lunes, mayo 22, 2006

Datos, datos, datos, más datos

El manual del buen investigador paranormal establece que hay que irse a lugares lúgubres, con pasados terribles, ligados al dolor y a tragedias “a investigar”. Tipo sanatorios o iglesias abandonadas y similares. Pero, ¿a investigar qué?

- Esteeee…. Pueees… Fenómenos paranormales, claro. Psicofonías, orbs, energías desconocidas… Ese tipo de cosas.- contestará alguien.

Lo que traducido viene a decir que investigar fenómenos paranormales es hacer un ritual de ciertas cosas: grabar cintas, hacer fotos o pasear con péndulos. ¿Pero para qué hay que hacer esas cosas en concreto? ¿Qué información se obtiene de estas grabaciones y fotos, que ayuden a avanzar en una “investigación” (sea lo que sea)?

Y es que esa es la mayor gracia del asunto, porque nadie a quien preguntes te sabrá decir qué investigan exactamente, ni qué son las psicofonías, los orbs, o qué energía mueve un péndulo en círculo. Sobra decir que sin un objeto de estudio definido, y sin saber qué graban o fotografían, menos aún van a poder obtener datos útiles para una hipotética investigación en la que sucedan tales fenómenos como por arte de magia (normalmente, por arte de la magia del desconocimiento)

Una investigación (de las de verdad) consiste ni más ni menos que en descubrir el mecanismo que une una causa con su efecto, o el por qué de las características de un determinado objeto de estudio perfectamente definido sin ambigüedad, a través de una experimentación que debe proporcionar unos datos cuyo análisis ayudan a ese objetivo. Ni que decir tiene que antes de usar una técnica concreta de experimentación, hay que conocer hasta el último detalle de ésta: cómo funciona, y cuales son sus límites, y sobre todo saber qué datos se pueden obtener de ella que puedan ser útiles para la investigación que se hace.

Así que hoy les voy a poner dos ejemplos de cómo obtener datos útiles a partir de grabaciones de sonidos. Vamos, lo que debería ser el objetivo de cualquier “experimentación psicofónica” en las dos vertientes mencionadas en los párrafos anteriores.

El origen de un sonido

La primera, tiene que ver con lo que sería la investigación y desarrollo de una técnica concreta de experimentación. Hay gente que hace psicofonías para intentar descubrir qué son, que es el primer paso si se quiere usar como técnica útil en “investigaciones”. El caso que les voy a contar viene de una experiencia propia, porque, señoras y señores, los Laboratorios Secretos de Gluon con Leche, financiados por el KGB, la CIA y protección civil, confiesan que sí: que han captado una “psicofonía”.

Aunque siempre hablamos de psicofonías como voces que aparentemente suenan en una grabación, (sin que nadie las haya dicho, por supuesto), lo cierto es que se puede extender la definición a sonidos que se identifican como cosas que aparentemente no pudieron ocurrir durante la grabación: la presunta grabación de voces es lo más usual, pero también hay supuestas psicofonías de aviones y explosiones de bombas, o de latidos de corazón. El gran error de los autodenominados expertos en TCI, y demás aficionados, es precisamente dar por cierta la identificación subjetiva del sonido, y encontrarle un origen más adelante, cuando la forma de actuar más correcta es justo la contraria: buscar el origen de un sonido primero, para poder identificarlo de forma objetiva después.

Pues estábamos en nuestro laboratorio subterráneo de la quinta planta, probando cosas en un radiocasete sin micrófono, con cintas de óxido de hierro y de cromo, y en ésta última captamos lo que un experto en TCI empezaría por identificar como un gran ejército marchando. Aunque les pongo a oír sólo 5 segundos, lo cierto es que disponemos de media hora de grabación entera. Inquietante, ¿eh?. Seguidamente, el experto encontraría una leyenda que dijera que en el año catapún, los templarios pasaban marchando sobre un puente, lo cual lo tiró abajo, y las huestes enemigas e infieles, terminaron por rematarles, les cortaron las cabezas, y se comieron sus vísceras en un ritual satánico. Desde entonces hay fenómenos paranormales en el entorno del puente de tal río.

Ahora seriamente. ¿Qué datos se pueden obtener de dicha grabación? Si se hacen cuentas, la marcha tiene una frecuencia de dos pasos por segundo (2 hz), y ese ritmo es constante en los 30 minutos de grabación. Pueden contarlos ustedes mismos en este espectrograma donde se ven muy bien (42), y dividir por los segundos que hay (20.3). Frecuencia de 2.07 hz. Calculado con un sonido de 60 segundos de duración (que el error cometido es menor), contando los sonidos según se oyen (supongan un error de ±1 al contar, que alguno se escapa seguro) la frecuencia es de 2.03±0.02 hz.

Espectrograma de una marcha de fantasmas templarios sobre un puente que trágicamente se hundió, y los infieles aprovecharon para comerse sus vísceras en un ritual satánico. Más o menos.
Este sonido repetitivo, sugiere una causa igualmente repetitiva, como es el giro de las partes móviles de una cinta: Tenemos las ruedas donde se enrolla la cinta, y otras dos ruedas más pequeñas que guían la cinta antes de pasar por el cabezal:

Cinta destripada, mostrando todas sus vergüenzas
Ahora bien, las ruedas donde se enrolla la cinta, según avanza la reproducción o grabación cambian su tamaño, y por tanto cambian su velocidad de giro para poder mantener una velocidad de la cinta constante. Por otro lado, las ruedas de guía mantienen su tamaño constante, y por tanto su velocidad de giro también. Esas son las candidatas a generar los ruidos. Y efectivamente, al observar la cinta girar, se nota una excentricidad en las ruedas guía. Aquí, 9 segundos de un video (zipeado, 760 KB), en 160x120, donde se ve (malamente, pero se ve), la excentricidad de ambas guías. Si ahora cogen y cuentan las vueltas que da la rueda (la marca negra pintada, sirve de referencia para tal cometido), sacarán que la frecuencia de la rueda guía es de:

Fguía=19 vueltas/9 segundos= 2.11 hz

Aunque que como gira tan rápido, se puede cometer error al apreciar si la última vuelta se da entera, o si sólo hay que contar 3/4, 5/6 ó 7/8 de vuelta. Así que también se puede deducir la frecuencia de giro sabiendo la de las otras ruedas que van más lentas, y los diámetros (D) de cada una. Dado que la velocidad de la cinta es la misma, las frecuencias de giro de cada rueda se relacionan así:

Dguía Fguía=DR1FR1= DR2FR2


La ruedas medidas con un calibre tienen de diámetro:
Dguía= 0.75 cm.
DR1=2.20 cm
DR2=4.80 cm

Así que contando vueltas, dividiendo por el tiempo, y calculando:
Rueda pequeña: FR1=0.72 hz , que da Fguía=2.12 hz
Rueda grande: FR2=0.33hz, que da Fguía=2.13 hz.

Les pongo imágenes de pocos segundos por aquello del tamaño de fichero. Pero los cálculos son más precisos cuanto mayor es el tiempo empleado en contar vueltas. Con 30 segundos, la frecuencia de la rueda guía sale:

Fguía=2.03 hz, (Contando las vueltas de la rueda guía)
Fguía=2.04 hz (Calculado a partir de la rueda pequeña de la cinta, R1)
y Fguía=2.08 hz (Calculado a partir de la rueda grande de la cinta,R2)
(Recordemos, que el sonido aparecía con una frecuencia entre 2.03 hz contando 60 segundos, y 2.07 hz contando 20 segundos)

En fin, como ven, cálculos repetidos por varios caminos para comprobar que son coherentes, para comparar con el dato que se obtenía de la grabación, y por tanto poder asegurar que el ruido tiene su origen en la excentricidad de la rueda guía.

La otra razón de por qué queda grabado un sonido originado en la excentricidad de la rueda, hay que buscarla en el magnetismo de una cinta de cromo, y el mecanismo de grabación: ya contamos en su momento que para grabar las cintas, primero pasan por un cabezal de borrado, que genera un campo magnético intenso para desordenar los dominios magnéticos de la cinta. Seguidamente pasa por el cabezal de grabado donde se reorientan según la combinación de una señal de bias de alta frecuencia e intensidad, y la señal a grabar. La intensidad de campo magnético que llega a la cinta depende de su distancia al cabezal. La cinta se halla bien pegada al cabezal de grabado, gracias a un pequeño muelle en la propia cinta. Pero no ocurre lo mismo en el de borrado, como se puede ver en la foto más arriba. Por ser una cinta de cromo, además, requiere que el campo magnético sea más intenso que para una cinta de hierro.

Habitualmente, la señal de borrado tiene una alta intensidad para poder llegar a la saturación del material magnético (recordar lo ya dicho acerca del tema) Así, en promedio, los dominios magnéticos de la cinta quedan en las mismas condiciones iniciales. Pero si la intensidad no es suficiente para llegar a saturar los dominios, como podría ser al aplicar las condiciones de borrado de cintas de FeO a cintas de Cr, las condiciones iniciales cuando comienza el grabado serán distintas en cada dominio, y por tanto esas diferencias quedan registradas en el “sonido” final.

Así, las excentricidades de la guía provocan que la cinta se tense y destense, y que la distancia sea más o menos cercana al cabezal de borrado. Si varía la distancia a la cinta, si el cabezal está preparado para cintas de hierro, si no pasa corriente suficiente, está defectuoso, o recibe un golpe que lo haga a vibrar, o miles de cosas más, y no llega un campo suficiente para desordenar los dominios de la cinta, el efecto queda registrado en la grabación final.

En resumen, por si alguien se ha perdido, lo importante de esta parrafada es que de una grabación con un sonido anómalo o no esperado, que alguien llamaría “psicofonía”, se obtienen unos datos (hacemos una observación). Estos datos nos permiten elaborar una hipótesis acerca de su origen, y posteriormente realizamos un experimento para falsar la hipótesis. Método científico puro y duro.

El corolario para los expertos y aficionados de TCI es:
1 – Se puede aplicar el método científico par analizar una grabación.
2 - Primero se busca el origen, luego se identifica el sonido.
3 – Cada equipo es un mundo, y puede que nuestro radiocasete sea más propenso que otros equipos a producir anomalías en cintas de cromo. Puede que estos ruidos queden ocultos por otros ruidos más constantes y que sólo se escuchen en algún momento concreto. El caso es que el efecto de producir un mal borrado previo a la grabación, puede quedar registrado. Incluso si son cintas vírgenes.

Un sonido para resolver un crimen

Si bien el ejemplo anterior trataba acerca de cómo usar un dato obtenido por una técnica para conocer la propia técnica (realimentación, que se le llama), en esta segunda parte (tranquilos, será más corta) vamos a ver cómo un sonido puede dar información para usar dentro de una investigación.

El ejemplo está sacado del artículo de recomendada lectura“Estudio acústico de un homicidio”. Es acerca de un caso llamado “Caso Teresa Rodríguez”, ocurrido en Argentina, allá por 1997. Ese año había bastantes protestas callejeras, y en una el 12 de Abril, una persona cayó abatida por un tiro de un policía. La jueza acudió a los autores del artículo con un video para que intentaran identificar al autor del disparo. Lamentablemente, en la visión del video no se veía gran cosa. Era la vista desde un puente, cómo la policía en primer plano avanzaba, y cómo al fondo caía abatida la víctima.

De la visión no se podía rascar gran cosa, pero afortunadamente, del sonido sí. Se escuchaban los sonidos de los disparos (unos 13 o 14). Y si en vez de escucharlos, se analizaba la onda de sonido, se podían identificar los ecos de cada disparo, que sin embargo, el oído es incapaz de distinguir porque se solapa el tiempo de respuesta del oído con los ecos.

Estos ecos provenían del entorno en que se habían realizado los disparos, el cual afortunadamente era relativamente simple: un puente con farolas. Es en estas farolas (hasta 8) donde se producen los ecos más importantes. Sabiendo la posición del micrófono, el intervalo entre ecos, y la posición de las farolas que generan los ecos, son capaces de identificar uno a uno los puntos donde se originan casi todos los tiros. Comparando con el momento en que la persona cae al suelo, deducen cual de los tiros es el que causa su muerte. Y comparando con la posición de los policías en el momento en que se dispara, consiguen acotar a 3 o 4 policías como posibles autores del disparo. No consiguen una repuesta definitiva, pero sí bastante aproximada.

Lo más interesante del artículo, sin duda, es cómo sobre la marcha elaboran un análisis del sonido del video, parametrizar el problema, realizar experimentos con petardos en el lugar correcto para comprobar los ecos, hacer simulaciones para comprobar que en situaciones conocidas, el método da resultados correctos, y finalmente, cómo lo aplican al problema en cuestión, para llegar a obtener datos que dan una respuesta a la pregunta planteada.

Es en este momento cuando uno compara con los sesudos análisis que hacen los aficionados a grabar psicofonías, que no suelen ir más allá de jugar con los ecualizadores hasta conseguir escuchar algo, y concluir “ha dicho esto”, o “ha sonado esto otro”...

... y sobran las palabras.

jueves, mayo 11, 2006

Oro parece, plata no es

Es práctica común en cualquier “experiencia paranormal” el fiarse de los sentidos, y de la interpretación que se da de esa percepción. En especial casos de OVNIs, caras de Bélmez (R), o psicofonías. Si pensamos en el cuerpo humano como una máquina, el oído o la vista son sus sensores, su medio para comunicarse y saber que ocurre en el mundo exterior, y transmitir información de éste a un centro de procesamiento (el cerebro) donde se interpreta esta información.

Sin embargo, estos sensores naturales tienen una calidad determinada; suficiente para vivir en el mundo que nos rodea sin muchos problemas, pero limitada al fin y al cabo:

La vista apenas da para detectar un rango ínfimo de longitudes de onda de luz (400 a 800 nanómetros). El oído de igual forma, sólo puede recibir ondas de presión de determinada frecuencia (20 hz a 20 Khz). No solo el rango está limitado, sino también las intensidades mínimas y máximas que se pueden distinguir tanto de luz como de sonido. Por debajo del mínimo, nuestros sensores no captan nada. Por encima del máximo, hay una saturación que puede provocar daños en nuestros órganos sensoriales. Y para rematar, y como todo sensor que se precie, tienen una resolución limitada. Es decir, un ojo llega un momento en que no puede distinguir dos fuentes de luz demasiado cercanas, ni puede distinguir dos ondas de frecuencia muy parecida, ni tampoco distinguir dos pulsos de luz separados por un intervalo temporal muy pequeño. Al igual que el oído, que tiene problemas en distinguir frecuencias de sonido muy próximas, o sonidos separados por un lapso de tiempo muy pequeño.

Lo mismo ocurre con el cerebro. Tiene unas capacidades limitadas que hace que las interpretaciones de las señales que nos envían los sentidos (y sus limitaciones) sean a veces erróneas.

Hay cantidad de webs que muestran ilusiones ópticas, de muy diverso tipo: falsa percepción de colores, falsa percepción de movimiento, lograr ver una imagen en 3D a partir de imágenes bidimensionales o falsa percepción de figuras reconocibles a partir de manchas aleatorias.

De igual forma, un oído puede sentir falsas percepciones en cuanto a si un sonido sube o baja de frecuencia, si es intermitente, e incluso puede llegar a escuchar palabras donde solo hay unos sonidos sin un sentido concreto.

Y con esta larga introducción, llegamos por fin a la pareidolia.

¿Cómo demostrar a alguien que una percepción es fruto de la pareidolia? En teoría, debería ser fácil hacer ver que manchas que se interpretan como una cara con sólo eso: manchas. Un poco más complicado parece demostrar que una “acongojante psicofonía” corresponde a un sonido que nada tiene que ver con una voz.

Una cara, o una voz tienen unas características específicas. Si se parametrizan, debería ser posible comparar entre la presunta cara o voz paranormales, y una cara o voz real. Olvidándonos ya de las caras, y metiéndonos más específicamente con las voces y las psicofonías, el sonido de una voz tiene una estructura que depende de la forma en que se produce, y que afortunadamente es igual para todo el mundo. Es decir, todos realizamos los mismos movimientos para producir los mismos fonemas. “Sólo” cambian unos pocos parámetros, pero que permiten tener una amplia gama de matices que nos hace distinguir a unas personas de otras.

La voz se genera con una combinación varios factores. El primero es la presión de salida del aire desde los pulmones. Al llegar a las cuerdas vocales, éstas generan unas vibraciones. Por si alguien se no acuerda de lo que decía la malvada ciencia oficial acerca de las ondas, recordemos que una cuerda de una longitud fija, sólo puede vibrar en un conjunto discreto de frecuencias: a una determinada frecuencia fundamental F0, y todos sus armónicos , es decir, múltiplos enteros de esta frecuencia (2F0,3F0. 4F0…). Simplificando un poco, esto mismo pasa en las cuerdas vocales. Esta frecuencia depende de cada persona, está alrededor de 125 hz para hombres, 250 hz para mujeres, y 350 hz para niños. De esta forma, de las cuerdas vocales sale un sonido consistente en una frecuencia fundamental, y sus armónicos, con amplitudes cada vez menores.

Si sólo este aparato interviniera en el habla, nos diríamos cosas muy aburridas. Tan sólo emitiríamos tonos, con las leves diferencias de aplicar una presión de aire distinta a la entrada de las cuerdas vocales. El elemento que nos falta para generar los fonemas y todos los sonidos que puede hacer una persona, es una caja de resonancia. Al igual que en una guitarra, o cualquier instrumento musical, esta caja enfatiza unos armónicos, en detrimento de otros, y cuales enfatice y cuales atenúa depende mucho de la forma de esta caja, de forma que es la responsable de todos la generación de sonidos, y de los distintos matices que se dan entre voces de distintas personas. Se podría decir que hablar no es muy diferente de tocar la guitarra.

Esta caja está compuesta por la cavidad bucal, la nasal y la lengua. La boca más o menos abierta, la posición de la lengua, si el sonido se va parte por la nariz, o si está taponada por un trancazo de caballo… son un sinfín de matices que determinan el timbre de una voz, y que distinguen a una persona de otra, e incluso denotan si hay alguna anomalía.

sonido de las cuerdas vocales, y espectro de la resonancia de las cavidades nasal y bucal



Habíamos dicho que a estas cavidades llega un sonido monótono, consistente en una frecuencia fundamental y sus armónicos. La cavidad, según la forma que se le de con los músculos de labios, mofletes o la lengua, va a tener un “espectro de resonancia" que va a “modular” el espectro de sonido entrante, de forma que en el sonido final que sale de la boca se van a reconocer rangos de frecuencias, que vienen a llamarse formantes.

Estrucutra de una voz



De esta forma, se ve que la voz tiene una estructura específica. Cada fonema de hecho, emitido por la persona que sea, va a tener una estructura general que va a ser la misma. Tan sólo en las leves diferencias en frecuencia fundamental, o pequeñas variaciones en la cavidad resonante van a dar el matiz para diferenciar entre una a dicha por mí, de una a dicha por otra persona.

La fonética, y su representación en espectros es mucho más complicada que lo que aquí se está resumiendo. He hablado de lo que sería un sonido armónico como el de una vocal, pero hay fonemas que no presentan espectros de armónicos, sino que son (literalmente) explosiones, aire expulsado como alta presión (las consonantes p, t, b, por ejemplo), pero que puede ser igualmente caracterizado.

Y así, llegamos a una situación en que un experto podría parametrizar de forma objetiva una voz. Y una vez hecho esto, se puede llegar a comparar con el sonido de una psicofonía. Hay formas más o menos rigurosas de hacerlo. Aquí, que no somos expertos en acústica ni fonética, sólo podemos optar a una comparación “a ojo”, que dentro de la subjetividad que implica, puede ser de ayuda para ver por donde van los tiros.

Afortunadamente hay psicofonías suficientes en la red para poder juguetear con ellas, y más afortunadamente todavía, hay alguna en la que el propio autor se graba haciendo la típica pregunta que se supone hay que hacer para que responda una psicofonía. Eso nos ahorra sentirnos tontos hablándole a un micrófono para poder tener una voz real que analizar someramente.

Esta psicofonía en concreto que vamos a ver, se encuentra en un artículo de MundoParapsicológico. Se escucha al autor preguntando “¿Cuál es tu nombre?”, y cómo claramente le contestan… eh.... bueno... En realidad, se escucha un ruidillo. El autor dice que contesta “El de un mensajero”

Bien, pues yendo por partes, he aquí el espectro de la pregunta ¿Cuál es tu nombre?



Estos gráficos representan en el eje x el tiempo, en el eje y la frecuencia, y en código de colores la intensidad. De esta forma, se ve la evolución temporal de cada una de las frecuencias que componen el sonido. Los colores indican la intensidad de esa frecuencia, en ese instante de tiempo , siendo azul el mínimo y rojo el máximo(y entre medias, el verde y amarillo). En este espectro se ve muy bien cómo se forman bandas horizontales: estas son las frecuencias que vienen de las cuerdas vocales, y cómo desaparecen cuando se cambia de fonema, para volver a aparecer luego cuando se pronuncia otro distinto. Si nos fijamos en un punto concreto (la u de cual), podemos ver el espectro en forma de gráfica:



En el eje x tenemos frecuencia, y en el eje y intensidad. Se ven muy bien cómo los armónicos están separados a distancias fijas (algo más de 100 hz, que correspondería a la frecuencia principal), y pintados en azul se ve “grupos de frecuencias" a 500, 1000 y 2000 hz, que son los formantes.

Vamos ahora con la psicofonía. Su espectro de frecuencia y tiempo:

Acongojante psicofonía



Donde lo único notable son dos bandas horizontales amarillas al principio, y alguna más hacia el final. No hay estructura de armónicos, ni de formantes. Si nos fijamos en alguno de esos dos puntos llamativos, sus espectros tienen estas formas. Del principio de la psicofonía:


Las dos bandas, alrededor de 300 y 500 hz, no son armónicas ni entre ellas, y además falta una estructura de formantes.

Y del final de la psicofonía:


Ocurre lo mismo: dos picos, uno sobre los 200 hz, otro con atisbo de estructura a 500 hz, y ruido.

Se puede argumentar que el ruido es demasiado alto como para dejar que aparezcan los formantes, y están ocultos en él. Sin embargo, si volvemos al sonido de la palabra “cual”, se puede ver como los formantes caen 10 dB en amplitud uno respecto al otro. En el caso de la psicofonía, las dos frecuencias que sí aparecen, sobresalen del ruido en unos 20 dBs. Es margen suficiente para que al menos asomara el segundo formante, a pesar de las pequeñas diferencias que pueda haber entre hablantes distintos.

En resumen

Toda esta parrafada que nos hemos marcado es para intentar mostrar de una manera un poco objetiva cómo hay sonidos que pueden parecer voces, pero que observados con atención, resultan no tener la estructura propia de una voz. Se podría considerar pareidolia. Oro parece, plátano es.

Aún sin saber el origen de esos ruidos, que pueden ser mil distintos, todos mundanos, y que se confunden con oro, una prueba de comparación (con más o menos rigor) así debería ser suficiente para demostrar que “eso” no es una voz. Sin duda, el descartar un ruido como posible voz le quita bastante encanto o misterio a una psicofonía.

Debería ser suficiente una prueba así. Sin embargo, el parapsicólogo es inasequible al desaliento, y siempre saldrá diciendo algo así como:

“Parece una voz, pero no lo es, lo cual lo hace más paranormal todavía”


Es decir, seguirá fiándose de lo que le dice su sentido del oído.

Apéndice (18/05/06)

Al hilo de la discusión en los comentarios acerca de sintetizadores y distorsiones de voz, he recordado un disco de Jean-Michel Jarre, "Revolutions", donde usaba estos elementos. Así que, he aquí lo que parece un ejemplo perfecto de pareidolia auditiva:


Revolution



Digo me parece, porque conociendo sólo superficialmente el tema, al escuchar fonema a fonema el sonido desaparecen algunas consonantes de la "palabra". Igualmente, los espectros se ven muy monótonos o artificiales, como si fuera un sintetizador imitando una palabra. Pero expertos habrá que me corrijan si en realidad es una palabra real distorsionada.

martes, abril 11, 2006

Electronica juguetona

En los comentarios de un post anterior se comentó la existencia de un sistema llamado “control automático de ganancia” (AGC en sus siglas en inglés) . Y hoy, vamos a hablar de ello.

La función de este sistema es conseguir un nivel de intensidad (o potencia) constante en una grabación ajustando la ganancia que se aplica a la señal. Hablando toscamente, es como si metemos a Pitufo Teleco dentro de la grabadora, y le hacemos controlar el “volumen” de la grabación, para que lo escuchemos siempre con igual intensidad. Cuando la intensidad aumenta, el pitufo baja el volumen. Cuando la intensidad disminuye, el pitufo sube el volumen. Originalmente, es un sistema implementado en radios, y que se ha adaptado a grabadoras digitales (no sé si a las analógicas también, pero no creo que fuera difícil de hacer).

Evidentemente, este sistema afecta también al ruido de fondo. Cuando la señal aumenta, la ganancia disminuye, de forma que disminuye el ruido igualmente. Y al revés, cuando disminuye la señal, la ganancia aumenta de forma que también lo hace el ruido. Y si la señal desaparece, pues lo único que se escucha es ruido. El efecto sonoro es como si el ruido aumentara o disminuyera, dejando constante la señal que se quiere oír. Un ejemplo magnífico fue el comentado (un par de veces) experimento de radioaficionados del SuitSat. La señal emitida por este experimento iba y venía continuamente, y se puede escuchar muy bien el efecto del AGC: Por ejemplo, aquí.

Aunque en principio éste es un sistema electrónico, es posible simularlo (puede que incluso equipos modernos hagan este control por medio de software) de forma muy sencilla, teniendo en cuenta una serie de parámetros (entre paréntesis) :

Durante un intervalo de tiempo (dT), se calcula la intensidad media de la señal con la ganancia actual (G) aplicada.
Se compara la intensidad media con un nivel de referencia (NR)
Se aumenta o disminuye la ganancia (G) en una cantidad determinada (dG), y se vuelve a empezar el ciclo.

Nótese que el ajuste no se aplica inmediatamente a la señal recibida, sino a las señales que siguen: es lógico si pensamos que el proceso necesita de un tiempo, y que para cuando se aplique la corrección, la señal sobre la cual se hizo el cálculo ya habrá dejado paso a la siguiente. El ajuste consiste en una corrección progresiva (dG), porque no sabemos a priori si las señales siguientes necesitarán o no corrección y en qué sentido.

Cómo de efectiva sea la corrección y el ajuste, depende de estos parámetros. Bien escogidos, aseguran que el proceso será correcto. Mal escogidos, puede salir cualquier cosa.

Como ejemplo, hemos cogido una onda de 400 hz, con ruido blanco, a la que hemos producido un efecto transitorio, y le hemos aplicado un algoritmo sencillo de AGC, teniendo en cuenta los parámetros anteriores.

Este es un gráfico de la forma de onda antes (onda de abajo) y después (onda de arriba) de pasar el algoritmo:

Véase cómo se ha corregido bastante bien, ya que el nivel, permanece más o menos constante arriba, comparado con el efecto transitorio de un aumento del nivel de señal abajo. Y que suenan tal que así:
Antes Después


Si en el Antes, el efecto es una subida de volumen, en el Después el efecto es de una disminución del ruido de fondo.

Ahora, vamos a hacerlo al revés: una disminución de la señal

Antes (onda de abajo)Después (onda de arriba)

Llama la atención que la corrección así a ojo no parece buena. Esto quiere decir que no todas las anomalías pueden corregirse adecuadamente. Unas requerirán ciertos parámetros, que pueden no ser los mejores para otros tipos de anomalías. En cuanto al sonido, el efecto del AGC es como si el ruido aumentara y llegara a tapar la señal.

Y ahora, rizamos el rizo y combinamos subidas y bajadas de la señal:

Antes (onda de abajo) Después (onda de arriba)


Viendo las formas de onda, la corrección parece más o menos correcta. En cuanto al sonido, aquí es donde entramos en lo interesante. Una vez más, parece que el ruido de fondo aumenta y disminuye. Unido a una rápida variación, y a un cerebro imaginativo, podrían darse circunstancias en que esta “modulación” aparente ser un susurro o una palabra.

El punto clave del AGC es la intensidad de la corriente sobre la que se hacen los cálculos para el posterior ajuste automático. En estos ejemplos hemos usado una onda simple, con un ruido de fondo, sin preocuparnos qué podría producir un efecto transitorio en esta corriente. Una grabadora en el mundo real, en cambio, está expuesta radiaciones externas que pueden producir estas variaciones, tanto de alta como de baja frecuencia, que pasadas a corriente eléctrica por un altavoz pueden o no ser audibles. Con estas interferencias electromagnéticas, se podría provocar un efecto anómalo (llámese psicofonía), sin causa aparente (“No se escuchó nada”), que malinterpretado por el cerebro, pueden parecer susurros o palabras.

Psicofonías en Ciudad Juárez

El lugar de Ciudad Juárez, en Méjico, es tristemente famoso por la cantidad de mujeres desaparecidas, o que aparecen asesinadas.

Allá por Noviembre, una periodista del Diario Norte de Ciudad Juárez una de sus reporteras captó una acongojante psicofonía durante una entrevista con una chamana, un día que estaban haciendo un ritual para el descanso de las almas de mujeres asesinadas. Hace poco publicaron un artículo dando cuenta de ésta grabación, y de los análisis que habían encargado. Por supuesto, los análisis giran en torno a un “a qué se parece lo que se oye”, y no a un “por qué aparece este sonido” (como suele ser habitual)

Acongojante sonido


Éste periódico se puso también en contacto con GcL para tener nuestra opinión, aunque no se haya reflejado después en el artículo final. Contado rápidamente, lo que se escucha son voces de un tumulto, que luego se callan, para escucharse únicamente a la entrevistadora y la chamana. Cabe desatacar que la grabadora digital utilizada es una RCA modelo Nº. RP5010B, que posiblemente tenga una opción llamada Automatic Level Control (que viene a ser el AGC, pero con otro nombre) dado que un modelo parecido, RP5011 (no encontré información de la grabadora original) sí lo tiene. Además, si se observa la forma de onda del sonido, mantiene un nivel constante durante la grabación. A excepción del momento en que la muchedumbre se calla, y quedan sólo la chamana y la reportera, en que hay un nivel más bajo.

Ahí es donde comienza la psicofonía, en forma de un aumento del ruido de fondo, lo cual se ve muy bien en los espectros de frecuencia. Este aumento del ruido de fondo era en todo el rango de frecuencias, manteniendo además la "forma" general del espectro, lo que hace pensar que eso no se captó en el micrófono (que parece tener una respuesta entre 500 y 2000 hz), sino que más bien era de origen electrónico.

Qué pudo originar esa anomalía o interferencia, es la pregunta del millón, claro. Hay interferencias de 60 hz (la red eléctrica en América es de esa frecuencia, y no de 50 hz como en Europa). Y en la estancia, además de la periodista y la chamana, estaba el fotógrafo. Posteriormente, he podido comprobar cómo una cámara de fotos puede inducir interferencias electromagnéticas en el momento de enfocar automáticamente y de disparar el flash.

Si estas interferencias son capaces o no de generar esas anomalías, o los parámetros del AGC de la grabadora eran o no adecuados, es cosa que ya no se decir. Pero la posibilidad real existe. En cualquier caso, junto con mi opinión (que no es la de ningún experto), les recomendé que se pusieran en contacto con los fabricantes de la grabadora, ya que nadie mejor que ellos la conocen. Recomendación a la que no hicieron mucho caso tampoco.

jueves, abril 06, 2006

VII Feria de Madrid por la Ciencia



Otro año más, ya está por aquí la feria de Madrid por la Ciencia, a celebrar entre los días 20 y 23 de Abril.

Lamentamos comunicar que los Laboratorios Secretos de Gluon con Leche no estarán presentes (el presupuesto sólo llegaba para un par de cervezas) , pero sí universidades, centros de investigación, organismos, colegios oficiales,e institutos... , donde siempre hay demostraciones, artilugios, pequeños experimentos, charlas, etc...

Así que animamos a todo el que pueda a que se pase por el pabellón 10 del IFEMA

Un enlace
Otro enlace
Y otro más

jueves, marzo 30, 2006

Alta Tecnología

Eclipse parcial del 29/03/06

viernes, marzo 24, 2006

GcL : Año I

Estamos de cumpleaños. Hace hoy un año, declaraba inaugurada esta bitácora con la intención de ser una voz más en esto del escepticismo.

Si bien sospechaba al prinicipio que me costaría encontrar tiempo y material para ir actualizando, he de decir que al final incluso yo me he sorprendido de poder ir colgando cosillas con una cierta regularidad (bueno, unas veces más que otras).

Ha sido un añito conociendo nueva gente, algo de lo que nunca me aburriré, y metiéndome en fregaos (¡como si tuviera tiempo!) como el FAQ sobre temas paranormales, pero desde luego, lo que más satisfacción me ha dado ha sido ver que se puede llegar a aquellos que creen en la existencia de fenómenos paranormales, y ver cómo se referenciaba a esta humilde bitácora por parte de esas mismas personas.

(También he llegado a ver una referencia en una bitácora donde discutían de política. No se por qué, eran 400 y pico mensajes, y no me los iba a leer todos)

Haciendo un poco de balance así a ojo, de lo que he visto en las estadísticas, este sitio en un año ha recibido algo así como 19.000 visitas (unas 50 por día), con picos de hasta 140 o 150 los días en que se postea algo nuevo. En cuanto a los posts, el de los orbs parece que es el que más ha gustado (y es el que más se referencia por ahí por la red), supongo que por lo simple que resulta reproducirlos y entenderlos, junto con la serie de psicofonías, que tengo un poco olvidada últimamente, pero que espero retomar en breve.

Personalmente, los que mas me gusta escribir son los del Laboratorio Secreto de GcL, ya saben, financiados por el KGB, la CIA y Protección Civil de Pardilla (Burgos), algo que tenía medio en mente cuando empecé, pero que tampoco son sencillos de realizar, y en los que se necesita gastar bastante tiempo.
Por último, agradecer a todos los comentaristas que alguna vez han comentado. La bitácora no la hace uno sólo, sino que los comentarios y discusiones que de vez en cuando se dan ayudan a corregir y enriquecer (¡y mucho!) sus contenidos.

Basta por hoy de autobombo. Me felicito el año a mí mismo, me tiro de las orejas, y a l lector que descubra esta bitácora por primera vez, o que hace poco que lo ha hecho, le recomiendo visitar el Indice, para entretenerse con posts anteriores.

viernes, marzo 03, 2006

Aceite paranormal (2º acto)

Hace ya algún tiempo hablábamos de un supuesto análisis hecho por vaya usted a saber quien, en una supuesta cara de Bélmez, de esas que se aparecen por los suelos cuando menos te lo esperas.

En aquella ocasión nos hacíamos eco de unos resultados parciales que Pedro Amorós había comentado en el programa radiofónico del inefable Iker Jiménez, y que enumeraba una serie de compuestos, inorgánicos para más señas, y contábamos cómo es imposible encontrar compuestos orgánicos cuando se buscan compuestos inorgánicos.

Ahora ha vuelto a saltar la polémica, a raíz de la publicación de otros análisis distintos a los comentados que indican que sí se buscó aceite, pero no se encontró.

Y también hacíamos una pequeña mención a la toma de muestras, anunciada a todo bombo y platillo con un “acta notarial” (sic), que realmente no contaba nada de nada:

(...) certificamos la obtención y recogida de muestras correspondiente a la cabeza (...) denominada "El santo" (...) extraídas por parte del oficial de guardia (...) y en presencia de (...)

¿Cuál es la cabeza de “El santo”? ¿Alguien la ha visto?
¿Cómo es la muestra obtenida? ¿Dimensiones, características?
¿Cómo se obtuvo la muestra? ¿Se rascó en el cuchillo de comer chuletas, se picó con un cortafríos, se cortó por ablación láser?
¿Cómo se guardó la muestra? ¿En una caja, en un sobre de azúcar, en un bolso de ganchillo? ¿En qué condiciones de temperatura y humedad? ¿Ambiente seco, atmósfera de nitrógeno, se amontonó en un lugar polvoriento?

Total, que contando nada de nada, es la mejor forma de luego hacer lo que se quiera con la muestra. Pero estamos de suerte, y al menos una de esas preguntas sí puede ser contestada ¿Ha visto alguien la cabeza de “El santo”?:
Sí, y es más, existe un fotografía del trozo de cemento que falta en el suelo.

Estas fotos las obtuvo Fernando L. Frías (presidente de Círculo Escéptico), en una mañana que decidió darse una vuelta por Bélmez, y cuyo relato merece la pena leer para hacerse una idea de qué se cuece por allí. La foto en cuestión es la siguiente:


Y otra más, dónde estaba la muestra:



Obsérvese cómo se levanta la alfombra para enseñar el agujero de cemento. Lo cual choca con la “exposición permanente” que no se halla tapada, sino sólo separada por un cordón a modo de “prohibido el paso”. Uno tendería a pensar que poner la alfombra es para conservar las caras y que no las pisen, y se han protegido así las más “valiosas”.

¿Ein? ¿Lo qué?


Vuelva usted a mirar la primera foto y dígame, cuál es la cara llamada “El Santo”. Servidor, con un poco de imaginación, puede llegar a “ver” otras caras, pelín definidas, pero que no dejan de ser manchas caprichosas, y con mucha más imaginación, consigue imaginar una parte de una cara donde está el agujero. Les dibujo algunas, y si quieren, entreténganse ustedes buscando más:



Y compárese con otras fotos que sí se han publicado en distintos sitios:








Algunas de las cuales están retocadas informáticamente para que se vean mejor, claro. Al fin y al cabo, hay que dar una noticia. Pero aún así, la diferencia es abismal: a estas otras no hace falta echarle imaginación para ver algo.

Así que, teniendo caras donde elegir, van y escogen para analizar una que … en fin… por ser suaves, digamos, que no era la mejor elección. Un mal pensado diría que cogieron una mancha de humedad para llevar a analizar.

Bueno, la cuestión de por qué se ha cogido tal muestra parece estar explicada en el hilo de comentarios surgido en MundoParapsicológico, en el cual Fomalhault cuenta que:


Fomalhaut, el 2006-03-02 15:05:12

En Diciembre del 2004, en presencia de la Policia Local y el Juez de Paz de Belmez de la Moraleda, se tomaron las muestras de los restos del "Santo", prácticamente indescifrable debido al desgaste que había sufrido el terreno. En este caso, fué la Policia Local la que precintó las pruebas y redactó un acta donde se explicaba debidamente todo el proceso que se había llevado a cabo. Una de las muestras se la llevo Pedro Amorós, analizada posterirmente por los "famosos" laboratorios Johnson y de la otra se hizo cargo su tocayo, Pedro Fernández, para llevarlas a la universidad de Cartagena, aunque misteriosamente, no se supieron nada de ellas. Transcurrió cierto tiempo y hasta el mes de Agosto del 2005, no se volvieron a tomar nuevas muestras, las cuales, supuestamente, irían a parar a la universidad de Jaén para su posterior análisis. Lo más curioso, es que cuando se recogieron este tipo de muestras, no quedaba resto alguno de la presunta teleplastia que hacía referencia al Santo, por lo que tuvieron que picar con MARTILLO y CINCEL, a ojo de buen cubero, un trozo de suelo, más o menos por la zona (debajo de la alfombra) donde había emergido la ya extinta imagen.

Aquel día de Verano, estuvieron presentes; Pedro Amorós (presidente del SEIP), Rafael Fernández (jefe de investigación del SEIP), Cristina Candela ("periodista" y miembro del equipo de investigación de Belmez) Maria del Carmen Moreno (miembro del equipo de investigación de Belmez), Juanfra Romero (miembro del equipo de investigación de Belmez) y un grupo de personas procedentes de Málaga, amigos o conocidos de la Srta. Cristina Candela, concretamente tres chicos y tres chicas.

Llegados a este punto, florecen diversas cuestiones; Si realmente no se recogió ningún fragmento de teleplastia para el muestreo... ¿Qué tipo de pruebas se han analizado exactamente? ¿Dos losas, prácticamente iguales, pero recogidas en diferentes puntos? ¿No deberían ser los propios científicos, ingenieros o analistas, los que tendrían que recoger el muestreo necesario? ¿Qué tipo de medidas y cuidados se tomaron para precintar aquellas pruebas, y bajo qué condiciones se recogieron?

Por lo visto, fué el propio equipo del SEIP el que recogió las muestras, siendo ellos mismos los testigos, "científicos" y "notarios" de tan paculiar hazaña.

Llegados a este punto, que cada uno saque sus propias conclusiones.



Vamos, que ni la TIA de Ibáñez es tan chapucera.

Actualización

En el mismo hilo ya mencionado, Fomalhaut se corrige a sí mismo, y matiza que las muestras tomadas en Agosto fueron para análisis internos de la SEIP, mientras que las que llevaron a los (desconocidos) laboratorios Johnson y a la Universidad de Jaén fueron las que se recogieron cuando se hizo el acta en Diciembre de 2004.

Dicho queda.