martes, diciembre 04, 2007

Man on the moon

Atentos conspiranoicos:

¡¡¡La cara de Marte también se aparece en la Luna!!. Esto confirma sin duda alguna que la civilización marciana se vio obligada a emigrar a la Luna, donde se establecieron. Pero cuando llegó el hombre, exterminó a los marcianos - selenitas con bombas atómicas. ¡¡JJ Benitez tenía razón!!


Fotografía del Apolo XV







O eso, o es un juego de luces y sombras.

lunes, octubre 15, 2007

Jamones y pirámides

Se puede decir que en el mundo paranormal hay dos puntos característicos:

El primero, un efecto o fenómeno, que puede ser real, aparente, o simplemente una invención. Por ejemplo, ruidos en grabaciones (psicofonías), luces en el cielo (OVNIs), personas que aciertan con cartas Zener más de lo previsto por azar un 40% de las veces (telepatía), o que los alimentos se conservan bien debajo de una pirámide.

El segundo punto, es la interpretación de ese supuesto fenómeno: los ruidos en grabaciones son voces de muertos, las luces del cielo son extraterrestres de veraneo, hay gente con capacidad de conectarse con la mente de otros, o que existe una energía piramidal.

Escépticos y creyentes podemos estar de acuerdo la mayoría de las veces en el primer punto: hay un efecto. Sin embargo, lo más normal es que discrepemos en el segundo, dado que no hay que irse a interpretaciones extraordinarias cuando existen respuestas ordinarias (no, no hablamos de insultar a nadie)

Ya habíamos demostrado tanto téorica como experimentalmente, que la interpretación de la energía piramidal para conservar alimentos no son más que fantasías. Sólo nos quedaba una cosa, y es demostrar que ni siquiera hay efecto alguno sobre el que basar una interpretación. Es decir, que el presunto efecto de las pirámides es una invención.

Así pues, el Laboratorio Secreto de Gluon con Leche se mete en harina una vez más.

Prueba de agudeza visual: ¿Cuál de estos 4 trozos de jamón estuvo durante más de 2 días y medio bajo la acción de una pirámide?

Imagino que así a simple vista es difícil decidir cual fue. Para explicar qué pintan esos cuatro trozos, y qué fue de ellos, el Departamento de Audiovisuales les ha resumido el experimento en un video. Que lo disfruten:




martes, octubre 09, 2007

Magnetoresistencia gigante

Éste es el descubrimiento (realizado en 1988 por Albert Fert y Peter Grünberg) que este año se ha llevado el Premio Nobel de Física 2007.

Cuantas veces en foros, o comentarios de otros blogs, llega alguien comentando que la ciencia no sirve para nada, sin darse cuenta que el ordenador que está usando es precisamente fruto de esa ciencia. El premio Nobel de este año es otro ejemplo más de cómo la ciencia se emplea en hacer avanzar la sociedad.

El propio nombre ya es bastante descriptivo de qué se trata: magnetorresistencia, (GMR en sus siglas en inglés) resistencia a la corriente eléctrica inducida por magnetismo. La magnetorresistencia ya fue descubierta en 1856. Sin embargo, el efecto era tan sólo de una variación del 5%. Hubo que esperar hasta 1988 para encontrar este mismo efecto, en mayores proporciones (GMR), y hasta 1993 para encontrar la Magnetorresistencia Colosal, cuyo efecto es aún más notable que la de la GMR. Con estos descubrimientos, aparece lo que se llama spintrónica, que no es otra cosa que aprovechar el spin del electrón para fabricar dispositivos.

El descubrimiento de Fert y Grünberg fue hecho a partir del uso de sandwichs magnéticos: Entre dos láminas ferromagnéticas, introducían otra de un material no ferromagnético. Fert y Grünberg emplearon concretamente hierro (ferromagnético) y cromo (paramagnético).

Los materiales ferromagnéticos poseen la capacidad de imantarse en el sentido de un campo magnético aplicado lo suficientemente intenso. El material paramagnético en cambio no. El descubrimiento en cuestión fue que al imantar las láminas ferromagnéticas en sentidos contrarios (antiparalelos), y hacer pasar una corriente eléctrica a través de todas las capas, la resistencia era mucho mayor que cuando las capas ferromagnéticas estaban imantadas en direcciones paralelas. Y estas variaciones eran de hasta un 80%, dependiendo del espesor de la capa no ferromagnética (alrededor de 1 nanometro, 1•10-9metros. Aproximadamente, tres o cuatro átomos de cromo).

Los electrones tienen la propiedad de spin, una especie de momento magnético interno, que se orienta en la dirección un campo magnético externo, o la contraria. En un material no ferromagnético, esta alineación es del 50% en cada caso. Al pasar al material ferromagnético, si el spin coincide con la dirección de la magnetización del material, el electrón sufrirá menos dispersión (interacciones con el material que le desvían de su trayectoria), y tendrá una menor resistencia a atravesarlo. Si la alineación es contraria, ocurrirá lo opuesto: mayor cantidad de interacciones, y mayor resistencia a que el electrón atraviese la lámina ferromagnética.

¿Cómo se aplica esto a un disco duro? Si partimos del sandwich de Fe/Cr/Fe, y entran los electrones por un lado, la mitad tendrá spin en una dirección, y la otra mitad en otra. Si las dos láminas de Fe están alineadas, entonces, la mitad de los electrones atravesará todo el sandwich sin problemas, y la otra mitad se dispersará en alguna de las dos capas. Sin embargo, al invertir el sentido del campo magnético, en la última lámina, todos los electrones (tanto los de un spin, como los del otro) atravesarán en algún momento una de las capas cuyo campo magnético no está alineado con el spin del electrón, y todos sufrirán resistencia a su paso. De esta forma se obtiene finalmente una corriente eléctrica alta (baja resistencia), o una corriente eléctrica baja (alta resistencia), o lo que es lo mismo, 1’s y 0’s, que es con lo que trabajan los ordenadores.
Vía wikipedia. FN=FerroMagnético; NM=No Magnético

Un disco duro, o una memoria, contiene una gran cantidad de pequeñas celdas de estos sandwichs, con las orientaciones de las láminas ferromagnéticas adecuadas para dar los 0’s y 1’s de los bits que forman los bytes.

Así que ya ven. Un fenómeno físico y una aplicación práctica.

Igualito que las pirámides (lo que me iba a ahorrar en electricidad de la nevera), las psicofonías , telepatía (igual nos ahorrábamos un pico en teléfonos), los viajes astrales (tal y como está el petróleo, vendría de perlas), o la adivinación (cuantas catástrofes naturales se quedarían sin víctimas mortales). Y es que a todas esas ocurrencias pseudocientíficas se les podría dar una utilidad tremenda,… si fueran verdad.

viernes, octubre 05, 2007

VII Semana de la Ciencia

Como cada Noviembre, llega la Semana de la Ciencia de Madrid. Del 5 al 18:



VII Semana de la Ciencia de Madrid

jueves, septiembre 27, 2007

¿Psicofonías angulares?

Andaba yo entretenido mirando a ver que hay de nuevo en todas esas páginas que difunden misterios, hasta que he llegado a la misteriopedia.

Con la mano temblorosa (como le ocurre a todo buen himbestigador) he pinchado en la entrada de psicofonías, y se me han puesto los pelos como escarpias (como es habitual en todo buen himbestigador) al leer lo siguiente:

Jürgenson y el [Konstatin Raudive] trabajaron mano a mano para investigar el fenómeno inventando aparatos para la mejor obtención de las voces como el Goniómetro

(negrita y cursiva mías)
Y sí. De piedra se queda uno, cuando varios años antes en la facultad, este que les escribe tuvo el privilegio de usar un goniómetro. No recuerdo haber escuchado misteriosas voces del Más Allá llamándome por mi nombre para pedirme un doble whooper sin cebolla. Más bien tengo el recuerdo de un cuarto oscuro, y mirar por un pequeño ocular para intentar ver tenues luces provenientes de lámparas de mercurio o sodio. Para quedarse ciego, más bien

Un goniómetro no es más un instrumento para medir ángulos.

El uso que se le daba en las prácticas de tercero era para calcular el índice de refracción de prismas que contenían distintos materiales: agua, cristal, y aire. Toda luz cuando llega con un ángulo a una superficie y se transmite, se refracta. El efecto es que el ángulo entre la dirección de propagación de la luz y la superficie cambia, y el valor de este cambio depende del índice de refracción del material y de la longitud de onda de la luz.

Se usaba luz de una lámpara de mercurio, o sodio, que emiten en unas longitudes de onda fijas y conocidas. El goniómetro llevaba acoplado un pequeño ocular para recoger la luz,y abajo una flecha sobre una circunferencia graduada que indicaba los grados que se había movido. Uno iba moviendo el ocular por la circunferencia hasta que veía la luz, y entonces anotaba el ángulo que lo había desplazado. Luego iban las cuentas, cálculo de errores, etc...

Cómo usaban Jürgensson y Raudive el goniómetro para captar psicofonías es un misterio insondable al que grandes expertos en TCI siguen buscando respuesta. De lo que estamos seguros es de que no lo inventaron.

Otros en cambio, entendemos por qué los grandes expertos aún no han encontrado una respuesta a qué son las psicofonías, y necesitan seguir investigando.


Como es probable que en algún momento los responsables de la misteriopedia se den cuenta de tan bochornosa metida de pata, y cambiarán el contenido, dejo aquí una captura de pantalla para gozo y deleite de los lectores.




Añadido:
Sólo por comparar, véase un goniómetro de verdad (via wikipedia):



...y el presunto trasto de Raudive (gracias a Andrés Diplotti, que se molestó en buscarlo por ahí):



Así a ojo, esas dos barras metálicas tienen toda la pinta de inductancias: ideales para pillar cualquier tipo de interferencia electromagnética.

miércoles, septiembre 12, 2007

Fidel Castro se apunta al 11-S

Queda demostrado: la energía piramidal, esa que es tan "oficial" en Cuba, produce graves efectos en el cerebro.

Según noticia aparecia en El País, Fidel Castro se apunta a la conspiranoia del 11-S.

Castro nos deleita con todos los tópicos al respecto:

Lo más dramático es la afirmación de que posiblemente nunca se conozca lo que verdaderamente ocurrió



Los cálculos sobre estructuras de acero, impactos de avión, cajas negras encontradas y lo que estas revelaban no se ajustan a los criterios de matemáticos, sismólogos, especialistas en información y especialistas en demolición, etcétera



analizando el impacto de aviones similares al proyectado contra las torres, caídos por accidente en ciudades densamente pobladas, se concluye que ningún avión se estrelló sobre el Pentágono



Eso sí, añade una gran novedad:

en los sótanos de esas torres (...) había depositadas alrededor de 200 toneladas de barras de oro (...)[y había orden de] disparar a muerte contra todo el que intentara penetrar hasta el oro"



Fuentes poco fiables nos han dicho que el pobrecillo se lió un poco cuando recibía terapia con una pirámide de aluminio sobre su cabeza, a la par que veía "La Jungla de Cristal III", donde Bruce Willis persigue a unos terroristas que siembran el caos en Nueva York para robar unos lingotes de oro que había precisamente debajo del WTC.

En fin, cosas de la edad.

lunes, septiembre 10, 2007

Científicos y pseudociencia

Es un argumento muy manido: hay científicos que se acercaron al mundo paranormal, y lo investigaron.

Con este argumento se trata de dar dos visiones: la primera, que un científico de verdad investiga sin prejuicios. Lo cual es una perogrullada, pero que no deja de tener su falacia escondida tal y como se expone, ya que lo que se pretende decir es que hay que abandonar todo el conocimiento sobre la naturaleza ya obtenido, y partir de cero para afrontar el presunto hecho misterioso. Si un misterio puede ser solucionado con ciencia, entonces esa no es la solución.

Una cosa es estar abierto a cambiar teorías si los datos así lo indican, y otra muy distinta intentar que una teoría contradictoria con el conocimiento certero que ya se posee de la naturaleza sea válida, sólo porque a alguien le gustaría que así fuera. Las teorías no son perfectas; no son “la verdad absoluta”, ni pretenden serlo, como parecen creer algunos. Las teorías en cambio son “veraces”, son aproximaciones que describen la naturaleza dentro de unos límites de validez, suficiente para entender qué procesos ocurren, qué relaciones de causa-efecto existen, qué se puede esperar de un fenómeno, e incluso hacer predicciones que permiten diseñar máquinas y dispositivos, que van a trabajar de la forma que se necesita.

Por ejemplo, la gravitación universal de Newton fue un hito importante. La “verdad” que describe esta teoría es que los planetas y el Sol son un punto infinitamente pequeño donde acumulan toda su masa. ¿Pero acaso es así? Sabemos que no. Y sin embargo, hoy día sigue siendo muy útil para calcular órbitas de los planetas, para lanzar satélites al espacio, y que además lleguen y amarticen o alunicen, donde deben.

La gravitación universal de Newton funciona porque es “veraz”, es una descripción fiel de lo que ocurre en la naturaleza. Pero que tiene sus límites. Unos límites que explicó la teoría de la relatividad (cuando hay velocidades comparables a la de la luz, o cuando las masas son muy elevadas). La teoría de la relatividad es una descripción distinta del mismo fenómeno, pero más amplia: es capaz de describir lo mismo que la gravitación universal, y además, otras situaciones.

Es en este sentido en el que hay que tener una mente abierta a nuevos descubrimientos: nuevas teorías que corrijan los fallos de otras ya establecidas. Pero no teorías que contradigan abiertamente conocimientos ciertos. Una teoría de la relatividad que produjera resultados contrarios a la gravitación universal donde esta última es veraz, hubiera tenido casi imposible salir adelante. Las nuevas teorías se construyen apoyándose en conocimientos ya existentes; un científico se sube a hombros de gigantes para ver más lejos.

Más interesante es la otra intención con que se usa el argumento hay-científicos-que-estudian-misterios: las pseudociencias no son chorradas, porque hubo científicos que investigaron. Parece que si un científico investiga misterios paranormales, entonces se reconoce automáticamente que existe lo paranormal, cuando esto no tiene por qué ser así, sino que precisamente es eso lo que debe probar: que tal o cual fenómeno es paranormal.

Iker Jiménez, en su retorno a la caja tonta, nos deleitó con este argumento centrándose en la figura de Ramón y Cajal, quien parece ser que estudió a mediums y los poderes del cerebro, y nos amenaza con desvelarnos más inquietantes, espeluznantes y se-me-ponen-los-pelos-como-escarpias relaciones de grandes científicos con el ocultismo y lo paranormal en general.

Pero de lo que no quiere darse cuenta Iker, (o que no quiere contar a sus televidentes y radioyentes) es que lo menos importante es precisamente “quien” investigó lo misterioso, sino “qué” descubrimiento hizo. Qué contribución al conocimiento obtuvo referente a lo paranormal.

Santiago Ramón y Cajal fue premio Nobel por sus descubrimientos acerca de las neuronas. A Newton se le deben las tres leyes que llevan su nombre, la gravitación universal, y varios hallazgos más. Se les recuerda por sus logros. Son científicos cuya importancia no está en haber investigado el cerebro, o haber investigado la naturaleza, (muchos antes que ellos hicieron lo mismo y no se les recuerda, precisamente por no haber logrado lo que ellos sí consiguieron) como tampoco son recordados por haber investigado lo paranormal, lo oculto, o lo misterioso. Su relevancia está en haber hecho unas contribuciones específicas al conocimiento en esas áreas concretas.

Fueron excelentes científicos, pero ¿qué aportaron al conocimiento humano respecto al ocultismo o lo paranormal? No importa lo que investigaran, importan los resultados de esas investigaciones. Esa es la única pregunta relevante, y que Iker Jiménez va a dejar sin contestar cada vez que revele que tal o cual científico “investigó lo paranormal”.
Añadido
Luis Alfonso Gámez ya escribió hace tiempo sobre la relación entre Ramón y Cajal y el espiritismo. Por supuesto, esa relación no tiene nada que ver con la que Iker Jiménez daba a enteder en su programa.