miércoles, diciembre 28, 2005

La energía negativiescéptica

Hace poco hablábamos de dos (pseudo)-científicos de la Universidad de Amsterdam, que habían "demostrado" la existencia de la telepatía telefónica.

Bien, ahí no acaba la cosa, porque también han "demostrado" (redoble de tambores)....

La existencia de la energía negativa que emana todo escéptico que se precie



Pues sí. Resulta que hay gente que es capaz de saber cuando alguien le está mirando sin necesidad de establecer contacto visual con el mirón de turno. Afirmación hecha por Rupert Sheldrake, y que por supuesto, es capaz de obtener resultados asombrosos en sus experimentos.

Así que de nuevo Lobach & Bierman, intentan reproducir los resultados (.pdf). Cogen a varias personas, y los colocan en una habitación, donde los observa o no una persona. El observador tiene que decir si le están mirando o no, y se anota si es un fallo o un acierto.

La gran innovación está en que se dividió a los mirones entre "escépticos" y "creyentes". En total, había dos tandas a cada observado en que cada mirón miraba al observado 15 veces y no miraba otras 15 veces por tanda, siendo los resultados finales los siguientes:

Cuando miraba un creyente, la media de aciertos era 7.40±2.39 (49.9%)
Cuando no miraba un creyente, la media de aciertos era 7.19±2.24 (48.5%)
dando un total general de 48.9% de aciertos.



Cuando miraba un escéptico, la media de aciertos era 8.06±2.14 (54.3%)
Cuando no miraba un escéptico, la media de aciertos era 7.51±2.27 (54.3%)
dando un total general de 52.3% de aciertos.



Pues bien, esos 8.06 (±2.14) aciertos de media frente al 7.50 teórico, cuando mira un escéptico son los que dan pie a los autores para concluir que

"la tasa de aciertos cuando mira un escéptico es marginalmente significativa"



o lo que es lo mismo, que nos han descubierto.

¿Por qué no aparecen fenómenos paranormales cuando hay un escéptico presente en la sala? Por la energía negativa que emanamos, y que hace que cualquier fenómeno paranormal se vuelva mundano.

Es la que hace que las naves extraterrestres se conviertan en gases emitidos por misiles. La misma que transforma una auténtica y acojonante fotografía paranormalísima en burdos montajes, que cambia la posición de los bigotes de la Benemérita, y que incluso convierte en chapuceros unos estudios informáticos de comparativa forense o que teleplastias impresionantes se conviertan en una mancha difusa, como si alguien hubiera pasado una fregona pringada en aceite


Así que ya lo saben. Si sus grabadoras no captan psicofonías, si sus pirámides les pudren los filetes de pollo, si los extraterrestres no les quieren abducir, o si sus medicinas homeopáticas no recuerdan como curar la gripe, es porque hay algún escéptico mirando.