
VII Semana de la Ciencia de Madrid
Blog dedicado a difundir el pensamiento racional para enterrar el pensamiento mágico

VII Semana de la Ciencia de Madrid
Jürgenson y el [Konstatin Raudive] trabajaron mano a mano para investigar el fenómeno inventando aparatos para la mejor obtención de las voces como el Goniómetro
El uso que se le daba en las prácticas de tercero era para calcular el índice de refracción de prismas que contenían distintos materiales: agua, cristal, y aire. Toda luz cuando llega con un ángulo a una superficie y se transmite, se refracta. El efecto es que el ángulo entre la dirección de propagación de la luz y la superficie cambia, y el valor de este cambio depende del índice de refracción del material y de la longitud de onda de la luz.
Se usaba luz de una lámpara de mercurio, o sodio, que emiten en unas longitudes de onda fijas y conocidas. El goniómetro llevaba acoplado un pequeño ocular para recoger la luz,y abajo una flecha sobre una circunferencia graduada que indicaba los grados que se había movido. Uno iba moviendo el ocular por la circunferencia hasta que veía la luz, y entonces anotaba el ángulo que lo había desplazado. Luego iban las cuentas, cálculo de errores, etc...
Cómo usaban Jürgensson y Raudive el goniómetro para captar psicofonías es un misterio insondable al que grandes expertos en TCI siguen buscando respuesta. De lo que estamos seguros es de que no lo inventaron.
Otros en cambio, entendemos por qué los grandes expertos aún no han encontrado una respuesta a qué son las psicofonías, y necesitan seguir investigando.

...y el presunto trasto de Raudive (gracias a Andrés Diplotti, que se molestó en buscarlo por ahí):
Así a ojo, esas dos barras metálicas tienen toda la pinta de inductancias: ideales para pillar cualquier tipo de interferencia electromagnética.
Lo más dramático es la afirmación de que posiblemente nunca se conozca lo que verdaderamente ocurrió
Los cálculos sobre estructuras de acero, impactos de avión, cajas negras encontradas y lo que estas revelaban no se ajustan a los criterios de matemáticos, sismólogos, especialistas en información y especialistas en demolición, etcétera
analizando el impacto de aviones similares al proyectado contra las torres, caídos por accidente en ciudades densamente pobladas, se concluye que ningún avión se estrelló sobre el Pentágono
en los sótanos de esas torres (...) había depositadas alrededor de 200 toneladas de barras de oro (...)[y había orden de] disparar a muerte contra todo el que intentara penetrar hasta el oro"
Un lazo o red de realimentación: una fracción b de la señal de salida se desvía para introducirla de nuevo por el amplificador
Un mezclador: suma a la nueva señal de entrada la fracción que el lazo de realimentación introduce de nuevo en el amplificador.
Este diseño se conoce como amplificador de realimentación positiva. Tiene tres posibles comportamientos, dependiendo de los valores del producto Ab:
Si es menor de 1, entonces la señal de salida es cada vez menor que la de entrada, y la señal desaparece, dejando sólo ruido.
Si es mayor de 1, entonces la señal de salida es mayor cada vez, y se dispara hasta infinito.
Pero lo divertido viene cuando Ab=1, y no hay señal de entrada: a la salida aparece una oscilación, una señal que varía periódicamente, que es estable y no se dispara como en el segundo caso.
En realidad, la señal de entrada no es nula, sino que todo comienza con un ruido electrónico aleatorio que se va amplificando por el lazo de realimentación. El lazo habitualmente consiste en un selector de frecuencias. El ruido las contiene todas, pero el lazo de realimentación selecciona una en concreto, que es la que se realimenta. De esta forma, esa frecuencia es la que se ve amplificada, mientras que las demás tienden a desaparecer. Como resultado final, aparece una oscilación a la salida del circuito, con la misma frecuencia que se selecciona en lazo de realimentación.
Es sencillo hacer una pequeña prueba con Excel. Úsense 3 columnas A, B, y C:
- La columna A es el mezclador: suma un ruido aleatorio con la señal de realimentación B.
- La columna B es la señal de realimentación, que toma la milésima parte (0.001) de la señal de salida C.
- La columna C es la señal de salida, que amplifica 1000 veces la señal de entrada A.


1. Preparando el lazo de Video: Coloca la cámara alrededor de tres pies delante de la pantalla del televisor. Conecta la salida de video de la cámara a la entrada de video del televisor, y selecciona entrada de video en la televisión. Apunta la cámara a la televisión, ajusta el foco lentamente, y haz zoom hasta que los destellos oscuros y brillantes sean visibles en la pantalla del televisor, con texturas de nubes o niebla en varios colores durante los destellos brillantes.(…) El objetivo más importante es ver nubes en espiral.
La oscilación de los destellos no es uniforme. Es decir, no todos los píxeles de la pantalla se iluminan a la vez, sino que esas diferencias hacen aparecer “imágenes”, o “nubes” que es lo que los grandes investigadores de TCI aseguran que la MCO no sabe explicar.
Estas diferencias tienen varias causas. La primera, es por el barrido del monitor de la imagen. El ojo humano no es capaz de verlo, pero la cámara sí distingue las zonas que se acaban de barrer, de las que no. Esto hace que cuando capta una imagen, aparezcan bandas horizontales, porque el barrido vertical es suficientemente lento (~60 hz). El barrido horizontal es mucho más rápido (~60 Khz). Si no lo fuera, aparecerían también bandas verticales [6]
Otra razón más importante es que la imagen en pantalla “se transforma” respecto de la inicial: es decir, al agrandar la imagen, un determinado píxel en realidad no aparece en el mismo lugar en que estaba, sino que se traslada a otro punto.

Un ejemplo es esta imagen. Tomando el puntero del ratón como “perturbación” inicial, se ve cómo éste sucesivamente va aumentando su tamaño, y a la vez siendo desplazado, en vez de aparecer en el mismo punto donde está el puntero originalmente.
Si además la cámara está girada, el píxel no sólo es trasladado, sino rotado alrededor del punto al que enfoca la cámara, de forma que se produce un efecto en espiral, tal y cómo les gusta a los de AAEVP.
Para finalizar, les animo a ver este inquietante y misteriosísimo vídeo, donde se puede observar muy bien cómo tanto el puntero del ratón, como la barra de inicio de Windows, y las bandas horizontales del barrido, son el origen de los continuos destellos de luz en espiral que aparecen con una periodicidad muy estable. La ventaja de poner el puntero del ratón es que se identifica perfectamente a éste como origen de los destellos. Si se quita, el causante será el ruido de la pantalla.
Ver caras, fantasmas o cualquier otra cosa, ya es cuestión de la imaginación de cada uno.
Referencias técnicas
Amplificadores realimentados
Osciladores
Notas:
[1] En acrónimo parece algo serio y todo.
[2] Yo también se poner letras.
[3] Como tantas otras cosas: orbs, psicofonías, Caras de Bélmez, avistamientos OVNI, “OOPARTS”, …
[4] Desconozco cómo se hace la transformada de Fourier con Excel. Yo empleo Origin. Cualquier otro programa de cálculo de datos que haga la transformada debe arrojar el mismo resultado. Para quien no encuentre la forma de hacer estos cálculos, puede generar en Excel una columna
D1=Entero(2^15*C1/MAX(C1:Cnn;ABS(MIN(C1:Cnn))))[ASCII FFFFHz, Channels: 1, Samples: nn, Flags: 1][5] EVP, Electronic Voice Phenomenom, otra forma chachi decir psicofonía.
[6 ] Y unidas a las bandas horizontales, formarían una red de cuadros digna de cualquier mantel de pic-nic dominguero.

Estamos ya más que hartos de ver cómo aficionados a las pseudociencias y los charlatanes más diversos se comparan con Galileo, aquél que fue invitado a una barbacoa, pero que consiguió escaquearse. Se hacen las víctimas, aduciendo que en su tiempo Galileo fue también incomprendido. Pero, ¿qué opinaría Galileo de las pseudociencias? ¿Y de los charlatanes?
En Gluon con Leche, carcomidos por esta duda, decidimos desviar algunos de los fondos con que la CIA, el KGB, y Protección Civil nos financian las cervezas, y nos fuimos de himbestigación de campo a la Toscana, al lugar de su eterno descanso (Florencia), a ver si su espíritu o algún otro nos comentaba algo al respecto.
Cámara fotográfica en una mano, hicimos fotos para encontrar su espíritu, y con una grabadora en la otra esperamos poder preguntar vía psicofónica su opinión respecto de los charlatanes… pero todo intento fue inútil. Cintas silenciosas, y ni un mísero orb (aunque sospechamos que no usar el flash fue un error experimental importante).
Una falta de resultados muy misteriosa. ¿Qué nos quieren ocultar? ¿A qué o quién tienen miedo los espíritus florentinos para manifestarse? ¿El fantasma de Urbano VIII aún los tiene cogidos por los mismísimos acaso?
Así, abatidos y cabizbajos nos volvimos al aeropuerto, cuando de repente, la lectura de un libro (intitulado: ‘Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo ptoloemaico y copernicano’, escrito por el propio Galileo, y que el Papa Urbano VIII agradeció con una invitación a la barbacoa) que llevaba para entretenerme, llegué a un párrafo crucial para la himbestigación. Mi tembloroso dedo índice de mi temblorosa mano derecha se acercó al tembloroso libro, donde las letras temblorosamente bailaban de aquí para allá.
Afortunadamente, en ese momento el conductor decidió dejar de pillar todos los baches de la carretera, y pude leer los siguientes párrafos:
“SALVIATI [Habla sobre los argumentos de un autor sobre la transparencia de la Luna]: (…)Este hombre se va imaginando a su medida las cosas que tendrían que existir para servir a su propósito, y no acomodando sus propósitos a la medida de que las cosas existen”
¿Acaso no es cómo actúa por definición la pseudociencia? ¿Inventando teorías que cuadren con las creencias?
Y más adelante:
“SAGREDO: Me recordáis a alguien que pretendía vender un método para poder hablar, por medio de cierta simpatía de agujas imantadas, con alguien que estuviese a una distancia de dos o tres mil millas. Al decirle yo que lo compraría gustoso, pero que quería comprobarlo mediante la experiencia y que me bastaba hacerla estando yo en una de mis habitaciones, y él en otra, me respondió que con una distancia tan pequeña no se podía comprobar bien el funcionamiento. Por lo cual decidí que en ese momento no me apetecía ir al Cairo o Moscú para hacer la experiencia, pero que si quería ir él, yo desempeñaría la otra parte, quedándome en Venecia”
¿Acaso no es la actuación típica de un charlatán, cuando se le propone la comprobación experimental de sus ideas, el inventar excusas más o menos ridículas?... sin ir más lejos, en esta bitácora tuvimos un brillante ejemplo en los comentarios de la entrada anterior.
Así pues, no parece que la opinión de Galileo fuera la de creer en fenómenos por qué sí, sin un razonamiento claro apoyado por evidencias empíricas; en especial si las afirmaciones eran particularmente extraordinarias, como lo era la comunicación a larga distancia en aquella época. Actitud típica de un malvado escéptico comeniños, adicto a la barbacoa.
‘Diálogo sobre los dos máximos sistemas del mundo ptoloemaico y copernicano’. Galileo Galilei. Alianza Editorial