sábado, junio 02, 2007

Los caras de Belmez en Madrid

¡¡Mañez Miente!! Y Cavanilles también

Tras el éxito obtenido en la Feria del Libro de Valencia, 'Los caras de Bèlmez' acudieron al parque del Retiro, para presentar el libro en la Feria del Libro de Madrid. El suceso acaeció el pasado 1 de Junio. Y allí estuvimos, charlando un rato sobre teleplastias y demandas con Javier Cavanilles y Francisco Máñez, a.k.a. 'Mañez Miente' (y también con algún que otro malvado detractor comeniños y arpío como Pablo Moreira)

El libro promete. Al menos, el prólogo me ha sido imposible leerlo sin reírme. Pero una cosa está ya clara: probablemente sea el libro que más seriamente ha estudiado y documentado el fenómeno paranormal más cutre de España.
Aunque ya sabemos que diga lo que diga el libro, los vendemisterios seguirán con su mantra de ¡Mañez miente!. Y que Cavanilles sólo busca notoriedad.

jueves, mayo 17, 2007

Y Galileo...¿Qué opina de ésto?

Estamos ya más que hartos de ver cómo aficionados a las pseudociencias y los charlatanes más diversos se comparan con Galileo, aquél que fue invitado a una barbacoa, pero que consiguió escaquearse. Se hacen las víctimas, aduciendo que en su tiempo Galileo fue también incomprendido. Pero, ¿qué opinaría Galileo de las pseudociencias? ¿Y de los charlatanes?

En Gluon con Leche, carcomidos por esta duda, decidimos desviar algunos de los fondos con que la CIA, el KGB, y Protección Civil nos financian las cervezas, y nos fuimos de himbestigación de campo a la Toscana, al lugar de su eterno descanso (Florencia), a ver si su espíritu o algún otro nos comentaba algo al respecto.

Cámara fotográfica en una mano, hicimos fotos para encontrar su espíritu, y con una grabadora en la otra esperamos poder preguntar vía psicofónica su opinión respecto de los charlatanes… pero todo intento fue inútil. Cintas silenciosas, y ni un mísero orb (aunque sospechamos que no usar el flash fue un error experimental importante).

Una falta de resultados muy misteriosa. ¿Qué nos quieren ocultar? ¿A qué o quién tienen miedo los espíritus florentinos para manifestarse? ¿El fantasma de Urbano VIII aún los tiene cogidos por los mismísimos acaso?

Así, abatidos y cabizbajos nos volvimos al aeropuerto, cuando de repente, la lectura de un libro (intitulado: ‘Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo ptoloemaico y copernicano’, escrito por el propio Galileo, y que el Papa Urbano VIII agradeció con una invitación a la barbacoa) que llevaba para entretenerme, llegué a un párrafo crucial para la himbestigación. Mi tembloroso dedo índice de mi temblorosa mano derecha se acercó al tembloroso libro, donde las letras temblorosamente bailaban de aquí para allá.

Afortunadamente, en ese momento el conductor decidió dejar de pillar todos los baches de la carretera, y pude leer los siguientes párrafos:

“SALVIATI [Habla sobre los argumentos de un autor sobre la transparencia de la Luna]: (…)Este hombre se va imaginando a su medida las cosas que tendrían que existir para servir a su propósito, y no acomodando sus propósitos a la medida de que las cosas existen”



¿Acaso no es cómo actúa por definición la pseudociencia? ¿Inventando teorías que cuadren con las creencias?

Y más adelante:

“SAGREDO: Me recordáis a alguien que pretendía vender un método para poder hablar, por medio de cierta simpatía de agujas imantadas, con alguien que estuviese a una distancia de dos o tres mil millas. Al decirle yo que lo compraría gustoso, pero que quería comprobarlo mediante la experiencia y que me bastaba hacerla estando yo en una de mis habitaciones, y él en otra, me respondió que con una distancia tan pequeña no se podía comprobar bien el funcionamiento. Por lo cual decidí que en ese momento no me apetecía ir al Cairo o Moscú para hacer la experiencia, pero que si quería ir él, yo desempeñaría la otra parte, quedándome en Venecia”



¿Acaso no es la actuación típica de un charlatán, cuando se le propone la comprobación experimental de sus ideas, el inventar excusas más o menos ridículas?... sin ir más lejos, en esta bitácora tuvimos un brillante ejemplo en los comentarios de la entrada anterior.

Así pues, no parece que la opinión de Galileo fuera la de creer en fenómenos por qué sí, sin un razonamiento claro apoyado por evidencias empíricas; en especial si las afirmaciones eran particularmente extraordinarias, como lo era la comunicación a larga distancia en aquella época. Actitud típica de un malvado escéptico comeniños, adicto a la barbacoa.

‘Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo ptoloemaico y copernicano’. Galileo Galilei. Alianza Editorial

sábado, abril 21, 2007

Medida experimental casera de la energía piramidal en el interior de una pirámide de mondadientes (II)

En el capítulo anterior…

En la entrada anterior establecimos un protocolo para medir una presunta energía piramidal, fuente de varios milagros según sus partidarios. Para ello, dimos varios pasos, todos de forma una razonada, y expuestos de forma clara y entendible:

1- Repasamos la hipótesis acerca del origen de esta energía: la energía piramidal es de origen magnético, dado que la pirámide reorganiza el campo magnético de tal forma que se noten sus efectos, cuando está orientada con el eje magnético terrestre.

2- Elegimos unas magnitudes que se pudieran medir experimentalmente: la reorganización del campo magnético deben provocar cambios en el campo magnético en el interior de la pirámide, ya sea en la intensidad o en su orientación.

3- Construimos una pirámide acorde con las hipótesis: material diamagnético, con las proporciones de la Gran Pirámide.

4- Elegimos una instrumentación adecuada: Una brújula y un cronómetro son suficientes para medir el campo magnético. Habrá medidores mejores, pero estos están al alcance de cualquier mortal, para que lo replique si le apetece.

5- Establecimos la precisión de nuestro instrumental: para poder discernir si una medida concreta es significativa, o sólo ruido.

6- Se expuso de forma clara el protocolo de medida: durante 15 días, se mide el campo magnético terrestre, y el campo magnético en el interior de la pirámide con varias orientaciones

7- Se decidió qué resultado sería una evidencia de la existencia de la energía piramidal, teniendo en cuenta el punto 4: En nuestro caso, una variación de la intensidad del campo magnético mayor del 2.3%, y/o una desviación de más de 2.5º respecto del campo magnético terrestre, se considerarían como evidencias de esta existencia.

Resultados
datos, datos, datos...
Orientación del campo magnético

Durante estos 15 días no se ha observado ningún cambio en la orientación: es decir, no ha habido cambios de orientación en el campo magnético respecto del terrestre mayores de 2.5º, que es la precisión de la brújula. Les ahorro la gráfica correspondiente, porque es tontería: Una línea recta en 0

Intensidad del campo magnético

Recordemos que la medida se hace en referencia al campo magnético terrestre. La precisión del medidor, según vimos en la entrada anterior, está en torno al ±2.3%. Esto quiere decir que cualquier valor de Bq/Bref que se encuentre dentro del rango (0.977 – 1.023) está dentro del error de la medida, y por tanto, se considera indistinguible del campo magnético terrestre (que por definición es 1).

En la gráfica se ha marcado el límite de este rango, y tal y como se puede observar, ningún valor sobrepasa estos límites.

Conclusiones

A la vista de estos resultados, y dentro de la precisión del instrumental elegido, se pueden concluir varias cosas respecto de las hipótesis de partida:

- Energía piramidal: No hay evidencia de que haya una reorganización del campo magnético en el interior de la pirámide, ni hay por tanto evidencia de la existencia de la energía piramidal que lo provoca.

- Orientación de la pirámide: No hay evidencia de que la orientación de la pirámide respecto del eje magnético terrestre afecte a la existencia de una energía piramidal.

- Periodo de carga: No hay evidencia de que se necesite un “periodo de carga” de 15 días para la aparición de la energía piramidal.

- Material de construcción no ferromagnético. No hay evidencia de que en una pirámide con aristas de mondadientes de madera, y sin paredes, exista una energía piramidal. Hemos probado un solo material en concreto, pero a la vista de los puntos anteriores, y del conocimiento científico actual sobre campos y materiales magnéticos, nos tiramos a la piscina, y predecimos que estos resultados son extensibles a cualquier pirámide construida con materiales diamagnéticos o paramagnéticos (tanto con pared, como sin pared)


Por tanto, se puede decir, dentro de la precisión del experimento, que no hay evidencia de ninguna de las afirmaciones que hacen los piramidólogos. Cosa que a nadie debería extrañar.

Unos comentarios

1

Los expertos piramidólogos afirman que es posible obtener resultados rápidamente, sin necesidad de hacer una pirámide muy sofisticada, con tal de que sea proporcional a la Gran Pirámide. Es decir, los efectos piramidales deberían ser más que evidentes y notables, aún sin tener una pirámide perfecta, o instrumental muy preciso.

Estos resultados aquí expuestos vienen a decir que, de exisitir una energía piramidal, esta es en realidad muy débil (o al menos, tan débil que no hace variar el campo magnético terrestre más del 2.3%). Lo cual contradice esa supuesta facilidad para obtener resultados, y se puede considerar otra evidencia más de que la piramidología no deja de ser una piramidiotez.

2

Como ven, hemos llegado a varias conclusiones que atacan directamente a la línea de flotación de las hipótesis, con sólo un experimento. ¿Se podría haber llegado a las mismas (o las contrarias) metiendo una pechuga de pollo bajo la pirámide?

No.

Es práctica común en las pseudociencias lanzar hipótesis a diestro y siniestro, pero luego "experimentar" sin tenerlas en cuenta. Y por eso nunca se llega a ninguna conclusión, incluso después de miles de repeticiones del mismo "experimento". Aquí en cambio, hemos usado la hipótesis para diseñar el experimento. Esto hace que los resultados sirvan para llegar a conclusiones válidas directamente relacionadas con la hipótesis. Y esta moraleja es válida tanto para las pirámides energéticas, como para las psicofonías, como la telepatía, como ... (añádase lo que se quiera)

3


Durante este tiempo, ningún experto piramidólogo ha tenido a bien criticar, o argumentar en contra del protocolo experimental expuesto anteriormente. Ahora que hay un resultado, seguro que tienen más de mil razones para justificar que haya sido negativo, aunque ninguna de ellas incluirá la posibilidad de que la energía piramidal no exista. Es lo que tiene la pseudociencia, que siempre es la realidad que que es falsa, pero nunca sus "hipótesis".


Pero no se apuren, queridos charlatanes: en los comentarios estamos deseando poder leer todas esas miles de justificaciones. A su disposición quedan.

lunes, abril 09, 2007

Medida experimental casera de la energía piramidal en el interior de una pirámide de mondadientes (I)

Hemos hablado ya un par de veces sobre el poder energético de las pirámides (y más concretamente de la ausencia de éste). Vimos cómo célebres científicos habían desarrollado toda una teoría acerca de la naturaleza de esta energía, que les llevaba a concluir, básicamente, que esta energía era de carácter magnético, lo cual producía una acumulación de neutrinos, cosa harto sorprendente porque estas partículas al carecer de carga eléctrica, no interaccionan con campos magnéticos. Una hipótesis interesante, sí, pero sin el aval de unos resultados experimentales, no deja de ser la típica elucubración después de varias copas. Va a ser por ello que todavía nadie les ha propuesto para el Nobel.

Así pues, los Laboratorios Secretos de Gluon con Leche, se han decidido a dar el paso de encontrar la evidencia experimental que demuestre la existencia de esta energía piramidal de origen magnético. ¿Por qué lo hacemos?

¿Por la salud mundial? No. Los piramidiotas ya usan la piramidología sin necesidad de pruebas, siempre que estén sanos: cuando están realmente enfermos acuden al hospital como todo hijo de vecino. Así que dará igual el resultado del experimento que vamos a desarrollar, que la medicina “oficial” seguirá siendo la que funcione, y a la que acudirán cuando la necesiten.

En realidad, lo confesamos, lo hacemos por la fama y el dinero que nos dará el premio Nobel por demostrar experimentalmente la existencia de este tipo de energía.

El protocolo experimental

¿Cuál es el mejor método de comprobar esta energía piramidal? Es curioso cómo preguntados los expertos, su protocolo experimental consiste en fabricar una pirámide, poner trozos de carne debajo, y comparar posteriormente su estado de conservación con otro trozo de carne fuera de la pirámide.(Protocolo en la sección de archivos de la lista Charlatanes) Es decir, un método en que la medida es de carácter puramente subjetivo (como en toda pseudociencia que se precie: no vamos a dejar que un dato nos estropee una creencia). Pero es que, aunque haya (que seguramente la hay) una forma de determinar objetivamente el grado de putrefacción de la carne, y se diera un resultado positivo para el “experimento”, de ninguna forma quedaría probado que hay una energía piramidal de origen magnético, ya que nos enfrentamos a un producto final del que no hemos podido analizar el mecanismo por el cual ha salido tal resultado, porque que se ha obviado la teoría que (se supone) lo sustenta. Por eso, los Laboratorios Secretos de GcL, siempre dispuestos a hacer ese trabajo que los pseudoexpertos no quieren (ni saben) hacer, han desarrollado su propio protocolo experimental, destinado a comprobar la existencia de la energía piramidal.

1. Hipótesis a falsar

La pseudoteoría piramidal establece que (Véase el panfleto del Dr. Sosa, y el “protocolo” en la sección de archivos de la lista de correos “charlatanes”):

- La esencia de la energía piramidal es magnética, se encuentra en todas partes y la pirámide la “organiza” de forma tal que su existencia se ponga de manifiesto
- La pirámide debe estar orientada con el eje magnético de la Tierra
- La pirámide puede ser construida de cualquier material que no sea ferromagnético. Puede tener o no paredes.
- El punto de mayor concentración de la energía es a un tercio de la altura de la pirámide.
- Las dimensiones de la pirámide deben ser proporcionales a las de la Gran Pirámide de Keops [Arista = Base x 0,951]
- Se necesita un periodo de 15 días para cargar de energía la pirámide.



2. Qué medir y por qué

Una vez conocida las hipótesis y afirmaciones que se hacen, podemos decidir qué magnitudes se pueden medir, y por qué hay que medirlas. Dado que la pirámide “reorganiza” la energía magnética, es de esperar una variación del campo magnético en el interior de la pirámide, una magnitud física que es posible medir. El campo magnético se caracteriza por dos parámetros: intensidad y orientación. Entonces, si existe una energía piramidal, se debe de observar una diferencia de la intensidad y/u orientación del campo magnético en el interior de la pirámide respecto al exterior. Éstos son los parámetros a medir.

3. Control de variables

La reorganización de la energía magnética depende de la orientación de la pirámide respecto al eje magnético de la Tierra. Por tanto, se deben medir intensidad y orientación en función del ángulo de orientación de la pirámide. Es de esperar que el cambio en el campo magnético sea máximo cuando la orientación sea cercana al eje magnético terrestre (es decir, una desorientación de 0º), y mínima cuando la desorientación sea cercana a 45º

También se establece un “periodo de carga” de 15 días, por lo que se pueden repetir todas las medidas cada día, para intentar observar cómo la variación del campo magnético aumenta durante esos 15 días.

4. Materiales

La pirámide puede ser fabricada en diversos materiales, siempre y cuando no sean ferromagnéticos, y las paredes no son imprescindibles. Por comodidad, hemos elegido una hecha con mondadientes de madera, con una base de 6.3 cm (longitud total del mondadientes), y una arista de 6.0 cm, acorde con las dimensiones previstas en las hipótesis.

5. Instrumentación

Existen aparatos para medir campos magnéticos. Por desgracia, el presupuesto del Laboratorio suele gastarse principalmente en cervezas, así que vamos a recurrir a un método totalmente casero (y así de paso, cualquier persona puede intentar replicar el experimento).

Nuestros instrumentos de medida son una brújula, y un cronómetro. Obviamente, la brújula da la orientación del campo magnético, en nuestro caso, con una precisión de 2.5º. Y con la ayuda del cronómetro, se puede cuantificar la intensidad del campo magnético.


Piensen primero en un muelle con una masa. En reposo, el muelle tiene una longitud L. Si ahora tiramos de la masa para estirar el muelle, éste responde en sentido contrario, y más fuerte cuanto más tiremos. Si en cambio comprimimos el muelle, entonces la fuerza trata de estirarlo para recuperar la posición inicial. El muelle actúa como una fuerza recuperadora, que actúa en el sentido contrario al del desplazamiento de la masa Si tiramos (o comprimimos) y soltamos, el muelle ejecuta un movimiento oscilatorio, con una frecuencia que depende de la constante de fuerza del muelle y de la masa.


Volvamos a la brújula. La brújula es un pequeño imán, que se puede considerar un dipolo magnético, con su correspondiente momento dipolar M. Este momento, se orienta en presencia de un campo magnético B. Cuando la brújula está orientada, se halla en reposo. Si giramos la brújula, se desorienta en un ángulo q, de forma que el campo magnético ejerce una fuerza que trata de hacer recuperar la posición de equilibrio, igual que lo hacía el muelle. De igual forma, la brújula empieza a oscilar en torno a su posición de equilibrio, y lo hace con una frecuencia w que depende de la intensidad del campo magnético B, del momento dipolar de la brújula M, y de su momento de inercia I:



(Queda como ejercicio para los piramidólogos demostrar de donde sale esta fórmula)

Así pues, es posible en teoría cuantificar la intensidad del campo magnético, al medir la frecuencia de estas oscilaciones. Existen, sin embargo, parámetros que no son conocidos, como el momento de inercia (aunque se podría calcular), y el momento magnético dipolar de la brújula.

Sí se puede, en cambio, hacer medidas con referencia al campo magnético terrestre: se puede medir una frecuencia de oscilación (wref) cuando la brújula está fuera de la pirámide. Cuando se coloca la brújula dentro, si existe un campo magnético distinto presente debido a la reorganización que produciría la pirámide, la frecuencia de oscilación adquiere entonces otro valor (wi). El cociente entre el cuadrado de las dos frecuencias, es proporcional al cociente entre la intensidad de ambos campos:

Si el campo magnético dentro de la pirámide es igual al de referencia, es decir, no hay reorganización del campo magnético, entonces este cociente será siempre 1, dentro de la precisión del sistema experimental. Si es mayor que 1, entonces el campo producido es mayor, y si es menor que 1, entonces el campo se ha debilitado.

Para medir la frecuencia de la oscilación, nada más sencillo que desorientar la brújula, esperar a que se estabilicen las oscilaciones, activar el cronómetro, y contar oscilaciones. La frecuencia será el número de oscilaciones, divido por el tiempo que ha tardado en hacerlas.

Como ven, un método casero, que humildemente vamos a bautizar medidor GcL de campos magnéticos, que no sacaremos a la venta pública porque cualquiera puede hacerse uno igual en casa, y el negocio sería una ruina para nosotros.

6. Precisión del instrumental

Cualquier persona habituada a experimentar sabe que no sólo debe saber darle al botón de su aparato de medida. Debe saber cómo funciona, conocer hasta los más mínimos detalles, y en especial, su precisión. En el medidor GcL, el propio experimentador debe activar y parar el cronómetro, lo cual introduce errores en la medida, ya que se tarda un tiempo siempre variable en reaccionar. Existen errores de apreciación sobre donde empieza la primera oscilación a contar, y donde termina la última. Estos errores introducen una incertidumbre en la medida del tiempo, que se propaga hasta la cantidad final que se desea calcular (frecuencia de oscilación, y posteriormente, cociente con la frecuencia de referencia). Así pues, la pregunta obligada es ¿Cuál es la precisión del medidor GcL?

Para ello, nada mejor que medir un número elevado de veces el campo magnético terrestre, hallar la frecuencia de oscilación de la brújula, y comprobar qué valores se obtienen, y con qué dispersión: tomamos 10 medidas, contando 10 oscilaciones, y se calcula su frecuencia promedio wi. , y su dispersión (error). Se repite el proceso otras 11 veces. (Total, 110 medidas). Con estas 11 frecuencias promedio, se calcula nuevamente su media, se calcula el cuadrado del cociente de cada frecuencia promedio wi, con la frecuencia media wmedia, y sus correspondientes errores.


Tal como se ve en la gráfica, las medidas se acumulan en torno a 1 con una dispersión, pero lo importante son las barras de error, que tienen una longitud media de s±0.023. Esto quiere decir que cualquier valor que se calcule y que caiga dentro de esta banda de error (marcada en azul en la gráfica) debe ser considerada indistinguible respecto del valor medio, y la diferencia es únicamente atribuible a la precisión del medidor, y no a una interacción distinta. El medidor GcL sería capaz de medir una variación mínima del 2.3% respecto del campo magnético de referencia (en este caso, el terrestre). (Esta precisión se puede mejorar aumentando el número de oscilaciones a contar en cada medida)

7. Pruebas de instrumentación

Como se que mis lectores son unos malvados escépticos aficionados a la barbacoa, y no se creen nada a la primera, hemos probado el medidor GcL con un imán.


Colocado a distintas distancias, su acción sobre la brújula se hace cada vez mayor, y por tanto, se observan sus efectos tanto en la desviación de la aguja de la brújula:


Como en la intensidad del campo magnético (medida a través de la frecuencia de oscilación de la aguja):


(En la gráfica pequeña, una ampliación de la zona marcada)

(Recordamos que w2i/w2ref=Bi/BRef, con lo que el campo magnético cuando el imán está a una distancia de 6 cm es 17 veces el del campo magnético terrestre. B=17•0.5 Gauss=8.5 Gauss)

8. Consecuencia de los resultados

Queda definido así el protocolo experimental. Las medidas que se realizan son las siguientes:

- Cada día, durante 15 días, se medirá el campo magnético de referencia (el campo terrestre) sin pirámide. Las medidas se realizan siempre en el mismo lugar, para intentar minimizar las posibles contribuciones parásitas debidas a aparatos, o materiales ferromagnéticos cercanos, que pueden ser distintas cada día.
- Cada día, durante 15 días, se medirá el campo magnético con la pirámide desorientada en 0º, 15º, 30º y 45º
- Cada medida supone medir en la misma configuración (sin pirámide, y con pirámide en sus distintas orientaciones) varias veces (10), de donde se halla la media y su desviación estadística.
- Se anota la desviación angular media del campo magnético, y la frecuencia media de oscilación obtenida de esta forma.
- Se comparará para cada día, la relación entre el campo magnético sin pirámide, y con pirámide para cada orientación, a través de la relación entre el cuadrado de sus frecuencias, y los errores de las medidas.

De esta forma, al analizar los resultados se puede evaluar si la hipótesis de partida es correcta o incorrecta. Se considerará que se ha encontrado evidencia de la energía piramidal si:

- El campo magnético en el interior de la pirámide, cuando ésta está orientada en el eje Norte – Sur, es significativamente distinto respecto del campo magnético de referencia terrestre. Esto supone una desviación mínima de 2.5º en la dirección, y/o una variación de la intensidad mayor de ±2.3%.

Además, se confirmarán otros aspectos de la hipótesis de partida si:

- La variación respecto al campo magnético de referencia es máxima cuando la desorientación es de 0º, y disminuye cuando la desorientación aumenta hasta los 45º
- La variación del campo magnético de referencia crece durante 15 días.

Llevamos ya unos días midiendo. Los 15 días de “carga” terminan el próximo 20 de Abril.

Consulten los resultados del experimento.

viernes, marzo 23, 2007

Dos añitos

1) Cumplimos dos añitos

...y los que quedan

2) Feria de Madrid por la Ciencia



del 12 al 15 de Abril, en el IFEMA

miércoles, marzo 21, 2007

Montar puzzles a martillazos

La forma más fácil de pillar a un alumno que no se sabe la materia, es ponerle un ejercicio en el que sobren datos: en vez de razonar y pensar qué datos son realmente útiles, y cuales no, el alumno los usará todos para llegar al resultado final.

En toda conspiración aparecen datos de cualquier sitio, unas veces redundantes, otras contradictorios, y otras muchas veces, irrelevantes. Y el conspiranoico buscador de la Verdad Verdadera de la Buena (VVB) los incorpora a su conspiración, auque sea a martillazos.

Los atentados del 11 de Marzo en Madrid no se libran de tener su particular teoría de la conspiración, en la que la policía, grupo terrorista, partidos políticos, medios de comunicación, y hasta el vecino del quinto aportaron su granito de arena. Puede que sea inevitable que aparezcan teorías de conspiraciones en torno a cualquier suceso importante, pero la conspiración del 11-M da asco por lo que la rodea.

No se trata de un iluminado cuyo objetivo es vender un libro y hacerse famoso pasando de radio en radio, sino que hay un interés político detrás que apesta, lo que no impide que aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, se vendan los pertinentes libros y periódicos con notición diario de que la “Verdad Oficial se derrumba (una vez más)”. Y es entre todo este ruido mediático en el que ha surgido un grupo de “Buscadores de la VVB”, autodenominados “Peones Negros”.

Este grupo se dedica a reunir toda la información que pueden, sin importar su fiabilidad, origen, o importancia. Como cualquier otro grupo conspiranoico, seleccionan la que va acorde con su idea preconcebida de VVB, ignoran la que la contradice, y han ido encajando las piezas,… pues eso, a martillazos, centrándose en una serie de pruebas clave.

La Kangoo

Versión del Sumario de la investigación


De Alcalá de Henares salieron 3 de los 4 trenes con destino a la estación de Atocha en el centro de Madrid (el cuarto salió desde Guadalajara, siendo Alcalá una estación intermedia). Sobre 7 de la mañana, el portero de un edificio observó a tres individuos que le llamaron la atención al lado de un vehículo (una furgoneta Renault Kangoo). Tras enterarse de las explosiones, a media mañana, avisa a la policía e informa acerca del vehículo. Tras ser inspeccionado por perros de los TEDAX para comprobar que no hubiera bombas, es llevado a las dependencias de la Policía Científica en Madrid para su inspección a fondo, donde se encuentran restos de un explosivo y detonadores en una bolsa debajo del asiento, y una cinta con versos coránicos.



Versión de la conspiración

La furgoneta es una prueba falsa para inculpar al terrorismo islámico. La furgoneta se colocó allí, y se llamó la atención sobre ella. La furgoneta estaba totalmente vacía, y por eso los perros no pudieron detectar el resto de explosivo. La furgoneta se lleva a la comisaría, donde la “rellenan” para “encontrar” los restos de explosivo, los detonadores y la cinta.



En fin, no me digan que no es rebuscado: se coloca una prueba falsa, una furgoneta donde deben aparecer las pruebas que desvíen la investigación… pero en vez de plantarla con todas las pruebas para que sean encontradas allí mismo, se deja vacía para llevársela a la comisaría, donde la rellenan con las pruebas que necesitan. Esta parece ser la única forma de hacer encajar la pieza de que los perros no detectaran el explosivo y los detonadores. No hay ningún instrumento de medida infalible, todos tienen su sensibilidad... y esto también se puede aplicar al olfato de un perro. ¿En qué cambia que simplemente los perros, dada la escasa cantidad de explosivo (apenas unos gramos envueltos en una bolsa de plástico), no fueran capaces de oler el explosivo? Admitir que los perros no son infalibles, supone admitir que las pruebas podían estar en la furgoneta, y por tanto, se debilita el argumento de que la Kangoo fuera una prueba plantada.

Pero si esta carambola parece poca cosa, en el juicio ha aparecido una pieza más que demuestra la conspiración: declaró el policía cuyo perro hizo la inspección. Su perro ya murió. Los Peones Negros no han tardado en insinuar que al perro lo mataron los hombres de negro para evitar hacer pruebas que confirmen que debió haber olido ese explosivo si éste hubiera estado en la furgoneta.

La mochila de Vallecas

Versión del Sumario de la investigación

En la estación del El Pozo, estallaron dos bombas. Se descubrió una tercera, que explotó mientras se intentaba desactivar. Se recogieron los bolsos, mochilas, y efectos personales, para su posterior devolución a sus propietarios. Al hacer inventario de todos estos efectos en la comisaría de Puente de Vallecas, en una mochila aparece una bomba que no ha explotado. La bomba es desactivada, y es la prueba clave que permite llegar hasta los presuntos autores del atentado



Versión de la conspiración

Si la bomba apareció en la comisaría, es porque en la estación de tren no estaba. El “plan” era que las bombas que no estallaron (en El Pozo, y otra en Atocha) eran señuelos, bombas que debían ser desactivadas para dirigir la investigación a los presuntos autores, unos cabezas de turco. Al explosionar controladamente ambas, hubo que improvisar otra bomba más, y añadirla a los bultos para que fuera descubierta y desactivada, y así dirigir la investigación hacia los cabezas de turco.



La mochila (o bolsa de deportes) de Vallecas es uno de los pilares de la teoría de la conspiración. Sin duda es llamativo (e incluso preocupante) el hecho de que la bomba no se detectara en la estación. Pero hay que entender el momento: ha habido dos explosiones, hay mucha confusión, y antes de que lleguen los TEDAX, ya hay policía municipal, y bomberos sacando del tren y acumulando mochilas en el andén, además de ayudar a los heridos. De hecho, la bomba que sí se encuentra, se encuentra antes de que lleguen los TEDAX. La confusión reinante se halla bien relatada por el comisario jefe que actúa casi desde el inicio, en su declaración ante el juez instructor. En esa misma declaración, cuenta cómo al recoger los bultos para llevarlos a la comisaría, se fija en una mochila azul, y muy pesada. Sin embargo, en vez de de abrirla para asegurarse de su contenido, la guarda junto con los demás bultos, que se iban acumulando en bolsas de plástico grandes. Por la noche le avisan de que en su comisaría, se ha detectado la bomba, pero no ve la mochila hasta el día siguiente en la televisión. Es entonces cuando recuerda esa mochila pesada del andén.

Debatiendo con un conspiranoico, la forma que tuvo de encajar esta declaración no deja de tener su gracia: “alguien” en El Pozo ve la misma mochila pesada que el comisario, y dado que hay que improvisar una nueva bomba para que funcione el plan, decide que se va a dar el cambiazo: compra una mochila azul similar a esa que ha visto, monta la bomba y la mete dentro. Luego, busca la mochila que ha visto por la mañana, y que se halla metida en una bolsa de plástico junto con otros bultos, y la cambia por la que contiene la bomba. Ya ven, no era suficientemente arriesgado añadir una mochila a la pila de bultos, sino que había que dar un cambiazo. Lo que sea para que la declaración del comisario entre en el relato de los hechos.

La explosión de Leganés

Versión del Sumario de la investigación

Ya en Abril, las investigaciones llevaron a acorralar a varios presuntos terroristas islamistas en un piso que tenían alquilado en la localidad de Leganés (al sur de Madrid). Los terroristas se inmolaron en el piso, matando además un GEO.



Versión de la conspiración

Todo fue un montaje para eliminar a los cabezas de turco. Los hombres de negro asesinaron a los presuntos terroristas, y simularon el acorralamiento, el tiroteo, e inmolación.



Las razones (?) para afirmar esto es que, según las fotos tomadas tras la explosión, y durante el desescombro de los días siguientes, no había sangre en las paredes. Lástima que tampoco hubiera paredes. También, que alguno de los inmolados apareció supuestamente con el pantalón puesto del revés, algo que nadie en su sano juicio haría. Por tanto, el pantalón se lo pusieron después de matarlo, sin fijarse de si iba al derecho o al revés. En esta serie de razonamientos, es donde aparece una gran estufa en la casa de Morata de Tajuña (aunque pertenece realmente a Chinchón), una casa "fría y heladora", y entonces se sugiere que los muertos se conservaron congelados en tal casa (la estufa para calentar a los vivos) hasta el momento de ser llevados al piso de Leganés. En el desescombro además, se encontró un carrito típico de un centro comercial.

- ¿Y qué? – se preguntará alguien.

Bueno, pues según algunos sagaces conspiranoicos, para descargar los cadáveres congelados, ¡nada más cómodo que un carrito del Carrefour!

Así, como lo oyen.

El ácido bórico


Cuando surgió el episodio del ácido bórico, parecía ridículo, pero la verdad, no lo es más que los relatados más arriba. El caso es que tres peritos de la policía científica creyeron razonable relacionar a un presunto terrorista islamista con terroristas etarras porque en el registro de sus respectivos domicilios encontraron ácido bórico, una sustancia que sirve para matar cucarachas, enmascarar malos olores, sirve como conservante, o desinfectante. De hecho, en el piso de la etarra, el ácido bórico se hallaba en un tupper mezclado con pelos. La razón para establecer esta relación según los peritos era que, aún reconociendo no tener ni idea de para qué podía servir, a lo mejor, quien sabe, en internet leyeron que podía servir para enmascarar el olor del explosivo, o para estabilizarlo. (Y digo yo, que los pelos, mezclados con gomina, a lo mejor servían de metralla)

Pero al conspiranoico de turno eso le da igual: el ácido bórico se mezcló con el explosivo... no se sabe bien si para ocultar su olor, para conservar sus propiedades, o para difuminar los resultados de un análisis y que así no se pudiera conocer con exactitud que explotó. Da igual, el caso es que el ácido bórico es una pista fundamental.

Y es que Hollywood ha hecho mucho daño. En las películas, en las series, en los libros… toda pista tiene su razón de ser. Al final, todo encaja, no hay datos inútiles o irrelevantes, todo tiene su sitio. Pero eso es ficción, y si no se sabe distinguir ficción de realidad es cuando se acaba montando un puzzle a martillazos, y ni siquiera con las piezas correctas.


Más información sobre el 11-M : Desiertos Lejanos
Hilo de “Propuestas de investigación absurdas” en el foro de Desiertos Lejanos

lunes, marzo 05, 2007