unos 325º, a la vez que descendía, para finalmente, estrellarse en el Pentágono. Pues bien, este giro, observado por los controladores aéreos en los radares, es el que se dice que es imposible para un Boeing 757, apoyado (como no) por presuntos testimonios de algunos de estos controladores.
Según los conspiranoicos, a partir de los datos oficiales, se deduce que el avión habría sufrido una aceleración de 10g (10 veces la aceleración de la gravedad), algo que no pueden aguantar ni los mejores cazas (más correctamente, los pilotos de los cazas). Una aceleración así de fuerte, haría que la inercia del Boeing debida a su gran masa, desestabilizara su vuelo, y además, haría que la sangre del piloto no pudiera ser bombeada hasta su cerebro, haciéndole perder la consciencia y el control del aparato. Por tanto, es imposible hablar de un avión (al menos uno tripulado), ergo fue un misil. Y automáticamente queda demostrada la conspiración, claro. (También tendría su guasa, que se monte una pedazo de conspiración complejísima, para luego cagarla en lo más simple haciendo públicos unos datos incoherentes)
¿Que hay de cierto en este argumento? Estos conspiranoicos que fardan de expertos en casi todo, que dicen pensar por sí mismos... ¿han comprobado por ellos mismos la validez del mismo? Porque lo cierto es que, disponiendo de un par de datos muy básicos, la complicación del problema es similar al de uno de un examen de física 2º o 3º de BUP (me perdonen, pero no me aprendí la equivalencia con la ESO. Edad del estudiante: 15 o 16 años).
Los datos son las siguientes gráficas, obtenidas de la página 9 del “Study of Autopilot, Navigation Equipment, and Fuel Consumption Activity Based on United Airlines Flight 93 and American Airlines Flight 77 Digital Flight Data Recorder Information”, realizado por el NTSB (National Tranportation Safety Board)

Representan la altura, la velocidad, y la dirección del avión, en función del tiempo. Se observa muy bien, cómo antes de las 9:34, el avión comienza un descenso en espiral. El giro dura 199 segundos; se hace con una velocidad irregular entre 275 y 300 nudos (entre 509 y 555 km/h), a pesar de lo cual, el giro es más o menos constante y regular. El descenso es desde 7500 a 2500 pies, de forma irregular, a un ritmo medio de -7.65 metros por segundo. Al terminar el giro, de 325.4º, el piloto acelera a tope el avión, y ayudado por el descenso, lo pone a unos 475 nudos (879 km/h), que es la velocidad a la que impacta en el Pentágono alrededor de las 9:37.
Los datos necesarios para plantear el problema, son la velocidad del avión (555 km/h), el ángulo del giro (325º) y el tiempo que ha tardado en girar (199 s). He aquí el problema, tal y como sería planteado en un examen de BUP:
(3 puntos) Un avión hace un descenso en espiral de 325º, con una velocidad lineal constante de 555 km/h, durante 199 segundos, y una velocidad de descenso de 7.65 m/s. Calcular:
a) La velocidad angular media del avión (0.25 puntos)
b) El radio del giro (0.25 puntos)
c) La aceleración máxima (en unidades de g) a la que se vería sometido el avión (1.25 puntos)
d) Discutir qué influencia tiene la velocidad de descenso en vertical en el resultado anterior (1.25 puntos)
Nota: Aunque la velocidad durante el giro es irregular, he cogido la máxima porque es la que más favorable para los conspiranoicos (que no se diga).
Solución
a) Velocidad angular media del avión.
La velocidad angular media es el ángulo (en radianes) que cubre el avión, en un determinado lapso de tiempo. Teniendo en cuenta que 360º son 2π radianes, 325º entonces son 5.67 rad (hágase una regla de tres). El tiempo que dura el giro es 199 s. Por tanto,
El avión gira un ángulo de 0.0285 radianes (1.63 grados) cada segundo
b) Radio de giro

El radio de la circunferencia descrita en el giro es de 5409 metros (casi 5 kilómetros y medio)
c) Aceleración total (en unidades de g) a la que se vería sometido el avión
Un avión para girar, se inclina normalmente un ángulo. Un pasajero (o el piloto) sufriría una aceleración (atotal) que le empujaría hacia el asiento, que es una mezcla de la aceleración producida por la fuerza centrífuga (ac), y de la atracción gravitatoria (g):

La aceleración debida a la fuerza centrífuga se puede calcular conociendo la velocidad lineal y el radio de giro:

teniendo en cuenta que g=9.81 m/s2, dividiendo 4.39 por g, queda que ac=0.45·g, la aceleración centrífuga es 0.45 veces la aceleración de la gravedad.
Ahora sólo hay que componer las dos aceleraciones, usando el teorema de Pitágoras:
Resultando una aceleración total de atotal=1.096·g
El avión, los pasajeros, y los pilotos del vuelo American Airlines 77 pudieron sufrir una aceleración de 1.096·g durante el giro.
d) Influencia de la velocidad de descenso
Un movimiento se puede descomponer en distintos movimientos más simples, estudiarlos por separado, y luego sumar los resultados. En este caso, un descenso en espiral se compone de un movimiento circular uniforme en el plano x-y, y un movimiento rectilíneo uniforme en el eje z. Éste último, tiene una velocidad constante, y por lo tanto no va a producir aceleraciones extra que haya que tener en cuenta, siendo por tanto irrelevante para el cálculo anterior. La velocidad de descenso es un dato que, directamente, sobra.
Nada que ver con los 10·g que dicen los conspiranoicos. Hay que hacer notar que los conspiranoicos no se basan en pruebas o datos que apoyen sus teorías, sino en datos que (presuntamente) sacan de la versión oficial, y que según ellos son contradictorios o incoherentes. En este caso, dicen haber hallado un valor de una aceleración centrífuga que no podría alcanzar un Boeing.
Pero el caso es que cuando se hacen las cuentas, el valor que finalmente resulta no es el que ellos dicen, sino que es un valor, que parece bastante razonable, que no debería dificultar el vuelo del Boeing (la aceleración es tan sólo un 9.6% mayor que la de la gravedad: ~10.75 m/s2), y mucho menos hacer perder la consciencia a su piloto.
Por supuesto, un caza haría esa maniobra con la gorra y sin mirar.
La moraleja que queda es que la mejor forma de encontrar agujeros a una versión oficial es… inventárselos, y confiar en que los lectores-víctimas-compradores-del-libro-con-el-que-forrarse nunca se les ocurrirá comprobar las afirmaciones, sino que las repetirán como loros.
Añadido
La trayectoria final del avión se puede dibujar de forma aproximada tal que así

La línea azul es donde inicia el giro el avión, a 7500 pies. La línea morada es el giro en el que descience a 2500 pies. A apenas 3 Km del pentágono, el avión se halla alineado, termina el giro, y acelera a tope.
Viendo la trayectoria, y cómo antes de iniciar el descenso en espiral, el piloto ya hizo correcciones de trayectoria, indica a pensar que en realidad, lo consiguió "a la segunda". Es decir, intentó alinear el avión, pero no le gustó, o vió que no le daba tiempo a hacer el picado sin pasarse. Así que tuvo que descender un poco, a la vez que tenía que dar la vuelta para volver a intentar chocar con el pentágono.
Añadido 2
AlphaFreak en los comentarios nos habla de una maniobra de vuelo llamada "giro estándar", que consiste en hacer virar 360º el avión durante 2 minutos. El secuestrador tardó más de 3 minutos en completar su giro. En la red he encontrado este artículo al respecto, en el que dice:
Los virajes cuando volamos bajo reglas de vuelo instrumentales (IFR) deben ser estándar. Un viraje estándar es aquel en el que nuestro régimen de cambio de rumbo coincide con un valor de 3º por segundo. Es decir, tardaremos 2 minutos en completar una circunferencia
Post relacionado:
¿Por qué no se ve el avión en las imágenes de seguridad el Pentágono?
martes, diciembre 05, 2006
Especial Psicofonías
Desde que empecé con la serie, no he podido conseguir la acongojante psicofonía definitiva,la que demuestre inequívocamente un origen totalmente mundano de la misma. Lo más, unos sonidos que podrían parecer un ejército marchando. De todas formas, ni consiguiendo una "psicofonía" así, los aficionados a irse al campo a grabar ruidos raros que no saben interpretar serían capaces de reconocer su error. Siempre dirán que sí, que existen ruidos intrínsecos que no se pueden eliminar ni quitando el micrófono; que sí, que las interferencias existen; que sí, que las jaulas de Faraday no son perfectas; que sí, que los ruidos que yo consigo grabar son totalmente mundanos... pero que los ruidos que ellos graban no lo son.
Y en cierta forma, su razón tienen. Ciertamente yo no puedo demostrar que TODOS los ruidos que alguien grabe tienen un origen mundano (¡y menos aún identificar ese origen!). Por eso es tarea de ellos demostrar que esa grabación es de origen "paranormal", sea eso lo que sea. Sin esa demostración, nunca podrá ser admitida una grabación como sonido paranormal. Grabar y escuchar sonidos de los que no se sabe su origen, no es una demostración de paranormalidad. Es el no querer aceptar la ignorancia propia la que lleva a imaginar fantasiosas teorías apoyadas en la nada, como que:
1 - El alma sobrevive a la muerte...
2 - ...en un más allá u otra dimensión...
3 - ...que se puede comunicar con nosotros...
4 - ...a través de un proceso poco claro...
5 - ...dejando sonidos comparables a un ruidos cualquiera en una grabadora.
Teorías que se hallan implícitas en la forma de actuar y reaccionar ante las grabaciones. Porque cuando se pregunta directamente a un experto grabador de psicofonías, éste dirá que no cree en seres de otros mundo, ni dimensiones paralelas, no sabe si el alma sobrevive a la muerta, que no sabe nada. Sólo investiga. Sin embargo, esa querencia por ir a caserones viejos, de trágico pasado, esas preguntas al aire, invocando a los muertos o espíritus, esas mezclas de grabar psicofonías mientras se practica ouija..., denotan la creencia en todas esas teorías que cuando es preguntado niega.
En estas entradas, sin embargo, yo sí he podido demostrar:
1- Las grabadoras, o artefactos similares producen ruidos intrínsecos, que son imposibles de eliminar. Y no tiene nada que ver con poner el micrófono más lejos.
2- Las grabadores y aretfactos similares, están expuestos a radiaciones eléctricas, que pueden provocar interferencias que quedan finalmente registradas.
3- Las jaulas de Faraday no son elementos mágicos que de golpe y porrazo eliminan todas las radiaciones que pueden interferir con una grabadora.
4- La grabación en soporte magnético está sujeta a unas condiciones que cuando no se respetan, pueden hacer aparecer ruidos no deseados
5- Algunas psicofonías son sólo ruidos, que no tienen la estructura de una voz. El por tanto la pareidolia auditiva la que hace "oír" palabras donde sólo hay ruidos.
6- Es posible estudiar de forma científica una afirmación extraordinaria, y desarrollar la idea hasta llegar a conclusiones, con las que diseñar un experimento para comprobar la validez de la hipótesis.
Como he dicho, no he llegado aún a la demostración definitiva, ni he conseguido provocar la psicofonía definitiva. Pero la demostración acerca de lo mundano de las psicofonías está más cerca que la de su paranormalidad.
Y sin más rollo, he aquí las entradas:
______________________________
Un ejercicio de pseudociencia: ondas atrapadas en el tiempo
Introducción
Parte I : La malvada ciencia oficial
Parte II: Una hipótesis extraordinaria
Parte III: Un experimento
De cómo una idea descabellada se puede analizar, siguiendo la práctica habital en ciencia de expresar la idea en ecuaciones, desarrollarla para llegar a conclusiones acerca de su verosimilitud, y en última instancia, cómo diseñar un experimento basándose en esas conclusiones.
______________________________
Radio Marduk saluda a sus oyentes
lunes, noviembre 20, 2006
Orbs para todos los gustos
Pero tal y como esperaba, los creyentes inasequibles al desaliento siguen opinando que sí, que ese efecto existe, que reproduce lo que ellos llaman orb, que es repetitivo, que vale que hay que tenerlo en cuenta… pero que existen orbs de verdad que no son ni gotas de agua, ni polvo en suspensión, ni mosquitos, ni nada que la ciencia sea capaz de explicar. Y muestran sus fotos realizadas usando el flash en lugares donde hay más polvo que en la Luna.
Lo más curioso es que si de un fenómeno distinto se trata, lo lógico y normal es que presente características que permitan poder diferenciar polvo de un orb paranormalísimo. Características que nunca se mencionan. Así que el Departamento de Documentación de los Laboratorios Secretos de Gluon con Leche(financiados por la CIA, el KGB y Protección Civil), ha rebuscado por internet, a ver si alguien se atrevía a detallar esas características que hace distinguir a un orb de una mota de polvo desenfocada iluminada por el flash. Y hay que reconocer que ha costado. A nadie se le ha ocurrido colocar ordenadamente todas esas características que hacen del orb un ente paranormalísimo. Realmente, sólo he encontrado un sitio, gracias a que sus autores tuvieron a bien recomendármelo en los comentarios de la entrada óptica y orbs, de donde se puede deducir qué diferencia al polvo de un fenómeno paranormal.
Así que les voy a entresacar los párrafos sueltos que dan a entender las características de los orbs. Y junto a ellos, fotos de la colección de manchas difusas que servidor mismo ha obtenido. Si pasan el ratón por encima de las fotos, verán una descripción de la naturaleza real del presunto orb, y en algunos, si pinchan, verán en grande la fotografía original para comprobar que su origen es el que se dice.
1.- Los orbs son brillantes y sólidos. Las motas de polvo suelen tener un aspecto transparente
¿Son suficientemente brillantes estos orbs?

La definición de “sólidos” no deja de ser una apreciación subjetiva debida a la brillo.
2.- Los orbs auténticos son translúcidos
¿Creen que hay contradicción con el punto 1? No se extrañen. Es lo habitual cuando se habla de fenómenos paranormales

El que la mancha final sea brillante o translúcida depende de la cantidad de luz que llega al objeto, de la que éste refleja, y de la distancia a la que esté del objetivo. El flash emite una luz muy potente, que sale en una determinada dirección, rebota en la partícula, y llega al objetivo. La luz del fondo también llega al mismo punto que la luz reflejada por la partícula, pero puede quedar eclipsada por la intensidad del reflejo de ésta última, y entonces se da una falsa apariencia de “sólido”.
Puede suceder en cambio que la partícula no refleje tanta luz, por varias razones:
- Por el tamaño de la partícula. Cuanta más pequeña sea, menos luz reflejará. Aunque su tamaño final en la imagen, depende no tanto del tamaño de la partícula como de su distancia al objetivo.
- El haz de luz del flash no tiene igual intensidad en todas las direcciones. A una partícula muy cerca del objetivo, por debajo del eje de mayor intensidad del flash, le llegará menos luz que a una situada en el centro del eje flash (Véase el apéndice al final de la entrada)
En cualquiera de estos dos casos, la luz de los objetos del fondo no sería eclipsada por la mancha de luz producida por la partícula, sino que se vería “a través” de la mancha.
3.- Los orbs aparecen aislados, y el polvo en gran cantidad
Por lo visto, los orbs son bastante insociables.
Sin duda, cuando se provocan orbs tirando agua con un pulverizador, sacudiendo un cojín, o soplando harina delante de la cámara, estamos produciendo una gran cantidad de partículas. Sin embargo, si nos alejamos del origen de partículas, entonces no habrá tanta cantidad. Igual pasa en una cascada de agua, o una fuente. Las gotas en suspensión serán más numerosas cerca del chorro, pero muchas menos al alejarnos. Y por tanto no aparecerán tantos reflejos. Las partículas alejadas, en cambio, al estar enfocadas, y ser tan pequeñas, no aparecerán como orbs (si acaso aparecen)
4.- Pueden ser de varios colores: celestes, rojos, rosados, verdes... abundando el blanco
Blanco:
Rojo-brillante
Azul
Amarillo
Color "carne"
El blanco viene provocado por el gran brillo del reflejo. Si intentan fotografiar con flash algún objeto (su mano, por ejemplo) a poca distancia de la cámara, ésta saldrá blanca. Simplemente porque ha reflejado una cantidad enorme de luz, tanto que ha saturado la cámara. Respecto a los orbs de colores, que curiosamente ninguno entra de la categoría de “sólidos”, sino en “translúcidos”, el color depende de la partícula en cuestión.
5.- Los insectos no son redondos ni presentan círculo de confusión
Este mosquito tuvo la mala suerte de caer en una telaraña, gracias a lo cual pudo estarse quieto para hacerle un retrato. Nótese cómo, a pesar de apreciarse una cierta forma, el mosquito está muy redondeado. Casi se podría decir que son 3 esferas que se solapan en el centro.
6.- Algunas veces en su interior aparece algún tipo de estructura. Pueden tener un doble contorno circular

Las irregularidades de la superficie o interferencias de la luz entre las dos paredes de una gota de agua, el solapamiento del reflejo de dos partículas distintas, pueden dar lugar a distintos reflejos e intensidades, llevando a la apreciación subjetiva de una “estructura”. Hay quien dice ver incluso caras: pareidolia.
7.- Sus tamaños van desde partículas a inmensas bolas de varios metros de diámetro
¿…Y cómo han medido el tamaño?


El tamaño de la mancha final viene dado por dos factores: el tamaño de la partícula, y la distancia al objetivo. Cuanto más cerca esté la partícula del objetivo, más grande será. Cuanto más lejos esté (o más cerca del lugar que sí está enfocado), más cerca estará de mostrar su tamaño real, si la cámara tiene resolución suficiente para ello.
8.- Los orbs auténticos tienen un comportamiento inteligente
¿Una horda de orbs en formación puede valer como comportamiento inteligente?
Curiosamente, cuando los creyentes hablan de la “inteligencia” de los orbs no se refieren a algo que se pueda deducir de una fotografía. La conclusión sale de que en varias fotografías, un orb puede desaparecer, o aparecer, o aparecer en otra posición que de a interpretar subjetivamente que persigue a alguien, o que se coloca en cierta posición concreta... Lo cual no es incompatible con motas de polvo, agua, etc. Estos objetos están en suspensión en el aire, pero están en continuo movimiento, chocando con otras partículas, o elevados y desplazados por corrientes de convección del aire. Es sólo una interpretación subjetiva la que lleva a una falsa conclusión de inteligencia.
Otro signo de inteligencia que algunos atribuyen a los orbs, es que sólo se aparecen a quienes quieren que se les aparezcan. Que hay una gran componente psíquica, o de conciencia. Y, bueno, aquí tengo que darles la mitad de la razón. En muchas de mis fotos, los orbs han salido cuando yo quería que aparecieran… pero no por ninguna causa paranormal o psíquica, sino porque sabía que en ese momento se daban las condiciones adecuadas para poder fotografiarlos: unas veces estaba en zonas polvorientas, en lugares donde hay agua en suspensión, y en otras los he provocado o he acercado la cámara intencionadamente a un objeto.
Fíjense en que tras repasar las características de un orb, resulta que todas ellas son compatibles con objetos en suspensión cercanos a la cámara. La única característica distinta es precisamente, una que no se puede demostrar (¡y ni siquiera deducir!) de una fotografía, que es la única forma en que aparecen: su presunta inteligencia.
La prueba del algodón
Visto lo anterior, ¿qué más puede aducir un coleccionista de orbs para reclamar que el suyo es verdaderamente paranormal? Nada. No hay ninguna característica que diferencie presuntos orbs paranormales de partículas en suspensión. Son indistinguibles. El único recurso que queda es aludir a Mr. Proper : “el lugar estaba limpio como una patena”. Un argumento que, dicho sea de paso, tiene su gracia cuando se habla de fotos hechas en medio del campo o en casas abandonadas.
Aunque también hay fotos en edificios, que sí se limpian a habitualmente (casas, iglesias, discotecas…). ¿Puede aparecer un reflejo de polvo en suspensión después de limpiar tanto que pasaría prueba del algodón?
Si.
Afortunadamente, el concepto de limpieza que se tiene en microelectrónica es muy distinto al que se tiene en la vida diaria. Si no, es poco probable que las cámaras de fotos digitales existieran. Ni siquiera los ordenadores.
Los laboratorios de microelectrónica, donde se fabrican transistores, sensores, láseres, microprocesadores, y demás componentes básicos de multitud de cachivaches, suelen ser recintos equipados con aire acondicionado para controlar temperatura y humedad, y con filtros para eliminar las partículas. Estos laboratorios son llamados “salas blancas” o “salas limpias”. De la misma forma, el personal está obligado a llevar una indumentaria específica, que evite que el pelo, o la suciedad de la ropa pueda llegar a flotar por el ambiente. Si una mísera partícula de polvo, un pelo de la cabeza, una hebra del jersey, cae sobre el dispositivo que se está fabricando, éste queda inútil.
Y aún con estas medidas, es imposible evitar que ocurra. Afortunadamente, los dispositivos se fabrican a gran escala, de forma que aunque se estropeen ¿10? ¿50?, todavía queden funcionales una gran mayoría de ellos (¿1.000, 10.000 por hornada?).
¿Y cómo de libres de polvo son estas salas? Su limpieza se clasifica dependiendo del tamaño de las partículas, y de la concentración de éstas.
La más limpia es la llamada “clase 1”, que admite una concentración máxima de 1 partícula de 0.5 micras de tamaño máximo por pie cúbico. La más sucia, clase 100.000, permite hasta 1.000 partículas de 5 micras por pie cúbico como máximo, y 100.000 de 0.5 micras.
Una habitación normal, sería considerada “clase 5 millones”: 50.000 partículas de 5 micras por pie cúbico, como mínimo. Y además, partículas de mayor tamaño. Ni el mayordomo de la tele podría limpiarlas.
Apéndice: El flash
El flash es un elemento clave en la aparición de orbs. Sin flash no hay manchas, porque la luz del ambiente que reflejan las partículas es muy tenue. La lente concentra la luz reflejada en los objetos, de forma que objetos grandes, que reflejan mucha luz, eclipsan la poca luz que refleja una partícula pequeña. La cosa cambia cuando actúa el flash. Genera una luz muy intensa en una fracción de tiempo muy pequeña. Sin embargo, esta intensidad disminuye con la distancia recorrida.
El flash es una fuente de luz con un espejo detrás en forma de semicilindro. De esta forma, la luz es proyectada hacia delante, con muy poco ángulo, casi en línea recta. Cuanto menor es el ángulo de iluminación, menos intensidad pierde la luz en su camino, y puede alcanzar más distancia. Sin embargo, la zona que ilumina es más estrecha. El diseño del espejo del flash juega con estos límites: zona de iluminación y distancia que alcanza. Un flash de una cámara normal, puede llegar hasta unos 2 o 3 metros de distancia, y abarcar un ángulo tal que un objeto que a esa distancia ocupe la imagen entera pueda ser iluminado en su mayor parte. Más allá de esta distancia, los objetos no son iluminados con intensidad suficiente como para poder ser detectados por el CCD de la cámara.
Así, se puede decir que hay un “eje” central de la luz del flash, que contiene la mayor parte de la intensidad de la luz. Según nos alejamos de este eje, la intensidad disminuye. Y esto afecta a cómo aparecen finalmente las manchas difusas, que antes mencionábamos que pueden ser un punto brillante, o translúcidos.

Que sean de una u otra forma no depende tanto de la distancia al objetivo, como de la luz que le llega a la partícula para reflejar. Una partícula situada en el eje central del flash, recibirá una gran cantidad de luz, y es más probable que aparezca como un orb brillante, que eclipsa la luz que proviene de objetos del fondo.
En cambio, una partícula situada en una zona de poca intensidad del flash, aún estando más cerca del objetivo, o incluso del flash, es más probable que aparezca como translúcido, porque le llega menos luz que reflejar. De esta forma, la luz de objetos del fondo pueden tener intensidad suficiente para no ser eclipsadas por la luz reflejada de la partícula, y verse “a través” de la mancha producida.
Finalmente
Resumiendo, he aquí una colección de “orbs” de naturaleza mundana: agua, polvo, mosquitos, arena, telarañas… y comparados con las características que se supone pueden tener los orbs auténticos y paranormales, resulta que son indistinguibles. La navaja de Occam recomienda no complicar las explicaciones innecesariamente.
Así que desde aquí pasamos la pelota de nuevo a los coleccionistas de orbs para que den algún argumento razonado (y comprobable) por el que debamos suponer que existe un fenómeno paranormal que la malvada ciencia oficial es incapaz de explicar.



