jueves, noviembre 10, 2005

Click!

Hay que ver lo que dan de sí las psicofonías.

En anteriores entradas estuvimos viendo qué tipo de ruido eléctrico y electromagnético puede haber en una grabadora, y cómo estos ruidos podían estar a su vez presentes en los sonidos que identificaban a las supuestas psicofonías. También vimos cómo una jaula de Faraday no es un elemento mágico, sino que tiene sus limitaciones y puede dejar pasar radiación externa, por muy perfecta que se construya. Ahora vamos a tratar otro tipo de ruido, en concreto qué tipo de ruido o "huella" puede dejar una vibración del cabezal de grabación.

Para ello vamos primeramente a conocer cuál es la física en la que se basa el proceso de grabación de una cinta, que siempre es interesante saberlo.

Magnetismo

Todos sabemos que la materia está compuesta de átomos. Éstos átomos, en su forma más simple, se pueden entender como un núcleo central con carga positiva alrededor del cual giran electrones con carga negativa. Este giro es por definición una corriente eléctrica, que a su vez genera un campo magnético. Así, cuando se habla de magnetismo, la forma más simple de imaginar la materia es como compuesta por una multitud de pequeños imanes llamados dipolos magnéticos, que se caracterizan por tener un valor (momento dipolar, u) y una orientación, o sentido en que el campo magnético atraviesa el átomo:




En un material sólido, todos estos dipolos tomados en conjunto se describen por una propiedad llamada "magnetización", que llamaremos M, que describe el valor y orientación promedio de todos los dipolos. Si el material tiene una densidad N (átomos/m3), entonces, M=N[u], donde [u] es el promedio de todos los dipolos considerados. En ausencia de un campo magnético (que llamaremos H), todos estos dipolos están orientados al azar, de forma que en promedio, los campos creados por cada uno se cancelan mutuamente, y entonces [u]=0 y M=0.

Cuando se aplica un H externo, el valor u cambia su valor u orientación de forma que que tomado en promedio este cambio propicia la aparición de una magnetización neta. La respuesta depende del tipo de material.

Tenemos primeramente materiales diamagnéticos: al aplicar un H, éste afecta a la velocidad de giro de los electrones, de forma que todos los dipolos cambian su valor,(pero no su orientación) para oponerse al campo H que le está afectando: Se consigue una magnetización neta negativa, que crea un campo magnético en sentido contrario a H. Si el dipolo está originalmente alineado en la dirección del campo, entonces su momento dipolar se reduce, y si está en sentido contrario, entonces aumenta.



En segundo lugar, tenemos materiales paramagnéticos: además del cambio en el giro de los electrones, los dipolos se reorientan para colocarse alineados con el campo H, de forma que ahora al tomar el promedio de los momentos dipolares no se cancelan, sino que se refuerzan, apareciendo una magnetización positiva (crean un campo en el mismo sentido que H).



En estos dos tipos materiales, M desaparece cuando se elimina H. Pero tenemos un tercer tipo de materiales, que son los que nos interesan de verdad, los ferromagnéticos: Se comportan como los paramagnéticos, pero son capaces de mantener la magnetización cuando se elimina el campo magnético que la crea. Si no existieran estos materiales, no existirían los imanes permanentes, ni motores de grabadoras, ni las cintas de cassette donde grabar psicofonías.

En estos materiales, unos pocos dipolos crean un campo tan fuerte que son capaces de hacer orientarse a los que tienen en su entorno más cercano. De esta forma, el material se divide en muchas zonas, más o menos grandes llamadas dominios, con una magnetización neta, pero con distinta orientación, de forma que tomado en su conjunto, el material puede tener una magnetización nula. Al aplicar un campo externo, algunos de estos dominios se reorientan para alinearse con H, creando una M positiva. Cuando se quita el campo, permanecen con esa orientación, y el material mantiene una magnetización total distinta de cero.

Esta figura representa la curva típica de un material ferromagnético. Representa el valor de M en función de H



Si partimos del punto a de la gráfica, es decir, cuando M=0, y aplicamos un campo magnético externo pequeño, algunos dominios se reorientan creando una magnetización, que se mantiene al retirar H. El valor de M aumenta con H, hasta que llega al punto b, donde todos los dominios estarían totalmente orientados, y alcanzaríamos un valor de saturación, que no se puede superar porque no quedan dominios o dipolos que orientar. Al eliminar H, siempre hay un pequeño descenso del valor de saturación de M debido a que por temperatura, algunos dipolos pueden desorientarse, quedando un valor de la magnetización de saturación cuando H=0, que se llama magnetización remanente, Mr (punto c)

Si ahora aplicamos un campo H en sentido contrario, la magnetización se reduce poco durante un pequeño intervalo, hasta que el campo es lo suficientemente intenso como para comenzar a reorientar los dominios. En esta reorientación, hay un punto (punto d) para el cual se puede anular M, es decir, tenemos tantos dipolos orientados en un sentido, como en el contrario, y por tanto el promedio es cero. El valor de este campo Hc, es llamado campo cohercitivo. Si se aumenta más la intensidad del campo, los dominios se siguen reorientando hasta alcanzar de nuevo la saturación, pero esta vez en sentido opuesto (punto e). Este tipo de curva es típica de materiales ferromagnéticos, y se llaman curvas de histéresis, que son importantes dependiendo del uso que se le de al material.

Cintas de cassette

Una cinta de cassette es un material ferromagnético, que se magnetiza para "recordar" la información. Un sonido se convierte en electricidad. Esta corriente eléctrica se convierte en un campo magnético, y éste en un valor de magnetización sobre la cinta. A la hora de reproducir, la magnetización crea un campo magnético, que genera una corriente eléctrica que es transformada en sonido.

Un cabezal de grabación es como en la figura: una espira, enrrollada en un hierro que tiene un hueco en el otro extremo.



La corriente por la espira crea un campo magnético que es guiado por el hierro. Al llegar al hueco, el campo magnético sale de éste, creando un campo no solo en el hueco, sino también alrededor. Este campo de alrededor es el que magnetiza la cinta. La magnetización producida depende de la intensidad del campo magnético, que a su vez depende de la intensidad de la corriente eléctrica de la espira.




La cinta se divide en pequeñas zonas con dominios que mantienen la magnetización. Al grabar, a cinta pasa primero por un cabezal de borrado, que provoca una magnetización de saturación en cada uno, pero con una orientación aleatoria, de forma que sólo se obtiene ruido sin información. Al tener cada zona una magnetización previa, no se puede grabar directamente la señal, ya que el resultado final depende del estado inicial.



Dependiendo del valor obtenido en el borrado, al aplicar un campo con el valor marcado por la línea de puntos, se podría obtener una magnetización final en el grabado entre C y D. Como esto no es aceptable, en el grabado se añade una señal alterna de alta frecuencia (referida como bias) que recorre el ciclo entero de la histéresis, y hace que en promedio la magnetización sea nula. De esta forma, cuando no hay señal a grabar, la magnetización final es cero. Si hay señal, entonces el valor promedio se desplaza hasta una magnetización proporcional a ésta.

Más información sobre el grabado de cintas, aquí.

Vibración del cabezal

La magnetización de la cinta depende de la intensidad de campo magnético que llega a la superficie de la cinta, y que es proporcional a la señal que se quiere grabar. Las condiciones de trabajo son además tales que hay linearidad entre M y H: es decir, si se aumenta al doble H, entonces M también aumenta el doble (siempre que no superemos el valor de saturación). Además, el campo magnético creado por una espira es proporcional a la intensidad que va por ella, así que al final, la magnetización será directamente proporcional a la corriente I que va por la espira del cabezal.

La intensidad de campo magnético depende no solo de la intensidad de la corriente, sino también de la distancia entre el cabezal de grabado y la cinta (r). A mayor corriente, mayor campo, pero a mayor distancia, menor intensidad. Se puede escribir la dependencia de M con I y r:



(donde k es una constante. Supondremos 1/r porque es el caso "más favorable": la disminución de M es más lenta que si fuera 1/r2, 1/r3, o cualquier otra potencia mayor que 1)

Para grabar una señal dependiente del tiempo, M debe variar entre dominio y dominio de la cinta, lo cual se hace normalmente a través de I. Si solo se está grabando ruido, la intensidad se puede escribir de esta forma:



donde I0 es la amplitud del ruido, y fi(t) es una fase aleatoria. Si el cabezal se mantiene a una distancia r0 constante de la cinta, la magnetización que queda grabada es simplemente un ruido de amplitud constante kI0/r0:



¿Qué ocurre al desplazar el cabezal, por una vibración o un golpe?

Si suponemos un desplazamiento muy pequeño, y que además éste tiende a recuperar su posición inicial a una distancia r0 de la cinta, r(t) se puede describir de la forma más sencilla así:





Representa una oscilación de frecuencia f0 en torno al valor r0 que se va apagando con una constante de tiempo característico t0, hasta recuperar el valor constante normal. A es la amplitud del la oscilación, entendida de esta forma:

Si A=1, entonces la oscilación tiene una amplitud r0, y r(t) varía entre 0 y 2r0.
Si A=2, entonces la oscilación tiene una amplitud 2r0, y r(t) varía entre -r0 y 3r0

Y así sucesivamente... Un valor menor que cero no tiene sentido. Cuando r=0, hay que suponer que el cabezal empuja la cinta, y se la lleva con él manteniendo la distancia constante, hasta que vuelve a rebotar hacia arriba.

¿Qué valor puede tener r0, la distancia entre cabezal y cinta? Muy pequeña. Por hacernos una idea, pongamos que medio milímetro (que posiblemente sea demasiado). Con A=1, la distancia del cabezal oscilaría entre 0 y 1 milímetros. Si r0=0.1 mm, entonces oscilaría entre 0 y 0.2 mm

Ahora la magnetización se puede escribir de esta forma:



Si a partir de la primera ecuación, multiplicamos y dividimos por r0, y reagrupamos los términos, nos queda la magnetización original sin vibración, que tiene una amplitud M0, pero modulada por la cantidad r0/r(t). Esto es interesante: la vibración es un ruido que no se añade (se suma) al ya existente, sino que lo modula, hace variar la amplitud del ruido original.

Imaginemos que se está grabando una señal de ruido constante, y al coger la grabadora, o por una vibración que se transmite por el suelo, el cabezal sufre una vibración, que se amortigua y desaparece en menos de medio segundo. La magnetización sufrirá esta modulación, aunque la corriente sea constante. Pero al reproducir la cinta, si el cabezal mantiene una posición fija, la modulación del ruido producirá un cambio en la intensidad eléctrica, se interpretará como tal, y será convertida a sonido en los altavoces: la vibración se interpretará al reproducir como si se hubiera grabado un sonido.

¡Click! Probando un dos tres... ¿Se me oye?

Por no ser muy pesados, en una segunda parte veremos que al simular estas vibraciones aparece este sonido:

Click

Que recuerda bastante a los clicks que se escuchan en algunas psicofonías, y que los entendidos del tema dicen que es habitual que aparezcan justo antes de oírse una psicofonía de las de verdad.

No cambien de canal.

martes, noviembre 01, 2005

El mito de la jaula de Faraday

Existen palabras mágicas que de pronto parecen explicar todo, como "Mecánica Cuántica" (con mayúscula, que si no, pierden sus poderes). Y como no podía ser de otra manera, también existen artilugios mágicos que de pronto hacen que toda explicación racional pueda ser deshechada, de una forma que incluso se podría llamar dogmática. Es el caso de las Jaulas de Faraday (con mayúscula, claro) cuando el tema de discusión son las psicofonías. Sólo el hecho de incluir una de éstas hace imposible la existencia de interferencias externas, y por tanto cualquier cosa que se oiga en una grabación es automáticamente paranormal.

En un mundo ideal tal vez pueda ser así, que una jaula de Faraday sea capaz de eliminar cualquier interferencia electromagnética, y proteger el circuito en su interior. Sin embargo, el mundo real siempre es un poco diferente, dejando los mundos ideales como meras aproximaciones que en algunos casos pueden ser válidas, pero que en otros no lo son tanto.

Así pues, en los laboratorios secretos de Gluon con Leche, hemos construido una pequeña jaula de Faraday. Cogiendo un tetra-brik, para aprovechar la forma de caja, lo hemos envuelto con tres capas de papel de aluminio, del que todos tenemos en la cocina, y le hemos añadido una tapa de cartón, también envuelta en aluminio, y ha quedado así de bonita.

Sí, es casera, pero no por ello menos efectiva, como se verá más adelante.


Atenuación de las ondas

La física detrás de una jaula de Faraday está en las propiedades de las ondas electromagnéticas cuando se propagan en un medio conductor, como es el aluminio. En un material conductor, lo átomos que lo forman se enlazan de forma que comparten sus electrones de los orbitales más externos, y son libres de moverse por todo el material. Sin embargo, esta alta densidad de electrones libres hace que cuando una onda electromagnética intenta desplazarse por un medio así, se atenúe. Este es un matiz importante: la onda se atenúa, pero no desaparece.

Cada material posee una profundidad característica de atenuación que determina la distancia que recorre una onda hasta que su campo eléctrico se reduce en un factor 1/e=0.367 (siendo e=2.71828182845904...), es decir, cuando el campo eléctrico se reduce en un 36.7%. Nos interesa más la densidad de potencia (o cantidad de energía que atraviesa un área determinada por segundo) de una onda electromagnética, que viene dada por el cuadrado del campo eléctrico, así que en esa misma distancia, la potencia de la onda disminuye en un factor 1/e2=0.135, un 13.5%

Un 13.5% puede ser una cantidad pequeña, pero no es nula. La jaula de Faraday juega con el espesor de la paredes para que la atenuación sea la necesaria como para que la potencia que consigue atravesarla sea despeciable. Cuanto mayor sea el espesor, menos energía traspasará la jaula e interferirá con el circuito.

La profundidad característica depende además de la frecuencia de la onda incidente, de forma que una jaula puede ser efectiva para unas frecuencias, pero mala para otras. En general, cuanto mayor es la frecuencia, menor es la profundidad característica (se atenúa más rápido). He aquí una gráfica para varios conductores:

Para el aluminio, una frecuencia de 60hz necesita una pared con un espesor de alrededor de 1 cm para ser atenuada un 13%. Sin embargo, para 3 Ghz, se consigue la misma atenuación con menos de 2 micras (0.002 milímetros). De los materiales mostrados, el hierro sería el mejor de todos para hacer una jaula de Faraday, porque para el mismo espesor, atenúa más la señal que los otros materiales.

El papel de aluminio es realmente finito, aunque se le den tres vueltas. Pero para probar que nuestra jaula casera puede ejercer su función, hemos hecho lo siguiente:

Primero, hemos colocado el walkman de otras veces a unos 10 cm de un móvil, y hemos llamado. Luego hemos metido el walkman en la jaula casera, con el móvil a la misma distancia, y hemos vuelto a llamar:



Sin jaula de Faraday Con jaula de Faraday

Aunque no se vean en el gráfico, las interferencias también se oyen en el segundo caso, a pesar de estar atenuadas por tener que atravesar el aluminio. La frecuencia de funcionamiento de un móvil suele estar en torno a las microondas (~ 1.8 Ghz), una frecuencia que es fácilmente atenuada por el aluminio (con 5 micras de espesor, sólo pasaría un 1% de la potencia de una onda de 3 Ghz). Tres vueltas de papel de aluminio es poco, pero es probable que sean más de 5 micras. Y aún así es capaz de generar interferencias.

Hay que tener en cuenta la densidad de potencia de la onda original. Un 1% podría ser suficiente para generar interferencias. Eso sin contar con imperfecciones de la propia jaula, agujeros para pasar cables, poner botones de plástico, ventanas..., por donde se colaría parte de radiación.

Se puede llegar a una situación en que la cantidad de radiación que traspasa una jaula de Faraday es tan ínfima que se puede despreciar frente a las señales con que se va a trabajar. En otros casos, puede que no. Lo que no se puede hacer es creer de primeras que sólo por el hecho de colocar la jaula se eliminan las todas interferencias, sino que hay que comprobarlo.

Capacidades residuales

A la vista de estos espectros, ¿quién sabría decir cual fue hecho sin jaula de Faraday?



No. Esa se hizo con jaula.



Sólo la c) fue hecha sin jaula de Faraday. La a) y b) fueron hechas con la jaula, aunque con una pequeña diferencia entre ambas, que comentaremos más adelante.

Lo primero que llama la atención es cómo es posible que usando una jaula, se obtenga un resultado peor que sin usarla. Si no funcionara, lo lógico sería tener un espectro como el c), pero no que de pronto aparezcan contribuciones no esperadas.

Hay que tener en cuenta lo siguiente: tenemos un circuito, lleno de dispositivos conectados por materiales conductores, rodeado por otro conductor (la jaula), y un espacio entre medias relleno de aire, que es una material dieléctrico: eso es un condensador

El circuito tiene su propia fuente de voltaje (las pilas) y forma un circuito cerrado, mientras que la jaula no tiene referencia alguna de voltaje respecto del circuito, y con cada elemento conductor de éste va a formar un condensador. Al no tener referencia, el potencial de la jaula varía libremente, es un ruido aleatorio, que se transmite a través de estos condensadores. La capacidad e influencia que tengan depende de la geometría. Si en vez de una fluctuación aleatoria, el potencial está forzado por una interferencia externa, ésta señal se puede transmitir al circuito.

Si a alguien le da por destripar algún aparato, como el ordenador por ejemplo, en muchos de ellos encontrará una carcasa metálica, una jaula de Faraday. Y además, esta carcasa está conectada a tierra, es decir, está conectada al propio circuito del aparato en un punto concreto de referencia, de forma que mantiene un potencial definido y constante (generalmente definido como V=0) conocido respecto a cualquier otro punto del circuito. No es una solución definitiva al problema de capacidades residuales, pero sí la minimiza en gran medida.

Esto es justamente lo que falta en nuestra jaula de Faraday. Así que hemos conectado un cable al polo negativo de las pilas del walkman y el otro extremo se ha colocado haciendo contacto con el aluminio de la jaula, y entonces han desaparecido los picos de alta frecuencia, como se ve en el espectro a).

Además, hemos medido la relación señal/ruido de las frecuencias de 50hz y 150 hz:



Se han medido sin jaula, con jaula, y con la jaula conectada a tierra (al polo - de las pilas), 5 espectros de cada una para hacer la media. A 50 Hz, las barras de error son grandes y se solapan, así que no se puede asegurar que haya influencia alguna. A 150 hz sin embargo, se ve como al poner la jaula, hay una pequeña reducción de la relación señal/ruido, aunque todavía se solapan ligeramente los errores, pero cuando se conecta a tierra la relación señal/ruido cae de 13-17 a 6, es decir, la interferencia creada a 150 hz disminuye para acercarse más al nivel de ruido, y en principio, se podría pensar que es debido a minimizar el efecto de las capacidades parásitas.

Se puede ver también que la barra de error es menor siempre en el caso de la jaula conectada a tierra, lo que da idea también de mayor estabilidad en las interferencias que se crean.

Qué bonito sería el mundo y qué fácil sería todo si vivieramos en un mundo ideal. Pero no es así. El mundo ideal es la primera aproximación a la realidad, y en muchas ocasiones, es una aproximación válida. Sin embargo, es necesario saber hasta donde llega la validez de la aproximación, si nuestros instrumentos funcionan dentro de los límites de la aproximación, y qué otros fenómenos pueden darse lugar, para que cuando ocurran cosas inesperadas saber por qué han salido.

lunes, octubre 24, 2005

Ruidos del Más Allá II

En el capítulo anterior...

Vimos qué tipo de ruido puede tener un aparato como una grabadora. Es un ruido intrínseco al propio aparato, es decir, es imposible deshacerse de él, y siempre va a estar presente, en mayor o menor medida. Por eso conocer la fuente que lo origina, y las propiedades que lo caracterizan es fundamental para quien quiera grabar supuestas voces psicofónicas, y querer distinguir lo que es sólo ruido, lo que son variaciones del ruido natural del aparato, y lo que son señales distintas a éstas.

La principal fuente de ruido vimos que era el motor. Introduce una intensidad eléctrica con una cierta frecuencia que pasada por un altavoz, genera sonido en el rango audible. Una variación, o perturbación en su giro puede producir cambios en esa frecuencia. Por otro lado, vimos que radiaciones externas también pueden añadirse al ruido, donde la más importante es la producida por la red eléctrica de 50 hz y los armónicos que introduce dentro del circuito eléctrico. En general, cualquier aparato puede producir una radiación con una frecuencia característica suya: vimos el ejemplo de un monitor donde se colaba la frecuencia de barrido vertical, y cómo la corriente eléctrica de unos auriculares conectados a un radio cassette interfería con el circuito del walkman para registrar la "Marcha Radetzky", lo cual salvando las distancias, y el tema de la modulación de la señal, llevaría a la pregunta de si una señal de radio (no solo la comercial, sino también radioaficionados, o incluso satélites de comunicación: la radiofrecuencia va desde los hz hasta los Ghz) puede colarse igualmente en un grabador, aún no registrando sonido inteligible, pero sí introduciendo algún tipo de sonido que entre tanto ruido pueda interpretarse como palabras o música. O si incluso fuese posible que la señal fuera demodulada (el circuito que lo hace es muy simple), y registrar sonidos inteligibles. La pregunta tiene bastante sentido, a la vista de los resultados anteriores.

También conviene recordar que éste tipo de ruido es sólo una de las varias contribuciones que se pueden tener: la cinta tiene su propio ruido, el micrófono tiene sus características de frecuencia y ganancia. Incluso el lugar donde se esté grabando puede presentar ruidos, porque a cierta distancia haya fuentes de ruido, que aunque atenuadas lleguen a poder registrarse (en especial los sonidos graves), corrientes de viento, edificios que "crujen", tendidos de alta tensión, vibraciones del suelo, cercanía a una carretera, pájaros, goteras, paseantes no esperados gritando en la lejanía... El ruido final va a ser un conjunto de muchos factores, y quien quiera ponerse a intentar registrar psicofonías va a tener que caracterizar primero todos y cada uno de ellos para estar completamente seguro de estar grabando "otra cosa" distinta al ruido, sonidos del ambiente, o interferencias de cualquier tipo.

Una de psicofonías

Es obvio que nadie que quiera evitar interferencias va a enrollar su grabadora con un cable por donde pasa una corriente eléctrica dependiente del tiempo, ni manipulará el motor para que su movimiento de giro no sea uniforme. Así que la pregunta del millón es ¿estos ruidos, tanto el intrínseco a la grabadora como el producido por compatibilidad electromagnética, pueden llegar a confundirse con una psicofonía?

Quizás por la falta de entrenamiento en el oído (algo que los expertos reconocen como muy importante), no hemos detectado nada que nos parezca algo en todas las pruebas que hemos hecho. Así que hemos buscado por varias webs alguna psicofonía "de las de verdad" para comprobarlo.

Hay que decir que es difícil encontrar un psicofonía que no haya sido previamente tratada, sino que la mayoría se hallan ya "analizadas", si por ello entendemos "pasarle todos los filtros y ecualizados posibles hasta que suene algo más claro". Si no se conocen los ruidos característicos del sistema entero (grabadora, micrófono, cinta, ambiente, ...) se corre el riesgo de perder información. Incluso el formato de grabación si incluye compresión (como el MP3) elimina información. Puede o no ser relevante, pero siempre es mejor tratar los datos "crudos".

Cada aparato y situación es un mundo, y es tarea del interesado determinar cual es el ruido en cada caso. Intentar analizar independientemente un supuesto sonido sin conocer el aparato, ni las circunstancias en que se grabó no es algo trivial de hacer, y puede ser fácil meter la pata. Así, no es intención nuestra dar una explicación definitiva sobre el origen de las dos psicofonías que hemos seleccionado, sino sólo hacer notar cómo éstas poseen características que se pueden relacionar con lo explicado en el capítulo anterior.

Latidos

La primera corresponde a unos latidos, grabados por Rosa Mª Padilla (http://www.canalincognito.com)/, que se pueden descargar en su página web:




Se oye un sonido continuo de alta frecuencia, y se intuyen unos latidos o pulsos de baja frecuencia. Suponemos que fue tomada en una grabadora analógica, y posteriormente digitalizada a una frecuencia de muestreo de 32 Khz (datos que se obtienen de Goldwave).

Su espectro de frecuencia tiene este aspecto:



Tiene una marcada tendencia de ruido 1/f, y se intuye un ecualizado que le da cierta ondulación al espectro. Probablemente a la compresión (es un fichero MP3) o a un filtrado paso-bajo de 11Khz, la parte de más alta frecuencia se ha perdido. Se ven una serie de picos: Los de más alta frecuencia son una familia de señales, siendo la mayor a 4.42 Khz, otras a ±100, 200, 300... hz, y otras menos intensas a ±50,150,250... hz, y existen sus segundos armónicos en la zona de 9 Khz. Estas frecuencias son las responsables del zumbido de alta frecuencia que se oye en toda la grabación. Si recordamos la interferencia producida por un altavoz conectado a la red eléctrica, sólo vimos el espectro de baja frecuencia. El espectro entero es este:



donde se puede ver una familia similar de picos, aunque a frecuencia superior (15.6Khz el mayor, y el resto a ±100, 200, 300 hz...). Una frecuencia de muestreo de 32 Khz debería ser capaz de muestrear correctamente una frecuencia de 15.6 Khz. El espectro de la interferencia del altavoz estaba muestreado a 44.1 Khz. Si suponemos que es la misma señal, proviniente de un aparato conectado a la red, habría que suponer entonces que no ha sido correctamente muestreada en ninguno de los dos casos, lo que inplicaría que la señal tiene una frecuencia mayor de 22Khz.

El latido es un sonido de baja frecuencia, y su parte de espectro es esta:


Se ve en el espectro que, posiblemente debido a la compresión del fichero, la tendencia de 1/f se trunca, cae bruscamente, y no vuelve a aumentar, que sería lo normal. Aparecen una serie picos, que se pueden intentar clasificar en armónicos: Los armónicos de 486 hz, que por ser los más intensos, podrían ser del motor. Existe otra familia de armónicos a 360 hz, y varios picos dispersos. Por debajo de 200 hz, los picos tiene una relación señal/ruido baja. El único pico por debajo de 200 que sale de forma inequívoca del ruido es el de 50 hz.

En cuanto a los latidos, son sonidos muy graves, de la parte de muy baja frecuencia. Filtrando diversos intervalos de frecuencia, se puede comprobar que el latido se produce principalmente en ese rango por debajo de los 200 hz donde la contribución más clara es de 50 hz. Usando un filtro pasa-banda centrado en esa frecuencia para aislarla, la forma de onda que queda es ésta:



En la gráfica se ve la forma de onda A(t) (en negro) y su amplitud (rojo), y para mayor claridad, debajo está el cuadrado de la intensidad de la onda (azul) (si se me permite, es un "pequeño truco" para poder apreciar visualmente mejor lo que se quiere decir). En ésta última se aprecia muy bien una intensidad baja, que oscila dentro de unos valores que se podría considerar la banda de ruido, o señal de fondo (señalado su borde superior con una línea de puntos), pero en ciertos momentos, la intensidad sube notablemente por encima de esta banda, justo los momentos en que se oyen los latidos. Si los latidos no tuvieran una componente a 50 hz (entre otras frecuencias), entonces no aparecerían estos picos por encima del fondo.

Resumiendo, tenemos:
- Posiblemente, un motor que genera un ruido de 486 hz.
- Posiblemente, interferencia con un aparato eléctrico ¿conectado a la red de 50 hz?, que genera una señal a 4.4 Khz tras el muestreo, con picos satélite a ±50,100,150,... hz
- A muy baja frecuencia (f menor de 200)la frecuencia de 50 hz es la que mejor sobresale por encima del ruido.
- El sonido del "latido" está en la zona de f menor de 200 hz, dominada por ruido, y donde la contribución más clara es la de 50 hz, cuya intensidad sigue el ritmo de los latidos.

¿El latido es producido simplemente por fluctuaciones en las interferencias presentes en toda la grabación?


Matada

El otro ejemplo lo hemos encontrado en la web de www.adimensional.org, grabado por David Garcés. Supuestamente, la psicofonía diría la palabra "Matada". Pueden descargarla desde su sección de grabaciones, dentro del apartado de psicofonías.

Está muestreada a 16 Khz, y en formato MP3.

Merece la pena escucharla varias veces con atención. Las primeras veces, se escucha un ruido continuo (¿el motor?) y tres golpes de sonido que parecen decir "Matada". Con más atención, se escucha un click justo antes de la palabra. Se suele decir que este click es típico que aparezca precediendo a una psicofonía (aunque también hay quien reconoce que no es tan habitual). Si se escucha con más atención, antes del click también se aprecia un susurro, arrastre o ruido.

El sonido tiene un inicio en que sólo se escucha fondo, sin click ni psicofonía, así que lo hemos aprovechado para hacernos una idea de cual es el ruido natural del sistema de grabación. Su espectro:



Se ve la pérdida de información a alta y baja frecuencia, debida probablemente a la compresión. Por debajo de 1.5 khz, se observan sólo unos pocos picos que sobresalen de la banda de ruido, entre ellos: 511, 766 y 1024 hz. Los tres son equidistantes (~250 hz de diferencia entre ellos), aunque sin embargo no aparece la frecuencia de 250 hz, lo que habría hecho que se pudieran considerar como armónicos de 250. En todo caso, estas frecuencias se podrían atribuir al motor.

Por debajo de los 200 hz, se aprecia el ruido 1/f, de donde no se puede afirmar con seguridad que existan señales, ni siquiera la de 50 hz aunque lo parezca, dado que a partir de esa frecuencia el ruido cae a cero, debido (quizás) a la compresión, y se pierde la información.

Respecto a la palabra, su espectro, comparado con el fondo es éste:



Aparecen nuevas frecuencias: entre 152 y 163 hz, entre 200 y 250, siendo la más importante la de 230, y en un rango entre 450 y 600, incluyendo la frecuencia del motor. Parece también que a baja frecuencia se reduce el ruido y se descubre un pico a ~80 hz (160 hz podría ser su segundo armónico, y 240 hz podría ser el tercero, camuflado en el rango 200 a 250 hz), aunque por ser la zona del espectro dominada principalmente por ruido, no es fiable esta apreciación.

Estas frecuencias son las que producen el sonido "Matada". Respecto al click, no se ve en la comparación de espectros, pero se puede aislar en un rango de frecuencias entre 2000 y 3000 hz. Volveremos más tarde sobre él.

Podemos analizar por separado cada frecuencia significativa, haciendo filtrados de pasa banda centrados en cada frecuencia de interés, y ver cómo varía el cuadrado de su intensidad con el tiempo:



Nota: La gráfica de 50 hz se ha multiplicado por 0.1 para reducirla de tamaño, y la gráfica del click se ha multiplicado por 10 para aumentarla, y poder ver todas a la vez. El oído tiene una respuesta distinta a cada frecuencia, de forma que hay frecuencias que pueden ser percibidas con más intensidad o "volumen", aunque su intensidad real sea mucho menor, y viceversa, sonidos con alta intensidad que se perciban muy débiles.

50 hz:
No muestra ningún tipo de patrón, ni tiene correlación alguna con los sonidos que aparecen. Se podría considerar sólo ruido aleatorio.

511 hz:
El (posible) ruido del motor tiene una contribución más o menos constante, con pequeñas variaciones, hasta que llega a la palabra: entonces sufre dos caídas bruscas. Si fuera un sonido o interferencia externa que se añade al fondo, las contribuciones se sumarían a la del motor, pero en cambio, la intensidad baja de forma brusca. Podría ser indicio de que "algo" ha pasado en el motor.

200-250 hz:
Su contribución es sólo ruido, a excepción del momento en que aparece el click, y es la componente principal de la primera sílaba.

150-160 hz:
Es sólo ruido hasta la aparición de la palabra, donde forma las dos últimas sílabas. También parece salir del ruido cuando aparecen los clicks:

Click (2000-3000 hz):
Esta gráfica se halla multiplicada por 10. Al aislar este sonido con un filtro de pasa-banda, aparecen dos nuevos clicks de menor intensidad que estaban escondidos en el ruido. Y curiosamente, justo después aparecen sendas contribuciones (que apenas salen de la banda de ruido) de 150-160 y 200-250 hz, que podrían ser el susurro o arrastre que se oye antes del tercer click (el audible en el sonido original sin filtrar) y la supuesta palabra. Los clicks, están aproximadamente en momentos de tiempo casi equidistantes: t=0.29 s, t=0.61 s y t=1.01 s. Son pocos para poder establecer una periodicidad. Una grabación larga donde se pudieran escuchar varios seguidos podría determinar si es algo aleatorio o periódico. Si fuera algo periódico, probablemente se podría achacar a algún aspecto de la grabadora o la cinta, porque son los únicos elementos que poseen movimientos o funcionamiento de este tipo.

En la anterior psicofonía, se podía ver cómo una posible interferencia electromagnética estaba presente y se podía relacionar con la inclusión. En ésta, aún teniendo otras contribuciones a las que en principio no es evidente asignar un origen, sí se puede ver cómo la frecuencia que viene probablemente del motor está presente, y también se puede relacionar con la inclusión.

Los análisis de psicofonías

En estos dos ejemplos, hemos visto que los ruidos de los que hablábamos en la primera parte pueden efectivamente estar presentes, e incluso ser parte (y puede que importante) de la psicofonía. De ahí la importancia para quien quiera grabar e intentar demostrar la paranormalidad de éstas conozca su equipo. Aquí nos hemos fijado en una sola fuente de ruido, pero puede haber más: la cinta, el micrófono o el lugar, que probablemente sean mucho más importantes, y tengan más peculiaridades.

El gran problema del análisis de psicofonías es que nos encontramos ante un "producto final". Es decir, "algo" ha ocurrido durante la grabación, pero no sabemos el qué. Sólo podemos analizar el resultado final de ese suceso. Y de ahí, estrictamente, lo único que se puede averiguar es lo que finalmente ha quedado: qué sonidos se han registrado, pero no de donde han salido y cómo han llegado allí. De forma indirecta, se puede intuir su procedencia, pero eso depende del conocimiento previo de otros factores, como todas las fuentes de ruido. Al comparar el comportamiento de estos factores con el observado en la grabación es cuando se puede inferir o sugerir que la presunta inclusión puede relacionarse con dicho factor.

Conociendo qué rastro deja el motor y una interferencia electromagnética, hemos detectado ambos en dos psicofonías, lo que permite colocar algunas piezas del puzzle.

Quienes sostienen hipótesis acerca del Más Allá, telepatías, partículas cuánticas o impregnaciones ambientales, deberían determinar qué rastros podrían dejar éstas en una grabación, para poder compararlo su "producto final". Si de verdad alguno desea demostrar alguna de éstas hipótesis y revolucionar la ciencia, es por donde debería empezar. Pero grabar por grabar indiscriminadamente, es la mejor forma para maravillarse por no encontrar una explicación lógica.

viernes, octubre 14, 2005

Ruidos del Más Allá I

Todos hemos oído alguna presunta psicofonía, es decir, un montón de ruido entre el que se intuye otro ruido que parece una palabra. Hay muchas interpretaciones en el mundo paranormal: que si voces de ultratumba, que si partículas cuánticas (solitones, quarks, neutrinos o la que mejor suene), telepatía entre el investigador y la grabadora... Ahora, pruebas ni una. Ni tan siquiera indicios

Respecto a la obtención de psicofonías, también es variopinta la forma de hacerlo: una grabadora con micrófono, en jaula de Faraday, sin jaula, con campana de vacío, o sin micrófono, usando un generador de ruido blanco o una radio sin sintonizar. Y todos consiguen psicofonías, lo que a alguien le haría pensar que quizás hay variables que no se están controlando, y se están haciendo las cosas de mala manera, mientras que para otros es prueba indiscutible de paranormalidad.

Una vez más, los laboratorios secretos de Gluon con Leche (ya saben, financiados por el KGB, la CIA y Protección Civil) se ponen el mono de faena, y en su labor de hacer el trabajo que deberían hacer los propios investigadores, se han decidido a ver que sacan de las psicofonías.

Todos (magufos e incrédulos) sabemos que un factor muy importante en una psicofonía es el ruido de fondo. Los magufos creen que el ruido es la base necesaria sobre la que se modula la voz psicofónica, y por ello indispensable. Los incrédulos pensamos en cambio que habría que eliminarlo, pues el ruido de fondo, y otros ruidos espúreos que se añaden por interferencias electromagnéticas, imperfecciones en el grabado de la cinta o vibraciones mecánicas, junto con la pareidolia auditiva hace que el cerebro interprete voces y palabras donde no las hay.

Luego está el tema del análisis de psicofonías, donde es habitual oír hablar a los investigadores de análisis espectrales, ecualizaciones, filtrado, etc..., y, como apunte de la paranormalidad de las voces, la "ausencia de frecuencias principales" (signifique eso lo que signifique). Resulta llamativo que se intente eliminar el ruido para dejar solo la "señal", lo que contradice en cierta forma la idea previa de que la psicofonía surge cuando hay un ruido haciendo de substrato: si una depende del otro, al eliminar el ruido también desaparecerá la psicofonía. Pero si se puede aislar a posteriori la señal del ruido, entonces también se tiene que poder hacer durante su registro. Sea como fuere, parece necesario conocer previamente cual es el ruido intrínseco de una grabadora, su espectro de frecuencias, y el origen de estos ruidos, para poder diferenciarlos de "otra" cosa.

Ruido intrínseco del aparato

¿Cuál es el ruido de un aparato, y de donde sale? Para responder esta pregunta, vamos a analizar el ruido que introduce un walkman. Tiene los mismos elementos básicos de una grabadora que pueden introducir ruido (circuitos eléctricos y un motor), por lo que es equivalente estudiar una que otro.

El walkman no tiene sintonizador de radio, y funciona a pilas. La salida de auriculares se conecta a la entrada de línea de la tarjeta de sonido del ordenador para poder registrar y registrar la salida de sonido con Goldwave, y analizar posterioremente por medio de espectros de frecuencia los datos grabados con Origin. Cualquier función arbitraria se puede descomponer como una suma de funciones periódicas, tipo seno y coseno. Cada una de estas tiene una frecuencia característica, y el espectro de frecuencia nos indica cual es la contribución de cada una de estas frecuencias a la función original (para más información, véase la Transformada de Fourier).

Ponemos a reproducir el walkman, sin ninguna cinta en él. El cabezal no está leyendo nada más que aire, ruido, es decir, que sólo vamos a obtener un espectro del ruido electrónico intrínseco del aparato junto con las posibles interferencias, que se propagan hasta la salida de audio. El espectro es como el que sigue:



Lo primero que hay que hacer notar es que hay investigadores que usan la llamada transradio para grabar psicofonías: se trata de usar una fuente de ruido blanco (un circuito eléctrónico diseñado para tal fin o la radio desintonizada), como substrato sobre el que "la voz" modula lo que tenga que decir. El ruido blanco se caracteriza por tener la misma contribución en todas las frecuencias. En la gráfica de arriba, la línea azul representaría un ruido blanco. El espectro se puede dividir en dos zonas. Una, a alta frecuencia (>2000 hz), que siendo muy flexibles , se podría considerar aproximadamente como muy parecido al ruido blanco. La otra parte, en cambio, es la ampliada a continuación:



Que no es ruido blanco. Al contrario, es el llamado ruido 1/f, debido a que la intensidad decae con la frecuencia. Esta caída, para este aparato es de 3.4 dB por octava (una octava es el rango que hay entre una frecuencia y su doble; en el gráfico, el rango de frecuencias entre cada potencia de 2 representa una octava). 3 dB/octava es el llamado ruido rosa, y significa que la señal cae en un factor 2 cada vez que se dobla la frecuencia: una señal de 100 hz es 2 veces más intensa que la de 200 hz, y 4 veces más que la de 400 hz. En nuestro caso, esta caída es ligeramente mayor. Así pues, por muy ideal que sea la fuente de ruido blanco que use, al final se verá modulado por el ruido 1/f de la grabadora, y que es inevitable, porque está relacionado con la corriente eléctrica del circuito.

Pero lo importante es que aparecen una serie de picos, es decir, señales que sobresalen del ruido, y que están generando una señal permanente. Si el análisis de una psicofonía depende de su espectro, es indispensable reconocer estos picos, y saber cual es su origen, para poder distinguirlos de una presunta psicofonía.

A primera vista, de todas estas frecuencias, hay una principal, a f0~134 hz, junto con sus armónicos a 2f0~270 hz, 3f0~405, 4f0~530 (y alguno más), que se puede atribuir al motor. También aparece un pico a 50 hz, que puede ser debido a alguna interferencia de otros aparatos eléctricos conectados a la red eléctrica (que es una señal alterna de 50 hz), y otro a 150 hz, que podría ser el tercer armónico de esta misma señal.

La altura del pico nos indica la contribución, o intensidad de esa frecuencia a la señal total. La anchura nos indica cómo de estable es esa señal: cuanto más estrecho, más estable.

Y hay más: existe otra frecuencia a f'~ 45 hz, junto con sus armónicos 2f' y 3f' (que coincide con f0) que como veremos también se puede relacionar con el motor.



El motor de un walkman es del tipo de corriente continua. Básicamente, es una espira dentro de un campo magnético por la que pasa una corriente. Esto crea un par de fuerzas que hace girar la espira media vuelta. El motor lleva además un conmutador, que cambia el sentido de la corriente por la espira para completar la otra vuelta. Para entenderlo mejor, ver este enlace.

Como se ve en la animación del enlace anterior, el conmutador corta el paso de corriente a la espira durante un intervalo pequeño de tiempo. Este hecho hace que la corriente sea dependiente del tiempo y además periódica. Por tanto ahí tenemos la fuente de nuestros armónicos a 134 hz. Notar que para que el motor de una vuelta completa, el conmutador actúa dos veces, así que la frecuencia de giro del motor será la mitad de la frecuencia f0, es decir, 67 hz.

Si destripamos el walkman, y giramos el tornillo marcado en la foto como "regulador velocidad", podemos variar la frecuencia de giro del motor. Se puede ver como al hacerlo, la frecuencia principal f0 se desplaza a mayor o menor frecuencia, lo que confirma su relación directa con el giro del motor.



De igual forma, la frecuencias f' también se desplazan. Si representamos las frecuencias f0 frente a las frecuencias f' obtenidas a distintas velocidades, se puede observar que los puntos se disponen en una recta, es decir, lo que le pase a f0, le pasará a f' en igual proporción, lo que indica que son frecuencias igualmente relacionadas con el motor:



Al variar la velocidad de giro del motor se han desplazado todos los picos, a excepción de dos, los marcados como f50 (50 hz)y 3f50(150 hz), lo que indica que no son originadas por el motor. También hay una zona a menos de 20 hz que parece común. Son componentes de baja frecuencia que en principio no van a importar mucho, dado el oído humano no las oye. Podrían estar relacionadas con el giro de la rueda de arrastre de la cinta.
Actualización : Más discusión acerca del motor y la relación 1/3 entre f0 y f' en los comentarios

Hemos caracterizado un walkman, y aparecen una gran cantidad de picos, además en una zona (20-1000 hz) donde aparecen frecuencias cuando se graban voces o sonidos. Normalmente, cuando se graba algo, la señal es muchísimo mayor que las contribuciones de los ruidos intrínsecos del aparato y éstos no se aprecian ¡Aunque ya son altas de por sí!: de hecho, el zumbido del motor puede oír al aumentar el volumen del aparato al máximo. Sin embargo, las psicofonías se caracterizan por estar "enmascaradas en el ruido, así que quien quisiera grabarlas debería intentar evitar registrar el ruido del motor, lo que con grabadoras analógicas parece imposible.

Hay investigadores que creen que colocando el micrófono lejos de la grabadora, e incluso dentro de una campana de vacío, evitan grabar el sonido del motor. Pero este es un sonido que es intrínseco al aparato, se transmite por la corriente eléctrica, y el micrófono no tiene nada que ver.

Bien pudiera ser que nuestro walkman fuera de mala calidad (que es muy probable) así que también hemos echado una ojeada a un radio cassete, conectado a la red eléctrica, y una mini-grabadora, (de marca aiwa, con pinta de ser buena):



El radio cassette no presenta los picos de frecuencia f', pero la grabadora (que va a pilas) sí, y además, la relación entre f0 y f' es también 3, lo que confirma que los armónicos f' están relacionados con algún aspecto del motor de corriente contínua. En el espectro del radio cassete, al estar enchufado a la red, aparecen en cambio la frecuencia de 50 hz y todos sus armónicos superiores (100, 150, 250, 300...). Por otro lado, la grabadora tiene menos ruido de fondo que el radio cassette, que es comparable al del walkman.

Ruido mecánico

Una característica de los motores de corriente contínua es que su velocidad depende de la carga, es decir, de la resistencia al movimiento de aquello que tengan que mover. Si observas la foto del walkman destripado, verás como el motor transmite su movimiento a una rueda, que a su vez lo transmite a otra qué es la que finalmente mueve una cinta. La función de las ruedas es reducir la frecuencia de giro hasta la apropiada para poder escuchar una grabación a velocidad normal.

Si colocamos una cinta virgen en el walkman, y volvemos a registrar un espectro, se obtiene lo siguiente:



Es decir, el motor gira más despacio porque le cuesta mover la cinta.

Ahora que levante la mano a quien se le haya puesto una cinta dura alguna vez. Cuando esto sucede, el giro de la cinta se hace más costoso aún (¡incluso puede costar moverla a mano!), y es la causa de que el cassette se coma las cintas. ¿A quién no le ha pasado alguna vez?. Cuando esto sucede, la rueda del walkman se ralentiza e incluso puede pararse. Si la transmisión de movimiento desde el motor a la rueda es por correas, estas pueden patinar, y si la transmisión es por ruedas dentadas, puede incluso pararse el motor. En cualquier caso, esto supone una perturbación al movimiento de giro constante del motor, y cambia o rompe la periodicidad de la corriente eléctrica. Esto se traduce en el cambio de la frecuencia principal en el espectro, o en la aparición de nuevos picos de frecuencia.

Por ejemplo, he aquí el espectro del walkman cuando se quita y pone el dedo en la rueda que hace girar la cinta:



Y suena tal que así:




El endurecimiento de la cinta, un diente roto de una rueda, una correa en mal estado, una vibración, un golpe, excentricidad del eje del motor, o de la propia cinta... hay muchas cosas que pueden generar un cambio transitorio en el giro del motor.

Compatibilidad Electromagnética

Este término se suele denotar por sus siglas en inglés (EMC), y se refiere a la capacidad de los aparatos eléctricos de interferir o captar interferencias de otros. Hemos visto cómo en casi todos los espectros salían contribuciones a 50 y 150 hz. El walkman estaba sobre la mesa donde se encuentra el ordenador,el monitor, y los altavoces, y son los principales sospechosos de introducir estas frecuencias. Así que vamos a probar a colocar el walkman cerca o lejos de estos aparatos. Y esto aparece:



Al alejar el walkman todo lo que da el cable, los armónicos de 50 hz disminuyen, y principalmente tenemos el espectro del ruido del motor: los armónicos de f0 y f' (marcados en cursiva negra hasta el 4º y 8º armónicos). Al acercarlo al altavoz, conectado a la red de 50 hz, aparecen además los armónicos impares (resaltados en negrita en el espectro). Cuando se acerca al monitor, aparecen también las contribuciones de 50 hz, esta vez también los armónicos pares (marcados en azul), y además una frecuencia nueva de 86 hz, y sus armónicos (negrita azul). Estos corresponden al barrido vertical del monitor (86.6 hz según la información del monitor). El barrido horizontal es de 46 Khz (para poder detectarlo habría que digitalizar el sonido con una frecuencia del doble (92Khz), pero eso no es posible al menos con mi tarjeta de sonido)

Por último, hemos hecho una última prueba muy curiosa. Hemos enrollado el walkman en unos auriculares conectados a un reproductor de CD tal que así:


Lo hemos puesto en marcha , y la corriente que pasa por los auriculares nos ha dejado esta hermosa "psicofonía" donde hasta dan ganas de dar palmas, tipo concierto de año nuevo.







Conclusiones

¿Cuál es la respuesta cuando a un investigador se le dice que la grabadora puede captar ruidos propios de la grabadora, o frecuencias externas? Que los aparatos modernos ya vienen preparados para que esto no ocurra. Y en todo caso, se apela a jaulas de Faraday, o campanas de vacío. Sin embargo aquí hemos visto que esa posibilidad existe, y es real. No vamos a decir que en todos los aparatos ocurra por igual. En unos más, en otros menos, pero es lícito preguntar

"¿Conoces tu instrumental?¿Has comprobado que efectivamente en tu grabadora no entran ruidos no deseados?".

Con esta parrafada hemos querido mostrar que a la hora de grabar en una cinta hay varias señales indeseadas que pueden quedar registradas. Habitualmente, se graban sonidos muy por encima del nivel de estas señales, lo que hace que no se aprecien. Sin embargo, cuando de psicofonías se trata, las presuntas inclusiones están al mismo nivel de amplitud que el ruido.

Esto hace que cualquier anomalía en los ruidos "habituales" o intrínsecos de la grabadora pudieran ser interpretados como algo que realmente no hay.

¿Demuestra esto que las psicofonías no son paranormales, y que todas se deben a esots fenómenos? No. Es imposible demostrar que no son paranormales, pero sí demuestra una posible fuente de interferencias para creer oír palabras donde sólo hay ruidos. Y sólo hemos hablado del ruido electrónico del aparato. Una cinta tiene sus propios problemas que habría que mirar aparte.

Por no hacer esta entrega kilométrica, prometemos una segunda parte, y dejamos en paz al lector por hoy no sin antes anunciar un...

Concurso

Con unos pequeños auriculares hemos resucitado a Johann Strauss Palito (I) y al Mariscal de Campo Radetzky. Colocando el walkman en las cercanías de un altavoz más decente, como el de un pequeño órgano, se pueden conseguir psicofonías tan terroríficas como ésta:




Así que, Gluon con Leche se complace en convocar el (Chan tatachán y redoble de tambores, eso sí, casi imperceptible por el ruido de fondo)



(Pincha para oir la sintonía del concurso)


La Paraoquesta Parasinfónica de Paranomalandia, compuesta únicamente por el Maestro Van Spektren, muerto en circunstancias trágicas que no vienen al caso, pero capaz de comunicarse desde el Más Allá gracias a la música, ha interpretado algunas piezas musicales. Sin embargo los estudios de grabación usan tecnología del Más Acá, y la calidad no es todo lo buena que cabría esperar. Así pues, se invita a los señores lectores a reconocer las piezas interpretadas por el Maestro Van Spektren.

Las piezas paramusicales: Concurso.zip [2.5 MB]

Aquel que antes responda qué piezas se han interpretado, y quien fue el compositor, obtendrá reconocimiento con pompa y cicunstancia.

jueves, octubre 13, 2005

Semana de la Ciencia

Del 7 al 20 de Noviembre, en Madrid. Jornadas de puertas abiertas, conferencias, cursos...

El programa aquí:
V Semana de la Ciencia de Madrid

lunes, octubre 03, 2005

Imágenes del eclipse

Aquí dejo unas fotos del eclipse, y ya pondré otras cuando las revele y las escanee.



Tecnología punta


Esto soy yo contemplando en espectáculo


El eclipse en máximo apogeo. No, no teníamos violín como en el planetario de Madrid. Nótese cómo la sombra del cartón no está bien definida.


Las sombras que hacían los árboles


Una animación del eclipse



Visto a través de las gafas


Foto directa al Sol. En los reflejos también se ve el eclipse